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Monday, September 23, 2013

Bergoglio the demon

La Iglesia complice
LA OPCIÓN POR LOS RICOS

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Las jerarquías clericales

Entre los hombres fríos de mi tiempo señalo a las jerarquías clericales cuya inmensa mayoría padece de una inconcebible indiferencia frente a la realidad sufriente de los pueblos. Declaro con absoluta sinceridad que me duelen como un desengaño estas palabras de mi dura verdad. Yo no he visto sino por excepción entre los altos dignatarios del clero generosidad y amor... como se merecía de ellos la doctrina de Cristo que inspiró la doctrina de Perón. En ellos simplemente he visto mezquinos y egoístas intereses y una sórdida ambición de privilegio. Yo los acuso desde mi indignidad, no para el mal sino para el bien. No les reprocho haberlo combatido sordamente a Perón desde sus conciliábulos con la oligarquía. No les reprocho haber sido ingratos con Perón, que les dio de su corazón cristiano lo mejor de su buena voluntad y de su fe. Les reprocho haber abandonado a los pobres, a los humildes, a los descamisados, a los enfermos, y haber preferido en cambio la gloria y los honores de la oligarquía. Les reprocho haber traicionado a Cristo que tuvo misericordia de las turbas. Les reprocho olvidarse del pueblo y haber hecho todo lo posible por ocultar el nombre y la figura de Cristo tras la cortina de humo con que lo inciensan. Yo soy y me siento cristiana. Soy católica, pero no comprendo que la religión de Cristo sea compatible con la oligarquía y el privilegio. Esto no lo entenderé jamás. Como no lo entiende el pueblo. El clero de los nuevos tiempos, si quiere salvar al mundo de la destrucción espiritual, tiene que convertirse al cristianismo. Empezar por descender al pueblo. Como Cristo, vivir con el pueblo, sufrir con el pueblo, sentir con el pueblo. Porque no viven ni sufren ni sienten ni piensan con el pueblo, estos años de Perón están pesando sobre sus corazones sin despertar una sola resonancia. Tienen el corazón cerrado y frío. ¡Ah, si supieran qué lindo es el pueblo, se lanzarían a conquistarlo para Cristo que hoy, como hace dos mil años, tiene misericordia de las turbas!       
Eva Perón - Mi mensaje



Por Horacio Verbitsky
Documentos: La Plata, 1977 - Directiva del Ministerio de Educación de la Pcia. de Bs. As. donde se transmiten las "patrióticas reflexiones" de su eminencia reverendísima (sic), el arzobispo de La Plata, Monseñor Plaza.
    
Horacio Verbitsky participó en un seminario organizado por la Universidad de Roma y el Instituto Latinoamericano de Italia, con algunos de los principales especialistas en la Argentina y América Latina, entre ellos Loris Zanatta, Vanni Blengino y Camilla Cattarulla, el ex cónsul Enrico Calamai y el profesor Claudio Tognonato. También presentó en la Feria del Libro de Turín la edición italiana de su libro "El silencio" y dio dos conferencias en la Universidad de Milán. Esta fue su exposición en Roma.

La política de desaparición forzada de personas fue adoptada por los altos mandos de las Fuerzas Armadas argentinas antes de la toma del poder, el 24 de marzo de 1976, y es la clave del fracaso de su gobierno, que se extendió hasta diciembre de 1983.

Antes del golpe, el Comandante de Operaciones Navales reunió a las planas mayores de todas las unidades de la mayor base naval de la Argentina. Les explicó que los detenidos que fueran condenados a muerte por tribunales secretos y sin garantías de defensa serían trasladados en aviones navales hasta alta mar y arrojados a las aguas. Dijo que se había consultado ese método con las autoridades eclesiásticas. Cuando los oficiales regresaban angustiados de los vuelos, los capellanes les decían que en la guerra había que matar, pero que el vuelo era una forma cristiana de muerte, porque las víctimas no sufrían. Con parábolas bíblicas adaptadas a la lógica cuartelera les explicaban que era preciso separar la paja del trigo.
El Episcopado argentino fue conducido durante las dos décadas previas al golpe por obispos integristas. El revival tomista iniciado por León XIII, la Acción Católica organizada por Pío XI como una milicia al servicio de la jerarquía para la catolización de la sociedad, entraron en crisis a partir del mensaje de Pío XII en la Navidad de 1944, de resignada aceptación de la democracia pluralista que se divisaba en el horizonte político luego del colapso de los totalitarismos.

Lejos de ello, en la Argentina retuvo los principales arzobispados del país y la propia presidencia de la Conferencia Episcopal, a través de los obispos Antonio Caggiano y Adolfo Tortolo, quienes también fueron titulares del Vicariato general castrense.

Recibieron el aporte intelectual y de cuadros de una organización que se destacó en la guerra colonial de Argelia, Cité Catholique. Sus capellanes apoyaron los métodos criminales del Ejército francés y acompañaron la posterior rebelión de la OAS. Después de la derrota coroneles y capellanes huyeron a la Argentina, donde a cambio de refugio enseñaron los métodos del secuestro, la tortura y la desaparición forzosa. Usaban para el adiestramiento en la Argentina la película que Gillo Pontecorvo filmó para denunciar las atrocidades cometidas en La battaglia di Algeri.

En la Argentina como en Francia se basaban en el derecho natural y la doctrina cristiana para reivindicar la licitud de medios descartados por lo que llamaban "el sentimentalismo liberal", entre ellos la tortura y la ejecución aun de opositores no armados en una guerra justa. Pero mientras el primado de Francia y vicario general castrense, cardenal Feltin, condenaba esos procedimientos como anticristianos, el primado de la Argentina y vicario general castrense, cardenal Caggiano, los aprobaba.

La obra cumbre de Cité Catolique es El marxismo-leninismo, un libro escrito en 1961 por su fundador Jean Ousset. La obra se publicó en Buenos Aires pocos meses después que en Francia. Su traductor fue el coronel jefe de la inteligencia del Ejército y su prologuista, el cardenal Caggiano. Según Caggiano, se debe "preparar el combate decisivo", aunque los enemigos todavía "no han presionado las armas". Como suele ocurrir en un continente de importación la doctrina del aniquilamiento precedió al alzamiento revolucionario.
De Mugica a Baseoto

"La Iglesia Latinoamericana, reunida en la Segunda Conferencia General de su Episcopado, centró su atención en el hombre de este continente, que vive un momento decisivo de su proceso histórico. De este modo ella no se ha" desviado" sino que se ha "vuelto" hacia el hombre, consciente de que "para conocer a Dios es necesario conocer al hombre".

"La Iglesia ha buscado comprender este momento histórico del hombre latinoamericano a la luz de la Palabra, que es Cristo, en quien se manifiesta el misterio del hombre.

"Esta toma de conciencia del presente se torna hacia el pasado. Al examinarlo, la Iglesia ve con alegría la obra realizada con tanta generosidad y expresa su reconocimiento a cuantos han trazado los surcos del Evangelio en nuestras tierras, aquellos que han estado activa y caritativamente presentes en las diversas culturas, especialmente indígenas, del continente; a quienes viven prolongando la tarea educadora de la Iglesia en nuestras ciudades y nuestros campos. Reconoce también que no siempre, a lo largo de su historia, fueron todos sus miembros, clérigos o laicos, fieles al Espíritu de Dios. Al mirar el presente comprueba gozosa la entrega de muchos de sus hijos y también la fragilidad de sus propios mensajeros. Acata el juicio de la historia sobre esas luces y sombras, y quiere asumir plenamente la responsabilidad histórica que recae sobre ella en el presente.

"No basta por cierto reflexionar, lograr mayor clarividencia y hablar; es menester obrar. No ha dejado de ser esta la hora de la palabra, pero se ha tornado, con dramática urgencia, la hora de la acción. Es el momento de inventar con imaginación creadora la acción que corresponde realizar, que habrá de ser llevada a término con la audacia del Espíritu y el equilibrio de Dios. Esta asamblea fue invitada a "tomar decisiones y a establecer proyectos, solamente si estábamos dispuestos a ejecutarlos como compromiso personal nuestro, aun a costa de sacrificio".

"América Latina está evidentemente bajo el signo de la transformación y el desarrollo. Transformación que, además de producirse con una rapidez extraordinaria, llega a tocar y conmover todos los niveles del hombre, desde el económico hasta el religioso.

"Esto indica que estamos en el umbral de una nueva época histórica de nuestro continente, llena de un anhelo de emancipación total, de liberación de toda servidumbre, de maduración personal y de integración colectiva. Percibimos aquí los prenuncios en la dolorosa gestación de una nueva civilización. No podemos dejar de interpretar este gigantesco esfuerzo por una rápida transformación y desarrollo como un evidente signo del Espíritu que conduce la historia de los hombres y de los pueblos hacia su vocación. No podemos dejar de descubrir en esta voluntad cada día más tenaz y apresurada de transformación, las huellas de la imagen de Dios en el hombre, como un potente dinamismo. Progresivamente ese dinamismo lo lleva hacia el dominio cada vez mayor de la naturaleza, hacia una más profunda personalización y cohesión fraternal y también hacia un encuentro con Aquel que ratifica, purifica y ahonda los valores logrados por el esfuerzo humano.

"El hecho de que la transformación a que asiste nuestro continente alcance con su impacto la totalidad del hombre se presenta como un signo y una exigencia.

"No podemos, en efecto, los cristianos, dejar de presentir la presencia de Dios, que quiere salvar al hombre entero, alma y cuerpo. En el día definitivo de la salvación Dios resucitará también nuestros cuerpos, por cuya redención gemimos ahora, al tener las primicias del Espíritu. Dios ha resucitado a Cristo y, por consiguiente, a todos los que creen en El. Cristo, activamente presente en nuestra historia, anticipa su gesto escatológico no sólo en el anhelo impaciente del hombre por su total redención, sino también en aquellas conquistas que, como signos pronosticadores, va logrando el hombre a través de una actividad realizada en el amor.

Así como otrora Israel, el primer Pueblo, experimentaba la presencia salvífica de Dios cuando lo liberaba de la opresión de Egipto, cuando lo hacía pasar el mar y lo conducía hacia la tierra de la promesa, así también nosotros, nuevo Pueblo de Dios, no podemos dejar de sentir su paso que salva, cuando se da "el verdadero desarrollo, que es el paso, para cada uno y para todos, de condiciones de vida menos humanas, a condiciones más humanas. Menos humanas: las carencias materiales de los que están privados del mínimum vital y las carencias morales de los que están mutilados por el egoísmo. Menos humanas: las estructuras opresoras, que provienen del abuso del tener y del abuso del poder, de las explotaciones de los trabajadores o de la injusticia de las transacciones. Más humanas: el remontarse de la miseria a la posesión de lo necesario, la victoria sobre las calamidades sociales, la ampliación de los conocimientos, la adquisición de la cultura. Más humanas también: el aumento en la consideración de la dignidad de los demás, la orientación hacia el espíritu de pobreza, la cooperación en el bien común, la voluntad de paz. Más humanas todavía: el reconocimiento, por parte del hombre, de los valores supremos, y de Dios, que de ellos es la fuente y el fin. Más humanas, por fin, y especialmente, la fe, don de Dios acogido por la buena voluntad de los hombres, y la unidad en la caridad de Cristo, que nos llama a todos a participar, como hijos, en la vida del Dios vivo, Padre de todos los hombres".

"En esta transformación, detrás de la cual se expresa el anhelo de integrar toda la escala de valores temporales en la visión global de la fe cristiana, tomamos conciencia de la "vocación original" de América Latina: "vocación a aunar en una síntesis nueva y genial, lo antiguo y lo moderno, lo espiritual y lo temporal, lo que otros nos entregaron y nuestra propia originalidad".

"En esta Conferencia General del Espiscopado Latinoamericano se ha renovado el misterio de Pentecostés. En torno a María, Madre de la Iglesia, que con su patrocinio asiste a este continente desde su primera evangelización, hemos implorado las luces del Espíritu Santo y, perseverando en la oración, nos hemos alimentado del pan de la Palabra y de la Eucaristía. Esta Palabra ha sido intensamente meditada.

"Nuestra reflexión se encaminó hacia la búsqueda de una nueva y más intensa presencia de la iglesia en la actual transformación de América Latina, a la luz del Concilio Vaticano II, de acuerdo al tema señalado para esta Conferencia.

"Tres grandes áreas, sobre las que recae nuestra solicitud pastoral, han sido abordadas en relación con el proceso de transformación del continente.

"En primer lugar, el área de la promoción del hombre y de los pueblos hacia los valores de la justicia, la paz, la educación y la familia.

"En segundo lugar, se atendió a la necesidad de una adaptada evangelización y maduración en la fe de los pueblos y sus elites, a través de la catequesis y la liturgia.

"Finalmente se abordaron los problemas relativos a los miembros de la Iglesia, que requieren intensificar su unidad y acción pastoral a través de estructuras visibles, también adaptadas a las nuevas condiciones del continente.

"Las siguientes conclusiones son el resultado de la labor realizada en esta Segunda Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, en la esperanza de que todo el Pueblo de Dios, alentado por el Espíritu, comprometa sus fuerzas para su plena realización.

[Introducción de los DOCUMENTOS FINALES DE MEDELLIN, 1968
II CONFERENCIA GENERAL DEL EPISCOPADO LATINOAMERICANO (CELAM)]

Más información: http://www.mscperu.org/biblioteca/1magisterio/america_lat/bl_medellin.htm

Esta postura realmente revolucionaria de la iglesia latinoamericana fue finalmente abortada en la década siguiente, debido a los realineamientos del interior de la Iglesia promovidos por el papado conservador de Juan Pablo II, merced a cuyo apostolado la Iglesia hizo -una vez más- su sincera opción por los ricos.
Mientras Caggiano proponía la cruzada medieval contra los moros como el paradigma a seguir para la lucha contra el comunismo en las últimas décadas del siglo XX, el Concilio Vaticano II avanzaba un paso más allá que Pío XII y en la reconciliación con el mundo incluía hasta al bloque soviético.

Los integristas argentinos resistieron el aggiornamento cuanto pudieron. El obispo cismático francés Marcel Lefébvre menciona al cardenal argentino Caggiano entre quienes lo apoyaban pero prefirieron no manifestarse en minoría, a la espera de una oportunidad más propicia.

En 1969 el Episcopado argentino aprobó un documento en el que intentó leer los signos de los tiempos, según el Concilio y los documentos del CELAM en Medellín. A instancias de una minoría activa de obispos dijo que las injustas estructuras de opresión equivalían a un pecado y que si la dominación se expresaba en todos los terrenos, también la liberación debería darse en los campos político, económico, social y cultural. Los obispos argentinos declararon que participarían en el proceso de liberación con la violencia evangélica del amor. Pero cuando una generación de jóvenes católicos trató de aplicar esas enseñanzas, encontró al Episcopado estrechando filas con los defensores de esas estructuras del pecado, bendiciendo las armas de quienes irían a masacrarlos y aconsejándoles métodos represivos que permitieran a la Iglesia mirar hacia otro lado, como la desaparición forzada de personas.

La experiencia de Chile, donde el primer campo de concentración funcionó en un estadio de fútbol a la vista del mundo, fue decisiva. No menos anticomunista que sus pares argentinos, el cardenal Raúl Silva Henríquez denunció estos atropellos y la Iglesia se convirtió en el principal antagonista de la política represiva de Pinochet. El Episcopado argentino eligió la clandestinidad, para no tener que pronunciarse. Tan remiso fue a denunciar lo que ocurría que las primeras listas de víctimas y los primeros pedidos de explicaciones fueron impulsados por algunos obispos brasileños, como el arzobispo de San Pablo, Paulo Evaristo Arns.

Los secuestros se realizaban a la vista de los vecinos de las casas saqueadas o de los compañeros de trabajo en las oficinas tomadas por asalto, por hombres armados que ostentaban signos inequívocos de autoridad oficial y en muchos casos protección policial. Sin embargo, cuando los familiares que habían asistido impotentes a la desaparición recurrían al sistema judicial en busca de informaciones, decenas de miles de veces la respuesta fue negativa. Nada se sabe de esa persona, ninguna autoridad pública ordenó su detención, es imposible determinar dónde se encuentra. Esta combinación de evidencia y negación tuvo efectos devastadores y erigió a la política de desaparición de personas en la principal fuente del terror. Las cosas más atroces podían suceder sin perturbar la apariencia de normalidad con que continuaba la vida cotidiana de quienes no habían padecido esa experiencia siniestra. El Episcopado expresaba su preocupación, pero en términos tan generales que podría pensarse que las personas desaparecidas fueron llevadas de viaje en un platillo volador por misteriosos extraterrestres. Al declarar en el juicio a las juntas de 1985, el periodista Jacobo Timerman explicó por qué se había resuelto proceder al margen de la ley. El jefe de la Armada, almirante Emilio Massera, le dijo que una palabra del Vaticano afectaría "el crédito internacional".

–Sería preferible que dictaran la ley marcial y aplicaran la pena de muerte, pero con oportunidad de defensa ante un tribunal –argumentó Timerman.

–En ese caso intervendría el Papa, y contra la presión del Papa sería muy difícil fusilar, respondió un colaborador de Massera.

Pocos meses después el propio Timerman fue secuestrado. En demostración de su teoría, salvó la vida por la intervención del Vaticano.

También el general Ramón Genaro Díaz Bessone, uno de los seis más altos jefes militares que tomaron el poder en 1976 y que una vez retirado del Ejército fue ministro de Videla y escribió varios libros justificatorios de la guerra sucia, explicó que el método de la desaparición forzada de personas se adoptó por temor a la reacción del Vaticano. En una entrevista con la periodista francesa Marie-Monique Robin, explicó así las razones de la clandestinidad represiva:

–¿Usted cree que hubiéramos podido fusilar 7.000? Al fusilar tres nomás, mire el lío que el Papa le armó a Franco. Se nos viene el mundo encima. Usted no puede fusilar 7.000 personas.

Es posible que el carácter clandestino del exterminio haya demorado el comienzo de la presión internacional sobre la Junta Militar. Pero la pretensión de que era posible desaparecer a decenas de miles de personas y contar con el resignado silencio de sus familiares, como si esas personas nunca hubieran existido, se demostraría inviable y está en la base del fracaso de la dictadura militar. Esto fue así pese a la cooperación de la Iglesia.

En mayo de 1977 el Episcopado pidió explicaciones al gobierno sobre los desaparecidos. El dictador Videla respondió que había cinco causas de desaparición: pase a la clandestinidad, eliminación por parte de "la propia subversión", autosecuestro "para desaparecer del escenario político", suicidio y, recién por último, "un exceso de la represión de las fuerzas del orden". Dijo que era imposible cuantificar el origen de cada uno de esos hechos, que "no son justificados pero pueden ser comprensibles". Esta cínica afirmación motivó una alborozada carta del presidente del Episcopado, cardenal Primatesta: al hablar así Videla mostró "la rectitud y sinceridad varonil, la firmeza y valentía cristiana", que le adornan y honran en su lucha abnegada "contra la conspiración de maldad y violencia de la antipatria".

En diciembre de 1977 Videla insistió ante periodistas extranjeros que los desaparecidos "no están, no existen, están desaparecidos". El ex general Viola los llamó en 1979 "ausentes para siempre". El ex general Galtieri dijo al año siguiente que el Ejército no daría explicaciones y el ministro del Interior, general Harguindeguy, se jactó de que los hombres de la dictadura sólo se confesaban ante su Dios. Esta política insana provocó una reacción contraria a la buscada y enfrentarla fue la tarea que asumieron los organismos defensores de los derechos humanos.

La visita de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en 1979 y su terminante informe en 1980, el Premio Nobel de la Paz otorgado al año siguiente a Adolfo Pérez Esquivel, la guerra perdida ante Gran Bretaña por el control de las islas Malvinas, pusieron de manifiesto la imposibilidad de sostener en el tiempo la abolición de la realidad por decreto.

Antes de entregar el poder, los militares promulgaron un decreto de autoamnistía que prohibió futuras investigaciones sobre los horrores de su gobierno. Pero la retirada en desorden, luego de la derrota frente a Gran Bretaña que contó con el apoyo logístico de Estados Unidos, permitió que esa amnistía fuera declarada nula. A diferencia de otros países donde se escogió uno u otro camino, en la Argentina hubo tanto una Comisión de la Verdad, como procesos penales en los que fueron juzgados los máximos responsables militares de las violaciones a los derechos humanos.

Las investigaciones de los organismos defensores de los derechos humanos fueron la base sobre la que trabajó la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas en 1984 y también el origen de gran cantidad de pruebas en el juicio a las primeras juntas militares de 1985. El informe de la Conadep y la condena a los jefes de las primeras juntas militares trajeron algo de paz a las familias privadas en forma violenta de sus seres queridos. Pero serios obstáculos impidieron que avanzaran los juicios a los ejecutores directos. Los alzamientos militares que se sucedieron a partir de 1987 derivaron en las leyes de punto final y obediencia debida y los decretos de indulto firmados por los presidentes Raúl Alfonsín y Carlos Menem.

Aunque la sociedad seguía objetando la impunidad, otros problemas, como la crisis económica, atraían su atención. Parecía que después de tantos años de tensión militar e inestabilidad económica, la sociedad argentina estaba dispuesta a aceptar una transacción pragmática. La exigencia de que los militares se hicieran cargo de sus actos había perdido prioridad en la agenda colectiva. Menem pensó que el recuerdo del pasado había desaparecido. Pero los duros hechos volverían a desmentir esta pretensión que también había ilusionado a los militares y a Alfonsín. No es posible olvidar por orden del Príncipe.
Lejos de ello, las leyes y decretos de perdón reavivaron la exigencia de verdad y justicia. Aquello que la política no permitió concretar en sede judicial, arraigó en la conciencia de la sociedad con tanta fuerza que, una década más tarde, permitiría no sólo avanzar en el esclarecimiento de cada caso, sino también obtener la anulación de las leyes de impunidad y reiniciar el enjuiciamiento de los perpetradores. Así lo demostró, en 1995, la confesión espontánea del capitán de la Armada Adolfo Scilingo, el primer oficial de las Fuerzas Armadas en reconocer su participación personal en el asesinato de prisioneros, que eran arrojados con vida al mar desde aviones de la Prefectura y la Armada. Invocando normas culturales que se remontan a la Edad de Piedra, varios familiares de desaparecidos, encabezados por el presidente fundador del CELS, Emilio Mignone, pidieron a la Justicia que declarara el derecho a la verdad y al duelo, y la obligación del respeto por el cuerpo humano. Esto ha sido parte del patrimonio cultural de la humanidad desde que el hombre de Neanderthal fue enterrado en una cueva sobre un lecho de ramas y cubierto con un manto de flores. El culto a los muertos es un signo de humanización aún más importante que el uso de herramientas o del fuego, nos distingue del resto del reino animal. Quienes nos niegan el derecho a sepultar a nuestros muertos nos niegan nuestra propia condición humana, sostuvo Mignone. La justicia reconoció esos derechos, declaró que el Estado tenía la obligación de reconstruir el pasado y revelar lo que sucedió con cada desaparecido. Así comenzaron los juicios de la verdad que luego se extendieron al resto del país.
En el vigésimo aniversario del golpe de 1976 decenas de miles de personas movilizadas en las plazas del país explicitaron un nuevo estado de conciencia social. En ese nuevo clima, viejas causas se aceleraron en varios países de Europa contra los responsables de la desaparición de sus ciudadanos en la Argentina.

"Malos Hábitos en el Jardín de la República". Capítulo 1. Investigación realizada en la provincia Tucumán. . LRA15 Radio Nacional Tucumán "Mercedes Sosa". Director: Ramiro Rearte. Periodista: Mercedes Jimenez. Relatos: Felipe Yapur. Interpretación: Sergio Marinoff
La causa de mayor impacto fue la iniciada en España por el fiscal Carlos Castresana, en la que el juez Baltasar Garzón pidió la extradición de un centenar de militares argentinos. No se trataba de crímenes cometidos en España o en contra de ciudadanos españoles en la Argentina, sino contra ciudadanos argentinos en la Argentina. Ése es el principio de la jurisdicción universal, que inspirado en el antiguo ius cogens predica que ciertos delitos aberrantes y atroces hieren a toda la humanidad y deben ser castigados allí donde se encuentren sus autores. En un proceso similar, el ex dictador de Chile Augusto Pinochet fue arrestado en 1998, durante una visita de placer a Londres, y comenzó un juicio de extradición a España, para ser juzgado por los crímenes cometidos en Chile contra ciudadanos chilenos. Es difícil atribuir a mera casualidad que esto haya ocurrido cuando se cumplía medio siglo de la adopción por las Naciones Unidas de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

Los hipersensibles jueces argentinos que durante años no habían aprovechado los resquicios que dejaron las leyes de impunidad sólo necesitaron horas para que Massera y Videla acompañaran a Pinochet en los titulares de la prensa mundial. Ambos fueron detenidos por el robo de hijos de desaparecidos, delito cuya persecución las leyes nunca habían impedido.

La creación de los tribunales internacionales para Rwanda y la ex Yugoslavia, el establecimiento del Tribunal Penal Internacional en Roma y su ratificación incluso por el ex presidente estadounidense Bill Clinton en los últimos días de su gobierno, dieron una perspectiva global al nuevo horizonte que divisaba la Argentina. Al acercarse el 25º aniversario del golpe militar las condiciones nacionales e internacionales eran las más propicias en décadas: Pinochet desaforado a su regreso a Chile y un centenar de sus camaradas detenidos o bajo proceso; los generales Carlos Suárez Mason y Santiago Riveros condenados por la justicia italiana luego del proceso en el aula bunker de Rebibbia; Alfredo Ignacio Astiz destituido a solicitud de la propia Armada por confesar en un reportaje que era el hombre mejor preparado para matar a un periodista o un político; la extradición de Suárez Mason solicitada por la fiscalía de Nuremberg; los juicios por la verdad en pleno desarrollo en distintos tribunales argentinos; los ex dictadores Videla y Massera y una docena de altos jefes de la dictadura presos por el robo de bebés; una causa abierta en Buenos Aires contra Videla, Pinochet y el ex dictador paraguayo Stroessner por el plan Cóndor; los crímenes contra la humanidad declarados imprescriptibles y no sujetos a amnistía por la Cámara Federal de Buenos Aires en una causa contra Pinochet por el asesinato en Buenos Aires del general Carlos Prats, por el mismo grupo de la DINA que atentó en Roma contra el político DC Bernardo Leighton.

El Centro de Estudios Legales y Sociales consideró que no subsistían razones jurídicas, ni éticas ni políticas, nacionales o internacionales, que sostuvieran las leyes de impunidad y solicitó a la justicia que las declarara nulas. El juez federal Gabriel R. Cavallo hizo lugar a ese planteo en marzo de 2001. Dos semanas después, la Corte Interamericana de Derechos Humanos (el más alto tribunal de justicia reconocido por la Constitución argentina reformada en 1994) resolvió en su sede de Costa Rica un caso similar. Al juzgar la "Masacre de Barrios Altos", cometida por un grupo de militares peruanos durante la presidencia de Alberto Fujimori, estableció que las graves violaciones a los derechos humanos no pueden ser amnistiadas ni su persecución penal cesar por el paso del tiempo.

Los fugaces gobiernos de Fernando de la Rúa y el senador Eduardo Duhalde trataron de impedir el avance de las causas reabiertas y negaron las extradiciones de militares argentinos pedidas por la justicia española. El nuevo presidente Néstor Kirchner no compartía esa idea y lo hizo saber. En su primera semana de gobierno pasó a retiro a la cúpula castrense que había formado parte de una negociación con Duhalde y la Corte Suprema de Justicia para garantizar la impunidad. También derogó el decreto de De la Rúa que sustraía a los jueces los pedidos de extradición, impulsó el juicio político a los miembros de la mayoría automática menemista en la Corte Suprema y propició la anulación legislativa de las leyes de impunidad, que el Congreso dispuso en agosto de 2003. Esa nulidad fue declarada también por la Corte Suprema de Justicia, que invocó el fallo interamericano de Barrios Altos, obligatorio para la Argentina desde la reforma constitucional de 1994. El 24 de marzo de 2004 firmó la resolución por la cual el predio de la ESMA se dedicará a un Espacio de la Memoria y los Derechos Humanos. En 2005, se identificaron los restos de tres Madres de Plaza de Mayo que habían sido secuestradas 28 años antes cuando dentro de una Iglesia juntaban firmas y dinero para publicar una denuncia sobre la desaparición de sus hijos, sin que la jerarquía se sintiera obligada a reclamar por ese sacrilegio. Peor aún, cuando la Conferencia de Superioras de las Ordenes Religiosas de Francia pidió a la Iglesia argentina que intercediera por las dos religiosas que fueron secuestradas junto con las Madres, el cardenal Primatesta respondió que "esperamos que las acusaciones veladas o abiertas de connivencia de sacerdotes o religiosos con asociaciones o movimientos de tipo subversivo inaceptables para el cristiano, sean todas aclaradas, y que nadie haya sido culpable de semejante error criminal". El tránsito completo fue reconstruido: luego de ser torturadas en la ESMA las arrojaron desde aviones navales al mar, que devolvió sus cuerpos a la playa.

Los desaparecidos no están, no existen, están desaparecidos. La siniestra frase del dictador Videla, junto con la idea eclesiástica de que ésa pudiera considerarse una forma cristiana de muerte vuelve una y otra vez, como el peor castigo para esa vanidad criminal. Nada tiene tanta existencia en la Argentina como los desaparecidos.

Fuente: Página/12, 14/05/06

CIDAD

 
Victor Hugo Morales y Horacio Verbitsky, sobre la ''complicidad'' de la Iglesia con la peor dictadura de la historia argentina.





DAD

Por Horacio Verbitsky
"Por algo será"

A 30 años del golpe que avaló, la Iglesia vuelve a intentar un blanqueo de sepulcros, con la publicación de nuevos documentos y la recopilación de antiguos. Omite textos fundamentales, mutila otros y no informa si fueron públicos o secretos. Publica las críticas episcopales por actos represivos pero no las reuniones de camaradería en las que comunicaban su adhesión a la dictadura y encomiaban la "imagen buena de las supremas autoridades". No hay razones para mantener la clausura de los archivos.

Al anunciar la publicación del volumen de documentos eclesiásticos "Iglesia y democracia en la Argentina", el diario "La Nación" dijo que de ese modo "el Episcopado toma la delantera o ‘primerea’ –término que suele usar Bergoglio– a las numerosas entidades que recordarán el golpe militar de 1976".

Si ése era el objetivo, fue exitoso: mi nuevo libro Doble juego. La Argentina Católica y Militar recién comenzará a distribuirse esta semana, diez días después que el tomo autocomplaciente presentado por el cardenal Jorge Mario Bergoglio. El cotejo de uno y otro es recomendable, para quienes deseen someter la historia oficial a una revisión crítica, con los documentos que la Iglesia intentó en vano sustraer a la investigación. Mañana a las 7.30 de la mañana entregaré a la prensa en el City Hotel de la calle Bolívar una primera tanda de documentos imprescindibles para emprender esa tarea.
Apoyo al golpe
Santas palabras:Dichos y declaraciones de los cómplices del Terrorismo de Estado.
En 1975, el gobierno anunció que las elecciones presidenciales se adelantarían de 1977 a 1976 y que la viuda de Juan Perón no sería candidata. En vez de apoyar uno de los pocos gestos razonables de un gobierno desastroso la Iglesia se sumó a la presión por la renuncia de la presidenta. La Conferencia Episcopal afirmó que la Patria "no se identifica con sus funcionarios" y que el bien de la comunidad debe buscarse por encima de las opciones partidarias. Según el nuncio Pío Laghi, la línea política del Vaticano era favorable al mantenimiento de la legalidad pero sin perder la distancia crítica respecto de la presidenta. Lo mismo decían por entonces los comandantes en jefe de las Fuerzas Armadas. Defensa de las instituciones o de la legalidad quería decir renuncia de Isabel Perón. En caso contrario, golpe. Quien le reclamó la renuncia en nombre de la Junta Militar fue nada menos que el presidente de la Conferencia Episcopal y vicario general castrense, Adolfo Tortolo. La noche del 23 de marzo de 1976, un sobrino del provicario castrense Victorio Bonamín lo aguardaba en su sede. Su hijo, Luis Bonamín, había sido secuestrado y asesinado por la policía en Rosario y el hombre buscaba ayuda para tramitar el pasaporte de su nuera, María Teresa Butticé de Bonamín, quien me contó esa historia. La muchacha y su suegro debieron esperar mucho tiempo en un pasillo, porque Victorio tenía una reunión fuera de agenda. Cuando los invitaron a pasar, vieron salir a dos militares uniformados, de quienes el sacerdote se despidió. Después de escuchar el relato de lo sucedido, el provicario apenas dijo:–Él se lo buscó.

Al día siguiente Marité Butticé de Bonamín reconoció a los dos uniformados cuando los vio por televisión. Eran los jefes del Ejército y de la Fuerza Aérea. Isabel Perón se había negado a renunciar. De la Nunciatura, Jorge Videla y Ramón Agosti partieron a tomar el poder. De inmediato, Tortolo exhortó a cooperar con el proceso que restauraría "el espíritu nacional". Los nombres de Tortolo y Bonamín han quedado asociados con el apoyo a la más cruel dictadura de la historia, con la que compartían la ideología integrista en la que la Iglesia formó a las Fuerzas Armadas desde las primeras décadas del siglo pasado. A menos de dos meses del golpe, la Conferencia Episcopal reemplazó a Tortolo por el Arzobispo de Córdoba, Raúl Francisco Primatesta. Esto implicó una cierta flexibilización en el lenguaje, pero no un cambio de fondo. También los sectores eclesiásticos a quienes se menciona como moderados, los Primatesta, Laghi, Carlos Galán u Oscar Justo Laguna se comprometieron con el gobierno militar.

Las listas de Primatesta

Primatesta era un hombre de extraordinaria comprensión a los planteos militares. Personal del Departamento de Informaciones de la policía cordobesa solicitó a los colegios católicos listas con los nombres y domicilios de profesores y alumnos. Ante una consulta del arzobispo, el director general de Enseñanza Privada, el capitán de la Fuerza Aérea Jorge Eduardo Baravalle, respondió que era preciso .asegurar un control efectivo del alumnado a fin de adoptar medidas de seguridad.. Primatesta ordenó ese mismo día a los colegios parroquiales y religiosos que entregaran toda la información. Además le escribió una cordial carta a Baravalle: "Como lo hiciera en la entrevista personal que tuvimos en el Arzobispado, quiero reiterarle que en un primer momento la medida provocó inquietud en los responsables de los colegios, sea porque provenía de un Departamento que no suele tener competencia educacional y con prescindencia de una comunicación a la autoridad responsable, que es el Arzobispado o exactamente el propio arzobispo; sea porque situaciones similares en otras ocasiones provocaron molestias y alerta en los padres de los alumnos". Pero las garantías de Baravalle acerca de "la seguridad de los alumnos" (no era eso lo dicho por el aeronauta), lo tranquilizaron. Varios de esos alumnos fueron secuestrados y desaparecieron.

Pureza química

Durante la primera Asamblea Plenaria posterior al golpe, en mayo de 1976, se dedicó al intercambio de informaciones sobre la barbarie que la dictadura había descargado sobre distintas diócesis, y que no excluía a sacerdotes, instituciones católicas e incluso obispos, como el riojano Enrique Angelelli y el nicoleño Carlos Horacio Ponce de León. Ambos fueron asesinados en los meses siguientes, mediante fingidos accidentes automovilísticos. Hasta el día de hoy la Iglesia no los ha reivindicado como mártires. Ellos dos, Jaime de Nevares, Miguel Hesayne, Juan José Iriarte, Vicente Zazpe, y el propio Primatesta informaron sobre una abrumadora cantidad de secuestros, torturas, asesinatos y saqueos que conocían. Ante la falta de consenso, se sometió a votación si el Episcopado debía comunicar o no esos gravísimos acontecimientos al pueblo de Dios: 19 obispos se pronunciaron por difundirlos, pero el doble, 38, se opusieron. El 13, 14 y 15 de mayo los obispos corrigieron tres versiones del borrador genérico preparado por Antonio Quarracino, Zazpe e Iriarte. En cada revisión el texto se hizo más complaciente con el gobierno.

El Episcopado afirmó que ninguna emergencia autoriza a ignorar los derechos humanos, aunque varía la forma de vivirlos en cada lugar y momento. Dado el desastre financiero y el clima de violencia, no le parecía razonable "pretender un goce del bien común y un ejercicio plenode los derechos, como en época de abundancia y de paz". Tampoco se podía exigir "que los organismos de seguridad actuaran con pureza química de tiempo de paz" o "no aceptar el sacrificio, en aras del bien común, de aquella cuota de libertad que la coyuntura pide".

Buenos católicos
En marzo de 1977, la encargada de Derechos humanos del gobierno norteamericano, Patricia Derian, sostuvo en Buenos Aires lo que define como "una larga y dura reunión con Laghi", quien "al principio fingió que no sabía. Después dijo que ignoraba la magnitud del problema. Después dijo que la responsabilidad era de los obispos". El nuncio explicó que junto con algunos obispos "moderados" habían protestado ante el gobierno en privado "por las violaciones a los derechos humanos" y requerido explicaciones sobre "miles de casos individuales", pero sin embargo también hizo una abierta defensa de la dictadura. Los militares estaban sacando a flote a la Argentina y "sabían que habían procedido mal en cuestión de derechos humanos". Muchos tenían "graves problemas de conciencia, que planteaban a los capellanes militares". Algunos podían enfermar por estas "graves perturbaciones". Por eso mismo "no necesitan que los visitantes les recuerden sus culpas. Esto sería frotar sal en las heridas". Le recomendó a Derian que su gobierno fuera "muy cuidadoso en la forma de presentar su política de derechos humanos. El gran peligro era debilitar la posición de aquellos elementos moderados del gobierno que rodeaban a Videla, y que otros generales de línea dura dieran su propio golpe y tomaran el poder". En su opinión el presidente y los jefes militares "eran personas de buen corazón" y Videla "un buen católico". Al mes siguiente Laghi le dijo al embajador estadounidense Robert Hill que el desaparecido periodista y empresario Edgardo Sajón había sido "torturado y asesinado por sus captores". En diciembre de 1978 el primer secretario de la Nunciatura, Kevin Mullen, dijo a la embajada de Estados Unidos que "un oficial de la más alta jerarquía del Ejército" había informado al nuncio que las Fuerzas Armadas "se habían visto obligadas a "encargarse de 15.000 personas" (take care of en el original). La expresión no era equívoca: sus interlocutores archivaron el memorándum sobre la conversación con el título "Número de desapariciones".

Si ellos lo dicen

En enero de 1978, cuando la Unión de Superioras Mayores de Francia pidió que Primatesta usara su influencia en favor de Alice Domon, Léonie Duquet y otros sacerdotes y religiosos de quienes no había noticias, el propio cardenal contestó que "esperamos que las acusaciones veladas o abiertas de connivencia de sacerdotes o religiosos con asociaciones o movimientos de tipo subversivo inaceptables para el cristiano sean todas aclaradas, y que nadie haya sido culpable de semejante error criminal". Por algo habrá sido.

Es indisimulable el fastidio de Galán cuando la Conferencia Episcopal de los Estados Unidos le ofrece su apoyo ante el arresto de Adolfo Pérez Esquivel. Con tres meses de retraso responde que Pérez Esquivel no trabaja con la Iglesia argentina "y no lo conocíamos aquí tan bien como parece serlo en el exterior". Una organización católica canadiense comunicó su apoyo al "activo compromiso de la Iglesia argentina en defensa de los desaparecidos y sus familias". La respuesta, que también se repitió en muchas otras cartas, fue que "no siempre desde lejos se puede apreciar el espectro completo de la realidad o evitar interpretaciones no tan adecuadas acerca de la acción de la Iglesia". Otra fórmula frecuente, dirigida incluso a quienes aplaudían los esfuerzos episcopales, era que "como las informaciones no siempre son adecuadas, sin duda no es fácil, desde lejos, darse cuenta de lo que significa la subversión en un país ylas secuelas que deja. Dios haga que nunca la conozcan ustedes en el suyo".

La católica estadounidense Shirley Kidd comprendía el riesgo personal o institucional que correría la Iglesia argentina por una "oposición abierta a las políticas opresivas del gobierno". Pero si el cuerpo de Cristo "siempre es doloroso, ¿cómo podemos evitar nosotros, que somos parte de ese cuerpo, compartir ese dolor?" Recibió esta indignada contestación de Galán en nombre de Primatesta:

"No le han informado bien. Aquí en la Argentina se ha vivido un ataque de la subversión marxista (entonces nadie por el ancho mundo se preocupaba por las víctimas) y como consecuencia una represión cuyos efectos aun vivimos y lamentamos, en cuanto afectan a la dignidad del ser humano. La Iglesia no ha dejado de dar su enseñanza, hablando claro de cuanto correspondía hablar. Aquí no se ha callado por miedo, y nadie que ame la verdad y conozca la realidad argentina podrá afirmar lo contrario".

Al pastor escocés Peter Bowes, quien se disculpó aclarando que no estaba bajo las mismas presiones que sus colegas argentinos, cuyo compromiso con los desaparecidos apoyaba, le respondieron que "la Iglesia en la Argentina tiene toda libertad para hablar y manifestarse y lo hace. It is not under pressures" (en inglés en el original: no está sometida a presiones).

Si ellos lo dicen.

Demonios

Mientras la dictadura tuvo poder, la Iglesia veía de un lado al Enemigo absoluto del que abominaba, y del otro a los Soldados del Evangelio, a quienes se permitía señalar en forma reservada sus .errores y excesos.. Recién cuando advirtió que el Estado Terrorista se desintegraba, el Episcopado acuñó la doctrina de los dos demonios, en un documento de abril de 1983, "Dios, el Hombre y la Conciencia".En 1984 publicó un folleto de 60 páginas, titulado "La Iglesia y los derechos humanos", con "extractos de algunos documentos". La comparación de esos fragmentos con los textos originales, el estudio de su contenido, de lo que dice y de lo que omite y del doble juego que despliega, introduce a una historia de perversión e hipocresía refinadas: todos los párrafos lisonjeros para la dictadura, aquellos que encabezaban los documentos y que dieron título a los diarios de la época, fueron censurados en la edición de blanqueo al concluir el gobierno militar, mientras se incluían aquellos del tramo final, encabezados por algún "sin embargo" o "tampoco puede omitirse que". En cambio se editaron como si hubieran sido documentos públicos las cartas con críticas y reclamos que la Iglesia entregaba a la Junta Militar en el mayor secreto.

El Jubileo

En 1995, en respuesta a una nota mía sobre el rol de Laghi durante la dictadura, cinco obispos amigos del ex nuncio (entre ellos Laguna, Jorge Casaretto y Galán) preguntaron en una declaración: "¿Para qué debemos conocer toda la verdad? ¿Para volver a enfrentarnos o para reconciliarnos?" De tan posconciliares olvidaron que "sólo la verdad nos hará libres". En 1996 la Asamblea Plenaria del Episcopado argentino, volvió a defraudar todas las expectativas de una reflexión crítica en una Carta Pastoral sobre "el terrorismo de la guerrilla" y "el terror represivo del Estado". El Episcopado rechazaba "responsabilidades que la Iglesia no tuvo en esos hechos" y sólo admitía que unos católicos intentaron tomar el poder político en forma violenta y establecer una nueva sociedad marxista y otros les respondieron ilegalmente. En conclusión imploró perdón a Dios por los crímenes cometidos por "hijos de la Iglesia", ya fueran guerrilleros, militares o policías". Con ello, consideró que lapidaba en forma definitiva la discusión. No sería así.En la primera semana de marzo de 2000, el Vaticano dio a conocer un documento sobre "Memoria y reconciliación", elaborado por una comisión internacional de teólogos. El trabajo fue presentado en conferencia de prensa por el cardenal Joseph Ratzinger, quien explicó que la recuperación de la memoria sólo es posible mediante la profundización teológica sobre la naturaleza de la Iglesia, como comunidad implicada también ella en el "misterio del mal", y en consecuencia necesitada de reforma y arrepentimiento. Ese arrepentimiento alcanzaría la radicalidad necesaria para transformarlo en una profunda recuperación de la memoria, pero también en correcciones incisivas de los mecanismos institucionales de reproducción del integrismo" sólo si "no descargara sobre los individuos la responsabilidad del mal, para dejar inmune a la institución". Según el eminente vaticanista Giancarlo Zizola (quien esta semana pasó por Buenos Aires para ofrecer una conferencia sobre relaciones entre la Iglesia y los estados, en el Instituto del Servicio Exterior de la Nación), esta visión del ahora pontífice Benedicto sobre el mea culpa por los crímenes cometidos a lo largo de la historia "para mayor gloria de Dios" aún resulta sorprendente para aquellos sectores eclesiásticos "que siguen anclados a la idea de la Iglesia como inmune al mal, como ‘sociedad perfecta’ en posesión exclusiva de la verdad". Es el caso del Episcopado argentino, para el que la Iglesia es santa, y sólo sus hijos pecadores, como no se cansa de repetir Laguna.

El perdón a Brinzoni

Seis meses después, en setiembre de 2000, decenas de miles de militantes católicos acudieron desde todo el país hasta un gran altar instalado sobre un puente en el Parque Sarmiento de Córdoba para participar de una liturgia nocturna que se denominó "la reconciliación de los bautizados". Asistieron sus cien obispos ataviados de blanco. El presidente de aquel Episcopado, Estanislao Karlic, dijo que la violencia guerrillera y la represión ilegítima enlutaron la Patria. Luego siguió una oración: "Padre, tenemos el deber de acordarnos ante Ti de aquellos hechos dramáticos y crueles. Te pedimos perdón por los silencios responsables y por la participación efectiva de muchos de tus hijos en tanto desencuentro político, en el atropello a las libertades, en la tortura y la delación, en la persecución política y la intransigencia ideológica, en las luchas y las guerras, y la muerte absurda que ensangrentaron nuestro país".

Una vez más, colocaba en un mismo plano a la guerrilla y al terrorismo de Estado. Los obispos pidieron perdón a Dios y no a las víctimas, por los actos ajenos y no por los propios. Este deslizamiento semántico también se reflejó en el súbito protagonismo de los laicos, convocados al palco junto a los obispos y religiosos, como implícito señalamiento de quienes tenían la responsabilidad por los hechos abominados. Además, entre los invitados estaba el jefe del Ejército de entonces, el general Ricardo Brinzoni, investigado por su actuación en la masacre de Margarita Belén, pero ningún representante de las víctimas, lo cual señala la persistente incapacidad eclesiástica para asumir la magnitud y la índole de la tragedia. Pero el título del documento (Confesión de las culpas, arrepentimiento y pedido de perdón de la Iglesia) y la cobertura de prensa sugerían una cierta voluntad de enmienda, por parte de una nueva conducción episcopal. En consecuencia desde el CELS solicitamos a Karlic la apertura de los archivos eclesiásticos. Respondió que los archivos están en poder de cada diócesis y no de la Conferencia, que sólo tenía el folleto de 1984, del que nos envió una copia. La apertura de los archivos que según Karlic no existían, y que pude estudiar a escondidas gracias a la caridad de obispos, sacerdotes y laicos, es una reivindicación democrática pendiente, igual que la información castrense sobre la represión. Habrá que estaratento a que el Episcopado no practique una cacería de brujas para identificar a quienes me ayudaron.

Luces malas
"La última dictadura militar mató a 30.000 personas, fríamente, planificadamente. A la monstruosidad de ultimar sin proceso ni defensa se le sumó el sacrilegio de negarles sacerdote, confesión, eucaristía, extremaunción. Y la Iglesia presenció impávida el atropello a Dios en sus hijos, con un silencio que pone frío en el alma..."[sacerdote Hernán Benítez, 1995]
En noviembre del año pasado el Episcopado produjo el documento "Una luz para reconstruir la Nación", título revelador del rol que la Iglesia no ha dejado de atribuirse. No encontró nada mejor que reciclar el documento de 1981 "Iglesia y Comunidad Nacional", que fue la resignada aceptación eclesiástica del principio de la soberanía del pueblo y el reconocimiento de la autonomía de la pluralista sociedad temporal. Es equivalente al discurso de Nochebuena de 1944 del Papa Pio XII, cuando ya era inevitable la derrota del nazismo en la guerra. Su eje era la denominada reconciliación, es decir el rescate de los militares luego de los desastres cometidos. La Iglesia admitía que la conciencia nacional había situado a la justicia "en el centro de sus anhelos". Sin embargo, advertía que era preciso "establecer la igualdad y la equiparación entre las partes en conflicto" y "alcanzar esa forma superior del amor que es el perdón". En "Una luz" por primera vez el Episcopado dijo que la dictadura cometió "crímenes de lesa humanidad", pero también exhortó a juzgar los "crímenes de la guerrilla", en un nuevo intento de equiparación pese a haber admitido que no eran comparables. El documento de esta semana, "Recordar el pasado para construir sabiamente el presente" es algo más sobrio, pero insiste en la línea de la declaración de Laguna y Cassaretto de 1995. El golpe fue "consentido por parte de la dirigencia de aquellos momentos", dice, sin referencia al rol activo del Episcopado, y sostiene que la memoria sólo tiene sentido como instrumento de reconciliación. Rechaza tanto la impunidad (por la que ya no puede abogar) como los "rencores y resentimientos que pueden dividirnos y enfrentarnos", como siempre le han llamado al reclamo de justicia. Menos sutil es la recopilación documental difundida el 10 de marzo. El capítulo sobre la defensa de los derechos humanos sostiene que "no debemos tener miedo a la verdad de los documentos". A la verdad, no. Pero a su manipulación sí. Por ejemplo, ese capítulo dirigido a probar que la Iglesia siempre condenó todo tipo de violencia, se abre con el Documento de San Miguel, que en abril de 1969 adaptó a la realidad del país las conclusiones de la Conferencia del CELAM en Medellín. Pero su punto 2 se interrumpe en forma abrupta y, sin explicaciones, se pasa al 4. El final del truncado punto 2 dice que es el deber evangelizador de los obispos "trabajar por la liberación total del hombre e iluminar el proceso de cambio de las estructuras injustas y opresoras generadas por el pecado". El omitido punto 3 es aquel en que el Episcopado sentenció que "la liberación deberá realizarse en todos los sectores en que hay opresión: el jurídico, el político, el cultural, el económico y el social". La introducción del mismo documento, también suprimida, decía que en cumplimiento de las orientaciones fijadas por Pablo VI (que incluían una pastoral dirigida en forma preferencial a sacerdotes, estudiantes, trabajadores y jóvenes, en un continente signado por "el cambio en todos los órdenes") los obispos tendrían "la violencia evangélica del amor para proclamar públicamente nuestro compromiso en todas sus dimensiones". Cuando los jóvenes más generosos que el país produjo en el siglo XX siguieron el camino señalado en este documento, el Episcopado bendijo las armas de los opresores que los masacraron. Los documentos episcopales de los primeros años de la década del 70 son muy distintos a los posteriores, porque recogen el clima de revolución con que el Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo condicionó a aquél Episcopado, que le temía como a un "Magisterio paralelo", según la alarmada expresión de varios obispos recogida en el Memo reservado "Puntos conflictivos en la Iglesia argentina", producido por la Conferencia Episcopal Argentina en octubre de 1972 y que, desde luego, tampoco figuraen esta recopilación interesada. El tomo no mutila aquellos documentos posteriores al golpe de 1976 que tuvieron difusión pública y que permiten la comparación. Pero omite varios en los que se encomiaba a la dictadura; organiza todo el material en orden cronológico sin indicar qué piezas fueron públicas y cuáles secretas y sólo resume en pocas líneas los encuentros de camaradería de la Comisión Ejecutiva o su presidente con la Junta Militar o su delegado presidencial o de la Comisión de Enlace con los secretarios de las tres Fuerzas Armadas. El memo sobre la reunión de Primatesta, Juan Carlos Aramburu y Zazpe con Videla, Emilio Massera y Agosti del 15 de noviembre de 1976 esconde que la Comisión Ejecutiva del Episcopado les comunicó su adhesión a la dictadura, porque "un fracaso llevaría, con mucha probabilidad, al marxismo". Publica la crítica por la represión sin ley, pero oculta que incluso a solas la atribuyeron a niveles intermedios, mientras destacaban "los notables esfuerzos del gobierno en pro del país" y la "imagen buena de las supremas autoridades". Para no verse obligados a "un silencio comprometedor de nuestras conciencias que, sin embargo, tampoco le serviría al proceso" o "un enfrentamiento que sinceramente no deseamos" la Iglesia propuso abrir un "canal de comunicación", que integraron los obispos Laguna, Galán y Mario Espósito. Al año siguiente, Laguna reconoció la total ineficacia de la Comisión de Enlace. El subrayado en total es suyo, en una nota manuscrita a Zazpe. Sin embargo, las amables reuniones mensuales continuaron durante todo el régimen militar. Al comentar esa carta, en 2002, Galán le escribió a Laguna: "¡Quién nos diera poder vivir de nuevo con la experiencia adquirida". Fantasía vana. Sólo se vive una vez. Como se supone que son creyentes, cuando Laguna lo siga se encontrará con Galán en el infierno.

Blanqueo de sepulcros

Nada de esto se encontrará en el nuevo blanqueo editorial de sepulcros episcopales con el que Bergoglio (autor de la frase sobre la memoria completa, según reveló Brinzoni en un reportaje) inauguró su mandato al frente de la Iglesia argentina. Sin embargo, está bien archivado en la sede de la calle Suipacha, cuya cesión el Episcopado pidió a la dictadura con la ilusión de mudarse a "una casa mucho más palaciega", a la espera de que alguna futura conducción no contaminada con el pasado decida abrir su consulta.

Fuente: Página/12, 17/03/96

Monseñor Plaza y otros obispos

[De Emilio Mignone - Iglesia y dictadura, El papel de la iglesia a la luz de sus relaciones con el régimen militar, Capítulo 4]

Monseñor Plaza

De todos los miembros del Episcopado es, tal vez, monseñor Antonio José Plaza, hasta 1986 arzobispo de La Plata, quien con mayor claridad y desenfado se identificó con la dictadura militar, y sus métodos represivos.

Plaza cultivó un desaprensivo menosprecio por la colegialidad episcopal. En cada ocasión que la CEA publicó una pastoral colectiva reafirmando los principios cristianos acerca de la dignidad de la persona humana, el arzobispo de La Plata, a pesar de haberla suscripto, encontraba la manera de poner de manifiesto su discrepancia.

Esto indica que constituye un error la tradición en virtud de la cual los documentos episcopales tienen que aparecer firmados por todos los integrantes del cuerpo, simulando una unanimidad que no existe. Ello trae como consecuencia textos confusos y ambiguos, con párrafos contradictorios destinados a satisfacer los distintos criterios.

Nadie tiene que escandalizarse porque haya obispos con opiniones diferentes. La ficción de la unanimidad parte de la concepción de una Iglesia monolítica, donde los fieles deberían limitarse a obedecer. La Iglesia que muestra el Nuevo Testamento es otra, con pluralidad de dones, donde la función episcopal es un servicio y la conciencia de cada cristiano, como lo solía repetir el cardenal Newman, es el último juez de la conducta individual.

Sería más lógico que las pastorales colectivas sobre asuntos controvertidos se publicaran con la firma de los obispos que componen la mayoría a favor de una determinada opinión. Los integrantes de la, o de las minorías tendrían derecho igualmente a expresar sus disidencias. Con ese procedimiento hubiéramos conocido con certeza la posición de los distintos prelados en relación con el problema de la violación de los derechos humanos, sin el temor de incurrir en injusticias al englobarlos en una apreciación general.

En los Estados Unidos la Conferencia Episcopal ha adoptado la política de dar a conocer los borradores de las pastorales colectivas sobre temas controvertidos, elaborados por n comité de expertos, para conocer la opinión del Pueblo de Dios. El texto final queda enriquecido con observaciones y críticas. Eso ocurrió con el documento referido a la utilización de las armas nucleares, que alcanzó una notable gravitación en la opinión pública. (El obispo de Morón Justo Laguna viajó en 1986 a los Estados Unidos invitado por la Conferencia Episcopal de ese país y cuenta lo siguiente: "La asamblea episcopal de los EE.UU. tiene en preparación un documento sobre la doctrina social de la Iglesia y la economía norteamericana... Lo que no dejó de sorprenderme fue la forma en que trabaja, con una libertad y una apertura que le permite crecer y conocer la realidad de la patria con mucha eficacia. Es una cosa admirable que publiquen los borradores y reciban la crítica de todos los sectores" La Razón, Bs. As., 26 de mayo de 1986.)

En los concilios ecunémicos los proyectos de constituciones se deciden por el voto de la mayoría y se da a conocer el resultado de la elección. El nombre de los sufragantes no es un misterio. En el Concilio Vaticano I una quinta parte de sus integrantes se opuso al tratamiento del dogma de la infalibilidad pontificia y sesenta padres conciliares -cuyos nombres constan- se retiraron para no pronunciar su non placet en la votación final.
Una voz discordante
Semilla de maldad
La excomunión de Miguel Hidalgo y Costilla (1811, héroe de la independencia de México) por el papa Pío VII es un documento para la ignominia.  Aún se espera de la iglesia católica una disculpa al pueblo de México, una disculpa que se acompañara con el retiro post mortem de la excomunión para un ministro de la iglesia que entregó su espíritu para abolir la esclavitud (tolerada y hasta bendecida por la iglesia de entonces), y para establecer una república soberana en donde reinara la libertad, la igualdad y la fraternidad. Maldecido por la iglesia, Hidalgo será por siempre recordado como el sacerdote generoso, idealista, o mejor, como el padre de la patria mexicana.

La excomunión de Miguel Hidalgo y Costilla

"Por la autoridad de Dios Todopoderoso, el Padre, Hijo y Espíritu Santo; y de los santos cánones, y de la Inmaculada Virgen María madre y nodriza de nuestro Salvador; y de las virtudes celestiales, ángeles, arcángeles, tronos, dominios, papas, querubines y serafines y de todos los santos patriarcas y profetas; y de los apóstoles y evangelistas; y de los santos inocentes, quienes a la vista del Santo Cordero se encuentran dignos de cantar la nueva canción; y de los santos mártires y santos confesores, y de las santas vírgenes, y de los santos, juntamente con todos los santos elegidos de Dios, lo excomulgamos y anatematizamos, y lo secuestramos de los umbrales de la iglesia del Dios omnipotente, para que pueda ser atormentado por eternos y tremendos sufrimientos, juntamente con Datán y Avirán, y aquellos que dicen al Señor, ¡Apártate de nos! otros! porque no deseamos uno de tus caminos y así como el fuego del camino es extinguido por el agua, que sea la luz extinguida en él para siempre jamás. Que el Hijo, quien sufrió por nosotros, lo maldiga. Que el Espíritu Santo, que nos fue dado en nuestro bautismo, lo maldiga. Que la santa cruz a la cual ascendió Cristo por nuestra Salvación, triunfante de sus enemigos, lo maldiga. Que la santa y eterna Virgen María, madre de Dios, lo maldiga."

"Que todos los ángeles y arcángeles, principados y potestades, y todos los ejércitos celestiales, lo maldigan. Que San Juan el precursor, y San Pedro y San Pablo y San Andrés y todos los demás apóstoles de Cristo juntamente, lo maldigan. Y ojalá que el resto de sus discípulos y los cuatro evangelistas, quienes por sus predicaciones convirtieron al mundo universal, y ojalá que la santa compañía de mártires, y confesores, quienes por sus santas obras se han encontrado agradables al Dios Todopoderoso, lo maldigan. Ojalá que el Cristo de la Santa Virgen lo condene. Ojalá que todos los santos desde el principio del mundo y todas las edades, quienes se hallan ser los amados de Dios lo condenen; y ojalá que los cielos y la tierra y todas las cosas que hay en ellos, lo condenen. Que sea condenado donde quiera que esté, en la casa o en el campo: en los caminos o en las veredas; en las selvas o en el agua, o aún en la iglesia. Que sea maldito en el vivir y en el morir; en el comer y el beber; en el ayuno o en la sed; en el dormitar o en el dormir; en la vigilia o andando; estando de pie o sentado; acostado o andando; mingiendo o cancando y en todas las sangrías. Que sea maldito interior y exteriormente. Que sea maldito en su pelo. Que sea maldito en su cerebro. Que sea maldito en la corona de su cabeza y en sus sienes, en su frente y en sus oídos; y en sus cejas y en sus mejillas; en sus quijadas y en sus narices; en sus dientes anteriores y en sus molares; en sus labios y en su garganta; en sus hombros y en sus muñecas; en sus brazos, en sus manos y en sus dedos. Que sea condenado en su pecho, en su corazón, y en todas las vísceras de su cuerpo. Que sea condenado en sus venas, en sus músculos, en sus caderas, en sus piernas, pies y uñas de los pies. Que sea maldito en todas las junturas y articulaciones de su cuerpo. Que desde la parte superior de su cabeza hasta la planta de sus pies, no haya nada bueno en él. Que el Hijo del Dios viviente, con toda la gloria de su majestad, lo maldiga, y que el cielo con todos los poderes que hay en él se subleven contra él, lo maldigan y lo condenen." "Amén. ¡Así sea! Amén".

Este edicto de excomunión fue dado a conocer al padre de la patria mexicana el día 29 de Julio de 1811, antes de ser pasado por las armas.
Con motivo de la autoamnistía decretada por el régimen militar tres meses antes de retirarse del gobierno, Plaza fue la única voz episcopal que se alzó para defenderla. Publiqué entonces un artículo en el diario La Voz del 3 de septiembre de 1983, donde esbozo una semblanza del arzobispo de La Plata. Creo que es interesante transcribirlo porque recibí muchos llamados de adhesión de clérigos y laicos de su arquidiócesis.

La de monseñor Plaza fue una de las pocas voces discordantes.

El arzobispo de La Plata, Antonio J. Plaza, constituye una voz discordante en el país. Ha sido el único, junto con Emilio Hardoy que ha defendido públicamente la ley de autoamnistía.

Ardí, conservador septembrino y diputado fraudulento, lo hizo en términos cínicos, pero políticos. Plaza, en cambio -y esto es lo grave y escandaloso-, ha pretendido justificarla desde un ángulo religioso. Ha dicho que la llamada ley de pacificación nacional, mediante la cual los criminales encarnados en el poder se amnistían a sí mismos, es una norma "evangélica".

En realidad, monseñor Plaza, pese a su carácter de obispo de la Iglesia católica, nunca ha tenido nada que ver con el Evangelio. En 45 años que lo conozco jamás le he escuchado una frase que posea relación con la doctrina de Cristo. Sacerdote ambicioso y politiquero, consiguió "obispar", como se decía antiguamente, en 1950, adulando al gobernador Mercante y ocupó hasta 1955 la diócesis de Azul. Ocurrido el golpe de Estado de ese año, atribuyó, en una frase desdichada y famosa, la epidemia de poliomelitis de esa época a los supuestos pecados convertidos por los gobernantes depuestos (que lo habían encumbrado). Evidentemente la teología del prelado no era muy sólida.

Como compensación por su adhesión a los nuevos detentadores del poder, logró que el ministro de Lonardi, Mario Amadeo, lo hiciera promover al arzobispado de La Plata. Era una época en la que todavía se aplicaba el régimen del patronato establecido por la Constitución Nacional, en virtud del cual los obispos debían ser presentados por el presidente de la Nación, para su consagración por el papa. Felizmente ese anacrónico sistema, que todavía subsiste en la letra de la ley fundamental, fue abolido mediante un acuerdo con la Santa Sede, negociado por el ministro de Relaciones Exteriores de Illia, Miguel Angel Zavala Ortiz y firmado por Onganía.

Desde hace casi veinte años, el país y los cristianos padecemos a Plaza en la arquidiócesis de la capital bonaerense. En 1958 se alió con Frondizi y Frigerio y obtuvo innumerables prebendas con el verso de la enseñanza libre y otras actividades menos líricas. Logró, entre otras cosas, la autorización del Banco Central para el funcionamiento en el país de una institución crediticia uruguaya, el banco del Este. Adquirido por Pérez Companc se transformó en el Río de la Plata y hoy se denomina Banco Río. Compró el paquete accionario del banco Popular de La Plata, asunto que terminó en una verdadera estafa, de la cual salió indemne por su condición episcopal. Tenía cuenta corriente en el banco Comercial de David Graiver pero se salvó de las iras del general Camps -quien le dedica un encendido elogio en su libro Punto Final-, merced a los servicios que prestó a la represión ilegal y asesina, denunciando estudiantes y a su propio sobrino y aceptando el cargo de capellán mayor de la policía de la provincia de Buenos Aires. Esto le permite cobrar otro sueldo y gozar de un segundo automóvil. En ese carácter visitaba las prisiones clandestinas donde se torturaba y se fusilaba. No consta que prestara auxilios religiosos a los prisioneros , aunque en su lejana juventud enseñara teología mística en el seminario de La Plata, disciplina aparentemente ajena a su personalidad y a sus preocupaciones. Curiosamente, hasta la mística le produjo beneficios: con el cuento de los grandes místicos Teresa de Jesús y Juan de la Cruz, expolió durante años a los padres carmelitas, a cuya orden pertenecían ambos santos.

Pero el gran filón de monseñor Plaza ha sido el sector educativo, que manejó desde la comisión respectiva del episcopado. Enfermo de poder, impuso ministros de Educación de la provincia de Buenos Aires y directores de la superintendencia para la enseñanza privada de la Nación y obtuvo durante años, a través de todos los regímenes, ventajas legales y económicas. Para ello no omitió enjuagues políticos. Recuerdo que desde el balcón de la casa de gobierno de La Plata, apoyó la continuidad del vice-gobernador Calabró, cuando Perón hiciera renunciar a Bidegain. Su última hazaña consistió en una exención impositiva obtenida a través del ministro de Economía del gobernador Ibérico Saint Jean, Raúl Salaberren Malgor.

Sin perder un minuto Plaza se ha alineado con el candidato a gobernador peronista para la provincia de Buenos Aires, Herminio Iglesias, quien ha prometido públicamente designar ministro de educación a quien el arzobispo de La Plata le indique. Pero Herminio se equivoca. Hoy Plaza nada significa en la Iglesia católica, sino un pasado turbio y preconciliar, que está desapareciendo. A veces demasiado lentamente, pero de manera inexorable.

Un ejemplo del menosprecio del arzobispo Plaza por las decisiones de la Conferencia Episcopal y su connivencia con la dictadura castrense, lo muestra el episodio del libro de catequesis Dios es fiel, de la religiosa de María Auxiliadora de Rosario, Beatriz Casiello.

A fines de 1978 tuvo lugar una ruidosa campaña periodística encabezada por el diario La Razón -portavoz en ese entonces, del servicio de inteligencia del ejército-, dirigida a sostener que el texto de la hermana Casiello, muy difundido en los colegios católicos, incitaba a la subversión. Con la preocupación consiguiente tomó cartas en el asunto la Conferencia Episcopal, la cual, sin llegar a elogiarlo, dictaminó que "el libro no contiene afirmación errónea ni negación de la doctrina católica".

Esta opinión no satisfizo a monseñor Plaza, quien, en materia de ortodoxia católica, confiaba más en los oficiales del ejército que en sus hermanos en el episcopado. El 18 de noviembre de 1978 el arzobispo de La Plata prohibió el texto en las escuelas católicas de su diócesis mientras el ministro de Educación de la provincia de Buenos Aires, general Ovidio Solari adoptaba una medida similar en su jurisdicción, que involucraba a varios obispados (1). Como hubo algunas protestas, el secretario de prensa del gobierno bonaerense, capitán Jorge Cayo, manifestó categóricamente "no nos preocupan los obispos, se prohíbe y basta" (2). Plaza agradeció públicamente, mediante una carta, la colaboración del general Solari (3).
Los últimos años
LA IGLESIA CÓMPLICE Y LA IGLESIA DEL PUEBLO. LAS VÍCTIMAS DE LA IGLESIA


Sacerdotes asesinados y/o desaparecidos

- P. Carlos Francisco Mugica. Asesinado el 11-5-74. Bs. As.
- P. Carlos Dorniak. Asesinado el 21-5-75. Bahía Blanca
- P. Nelio Rougier-det. Córdoba, 9-75. Desaparecido.
- P. Miguel Angel Urusa Nicolau-detenido el 1-1-76, Rosario. Desaparecido.
- P. Francisco Soares. Asesinado el 13-2-76 Carupá (Tigre).
- P José Tedeschi. Asesinado el 2-2-76. Villa Itatí (Bernal).
- P. Pedro Fourcade, detenido el 8-3-76. Desaparecido.
- P. Pedro Duffau (palotino) Asesinado el 4-7-76. Bs. As.
- P. Alfredo Kelly (palotino) Asesinado el 4-7-76-Bs. As.
- P. Alfredo Leaden(palotino) Asesinado el 4-7-76. Bs. As.
- P. Gabriel Longuevillet. Asesinado el 18-7-76. Charnical (La Rioja).
- P. Carlos de Dios Murias. Asesinado el 18-7-76. Chamical (La Rioja)
- P. Héctot Federico Baccini, detenido el 25-11-76, La Plata. Desaparecido.
- P. Pablo Gazzari, detenido el 27-11-76. Bs. As. Desaparecido. (ESMA. Confirmado por Scilingo)
- P. Carlos Armando Bustos, detenido el 8-4-77. Bs. As. Desaparecido.
- P. Mauricio Silva Iribarnegaray, detenido el 14-6-77. Bs. As. Desaparecido.
- P. Jorge Adur (asuncionista), detenido el 7-1-80. Brasil. Desaparecido.
- P. Jorge Galli, detenido en 1976. San Nicolás. Desaparecido.
- P. José Colombot

Obispos asesinados

- Mons. Emique Angelelli. Asesinado el 4-8-76. Punta de los Llanos (La Rioja).
- Mons. Carlos Ponce de León. Asesinado el 11-7-77. San Nicolás (Bs. As.)

Sacerdotes presos

- P. Francisco Gutiérrez
- P. Hugo Mathot
- P. Gianfranco Testa
- P. Silvio Liuzzi
- P. Elias Musse
- P. Raúl Troncoso
- P. Francisco Javier Martín
- P. René Nievas
- P. Joaquín Nuñez
- P. Omar Dinelli

Sacerdotes en Centros Clandestinos y luego liberados

- P. Néstor García
- P. Patricio Rice
- P José Czerepack
- P. Orlando Yorio
- P. Santiago Renevot
- P. Rafael Lacuzzi
- P. Julio Suan
- P. Bernardo Canal Feijoo
- P. Luis López Molina
- P Jaime Weeks
- P. Francisco Jálics
- P. Italo Gestaldi
- P. Marciano Alba
- P. Anibal Coerezza
- P. Pace Dalteroch
- P Jorge Galli
- P. Gervasio Mecca
- P. Luis Quiroga
- P. Angel Zaragoza
- P. Raúl Acosta
- P. Roberto Croce
- P Juan Dienzeide
- P. Esteban Inestal
- P. Diego Orlandini
- P. Eduardo Ruiz
- P. Joaquín Muñoz
- P. Juan Testa
- P. Pablo Becker
- P. Roberto D'Amico
- P Juan Filipuzzi
- P. Antonio Mateos
- P. Aguedo Pucheta
- P. Victor Pugnata
- P. Jorge Torres

Seminaristas asesinados y desaparecidos
- Salvador Barbeito (palotino). Asesinado el 4-7-76. Bs. As.
- Emilio Barletti (palotino). Asesinado el 4-7-76. Bs. As.
- Marcos Cirio (Fraternidad del Evangelio), detenido el 17-11-76. Desaparecido.
- Carlos A. Di Pietro (asuncionista), detenido el 4-6-76. Desaparecido.
- Juan Ignacio Isla Casares, detenido el 3-6-76. Boulogne. Desaparecido.
- Alejandro Dauza (La Salette), detenido el 3-8-76. Córdoba. (luego liberado)
- Alfredo Velarde (La Salette), detenido el 3-8-76. Córdoba (luego liberado)
- Daniel García (La Salette), detenido el 3-8-76. Córdoba (luego liberado)
-José Luis de Stéfano (La Salette), detenido el 3-8-76. Cór-doba (luego liberado)
- Anibal Gadea, detenido en 1977. Desaparecido.
- Humberto Pantoja.

Religiosos y religiosas desaparecidos

- Hno. Raúl E. Rodríguez (asuncionista), detenido el 44-76. San Isidro. Desaparecido
- Hna. Alice Domon, detenida el 8-12-77. Bs. As. Desaparecida.
- Hna. Léonie Duquet, detenida el 10-12-77. Bs. As. Desaparecida.
- Hno. Julio San Cristóbal (Lasallano), detenido el 5-2-76. Desaparecido
- Hno. Hugo A. Corsiglia, detenido el 10-8-77. Bs. As. Desaparecido.
- Hno. Luis Oscar Gervan, detenido el 4-11-76. Tucumán. Desaparecido.
- Hno. Henri del Solan Betumali (Frat. del Evang.), detenido el 1976, liberado 1978.

Católicos laicos víctimas de la represión

- María del Carmen Maggi. det. 9-5-75. Decana Facultad de Humanidades de Mar del Plata. Asesinada el 23-3-76.
- Daniel Bombara, detenido 12-75. JUC Bahía Blanca. Desaparecido.
- José Serapio Palacios. det. 12-75. JOC. Desaparecido.
- Beatriz Carbonen de Pérez Weiss, detenida el 14-5-76, Bajo Flores (Bs. As.). Desaparecida.
- Horacio Pérez Weiss, detenido el 14-5-76. Bajo Flores(Bs. As). Desaparecido.
- Mada Martha Vásquez Ocampo de Lugones, detenida el 14-5-76. Bajo Flores. Desaparecida.
- César Amadeo Lugones, detenido el 14-5-76. Bajo Flores. (Bs. As.). Desaparecido.
- Francisco Blato. Desaparecido.
- Mónica María Candelaria Mignone, detenida en Bajo Flores, 14-5-76. Desaparecida.
- María Esther Lorusso, detenida el 14-5-76. Bajo Flores. (Bs. As.) Desaparecida.
- Mónica Quinteiro. Ex religiosa Hermanas de la Misericordia, detenida el 14-5-76. Bajo Flores. (Bs. As.) Desaparecida.
- María Femanda Noguer, detenido el junio del '76. Olivos. Desaparecida.
-José VillaL, detenido en junio del '76. Olivos. Desaparecido.
- Alejandro Sackrnan, detenido en junio del '76. Olivos. Desaparecido.
- Esteban Garat, detenido en junio del '76. Olivos. Desaparecido.
- Valeria Dixon de Garat, detenida en junio del '76. Desaparecida.
- Roberto Van Gelderen, detenido en junio del '76. Desaparecido.
- Ignacio Beltrán. Buenos Aires.
- Alberto Rivara. det. '76. Bahía Blanca. Desaparecido.
- Horacio Russín. det. '76. Bahía Blanca. Desaparecido.
- Néstor Junquera. det. '76. Bahía Blanca. Desaparecido.
- María Eugenia González, detenida en el '76. Bahía Blanca. Desaparecida.
- Luis Oscar Gervan, detenido en el '76. Tucumán. Desaparecido.
- Luis Congett, detenido en el '76. Caritas. San Justo. Desaparecido.
- Anteró Darío Esquivel, detenido en el '77. Paraguayo. JOC Lomas de Zamora. Desaparecido.
- Eduardo Luis Ricci, detenido en el '77. JEC de La Plata. Desaparecido.
- Adriana Landaburu, detenida en el '77. Capital Federal. Desaparecida.
- Leonor Rosario Landaburu de Catnich, detenida en el '77. Capital Federal. Desaparecida.
- Juan Carlos Catnich, detenido en el '77. Capital Federal. Desaparecida.
- Susana Carmen Moras, detenida en el '77. Presidenta de la Juv. Acción Católica. Desaparecida.
- Susana Antonia Marco, detenida en el '77. Cristianos para la Liberación. Nuestra Sra. del Carmen. Villa Urquiza. Cap. Federal. Desaparecida.
- Roque Agustin Alvarez, detenido en el. '77. Avellaneda. Desaparecido.
- Armando Corciglia, detenido en el 'W7. JUC. Florencio Varela. Desaparecido.
- Cecilia Juana Minervine, detenida en el '77. Cristianos para la Liberación. Desaparecida.
- Laura Adhelma Godoy, detenida en el '77. UCA. Mar del Plata. Desaparecida.
- Oscar de Agneli, detenido en el '77. UCA. Mar del Pla-ta. Deasparecido.
- Fátima Cabrera de Rice, detenida en el '77. Liberada.
- Marcos Cirilio. Desaparecido.
- Juan Pedro Sforza. Desaparecido.
- Gertrudis Hlaszick, detenida en el '78. Desaparecida.
-losé Poblete, detenido en el '78. Desaparecido.
- Mónica Brull, detenida en el '78. Desaparecida.
- Juan Guillén, detenido en el '78. Desaparecido.
- Gilberto Rengel Ponce, detenido en el '78. Desaparecido.
- Adolfo Fontanella, detenido en el '78. Desaparecido.
- Roberto Tomás Abad. Desaparecido.
- Roque Raúl Macán. Desaparecido.

Protestantes detenidos y/o desaparecidos
- Mauricio López. Rector Univ. Nac. de San Luis, detenido el 1-1-77. Mendoza. Desaparecido.
- Elizabeth Kasemann, detenida en el '77. Desaparecida.
- Patricia Anna Erb, detenida el 13-9 76.
- Víctor Pablo Boinchenko. Pastor de la Iglesia Evangélica de Cosquín. Córdoba, detenido el 3-4-76. Desaparecido.
- Lilian Jane Coleman de Boinchenko, detenida el 3-4-76. Desaparecida.
- Oscar Alajarin. Iglesia Metodista. MEDH, detenido el 4-5-76. Desaparecido.

Fuente: "La Iglesia cómplice y la Iglesia del Pueblo" editado por organismos de Derechos Humanos, Buenos Aires, 1996, reproducido por Equipo Nizkor, Madrid. 20 de julio de 1997
Como resultado de las actitudes relatadas, durante la XLIV asamblea plenaria de la Conferencia Episcopal Argentina, que tuvo lugar entre el 19 y el 24 de abril de a982, Plaza fue desplazado de la presidencia de la comisión episcopal de educación católica, una de las fuentes de su poder. Lo sustituyó el obispo de Azul, monseñor Emilio Bianchi di Cárcano.

En 1983 el abierto apoyo de Plaza a la candidatura de Herminio Iglesias para la gobernación de Buenos Aires, a cambio del control del ministerio de Educación, atrajo críticas de adentro y de afuera de la Iglesia. Es interesante a este respecto un editorial del diario La Prensa, del 13 de septiembre de 1983. Dice así:

Límites de la misión eclesiástica

Una noticia publicada en nuestra edición del 30 de septiembre pasado hizo saber que un grupo de sacerdotes de la arquidiócesis está realizando consultas entre sí para sopesar la posibilidad de presentar su queja ante la Nunciatura Apostólica o la propia Santa Sede, dado los problemas y divisiones que provoca entre sus fieles el proclamado apoyo del arzobispo de La Plata al partido Justicialista de la provincia y a su candidato a gobernador, a los que últimamente en todas sus declaraciones periodísticas, da como seguros triunfadores en las próximas elecciones.

No sólo los mencionados sacerdotes sino también el arzobispo de Bahía Blanca y los ocho obispos diocesanos bonaerenses, participarían de idénticas preocupaciones sobre los juicios y las entrevistas mantenidas por el eludido prelado con el candidato justicialista a la gobernación de la provincia. Hasta los propios militares peronistas, miembros de la grey católica, se habrían sentido afectados por el proceder del arzobispo de La Plata, calificando de apresurada contraprestación de favores a la promesa hecha al prelado, de designar ministro de educación a un "candidato" de simpatía.

Nada de lo que decimos ha sido desmentido, por lo que cabe admitir que estamos en presencia de un hecho anómalo que, por un lado, exhibe a un candidato a gobernador en tren de negociar prestaciones y contraprestaciones con un miembro de la jerarquía católica bonaerense y a éste aceptando la propuesta que consiste, de su parte, en proponer un candidato de su preferencia para cubrir el cargo de ministro de educación de un futuro posible gobierno justicialista en la provincia de Buenos Aires.

Tanto uno como otro protagonista de la negociación han excedido el marco de las funciones que les competen. Más grave es, sin embargo, la actitud del prelado al comprometer la neutralidad de la Iglesia a que pertenece, faltando además al compromiso moral, que sin duda ha asumido al ostentar su investidura, de no inmiscuirse en las luchas políticas.

Con fina ironía La Nación comentó el 28 de septiembre de 1983:

Con las Cartas a la vista

Por más críticas que el candidato a gobernador por la provincia de Buenos Aires por el peronismo, Herminio Iglesias, merezca de sus adversarios, -de adentro y de afuera de su partido- nadie podrá acusarlo de proceder con ocultamientos o disimulos. Se ha revelado como un hombre que habla claro, sin subterfugios, que gusta desnudar el fondo de su pensamiento.

En esa provincia era vox populi -no se sabe si también vox Dei, aunque por lo que sigue podría pensarse que sí-, que desde hace muchos años y especialmente durante los gobiernos militares, el ministerio de Educación debía ser ocupado por un hombre que contara con el beneplácito de la Iglesia católica, expresada, por razones de jurisdicción, por el arzobispo de La Plata, monseñor Antonio Plaza. A Plaza, además se le atribuyó tradicionalmente -por lo menos desde 1958 en adelante-, un peso significativo en todas las cuestiones educativas en el orden nacional y más de un funcionario en esos ámbitos ha sido mencionado como perteneciente al entorno de aquél. Monseñor Plaza tuvo, también, influencia considerable en el montaje de la legislación sobre enseñanza privada que se fue dictando a partir del año citado y, a veces, se habló de él como responsable directo de los nombramientos de funcionarios estatales correspondientes a ese ámbito.

Pero claro está, todo se mantuvo siempre en el plano de lo que "se dice" o "se sabe", de los rumores de las versiones, de las comidillas de los organismos oficiales o de los comentarios de las publicaciones más combativas, política o ideológicamente hablando. Jamás tuvo carácter público y jamás alguien hubiera podido probar sus afirmaciones con respecto a la influencia concreta de monseñor Plaza en el ámbito educativo nacional o provincial.

Ahora, bruscamente, todo ha cambiado y las cartas están sobre la mesa. Ya no hay motivos para el "se dice" o "se sabe". Ya no hacen falta las "fuentes bien informadas", ni tienen valor "rumores o versiones".

Si Iglesias llega a la gobernación de Buenos Aires, la Iglesia -monseñor Plaza mediante- tendrá a su cargo la designación del ministro de Educación (si alguien viera en esto un juego de palabras no deberá atribuirlo a la sagacidad del comentarista, pues surge de un azar francamente notable). Herminio Iglesias, en efecto, no ha querido ocultar nada ni mantener en las sombras sus entrevistas con el arzobispo de La Plata, ni dejar que más adelante se fuera a decir que para elegir ministro de Educación había recibido influencias ocultas: en esa materia hará lo que diga Plaza o no hará nada.

Quienes predican constantemente que la claridad de los actos de gobierno es prenda de una verdadera democracia no podrán quejarse. Quienes quieren que el pueblo sepa siempre de qué se trata, tampoco. Quizás, empero, se quejen algunos constitucionalistas ortodoxos y algunos -¿o muchos?- hombres de la Iglesia. Unos y otros podrán argumentar que esta confusión de poderes no favorece ni a la República ni a la Iglesia. En fin: ya se sabe que hay eternos descontentos.

Según es conocido, el peronismo perdió las elecciones en la provincia de Buenos Aires, en gran medida por la candidatura de Iglesias. Este no alcanzó, por lo tanto, la gobernación.

El poder ejecutivo constitucional bonaerense, instalado el 10 de diciembre de 1983, dispuso por decreto 321 del 30 del mismo mes y año, el pase a retiro obligatorio del arzobispo Antonio José Plaza como capellán general de la policía. Había sido nombrado para ese cargo el 11 de noviembre de 1976, en plena dictadura militar. Asumió sus funciones en un acto que presidieron el entonces comandante del primer cuerpo de ejército, general Carlos Suárez Mason y el jefe de policía coronel (ahora general), Ramón Camps, cuyas responsabilidades en el terrorismo de Estado son sobradamente conocidas.

El ministro de gobierno de Buenos Aires, Juan Antonio Portesi, señaló en esa ocasión que Plaza cobraba, además del sueldo de comisario general, un 30% adicional de bonificación por el título de abogado, aunque es notorio que no lo poseía. Disponía además de un automóvil con chofer y personal de servicio para su atención en el arzobispado. "La erogación de la provincia destinada al prelado -agregó el doctor Portesi- era importante" (4).

En 1985 monseñor Plaza debió enfrentar en la justicia penal de La Plata una denuncia presentada, con el patrocinio de los abogados del CELS, por su sobrino Jesús Plaza. La causa está vinculada a la detención y desaparición de Juan Domingo Plaza, también sobrino del arzobispo y hermano de Jesús. Este último había entrevistado al arzobispo, señalando sus temores, el día anterior a la detención de Juan Domingo. Dicha circunstancia hace sospechosa la conducta de monseñor Plaza, quien, por otra parte, a pesar de sus vinculaciones, se abstuvo de cualquier gestión a su favor. El joven desaparecido fue visto por varios sobrevivientes en la Escuela de Mecánica de la Armada.

En la audiencia del 3 de octubre de 1986, del juicio contra el general Ramón Camps, ante la Cámara Federal, el testigo Eduardo Schaposnik afirmó haber visto a éste, acompañado del arzobispo de La Plata Antonio Plaza, en el centro clandestino de detención ubicado en la cuadra de la jefatura del cuerpo de infantería de la policía de la provincia de Buenos Aires.

Según La Nación del 21 de mayo de 1985, monseñor Plaza sostuvo que el juicio que se seguía en ese momento a los ex comandantes, "es una revancha de la subversión y una porquería. Se trata -agregó coincidiendo nuevamente con Emilio Hardoy-, de un Nüremberg al revés, en el cual los criminales están juzgando a los que vencieron al terrorismo". Estas expresiones movieron al abogado de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre, Eduardo Barcesat, a promover un juicio por desacato contra Plaza. "Las alusiones -expresa en su presentación el mencionado letrado-, están clara e inequívocamente dirigidas contra la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional Federal y a propósito de un significativo proceso que se está llevando adelante ante dicho estrado judicial. La calificación de ‘criminales’ se refiere sin ambigüedad posible a los referidos jueces del Poder Judicial de la Nación". Solicitó por ello el procesamiento, la prisión preventiva y el embrago de los bienes del acusado (5).

El 21 de diciembre de 1984 monseñor Plaza cumplió 75 años. El artículo 401 del código de derecho canónico dispone que a esa edad los obispos diocesanos deben presentar su renuncia al Sumo Pontífice. El arzobispo de La Plata, en un gesto de arrogancia, nunca quiso admitir públicamente que hubiera cumplido con dicha prescripción canónica. Sin embargo envió su dimisión, que, inexplicablemente, tardó más de un año en ser aceptada por el papa.

Mientras Plaza viajaba a Europa, poco antes de su septuagésimo quinto aniversario, el 14 de noviembre de 1984, Nicolás Argentato, rector de la Universidad Católica de La Plata, de la cual el arzobispo era el Gran Canciller, impuso en Nueva York el título de doctor "honoris causa" al reverendo Sung Myung Moon, fundador y cabeza de la poderosa secta que lleva su nombre. Debido a que Moon estaba preso cumpliendo una condena por defraudación al fisco estadounidense, fue representado en la ceremonia por su segundo, el coronel coreano Bo Hi Pak.

El inaudito episodio de una universidad católica otorgando un grado académico honorario a Moon, produjo un verdadero escándalo, que no perturbó al arzobispo Plaza. La Santa Sede salió a cubrirlo diciendo, a través de la Radio Vaticana, que «la opinión pública ha recibido con estupor y amargura la concesión del doctorado "honoris causa", a Moon, por la Universidad Católica de La Plata». La misión de la Sede Apostólica ante las Naciones Unidas afirmó que "Argentato contravino con ese acto una decisión de su superior jerárquico, el arzobispo de La Plata, monseñor Antonio José Plaza". El cardenal Primatesta, conociendo el paño, expresó desde Roma, más dubitativo que "por lo que yo sé, puedo afirmar que Plaza desautorizó a Argentato". A su vez, el secretario de la Conferencia Episcopal Argentina, monseñor Carlos Galán, expresó que esa distinción "no condice con el calificativo de ‘católica’ que tiene dicha casa de estudios".

Plaza ha mantenido hasta el presente un absoluto silencio sobre la cuestión. Se negó a formular declaraciones al regresar a la Argentina. No solo no desautorizó públicamente a Argentato sino lo sostuvo y le renovó su confianza como rector de la UCLP hasta el momento de dejar la diócesis. Le ha tocado a su sucesor, monseñor Antonio Quarracino, reemplazarlo por el presbítero Gustavo Ponferrada.

No cabe duda, como surge de ese contexto, que el arzobispo Plaza dispuso o autorizó el otorgamiento del diploma, sin rectificarse de su decisión. Las aclaraciones de la Santa Sede no responden a la realidad y sólo tuvieron por objeto guardar las formas.

Las razones de esa distinción hay que buscarlas en dos hechos. El primero, una donación de 120.000 dólares realizada por Moon a la Universidad Católica de La Plata, admitida por el doctor Argentato (6). El segundo, la coincidencia de fines y actividades entre la poderosa secta, monseñor Plaza y los grupos militares latinoamericanos que detentan o han detentado el poder absoluto en el Cono Sur.

Pero antes de avanzar en ese terreno, conviene recordar los antecedentes de la secta. Según el libro El Principio Divino, escrito por el reverendo Sun Myung Moon -un ex monje coreano nacido en 1920-, "Jesús le reveló cuando tenía 16 años que era el segundo Mesías. Su misión consistiría en construir los fundamentos para salvar al hombre y luego conquistar una nación que sea la responsable de restituir el ‘Reino de los Cielos en la Tierra’.

Hace 2.000 años la nación preparada y elegida fue Israel, hoy la nación escogida es los Estados Unidos. Ahora bien, previendo la posibilidad que el pueblo norteamericano no cumpla con la responsabilidad de seguir al Mesías, como lo hicieron los judíos con Jesús, se buscaron algunos países alternativos. En 1965 el reverendo Moon realizó una gira por cuarenta países de tres continentes y la Argentina fue la elegida como ‘tierra alternativa de Dios’. Es por ello que el reverendo Moon bendijo el suelo de la plazoleta Colón ubicada entre Hipólito Yrigoyen, Rivadavia, Alem y la Casa Rosada. En 1975 envía la primera misión y nueve años más tarde están distribuidos en casi todas las provincias argentinas" (7).

El nombre oficial de la secta, fundada en 1954, es "Iglesia de la Unificación" o "Asociación del Espíritu Santo para la Unificación del Cristianismo Mundial". En ese carácter se encuentra inscripta desde 1980 en el Registro Nacional de Cultos del ministerio de Relaciones Exteriores y Culto, bajo el número 1.184. Su sede se encuentra en la calle Vidal 2321 de la capital federal, en el barrio de Belgrano.

Uno de los motivos que preocupan en la actividad de la secta lo constituye el modo como reclutan adeptos entre jóvenes desorientados, a quienes aíslan de su familia y someten, en centros especiales, a verdaderos lavados de cerebro, con técnicas sicológicas demoledoras de la personalidad. Con frecuencia los trasladan a Corea del Sur o a los Estados Unidos. Un periodista argentino, Alfredo Silleta, logró incorporarse a los "moonies" para investigar sus procedimientos, que descreibe minuciosamente en el libro La secta Moon - Cómo destruir la democracia, publicado en julio de 1985 por El Cid Editor.

Al margen de ese reclutamiento, "la secta Moon es un poder económico mundial, al extremo que sus activos declarados en Corea del Sur rozan los 200 millones de dólares, invertidos en compañías productoras de titanio, maquinarias, armas, té ginseng y otros rubros. Según declaraciones al Washington Post de Yoshikazu Soejima, ex director de relaciones públicas de la filial Japón, en los últimos diez años 800 millones de dólares fueron transferidos desde dicho país a los Estados Unidos. Obviamente, no se trata de donaciones de los fieles, sino de ganancias empresarias y fondos negros a invertirse con fines económicos y políticos en los Estados Unidos y otros países".

Chochos con las dictaduras. La cobertura del golpe de Estado de 1930 a través de la crónica de Caras y caretas (Descargar pdf)
"La ofensiva de la secta en el cono sur latinoamericano se intensificó a partir de 1980 con viajes sucesivos de altos jerarcas a Uruguay, Paraguay, Chile y Argentina para establecer en nuestro país filiales de CAUSA Internacional -el brazo político de la secta- y corresponsalías para sus diarios en los Estados Unidos, uno de ellos en idioma castellano, que se editan en Nueva York y Los Angeles. Entre los entrevistados figuraban los presidentes Stroessner y Pinochet, el jefe del ejército uruguayo general Luis Queirolo y en la argentina los almirantes Massera y Lambruschini y los ex presidentes Onganía y Levingston. La penetración en el Uruguay resultó espectacular y se calculan en 60 millones de dólares las inversiones realizadas, entre ellas un diarios, una imprenta de primera línea, bancos y el Victoria Plaza, principal hotel de Montevideo" (8).

Como una colaboración con la dictadura militar el diario de la secta en Nueva York, News World, publicó a fines de 1979 una entrevista a una supuesta "Madre de un subversivo", que señalaba encontrarse en el Uruguay ante las amenazas de los montoneros. Era la señora Thelma Jara de Cabezas, que en realidad estaba detenida clandestinamente en la Escuela de Mecánica de la Armada, de acuerdo con su minucioso relato ante la cámara federal de la capital federal, en el juicio a los ex comandantes. Confirma en esa declaración la señora de Cabezas que en septiembre de ese año fue trasladada a Montevideo, con documentos falsos, para ser entrevistada por dos periodistas norteamericanos (9).

Del 13 al 17 de julio de 1980, CAUSA (Confederación de Asociaciones para la Unificación de las Sociedades Americanas), realizó un seminario en el hotel Libertador de Buenos Aires, con el patrocinio de la Universidad Católica de La Plata. Contó con la presencia del asistente de Moon, coronel Bo Hi Pak y la participación del general Diaz Bessone y los ex presidentes de ipso Onganía y Levingston.

En esa ocasión, Pak y Plaza intercambiaron discursos. El primero agradeció "la inspirada guía y ayuda de monseñor Plaza, a quien sinceramente admiro y respeto como campeón de Dios y de la libertad en esta época". El sgundo contestó expresando que "debemos enfrentar al marxismo en su ideología... El reverendo Moon eligió desafiar la causa de la violencia en la teoría obsoleta del marxismo... Ponemos de relieve la actividad del coronel Pak en su lucha contra el marxismo, pero también en su contrapropuesta" (10).

Plaza habría sido el nexo para el viaje a Corea del Sur del entonces jefe del estado mayor del ejército argentino, José Arguindeguy, quien se trasladó a Seúl con su esposa y dos coroneles por invitación de Bo Hi Pak.

En febrero de 1985 el brazo político de la secta organizó en París una reunión de más de cien militares de alta graduación para analizar la situación centroamericana. De la Argentina asistieron los generales Diaz Bessone, Osiris Villegas y Mallea Gil, el almirante Fitte y el brigadier Martínez Quiroga.

En la primera semana de diciembre de 1985, doce latinoamericanos que alguna vez ocuparon la presidencia constitucional de su país, entre ellos Arturo Frondizi, fueron recibidos colectivamente por el papa Juan Pablo II. La noticia no tiene nada de llamativo, sino fuera que los citados ex presidentes habían sido convocados para reunirse por AULA (Asociación pro Unidad Latinoamericana), que es una de las doscientas organizaciones civiles de todo tipo que financia la "Iglesia de la Unificación". Con posterioridad a dicho encuentro Frondizi ha viajado a Corea del Sur. Esta vinculación del ex presidente argentino no llama la atención, dada su actual posición ideológica y política, pero sí la audiencia con el Sumo Pontífice, teniendo en cuenta las características, doctrina y antecedentes de la secta que venera al reverendo Moon como "segundo Mesías".

Algunos interrogantes

Con las referencias precedentes he querido mostrar, dentro de los límites de este trabajo, la posición asumida y el papel desempeñado por el arzobispo de La Plata, en relación con el terrorismo de Estado implantado por la dictadura militar.

El análisis, sin embargo, ha conducido a la presentación de un cuadro más amplio, que plantea algunos interrogantes.

Los expresa también el editorialista de la revista Criterio, al manifestar: "Hay que reconocer que muchos católicos no se sienten cómodos hoy en la iglesia. Creen advertir que no se guarda la debida equidad ante comportamientos juzgados negativos de uno u otro sector eclesial. Contrastan, por ejemplo, la severidad de las medidas adoptadas con el P. Boff con la lenidad con que han sido tratados los ‘errores’ de monseñor Marcinkus en el sonado caso del banco Ambrosiano y, en nuestro país, la impunidad con que las autoridades de la Universidad Católica de La Plata otorgaron un doctorado honoris causa al jefe de la secta Moon. Una suerte de neoconservadorismo eclesiástico se muestra hipersensibilizado por los desvíos de la ‘izquierda’, pero al mismo tiempo hace la vista gorda a la falta de adhesión visible al Concilio Vaticano II por parte de algunos institutos religiosos" (11).

Me pregunto cómo es posible que durante tantos años el titular de una de las principales sedes arzobispales del país, actuara en la forma que he reseñado, a contrapelo de las enseñanzas envangélicas y de las normas eclesiales, causando verdadero escándalo, sin que la Santa Sede y la Conferencia Episcopal le pusieran remedio. Se me dirá que cada obispo es responsable solamente ante Roma. Es cierto. Pero la colegialidad posee sus exigencias e impone limitaciones que los prelados preocupados por la defensa de los derechos humanos aceptaron, mientras monseñor Plaza al igual que Bonamín y otros colegas -como se verá enseguida-, pasaron olímpicamente por alto.

No entiendo que haya habido que esperar que Plaza cumpliera 75 años para que abandonase su cargo y menos que el papa se pasara un año largo antes de dar a conocer la aceptación de su renuncia. Si la decisión hubiese sido inmediata, habríamos tenido la sensación de un gesto de desaprobación. En cambio con esa demora, pareciera lo contrario. Deberé inclinarme ante la opinión de algunos expertos que sostienen que Plaza goza de la protección de ciertas camarillas vaticanas.

De cualquier manera la sanción social, dentro y fuera de la Iglesia, se ha hecho sentir. Monseñor Plaza se ha retirado de su función en el más absoluto silencio. No he visto publicada la mención de un solo homenaje, de una despedida, de una misa siquiera, como es habitual en estos casos. Es posible que las haya habido. No resido en La Plata y no puedo aseverarlo. Pero soy asiduo lector de diarios, periódicos y revistas y no ha pasado bajo mis ojos la menor noticia. Se dio en cambio amplia publicidad a la toma de posesión de la sede por su sucesor, Antonio Quarracino.

Opiniones episcopales

Resultaría imposible y tedioso intentar un análisis de la posición asumida por cada obispo del país con respecto a las violaciones de los derechos humanos, la condena del terrorismo de Estado y la atención pastoral de sus víctimas.

Voy a limitarme a transcribir un florilegio de expresiones y actitudes que demuestran, a mi juicio, el predominio en el cuerpo episcopal de una opción política a favor del régimen militar en desmedro de las exigencias del testimonio evangélico.

Comencemos por monseñor Antonio José Plaza, arzobispo de La Plata. En mayo de 1977 dijo en un discurso en la capital de la provincia de Buenos Aires: "Los malos argentinos que salen del país se organizan desde el exterior contra la patria, apoyados por las fuerzas oscuras, difunden noticias y realizan desde afuera campañas en combinación con quienes trabajan en la sombra dentro de nuestro territorio. Roguemos por el feliz resultado de la ardua tarea de quienes espiritualmente y temporalmente nos gobiernan. Seamos hijos de una Nación en la cual la Iglesia goza de un respeto desconocido en todos los países condenadamente marxistas" (12).

Obsérvese el adverbio "espiritualmente". Para monseñor Plaza, en abierta contraposición con la doctrina católica, el ámbito espiritual correspondía al gobierno de las fuerzas armadas, como lo puso de manifiesto en el caso de la prohibición del libro de Beatriz Casiello, que he mencionado en las páginas anteriores. Su principal preocupación es que la Iglesia goce de respeto -es decir, de privilegios-, a diferencia de lo que ocurre en el resto de los países, "condenadamente marxistas".

En agosto de 1978 el mismo Plaza sostuvo, en respuesta a una carta de Amnistía Internacional, que "en la Argentina no hay prisioneros políticos" (13). Pocas semanas antes, al regresar de un viaje al Vaticano, lamentó "la campaña de descrédito existente -a su juicio contra la Argentina- que cuenta con el apoyo de las fuerzas de la izquierda". Agregó que en la Santa Sede se estaba viendo la situación argentina con mayor comprensión y expresó su esperanza que los periodistas que vendrían para el campeonato mundial de fútbol podrían ver mejor las cosas (14).

En algunos casos, con olvido total de la obligación pastoral, la opinión de los obispos fue expresada con una violencia y una ceguera incomprensibles. Tal es el caso de monseñor Carlos Mariano Pérez, ahora retirado del obispado de Salta. En enero de 1984 sostuvo ante la prensa nada menos que lo siguiente: "Hay que erradicar a las Madres de Plaza de Mayo". Sin duda pensaría, evangélicamente en la utilización de cámaras de gases. Además, "se mostró contrario al juicio y castigo a los militares, afirmó que los organismos defensores de derechos humanos en nuestro país pertenecen a una organización internacional; y consideró que la exhumación de cadáveres N.N. es una infamia para la sociedad" (15).

La visita de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la O.E.A. en 1979, causó irritación a muchos obispos. Pienso que en esa reacción se mezclaban varios factores. El primero, la ignorancia. Los prelados dan la impresión de no saber que la C.I.D.H. integra la Organización de los Estados Americanos, a la cual pertenece la Argentina y que ésta, por los tratados que ha suscripto, está obligada a aceptar su intervención. No tienen la menor idea del papel -encomiado con frecuencia por la Santa Sede- que desempeñan los organismos internacionales en la salvaguardia de los derechos humanos. Se imaginan a la Comisión como un grupo de enemigos del régimen argentino y no como un cuerpo imparcial, formado por juristas independientes.

A esa circunstancia se agrega su mentalidad estrecha y patriotera, formada por la ideología del nacional-catolicismo. Pero lo claramente decisivo era la alianza de los obispos con el régimen militar, al cual se sentían en la obligación de defender sin ningún análisis serio de la cuestión.

En algunas declaraciones, como la de monseñor Octavio Nicolás Derisi, rector de la Universidad Católica Argentina y obispo auxiliar de La Plata, el primitivismo se combina con el agravio a las víctimas del terrorismo de Estado y la adulación a las autoridades. "Creo que la C.I.D.H. no debería haber venido", sostiene en septiembre de 1979. "El gobierno -agrega- con una gran generosidad la ha aceptado. Por eso yo también la respeto, pero no tenía por qué una comisión extranjera venir a tomarnos examen. Creo que en estre momento el gobierno lo está haciendo bien y no era necesario todo esto. Pero en fin, ya que ha venido pido a Dios que sean objetivos y no se dejen influenciar por aquella gente que ha creado este problema en la Argentina: las familias de aquellos guerrilleros que mataron, secuestraron y robaron" (16).

En esta exposición, como en todas las de Derisi, surge la estolidez, la incompetencia, la deshonestidad. "Creo sinceramente -continúa-, que la Argentina es uno de los países donde hay más tranquilidad y en donde los derechos humanos están más respetados. En este momento hay presos, pero presos por delincuencia, dice el gobierno y en todo caso de acuerdo a la ley y a la constitución. No veo que en este momento en la Argentina se encarcele, se mate, se atropelle contra los derechos humanos en ninguna parte. Si hay alguna cosa individual... somos hombres, pero no me consta que exista esta situación. De todos modos yo vengo de Europa y les aseguro que hay mucha más tranquilidad en Argentina. En la Argentina una mujer puede ir de noche con toda tranquilidad. Yo diría que los derechos humanos están sustancialmente defendidos en la Argentina" (17).

En una encuesta de la revista Somos sobre la venida de la C.I.D.H., monseñor Derisi repite los mismos argumentos, agregando un matiz de vanidad intelectual, derivado de su presunta versación filosófica: "Prefiero -dice- llamar derechos de la persona humana y no derechos humanos. Hay quienes hablan mucho sobre el tema, si. Pero un país donde hubo un millón de abortos en un año como los Estados Unidos -añade con una lógica extraña-, ¿tiene derecho a convertirse en juez?" (18).

Surge otra vez la confusión respecto a la C.I.D.H., cuyos integrantes, en su mayoría son latinoamericanos. Y no se entiende por qué razón si en los Estados Unidos -igual que en la Argentina- se realizan abortos , se justifica que entre nosotros las fuerzas armadas secuestren, torturen, roben y maten.

No voy a incursionar sobre el perfil intelectual y moral de monseñor Derisi, porque no es la ocasión oportuna. Ya habrá oportunidad. Quiero mantenerme dentro de los límites de mi tema y señalar el papel miserable que Derisi desempeñó en los años oscuros, llegando hasta la delación. Basta con leer los párrafos transcriptos, donde luce el servilismo hacia los detentadores del poder y la calumnia para los perseguidos y las víctimas. Cuando fue detenida mi hija le escribí pidiéndole ayuda. Me contestó que nada podía hacer. En realidad, nada quería hacer, dado que su identificación con el gobierno le proporcionaba un amplio margen de influencia, que utilizó para la obtención de ventajas temporales.

Para monseñor Idelfonso María Sansierra, arzobispo de San Juan -ya fallecido-, "la C.I.D.H. tiene intención política. Debería preocuparse por otros países donde se violan abiertamente los derechos humanos. Debemos defender nuestra soberanía y si la comisión excediera sus funciones el gobierno, haciendo uso de sus facultades soberanas, debería dar por terminada su misión" (19).

Monseñor Sansierra fue uno de los obispos más reaccionarios e ignorantes de nuestro episcopado. Afirmó, impúdicamente, que "los derechos humanos son observados en la Argentina". Sostuvo además que "ellos son suspendidos en tiempo de guerra" (20). ¡Dónde habrá estudiado teología moral monseñor Sansierra, para quien, aparentemente, en caso de conflagración bélica -que entre nosotros no existía-, es legítimo torturar, asesinar prisioneros robar y violar mujeres! Su aserción contradice abiertamente las enseñanzas de la Iglesia y pone de manifiesto la pasión homicida que lo alentaba. En una ocasión hablando de los que se quejaban por la existencia de presos políticos, dio la siguiente explicación: "Yo voy también a la cárcel y nunca me quedo adentro. Me dejan salir siempre" (21).

Otro caso de alteración de la doctrina de la Iglesia es el de monseñor Guillermo Bolatti, arzobispo de Rosario -también fallecido y representante del ala integrista-, quien explicó que "cada país debe regular los derechos humanos". Esta afirmación implica colocar la soberanía del Estado por encima de los derechos fundamentales, incluyendo la libertad de conciencia y ha sido reiteradamente condenada por papas y concilios. "No deben ser los extranjeros (la C.I.D.H.) -agregó- los que nos vengan a indicar lo que tenemos que hacer. La entrevista de la C.I.D.H. con Primatesta me imagino que será positiva, porque podrán recibir algunos esclarecimientos sobre la situación de la Argentina que en el extranjero y en particular en Europa, está distorsionada". (22)

El obispo de San Rafael, monseñor León Kruk, dijo que "la visita de la C.I.D.H. no significa un avasallamiento de nuestra soberanía pues responde a una invitación del gobierno, aunque expresó sus dudas acerca de la exactitud de sus conclusiones" (23). ¡Curiosos obispos regalistas, más preocupados por la soberanía del estado que por la vigencia del Evangelio! Pero ya veremos más adelante la raíz de esta cosmovisión.

En los días previos a la llegada de la Comisión Interamericana participé en un episodio que confirma el preconcepto de los obispos. Acompañé a Córdoba a una funcionaria de la C.I.D.H. para encontrar un lugar que no perteneciera al Estado, donde sus miembros pudieran recibir con libertad y en un clima de confianza las denuncias de los familiares de las víctimas de las violaciones de los derechos humanos. No era fácil, por el temor reinante. La representante de la Comisión, confiada por la cooperación encontrada en otros países, pensó en un templo católico y pedimos una entrevista al cardenal Raúl Primatesta. Como estaba ausente de la ciudad nos recibió su auxiliar -ahora arzobispo de Paraná- monseñor Estanislao Karlic. Escuchó con atención y nos dijo que transmitiría el pedido al cardenal. La conversación fue extensa y la aproveché para explicar la gravedad de los hechos y la urgencia de la intervención de la Iglesia. Al día siguiente Karlic nos llamó por teléfono a Buenos Aires para comunicarnos que el cardenal Primatesta había resuelto no prestar ningún templo ni edificio eclesiástico con ese fin, porque no quería adoptar una posición crítica frente al gobierno... Igual suerte corrió la solicitud que hicimos llegar al obispo de Tucumán, Blas Conrero, quien se amparó en la decisión adoptada por Primatesta. En definitiva, una nueva y expresa omisión del deber pastoral por servilismo hacia el estado.

En el informe de la C.I.D.H. sobre la situación de los derechos humanos en la Argentina, se dice lo siguiente: "El miércoles 12 de septiembre (de 1979), la C.I.D.H. visitó en la sede de la Conferencia Episcopal al cardenal primado de la Argentina, arzobispo de Córdoba y Presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, quien expuso sus puntos de vista acerca de la situación de los derechos humanos de la Argentina e intercambio opiniones con los miembros de la C.I.D.H." (24). Supe luego, conversando con miembros de la Comisión Interamericana, que el cardenal Primatesta sólo expresó vaguedades, dirigidas a justificar la actitud de las fuerzas armadas.

Las denuncias sobre violaciones de los derechos humanos en la Argentina también exasperaban a algunos obispos. Para monseñor Bernardo Witte, obispo de La Rioja, se trataba de una "campaña difamatoria" y para monseñor Rómulo García, obispo de Mar del Plata, eran "campañas improvisadas y organizadas por quienes niegan la libertad" (25). En esa calificación, por cierto calumniosa, estaban incluidos, sin excepción, los familiares de las víctimas, las instituciones de derechos humanos del país y las organizaciones internacionales. Monseñor García negó un templo a los familiares de detenidos-desaparecidos, para reunirse.

Los prelados de mayor jerarquía hacen sonar otras cuerdas en defensa de las fuerzas armadas. Monseñor Antonio Quarracino, antiguo obispo de Avellaneda y después arzobispo de La Plata, ha insistido en la necesidad de que se dicte una "ley de olvido", aunque nunca ha conseguido explicar cómo podía instrumentarse (26). El cardenal Juan Carlos Aramburu se inclina por una amnistía (27). Y el cardenal Raúl Primatesta, con dudosa teología, sostiene que el perdón corresponde a los hombres y la justicia de Dios, excluyendo de esa manera la posibilidad de sanciones penales para los criminales del Estado terrorista (28). Con ese criterio, el gobierno italiano tendría que liberar inmediatamente al ciudadano turco que hirió gravemente al papa Juan Pablo II.

No quiero abusar del lector con citas similares. Recuerdo expresiones del mismo tipo de monseñor Rubén Di Monte, obispo de Avellaneda; monseñor Jorge Mayer, arzobispo de Bahía Blanca y su entonces vicario y ahora obispo de Mercedes, monseñor Emilio Ogñenovich, con quien tuve una difícil conversación en un viaje a esa ciudad del sur; monseñor Horacio A. Bozzoli, en esa época obispo auxiliar y vicario general de la arquidiócesis de Buenos Aires -a quien entrevisté- y ahora arzobispo de Tucumán; monseñor Pedro A. Torres Farías, obispo de Catamarca; monseñor Jorge Manuel López, antes obispo de Corrientes y en la actualidad arzobispo de Rosario; monseñor Elso Desiderio Collino, obispo de Lomas de Zamora, que se prestó para viajar a París a fin de oficiar la misa solicitada por la embajada Argentina, que se negara a celebrar el arzobispo de esa ciudad; monseñor Manuel Guirao, antiguo obispo de Orán, trasladado al arzobispado de Santiago del Estero; monseñor Italo Di Stéfano, ex obispo de Presidencia Roque Sáenz Peña y ahora arzobispo de San Juan; monseñor Jorge Carlos Carreras, antiguo obispo de San Justo, para quien defender los derechos humanos significa ser comunista; monseñor Juan Rodolfo Laise, obispo de San Luis, una de las mentalidades más cavernícolas de todo el Episcopado; y monseñor Adolfo R. Arana, obispo de Santa Rosa, hijo de un general del ejército y afin con su mentalidad.

Esta comunidad de objetivos fue expresada por el almirante Emilio Massera, en una de sus respuestas más cínicas: "Nosotros -dijo- cuando actuamos como poder político seguimos siendo católicos, los sacerdotes católicos cuando actúan como poder espiritual siguen siendo ciudadanos... Sin embargo, como todos obramos a partir del amor, que es el sustento de nuestra religión, no tenemos problemas y las relaciones son óptimas, tal como corresponde a cristianos" (29).

Notas
(1) La Nación, Buenos Aires, 20 de noviembre de 1978 y Clarín, Buenos Aires, 21 de noviembre de 1978.
(2) Clarín, Buenos Aires, 24 de noviembre de 1978.
(3) La Prensa y La Razón, Buenos Aires, 20 de noviembre de 1978.
(4) Conf. Clarín y La Prensa, Buenos Aires, 31 de diciembre de 1983.
(5) La Razón, Buenos Aires, 25 de mayo de 1985.
(6) La Razón, Buenos Aires, 8 de diciembre de 1984.
(7) Alfredo Silletta: La secta Moon. Cómo destruir la democracia, Buenos Aires, 1985, El Cid Editor, pág. 37.
(8) Orestes Plana: El escándalo de la secta Moon - El Vaticano absuelve a monseñor Plaza, en El Periodista, Buenos Aires, 24 de noviembre de 1984, pág. 11.
(9) El Diario del Juicio, número 25, Buenos Aires, 12 de noviembre de 1985, pág. 470.
(10) Alfredo Silletta: ob. Cit, pág 41.
(11) La Iglesia ante un desafío, en Criterio, número 1947, Buenos Aires, 11 de julio de 1985, págs. 327 / 328.
(12) La Razón, Buenos Aires, 13 de mayo de 1977.
(13) Buenos Aires Herald, Buenos Aires, 2 de agosto de 1978.
(14) La Opinión, 8 de junio de 1978.
(15) La Razón, Buenos Aires, 23 de enero de 1983; La Voz, Buenos Aires,, 24 de enero de 1984.
(16) La Razón, Buenos Aires, 12 de septiembre de 1979.
(17) Id. Id..
(18) Somos, Buenos Aires, 7 de septiembre de 1979.
(19) Clarín, Buenos Aires, 8 de agosto de 1979.
(20) Periódicos de San Juan, 15 de mayo de 1977.
(21) La Prensa, Buenos Aires, 31 de enero de 1978.
(22) Convicción, Buenos Aires, 13 de septiembre de 1979.
(23) Crónica, Buenos Aires, 13 de septiembre de 1979.
(24) El Informe prohibido. Informe de la O.E.A., sobre la situación de los derechos humanos en la Argentina. Buenos Aires, CELS, 1984, pág. 14.
(25) La Nación, Buenos Aires, 27 de mayo de 1978.
(26) Conf. Convicción, Buenos Aires, 3 de abril de 1983; Tiempo Argentino, 3 de abril de 1983; Esquiú, 18 de abril de 1983.
(27) Convicción, Buenos Aires, 3 de abril de 1983.
(28) Clarín, Buenos Aires, 6 de abril de 1985.
(29) Entrevista concedida a la revista Familia Cristiana, reproducida por el diario Clarín, del 13 de marzo de 1977.

Wellness Oasis

Por Osvaldo Bayer

¿Cuál es el verdadero fin de año?, se preguntaría un lector de estas tierras europeas hermosamente blancas de pura nieve. El lector alemán de estas comarcas mansas del Rhin leería primero en su diario: "Cierre de una iglesia; se convertirá en instituto de masajes". Del alma al cuerpo. Ningún escritor exaltado de imaginaciones podría haber inventado esta realidad. Sí, la Iglesia Católica la ha vendido porque, primero, a ese templo ya no concurre nadie y, segundo, porque tiene graves problemas económicos. (No hace mucho, hablé de la venta de iglesias en Alemania y en todo el mundo. Ha proseguido esa tendencia. En la aldea de Linz, por ejemplo, de diez iglesias sólo siguen funcionando dos. No hay curas, no hay feligreses. Se calcula que en la próxima década van a cerrar 700 iglesias, casi todas en la zona del Norte de Renania y Westfalia, de mayoría católica. En la ciudad de Essen de un millón y medio de fieles quedan 940.000.) Pero la tapa de ese diario (General Anzeiger) trae como título "Mensaje de Navidad del papa Benedicto: ‘Os deseo a vosotros de todo corazón, que el cálido y comprensivo Dios os proteja siempre, os bendiga y os dé claridad’".
Claro, el un poco confundido lector del mismo diario se preguntará –en voz muy baja, por las dudas– ¿por qué Dios de todo corazón, cálido y comprensivo Todopoderoso, permite que sus iglesias se conviertan de templos del alma en centros de masajes del cuerpo? Ya lo dijimos alguna vez: da pena que las iglesias se vendan y no se conviertan en grandes centros de debate de cómo hacer para buscar soluciones a los tremendos males que sufre el ser humano. El hambre, la muerte infantil, el desprecio que significa el hombre sin trabajo, los emigrantes que cruzan fronteras prohibidas para poder trabajar y mantener a sus familias, las guerras cada vez más feroces, la tortura ya oficializada. Ir solucionando esos problemas mediante el debate sería crear al verdadero Dios, el de la infinita bondad. No esperar el cielo para gozar porque no nos daría ninguna tranquilidad ni sosiego ver desde arriba cómo sufren los de abajo. Los intérpretes prácticos de la vida diaria señalaron que aquella vez se eligió al Papa polaco porque sólo un polaco era capaz de hacer caer el comunismo. Y sostienen que no se equivocaron los que aconsejaron eso ya que el verdadero artífice que le dio el empujón más fuerte al comunismo fue el papa Wojtyla. La pregunta de siempre es: bueno, sí, pero qué nos dejó ¿Bush? ¿Que ahora en Rusia haya multimillonarios que compran equipos de fútbol enteros? Pronto jugadores porteños formarán el "Moscú Fútbol Club" o el "Siberianos Unidos". Ya hay "conversaciones" como suelen decir los cronistas deportivos.
Ahora se dijo que se eligió a un Papa alemán con el objetivo de entusiasmar a los católicos de este país para que vayan a misa los domingos y entonces Alemania podría volver a ser el país católico que más dinero da a la Santa Sede de Roma.
Se nos ocurre que las soluciones no son ésas. Es verdaderamente deplorable que la Iglesia no haya logrado ninguna de las metas que marcó Jesús. Pero que puede llegar a obtenerlas si aprende de la historia y no se encierra en cenáculos teológicos exclusivos o en estructuras donde lo único que vale es la voz de mando del Papa o del obispo.
La Iglesia Católica tiene que preguntarse, para detener esta silenciosa pero indiscutible pérdida de prosélitos, cómo, por ejemplo, la sociedad se fue reformando y tuvo que finalmente permitir como horario máximo para los obreros las sagradas ocho horas de trabajo. Las obtuvieron ellos saliendo a la calle con la protesta y el coraje, no yendo a rezar a la iglesia.
Quienes se dieron cuenta de que la Iglesia iba a perder si continuaba con el argumento de la infinita bondad de Dios o que hay que ser fiel a Él y solamente a Él y a su Madre Virgen, fueron los llamados curas del TercerMundo. Verdaderos mártires de la solidaridad, pero de la verdadera solidaridad, la de los hechos, el lograr justicia y vida aquí en la tierra. Y también hubo y hay obispos con el mismo pensamiento. Muchos fueron muertos por los militares, gendarmes y policías de siempre. La Iglesia oficial tendría que abrirse y todos los años recordar con grandes manifestaciones el día en que esos verdaderos Hijos del Pueblo fueron asesinados. No elegir encerrados y en secreto a un nuevo Papa sino que éstos sean elegidos en asambleas de los pueblos. Nos imaginamos qué pasaría si la Iglesia Católica argentina iniciara una marcha convocatoria a todos sus fieles, de peregrinaje a la Plaza de Mayo para exigir como principio fundamental de la democracia una vida digna para todos los niños argentinos invirtiendo en trabajo para todos los padres. Comedores infantiles en vez de más policías, sueldos dignos para los docentes en vez de militares. Me imagino Papas como Angelelli o De Nevares. No sólo hablaban sino que Hacían.
Cuando la Iglesia Católica tuvo a esos hijos naturales que fueron los de la Teología de la Liberación, tendría que haberse dado cuenta y pasar de la plegaria a la acción. Fue un aviso que respondió a las necesidades de la época y de su futuro. En vez de eso, retrocedió. No vamos a negar los buenos deseos y palabras del papa Wojtyla y hasta de Ratzinger, pero ahora falta llevar a la realidad esas palabras. La acción. Sí, no violenta, pero poner la cara y decir esto no va más. Se están muriendo todos los días de hambre niños en la Argentina, el país de las mieses de oro.
El obispo de Paderborn acaba de decir: "Nos dejamos fascinar más por la oscuridad que por la luz". Bien, señor arzobispo, prenda entonces la lamparita: en vez de rezar a oscuras, salga a la calle a la luz del día e invite a su pueblo a salir a la calle: los diarios alemanes acaban de publicar que pese a los cinco millones de desocupados, las empresas anuncian nuevos despidos: Telekom cesanteará a 32.000 empleados; Opel, a 9000; Karstad-Quelle, a 5700; Walter Bau, a 3000; Deutsche Bank, a 1920; Agfa Foto, a 1700; IBM, a 1600; Ford, a 1300, etc. etc. etcétera.
Pero, ¿cómo? ¿No era que todo iba a quedar resuelto con el capitalismo? Es hora pues de que, sobre la base de las enseñanzas evangélicas, se busque la justicia deseada y se muestre una visión del cambio de la sociedad actual con el basta a todas las violencias, siempre iniciadas por el deseo de más poder.
Sí, la Iglesia perdió un hermoso tiempo y una magnífica oportunidad. Ayudar con toda su fuerza a resolver los problemas de violencia de las sociedades. Ayudar a construir el camino al paraíso en esta misma tierra. Esto me hace recordar la lección que le impartió un humildísimo curita capuchino argentino a aquel cardenal que supimos conseguir, monseñor Aramburu, obispo del orden establecido y sus castas. El curita se llama Antonio Puigjané. El cardenal le ordenó al curita retractarse porque había criticado a la dictadura militar de Videla. En vez de retractarse, el padre Puigjané le contestó que le iba a decir la verdad, toda la verdad. Y se lo dijo. Se explayó acerca de la conducta triste y colaboracionista de la Iglesia para con el régimen de desaparecedores de personas. Le escribió (textual): "La muerte que por miles fue sembrada entre lo mejor de nuestra juventud fue obra evidente de quienes vieron peligrar sus privilegios. No se dudó en usar los métodos represivos más monstruosos con tal de aniquilar todo lo que hubiera podido dar unidad y fuerza a nuestro pueblo. No se quiso aniquilar a la guerrilla (ello fue sólo una ocasión bien explotada) sino a un pueblo pobre que comenzaba a tener un poco de conciencia de su dignidad y de sus derechos. Una vez me fui a conversar con vos, obispo hermano, y tras larga charla me dijiste que todo lo que estaba haciendo yo a favor de las Madres era antievangélico". Más adelante le expresa: "No te ha gustado que confesase, con dolor y vergüenza, que hemos sido cómplices, especialmente la jerarquía de la Iglesia, de los crímenes horrendos del proceso contra nuestro pueblo. Los familiares de desaparecidos nos creen muchísimo más culpables que a los mismos militares, a los hombres de la Iglesia, en especial a ustedes, los obispos. Ustedes, no se jugaron". Y continúa: "Vos mismo, hermano obispo, al no recibir nunca a las Madres de Plaza de Mayo, al prohibir misas por los desaparecidos, al decir que muchos desaparecidos estaban paseando por Europa... ¿sabés cómo se frotaron las manos los desaparecedores?" Esto lo dijo el padre Antonio Puigjané, un cura del pueblo.
Con curas católicos como éste, la iglesia de los Redentoristas de Hennef, que hoy sirve a un instituto de masajes, y lleva el nombre de "Wellness oasis" (Oasis del sentirse bien), se llamaría "Comedor de niños, madres solteras y abuelos solitarios".

Página 12, 01/01/06

Reportaje de Cristina Castello a Monseñor Plaza en 1984 
Máscaras:
Monseñor Antonio José Plaza
Amén

[Nótese que esta entrevista tiene fecha 05 de abril de 1984. Si no, no podrá leerse correctamente]

Para quienes la vida del prójimo, que para ellos no es prójimo, se juega en una mesa de dinero o de tortura, él es un personaje polémico.
Para quienes la vida es Belleza. Manos. Amor. Nido.
Ángeles. Dios. Arte. Alegría. Bien Común.
Para quienes la vida es Universo todo en comunión,
Monseñor Antonio José Plaza es una máscara de horror.
Ligado al genocida militar Ramón Camps, siempre se dijo que, a su manera, "gobernó" la provincia de Buenos Aires. "Manera". Modo. Forma. Estilo. Pienso en manera-modo-forma-estilo. Para creer. Crear. Construir. Soñar.
Acariciar. Ayudar. Amparar.
Para disparar gaviotas que hilvanen estrellas.
Para dibujar ternura en la mañana de a dos.
Cuando el amor se recrea en tostadas crujidas con ojos de tanto amor.
Como antes del instante vértice del despojamiento y la entrega.
De la entrega para la libertad.
Monseñor -¿monseñor?- monseñor ríe ¡ríe¡ Ríe que muchos desaparecidos se "desaparecieron entre ellos". Ríe y el enorme Víctor Hugo del "Hombre que ríe" le hubiera parecido "subversivo". Ríe que al Padre Hapon no lo mataron los genocidas, sino que se fue al Sur. Niega haber dicho a Amnesty Internacional que en Argentina no había detenidos políticos.
Después, ante la evidencia, ríe, ríe. Ríe, en su máscara de horror.
Quiera Dios que esta entrevista consiga con los años, que algún un corazón grite, susurre, clame.

Para que
Nunca Más.
Nunca Más.
Nunca Más.

Cristina Castello

Es arzobispo de La Plata desde 1956. A partir de entonces tuvo influencia en elámbito educativo de algunos gobiernos provinciales. Se lo vinculó con el Banco Popular de La Plata, liquidado por el Banco Central en 1964. Desde el 11 de noviembre del '76 hasta el 30 de diciembre de 1983, fue capellán general de la Policía de la Provincia. De la más genocida policía del genocidio, junto a la de Tucumán y Córdoba. Tuvo jerarquía de Comisario General. Le dio el cargo el entonces Jefe de Policía Ramón Camps. Nombre que acecha el alma. El arzobispo y el hombre que acecha el alma se hicieron amigos. Y Plaza se ufana de ello. De su amistad con el asesino.

EL HOMBRE QUE RÍE

Para llegar a él me acompaña alguien. Parece un parapolicial. Me lleva por pasadizos y sótanos. Inquietantes. Intimidatorios.
Cuando llego a su despacho, sonríe. Como un cura bueno. Como un padrecito de pueblo que tuviera a Dios en él. Como si de verdad fuera un ministro de Dios. Elude temas pero se refiere a otros, sin que medien mis preguntas. Por ejemplo y con cara de inocente: "A ese cenicero me lo regaló Graiver (!)...es un amigo".
El arzobispo de La Plata me soporta, como si estuviera contento con mi entrevista. Cargada de información y de preguntas.
Desde el fondo de mi amor a la vida y del sentido del deber, pregunto. Siento en mí la muerte y/o los horrores de todos mis hermanos humanos, a quienes nunca conocí. Pero eso: eran seres humanos. El hombre que ríe no se altera. Se muestra cordial y quiere seducirme con la charla. No entiende que lo mío son valores, nota mediante o no. No sabe que los valores contienen el concepto de la existencia como hecho trascendente. Y que son inmodificables. No entendería que mi estrella es la proa visionaria de José Ingenieros. Me ve tan joven y lo dice. Y por eso me cree vulnerable a su risa de máscara. Ríe que cree en Dios.
Diferentes dioses los nuestros. No entiendo de dioses con pulsión de muerte. Pero él ríe. Y parece que yo tiro con granadas: las preguntas. Y él con pétalos de rosas. (C.C.)

- Monseñor... ¿Qué me dice de la democracia?
- Y...yo vivo tranquilo, pero parece que el pueblo no. No está acostumbrado.
-Ahora hay destape. ¿Qué le parece?
-Que es una porquería. Aunque personalmente me importa un cuerno, como pastor de esta comunidad no puede agradarme.
-¿Porqué?
- ¿Usted estudió la historia de Roma y Cartago? Bueno...los cartagineses cruzaron los Alpes, llegaron hasta las puertas de Roma y se dedicaron a la dolce vita.
-¿Y entonces?
-Entonces los romanos los echaron porque con ellos había llegado la degeneración.

Estos y aquellos, o los unos y los otros

-El país sabe hoy de qué manera se violaron los derechos humanos durante los últimos años. ¿Qué piensa de eso?
-Creo que dar tanta difusión a esos hechos puede ser contraproducente. Si lo que queremos es levantar el espíritu sería mejor hablar de lo bueno.
-¿Qué de bueno tuvo el proceso?
-La idea fue buena, muy buena, aunque evidentemente la forma de ejecutarla no fue la adecuada. Pero... yo no quiero hablar de eso. Mi tarea está referida al orden espiritual; muchos trabajadores vienen a consultarme y también lo hacían muchos señores como (el General) Viola y compañía.
-No me dijo cuál fue la idea buena...
-Y ...querían restablecer la Constitución y la libertad. El país estaba desordenado y ellos querían hacer las cosas bien. También éstos (por el gobierno del doctor Alfonsín) tienen ideas buenas pero aquéllos tomaron por un camino y éstos por otro...¡y está bien!
-El camino de aquéllos fue terrorismo de Estado y el de éstos la Constitución...
-.....(Monseñor ríe con efusividad).
- ¿De qué se ríe?
- Porque son iguales...(burlonamente): ¿Usted cree que ahora hay libertad?
- No convivimos con la muerte, ni con la desaparición forzada de personas, ni  con la tortura, ni...
-¡No, no, no!... Para muchas cosas había antes mayor libertad que ahora.
- ¿Para qué cosas?
- No me haga hablar, no me haga hablar...
- ¿Cómo que no? Usted está defendiendo la dictadura...
-¡Qué dictadura ni dictadura¡ No me haga decir eso a mí, yo hablo de la "idea" del proceso. He discutido con (el general) Viola estos temas porque siempre quería hablar conmigo cuando era comandante y también cuando era presidente.
-¿Y con Jorge Rafael Videla?
-Lo vi dos veces, nada más...¿qué quiere que le diga con tan poco?
- Hablamos del responsable de desaparición de niños y adultos, de torturas y actos que ni los animales harían...
-Lo que pasa es que aquéllos que vulneraron todo desde el principio, se organizaron, organizaron actos y mataron gente, ahora son considerados héroes. Y bueno... ¿Qué hubiera pasado si quedábamos en manos de los subversivos?
¡Imagínate!...¿Qué hubiera sido de nosotros?
- ¿Defiende el terrorismo de Estado?
-No.
-¿Y las torturas?
-No.
-Tenemos treinta mil desaparecidos, Monseñor: Le hablo de vidas.
-¡Vamos...! No sé si son tantos y además hay muchos que se desaparecieron entre ellos. No podemos decir ahora que los subversivos son todos santos inocentes.
¿Usted conoce a Patricio Kelly? Yo lo conozco mucho: cuando él cayó preso en el '55 o '56 tenía dos hijos adolescentes y yo lo protegí. El escapó y fue a Chile, después lo trajeron de nuevo acá y lo fui a ver porque me lo pidió. Conozco bien a Kelly y le aseguro que no es el indicado para decir ahora algo de alguien y que –por sus palabras- a ese alguien lo meta preso....bah...bah...
-No hablo de Kelly, Hablo del testimonio del genocidio: tumbas N.N, torturas y cuerpos que nunca aparecerán??
-Me parece muy mal....¿Qué quiere que le diga? Pero yo recién me entero.
- Quienes quisimos enterarnos, por deber humano, nos enteramos....
-¿Sí?...Era gente muy inteligente.
-Si se encuentran culpables... ¿Qué se debería hacer con ellos?
-Ah... Yo no puedo juzgarlos.
-¿Se acuerda de la ley de olvido que propuso monseñor Quarracino?
-Sí. Él es un gran obispo y no voy a contradecirlo nunca...Ni a él ni a ninguno de mis hermanos.
- No me dijo qué piensa de la ley de olvido...
-Ya lo he dicho y no soy un reloj de repetición.
- Usted dijo que hay que olvidar lo malo. Pero los criminales son un peligro para la República. ¿Y usted, ministro de Dios no le da importancia?
- Bah, bah.... muchos de los que dicen eso tendrían que poner al día su conciencia con Dios. Pero además no soy juez y no puedo opinar....¿Qué me quiere hacer decir? Mire...Tome... voy a regalarle un catecismo: es el que le dábamos a  la policía. Léalo...¡A ver si le hace bien!

Los sacerdotes y los torturadores

-Qué actitud asumió con los sacerdotes que estuvieron detenidos?
-Acá, en La Plata, no había ningún detenido.
-Me contó un sacerdote español –que salvó la vida por ser extranjero- que él estuvo en la cárcel de La Plata y...
-Ah... No sé... Nunca fui a la cárcel.
-Dijo que el padre Callejas –que era capellán- compadecido de los presos políticos, les pasaba dinero extraoficialmente pero...
-Ah... No sé nada, eso es cosa de él....¿por qué no lee el catecismo que le regalé?
-Monseñor: el curita español me dijo también que cuando los militares se lo comentaron, usted destituyó a Callejas.
-¡Mentira, mentira!... Calleja murió en diciembre y era canónigo de la Catedral de La Plata.
-¿Y qué me dice del padre Hapon?
-Y bueno... El padre Hapon se fue al Sur. Pero... qué lindos ojos tenés....
-¿Por qué se fue?
-Porque se enamoró de una mujer – la culpa siempre la tienen las mujeres- y se casó. Pero...Te di el catecismo, no lo lees y estás como reloj de repetición: preguntás y preguntás,. Te digo un piropo y seguís nomás...¡Tomá un caramelo¡
- Monseñor: el Padre Hapon cobijó en la Iglesia a una pareja perseguida por la represión y...
-Yo no sé nada de eso....
- ...Y cuando los militares le pidieron a usted la cabeza del padre Hapon, lo dejó solo. Le negó protección: era condenarlo a muerte....
-No señor, no señor. El se fue al Sur, allá puso una escuela y se casó...
Tampoco lo maté yo.
-No lo veo a usted matando directamente a alguien.
-No, no mato: ni directamente, ni de ninguna manera.
- Pero usted dijo una vez que "no sólo es culpable el que roba una escalera, sino el que la sostiene para que otro lo haga".
-Sí, si ..,¿cómo sabe tanto de mí... es de los "servicios"? (Monseñor ríe y ríe)
Sí, si usted va a robar y yo sostengo la escalera, soy tan culpable como usted.
-¿Acepta su culpa?
-Ah, no, Cristinita.....yo no le sostuve la escalera a nadie. (Busca algo en la parte baja del escritorio)....¿Querés un whisky?
- No, gracias ¿También los obispos mienten?
-Los obispos podemos equivocarnos porque somos seres humanos.
- Equivocarse no es lo mismo que mentir. ¿Cómo es que usted no sabía que había campos de concentración? 
-No sabía.
-Había...
-Ah...No sabía...Mirá vos....pobrecitos, ¿no?
-Y había detenidos sin proceso...
-Ah... (intenta cara de inocente)...Pobres...¿a vos te dan pena?
-A usted le llegó una solicitud de la Amnesty International del 9 de julio de 1978. Tenía la firma de su presidente, Scott Hoffman. Era un pedido de informes, a  l cual usted respondió: "Aseguro que en la Argentina no existen detenidos políticos..."¿se arrepiente ahora?
-Yo no he dicho eso...
- ¿Y qué me dice de esto (le muestro una fotocopia del pedido de informes y de su declaración)?
- Y bueno, sí....¡Ay que chica preguntona¡ ...Sí, yo sabía que había presos a disposición del Poder Ejecutivo. Claro... pero no iba a verlos, porque iba el capellán.
- ¿ Y cuál fue la actitud de los capellanes respecto de tanto crimen y tortura?
-Los capellanes cumplían las funciones naturales: les daban auxilio espiritual.
- ¿Ve? Reconoce usted que sabía de la tortura y la muerte...
- Yo no reconozco nada
-¿Por qué nunca los capellanes levantaron la voz para defender el derecho a la vida?
-Y... ellos cumplían con su deber y el deber sagrado del sacerdote es no comunicar las cosas. Son secretos de oficio...
-Lo que usted dice burla el sentido común y el respeto a la vida. ¡Cómo no van a hacer nada si ve que matan o torturan?
-Usted está hablando de una cosa hipotética.
-Estoy hablando de las cárceles que usted reconoció que visitaban los capellanes...
-No me consta que las visitaran. Ellos iban a la Unidad 9 de acá (La Plata, provincia de Buenos Aires). Ahí había presos políticos que estaban a disposición del Poder Ejecutivo.
-Estamos hablando de lo mismo y hace rato reconoció que daban auxilio espiritual....
-¿Y qué? ¿A usted le consta que lo torturaban?
- Mire, se sabe que mientras torturaban a alguien, había siempre un sacerdote...
(A esta altura el padre Andrés, secretario de monseñor Plaza y accidentalmente en el lugar, hace exclamaciones de horror.)
-No, eso es mentira, es una infamia.
- Se dice también que en el '76 se reunieron diez capellanes para establecer si correspondía o no dar la absolución a los ejecutores de la tortura. Y nueve –nueve ministros de Dios- votaron por la afirmativa. Excomulgan a quienes se divorcian y bendicen a los torturadores....
- No sé nada de eso, es la primera noticia que tengo. Pero le hago saber que si alguien se arrepiente y promete no hacerlo más, hay que darle la absolución.
-¿Cómo si hubiera cometido cualquier pecado, cómo si hubiera dicho una mala palabra?
- No hay malas palabras, pero... (se ríe)... hay apellidos que parecen una mala palabra.
-¿Cómo cuál?
-Como (el Canciller Dante) Caputo (ríe y ríe.)

Las manos con sangre del general Camps

- Cuénteme de su amistad con Camps...
-El era el jefe de policía y yo capellán general; lo conozco desde que era Mayor. Pero... amigos... la amistad... yo puedo decir que tengo amistad con una persona, pero no que sea amiga mía.
-Le recuerdo sus palabras: "Yo soy amigo de Camps –dijo usted- pero no es ningún delito". ¿Qué afinidades les permitían ser amigos?
-Esas son macanas que ponen en mi boca. Usted puede pensar lo que quiera, pero yo digo la verdad.
-Usted dijo en una ocasión que vio a Camps con sangre en las manos. ¿De quién era esa sangre?
-El venía de un operativo, de un enfrentamiento con guerrilleros y de ahí vino a verme a mí. Trajo sangre en las manos, sí señor.
- ¿Y no le preguntó, reprochó, denunció?
- ¿Y por qué iba a denunciarlo?
- ¿Y llama enfrentamientos a secuestrar personas de madrugada, incluidos niños?
- Sí, sí, sí, y el policía que estaba al lado de Camps cayó herido.
- Monseñor... Defender la represión es defenderla....
-Eso no es cierto. Ya lo ha dicho el arzobispo de San Juan: hay una confabulación para hablar mal de mí.
-¿Por qué no sale al cruce de esas versiones?
-Porque yo lo he dicho una vez y porque no soy reloj de repetición.
-¿Qué hizo usted como hombre de la Iglesia, por los perseguidos?
-Todo lo que debía pero no puedo hablar de eso.
-¿Qué opinión le merecen las organizaciones de derechos humanos?
-No actúan con sinceridad. ¿Usted cree que Ernesto Sábato es sincero en todo?
(Monseñor ríe a carcajadas.) Pero Sábato comía con Videla, ¿no? (ríe como si le hicieran cosquillas) Muy bien, usted es muy linda y muy simpática, pero esto se  terminó.
- ¿Usted no cree en la CONADEP (Comisión para investigar la desaparición forzada de personas)?                 
- No....esa es una comisión inútil... está hecha a dedo.
- Hábleme de Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, por favor...
-No quiero hablar de eso. Se acabó....¿quiere un café, linda?
-¿No le parece significativo que nunca hayan acudido a usted en busca de su consuelo?
- No, porque lo tenían en otro lado, bah...

La polémica amistad de Herminio Iglesias y Monseñor

-¿La Iglesia descuidó el aspecto espiritual por el poder político?
- No. Nosotros tenemos una Iglesia espiritual, que también atiende los asuntos temporales y políticos.
- Qué mundo este... en nombre de Dios y del amor una madre da a luz a un hijo. Y con el nombre de Dios y del amor en la boca, se comenten crímenes horribles...
-Es que algunos se ponen el nombre de Dios en la boca, pero actúan de otra manera.
- Todo parece indicar que habla de usted....
- No... ¿Cómo se te ocurre?
-¿Y qué opina de la actitud de la Iglesia respecto de los derechos humanos?
- (Mira hacia la ventana) ...Mirá vos cómo llueve.
-Llueve, Monseñor. Según la teología tomista la verdadera Iglesia se reconoce por las persecuciones de que es objeto, ¿dónde está hoy la persecución?
-A mí me persiguen los periodistas, así que debo de ser bueno. (Llama a su secretario y le pide una Biblia. Me la da.) Tomá... leela.. Te la regalo... A ver si aprendés, a ver si va al cielo...Te hace falta leerla.
-¿Cómo era aquello de su amistad con Herminio Iglesias?
-El vino acá con Amerise y compañía, cuando era candidato a vicepresidente. Me preguntó que me parecía para ministro de Educación un señor a quien trajo y yo le contesté que me parecía que podía ser útil. Bueno, después salió todo eso de
que yo lo apoyaba. No fue el único que vino acá, también vinieron Balbín y Anselmo Marini de quien aún soy amigo y...
-Usted siempre cerca del poder...
-No es cierto. Y cuando he tenido que decirle algo a alguien se lo he dicho.
-¿Usted es peronista?
-No soy peronista ni antiperonista. (Se pone de pié, me sonríe) Mirá, cuando llegaste te di cigarrillos, después te regalé un catecismo y la Biblia; y cuando te vayas te voy a dar un beso. Quiero a todos los seres humanos y vos sos muy simpática... Por eso te regalo todo.
-¿Simpática?
-Sí, porque decís todo lo que pensás. Preparate bien para ir al cielo porque nos vamos a ir juntos después...
- Difícil, si piensa - como su amigo Camps- que los periodistas somos todos subversivos...
-Y bueno alguna razón tiene. Todos no pero algunos...así que...pensá en vos, linda.
Buenos Aires, Revista La Semana, 5 de abril de 1984 Argentina, 05 de abril de 1984
Copyright © 2002 Cristina Castello
cristinacastello@fibertel.com.ar

[Del libro Iglesia y Dictadura, El papel de la iglesia a la luz de sus relaciones con el régimen militar, de Emilio F. Mignone Capítulo 6]

La ideología

Además de los condicionamientos históricos analizados en el capítulo precedente, otro factor influyó en la actitud de la mayoría de los obispos argentinos: su formación intelectual.

Dos son las corrientes, íntimamente ligadas entre sí, perceptibles en la mentalidad de gran parte del episcopado: el integrismo y la ideología del nacional-catolicismo. Ambas concepciones están presentes en pastorales, homilías y declaraciones. Subsisten a pesar de los cambios producidos y la aparición de nuevos modelos posconciliares, entre ellos los de la Iglesia como sacramento de salvación y la Iglesia a partir de los pobres, este último nacido en América Latina (1).

No entra en el plan del presente trabajo un estudio de la evolución doctrinal y pastoral de la Iglesia católica argentina. Es un labor pendiente que no puedo intentar en esta ocasión porque me alejaría de mi objetivo central y ocuparía una extensión desmesurada. Voy a limitarme entonces a una breve conceptualización y la indicación de su incidencia en el problema que nos ocupa.

El integrismo es la doctrina básica, de la cual constituye una vertiente la ideología del nacional-catolicismo. No significan las dos exactamente lo mismo, aunque en la práctica se confundan. Es que ambas, además de una posición teológica-política, constituyen una forma común de expresión y de acción, una actitud, un talante, para utilizar el vocablo adoptado por un estudioso español del tema (2). Talante que aparece -conciente o inconcientemente- en muchas manifestaciones de nuestros obispos y, por supuesto, en su práctica diaria, aunque superficialmente procuren adecuarse a las formulaciones del Concilio Vaticano II, con el cual resulta incompatible (3).

Para el integrismo la Iglesia es una sociedad perfecta en el sentido que tiene un fin en sí misma, no subordinado a otro y debe asegurarse los medios para cumplirlo, ya sea de manera directa o requiriéndolo a otros, normalmente el Estado. La iglesia es contemplada como institución jurídica, más que como misterio de fe o sacramento de salvación que viene a proclamar la Buena Noticia.

La situación deseable para la Iglesia es el "Estado católico". En ese sentido se idealizan algunos períodos históricos, en particular la Alta Edad Media europea, en la cual el poder eclesiástico habría impregnado la totalidad de la estructura social y colocado bajo su influjo a los poderes estatales.

Según los integristas, el nominalismo filosófico, primero; la reforma religiosa y el cartesianismo, después; y finalmente la revolución francesa, con su lema de libertad, igualdad y fraternidad, destruyeron esa sociedad ideal. De esta última surgió el liberalismo del cual han nacido los restantes errores modernos: socialismo, anarquismo, comunismo, indiferentismo.

El integrismo es una disposición del espíritu que lleva a preferir todo lo que viene de lo alto por vía de autoridad y a desconfiar del hombre y de los procesos que conducen a la construcción de la verdad con los datos de la experiencia. El integrista -ha dicho el P. Congar-, condena todo matiz del pensamiento moderno. Y pone el acento más en una imágen de gloria de la Iglesia, que en una Iglesia terrena, compuesta por hombres pecadores y errantes que no es todavía el Reino de Dios anunciado por Jesús, al cual somos convocados a través de la conversión. En la concepción integrista no se comprende la historia de la salvación, historia de la humanidad que avanza a través de las contradicciones del pecado hacia el Reino de Dios. Para la visión integrista las soluciones de los problemas políticos y sociales se presentan como teoremas matemáticos, como principios inmutables a los que el hombre ha de someterse.

El integrismo -ha dicho el cardenal Suhard-, no acepta la adaptación de la expresión o fórmula de la fe, porque rechaza a priori la evolución, la ley de la historia que es el devenir y que vale también para la Iglesia. El integrismo táctico y el integrismo moral tienen en común el desprecio del mundo, reino del pecado y del error, al que hay que combatir oponiendo bloque contra bloque.

Un análisis pormenorizado de sermones, homilías, documentos episcopales, periódicos y literatura católica en general permitiría advertir la gravitación en la Argentina de la corriente integrista, que sufrió un rudo golpe con el Concilio Vaticano II. Este abrogó silenciosamente encíclicas y condenaciones, como el Syllabus de Pío IX (1864), del cual poco o nada queda en pie. Aunque la influencia del último concilio se advierte en pronunciamientos episcopales como Iglesia y Comunidad Nacional, de 1981, la actitud integrista reaparece constantemente, indicando que está viva en la conciencia y en la mente de gran parte de nuestro episcopado. Quedó claramente de manifiesto en los argumentos y medios utilizados en la campaña antidivorcista de mediados de 1986, que culminó con la concentración en la Plaza de Mayo, convocada por el arzobispo de Buenos Aires y algunos prelados del conurbano (4).

Una variante del integrismo lo constituye la ideología del nacional-catolicismo, muy fuerte entre nosotros. En éste, a partir de la concepción de que el cristianismo debe abarcar las estructuras estatales, el catolicismo pasa a ser una suerte de religión nacional. La Religión y la Patria -ambas con mayúscula-, como antes la Religión y el Rey, se confunden. No aceptar el catolicismo y sus devociones -particularmente las marianas- es ser un mal argentino. Múltiples episodios históricos se aducen para abonar esta simbiosis, que rebaja el cristianismo a la condición de ideología.

El nacional-catolicismo no se compadece con la realidad del país y constituye una corrupción del cristianismo. Es una herencia proveniente de España, donde durante muchos siglos el catolicismo, por razones históricas, se constituyó en una ideología nacional. Su pervivencia significa un absurdo, tanto en el terreno sociopolítico como religioso (5).

Estas corrientes se vinculan con el llamado nacionalismo católico, de raigambre maurrasiana. Como es sabido, el escritor y político francés Charles Maurras (1858-1962), creador de la Acción Francesa, promovió un movimiento monárquico y antidemocrático que consideraba al catolicismo como uno de los pilares de la nacionalidad gala. Maurras era personalmente agnóstico y su doctrina fue condenada por la Santa Sede en 1926. Sus ideas gravitaron sobre el nacionalismo argentino, que se confunde con el nacional-catolicismo (6).

Nuestros obispos, salvo excepciones, no han salido del integrismo y reducen con frecuencia el catolicismo a la condición de ideología nacional.

Ese sustrato intelectual, condicionó la reacción del episcopado frente a la dictadura militar. ¿Cómo iban a enfrentar a un régimen que aparecía ante sus ojos como un Estado católico, protector de la Iglesia y dispuesto a eliminar a los herejes y enemigos de la fe? Era la nueva alianza del Trono y del Altar. Las fuerzas armadas -sin tener en cuenta la convicción personal y la conducta moral de su oficialidad- consideran al catolicismo como un elemento integrante de la Nación y un instrumento de control social, de tal manera que coinciden con el nacional-catolicismo, prevaleciente en amplios sectores eclesiásticos.

La prolongación del régimen militar constituía para muchos obispos la tranquilidad de mantener la ficción de un país nominalmente católico, que les permitía influir con el apoyo de la estructura del Estado. La restauración del sistema constitucional se les presentaba como un paso hacia el vacío. Integrismo y nacional-catolicismo se oponen a pluralismo y democracia. Conviven con dificultad con ella, a la que consideran la antesala del comunismo. Alfonsín es el Gran Satán, como aparece dibujado en la tapa de la revista Cabildo, y el régimen democrático es sinónimo de libertinaje, pornografía, divorcio, drogadicción, aborto y delincuencia de los marginados (7).

En la época de la dictadura, cuando se presionaba a algunos obispos para que defendieran la dignidad de la persona humana, solían contestar: "No podemos hacerlo, porque si este gobierno cae vendrá el comunismo". Ese temor contribuía a detenerlo. Hoy más de uno de los prelados tiene la convicción que el sistema constitucional nos conduce a ese camino sin retorno.

Complicidad

Además de la ideología otro factor gravitó en la actitud del episcopado: la ignorancia y la mediocridad. Hubo excepciones notables, pero fueron acalladas.

Jesús eligió para Apóstoles hombre humildes, carentes de formación escolástica. Eran adultos con experiencia vital. Luego de una intensa preparación que no los desvinculó de su pueblo, se presentaron como testigos de la fe, llamando a la conversión, sin preocuparse de la autoridad temporal, que, por otra parte, les era hostil.

En la Argentina los sucesores de los Apóstoles proceden de manera distinta. Hace algunos años Enrique Tierno Galván señaló que el episcopado español tenía influencia oficial y política pero no religiosa. Las cosas están cambiando en la Madre Patria. Entre nosotros la observación sigue siendo válida, con notorias excepciones.

La percepción que los obispos tienen de la realidad es defectuosa y está teñida de prejuicios, equívocos y aprensiones. Sólo escuchan a quienes contribuyen a confirmar su apreciación parcial de hechos y personas. Pareciera, además, que la lectura no se encuentra entre sus hábitos. Ya dije que los dos cardenales, Aramburu y Primatesta, se negaron a recibir a las organizaciones de derechos humanos y a los familiares de las víctimas. Lo mismo ocurrió con el cuerpo episcopal, que tenía e deber de conocer de primera mano lo que estaba sucediendo. Su único canal de información fueron los servicios de inteligencia de las fuerzas armadas. Veamos lo que nos cuenta el arzobispo de San Juan, Idelfonso Sansierra, de la asamblea episcopal de 1977: "Por iniciativa del presidente de la Nación (Videla), la Conferencia recibió a los generales Viola (jefe del estado mayor del ejército), Jáuregui y Martínez (responsables de los servicios de inteligencia), quienes nos informaron con amplitud sobre la situación actual del país en el marco de la actividad defensiva y ofensiva contra la guerrilla subversiva que se nos ha impuesto desde adentro y afuera de nuestro territorio... al término de la exposición de los generales hubo un intercambio de ideas en un clima verdaderamente cristiano y patriótico" (8).

¿Qué podía esperarse de un episcopado cuya única fuente de datos provenía de los diseñadores y ejecutores del terrorismo de Estado, con quienes confraternizaba y cuyo lenguaje utilizaba?

Un mínimo de responsabilidad exigía que la Conferencia Episcopal hubiera convocado a las organizaciones de derechos humanos para conocer un punto de vista distinto y estar en condiciones de formarse un juicio fundado.

En Buenos Aires y Córdoba la figura de sus dos arzobispos es patética. Salvo en los aspectos formales y protocolares, no existen. Integran la estructura estatal-eclesiástica, sin vigilancia espiritual, intelectual y social. Viven aislados. Sus discursos, que nadie lee -con la excepción de quienes nos imponemos esa penosa obligación-, son una acumulación de palabras deliberadamente oscuras y ambiguas, sin conexión con la realidad. Citan continuamente al papa, con el objeto de eludir la responsabilidad de emitir opiniones propias.

En esos intercambios las fuerzas armadas utilizaron una forma de chantaje que surtió efecto sobre el ánimo pacato de los obispos y contribuyó a paralizarlos. Consistió en explicar la supuesta participación de sacerdotes y religiosos, en particular pertenecientes a colegios católicos, con la guerrilla o su relación con jóvenes que la integraban. Mostraron películas y audiovisuales. Se insinuaba que en caso de no encontrar colaboración en la Iglesia de daría a conocer dicha información y se lanzaría una campaña dirigida a responsabilizar a los prelados de haber cobijado a la subversión.

La dictadura militar encontró al episcopado en un estado de ánimo propicio para esos argumentos. Los cambios copernicanos producidos por el Concilio Vaticano II (1962-1965) y los documentos aprobados en la Conferencia General del Episcopado Latinoamericano en Medellín (1968), produjeron una fuerte crisis interna en la Iglesia argentina; sorprendieron y desbordaron a los obispos, que no estaban preparados para encabezarlos y conducirlos. Los desenvolvimientos políticos de la década del 70, en parte producto de esa conmoción, terminaron por asustarlos. Su única preocupación consistió, entonces, en encontrar la forma de sacarse de encima a los perturbadores y volver al antiguo orden. Los militares se encargaron, en parte, de cumplir la tarea sucia de limpiar el patio interior de la Iglesia, con la aquiescencia de los prelados.

Esta siniestra complicidad explica algo que cuesta entender a los observadores católicos extranjeros: la sorprendente pasividad de un episcopado que contempla sin inmutarse como obispos, sacerdotes, religiosos y simples cristianos son asesinados secuestrados, torturados, apresados, exiliados, calumniados. Las escasas quejas, en los episodios más resonantes, tienen un carácter formal y se adelantan a insinuar las disculpas, como se advierte en la declaración sobre el crimen de San Patricio que transcribo en el capítulo segundo. El episcopado aceptó sin dificultad las mendaces explicaciones de las autoridades en los casos de monseñor Angelelli y de los clérigos y seminaristas palotinos, a pesar de existir pruebas abundantes de la responsabilidad oficial, probanzas que los obispos y el nuncio conocían. No hay ningún documento episcopal que se refiera al asesinato del obispo de La Rioja.

En algunas ocasiones la luz verde fue dada por los mismos obispos. El 23 de mayo de 1976 la infantería de Marina detuvo en el barrio del Bajo Flores al presbítero Orlando Iorio y lo mantuvo durante cinco meses en calidad de "desaparecido". Una semana antes de la detención, el arzobispo Aramburu le había retirado las licencias ministeriales, sin motivo ni explicación. Por distintas expresiones escuchadas por Iorio en su cautividad, resulta claro que la Armada interpretó tal decisión y posiblemente, algunas manifestaciones críticas de su provincial jesuita Jorge Bergoglio, como una autorización para proceder contra él. Sin duda los militares habían advertido a ambos acerca de su supuesta peligrosidad.

La magnitud y la ferocidad de esa persecución son sorprendentes, como se advertirá con la lectura del capítulo octavo. La Iglesia argentina cuenta con centenares de auténticos mártires, que sufrieron y murieron por la fidelidad a los principios evangélicos, en medio de la indiferencia o la complicidad de sus obispos. ¡Qué dirá la historia de estos pastores que entregaron sus ovejas al enemigo sin defenderlas ni rescatarlas!

Hubo obispos que visitaban a los presos políticos de su jurisdicción y en particular a los sacerdotes: Marengo, de Azul; Devoto, de Goya; Witte de La Rioja; de Nevares, de Neuquen; Kemerer, de Posadas; Ponce de León, de San Nicolás de los Arroyos; Zaspe, de Santa Fé; Hesayne, de Viedma; Novak de Quilmes. Pero fueron los menos y en todo caso faltó una acción institucional que enfrentara la totalidad del problema y que incluyera la situación de los detenidos-desaparecidos.

Desde el punto de vista pastoral hay algo más grave todavía y es la negativa del episcopado a prestar protección y apoyo material y espiritual a las víctimas de la represión ilegal y a sus familias. Monseñor de Nevares propuso formalmente a la asamblea episcopal la creación de una vicaría similar a la chilena pero la iniciativa fue rechazada por el voto de la mayoría de los prelados.

Es común la animadversión de los dos cardenales y de la mayoría de los obispos respecto a las organizaciones de derechos humanos y de familiares de las víctimas. He traído a colación en páginas anteriores algunas expresiones públicas en ese sentido. En privado sostienen que son instituciones "comunistas". Si esto ocurriera la responsabilidad sería del episcopado, por no haber ocupado el lugar que su misión evangélica e histórica le exigía. De haber jugado la Iglesia un papel protagónico en la protección de los perseguidos, no sólo hubiera salvado miles de vidas y mitigado sufrimientos; por el contrario su ascendiente pastoral habría crecido de una manera inimaginable y hoy no soportaría la ola de críticas que surgen de todos los sectores, además de haber evitado el apartamiento de la fe de millares de católicos.

Recuerdo una de mis últimas conversaciones con monseñor Vicente Zaspe, arzobispo de Santa Fe y entonces vice-presidente primero del comité ejecutivo de la Conferencia Episcopal. Fue en los jardines de la casa de ejercicios espirituales María Auxiliadora de San Miguel, donde estaba reunida la asamblea del episcopado. Si no me traiciona la memoria, era el año 1977. En un momento dado se detuvo, bajó la cabeza pensativo y me dijo: "mire Mignone, de aquí a algunos años la Iglesia va a estar en la picota". En otro momento me explicó: "Es tan tremendo esto, que no me alcanza el día para atender las familias de los desaparecidos, que vienen de todo el país". Tenía una conciencia clara de las omisiones del cuerpo al que pertenecía, pero careció de la decisión suficiente para romper con la maraña de intereses, prejuicios y cobardías.

Quienes en cambio lo hicieron fueron monseñor Jaime de Nevares, obispo de Neuquen, que aceptó desde el primer momento la presidencia honoraria de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos; monseñor Miguel Hesayne, obispo de Viedma, que integra también ese organismo y a quien se deben los pronunciamientos más enérgicos sobre el terrorismo de Estado; y monseñor Jorge Novak, consagrado obispo de Quilmes el 19 de septiembre de 1976, cuya diócesis, junto con varias confesiones protestantes, conforma el Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos. Es importante señalar que en estos tres obispados se vive, a mi juicio, el cristianismo más auténtico de la Iglesia argentina, con participación de la comunidad, apertura teológica, pobreza evangélica y profunda fe. En ellos encontraron las familias de los detenidos-desaparecidos, asesinados y torturados, el consuelo y el apoyo que se les niega en otras jurisdicciones.

La hostilidad de la mayoría de los obispos hacia las organizaciones de derechos humanos llegó a dificultar la participación de sacerdotes y religiosos. Hay tres casos paradigmáticos: los presbíteros Enzo Giustozzi, Mario Leonfanti y Antonio Puigjané.

Giustozzi pertenece a la Pequeña Obra de la Divina Providencia, congregación fundada por don Orione. Es también un conocido especialista en Sagrada Escritura, ex director de la Revista Bíblica. Miembro de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos, ocupa un cargo en su secretariado, representando oficiosamente a la Iglesia católica. Coom residía en jurisdicción de la diócesis de Avellaneda, el entonces obispo auxiliar y ahora residencial, Rubén II. Di Monte (amigo íntimo, entre otros, de los generales Nicolaides y Suárez Mason), amenazó a su superior con retirarle las licencias sacerdotales si no se alejaba de la A.P.D.H. Se encontró como solución trasladarlo a Mar del Plata desde donde su actividad en la Asamblea ha quedado limitada por la distancia.

Algo parecido ocurrió con el P. Mario Leonfanti, de la congregación salesiana, que realizaba una admirable labor de asistencia a los familiares de "desaparecidos" y presos en el Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos. Debió retirarse por la presión que ejerció sobre sus superiores el arzobispo Aramburu, a quienes advirtió que en caso de no hacerlo le retiraría sus licencias sacerdotales. Leonfanti, sin embargo, siguió trabajando con familiares de las víctimas, en forma más discreta, en un taller instalado en la parroquia de Nuestra Señora de los Remedios, en el barrio de Mataderos, donde ha desarrollado una admirable labor. Posteriormente fue trasladado a Zárate.

Más penosas han sido las vicisitudes del sacerdote capuchino Antonio Puigjané. "Desde que conocí su drama -explicó en una entrevista con Mona Mocalvillo en la revista Humor- el eje de mi vida han sido las madres de los desaparecidos". Se lo ve siempre en la plaza de Mayo. Fue llevado preso y ha sido reiteradamente amenazado. El cardenal Aramburu le dijo en una ocasión en que lo llamó para reprenderlo, que lo que hacía con las madres era "antievangélico". "Que lío monseñor, le contestó con su paciente e ingenuo modo de hablar, porque a mi me parece antievangélico lo que usted dice". El P. Antonio, como es conocido, dirigió encendidas epístolas públicas con duros términos a la Conferencia Episcopal y al cardenal Aramburu. Obtuvo que se lo desterrara a Córdoba hasta recalar en una villa miseria de Quilmes Oeste, donde ejerce su ministerio entre los pobres, en la diócesis de monseñor Novak, aunque tiene prohibido celebrar misa en Buenos Aires, Lomas de Zamora y Tucumán. Pero la persecución prosigue. Desde el arzobispado de Buenos Aires y la nunciatura llueven las denuncias a la Santa Sede y un funcionario romano de la Sagrada Congregación de Religiosos ha escrito a sus superiores en la Orden de Frailes Menores Capuchinos requiriendo que se tomen medidas contra él.

Dada la prohibición existente en la ciudad de Buenos Aires, actúan en la Asamblea Permanente el presbítero Luis Farinello, de Quilmes, y el sacerdote pasionista Federico Richards, presidente en Vicente López, diócesis de San Isidro donde el obispo Alcides Jorge Casaretto tiene una actitud tolerante. En Córdoba desarrolla una intensa actividad en el campo de los derechos humanos el presbítero Felipe Moyano Funes, pero es mal visto por el arzobispo Primatesta y ha debido renunciar a su parroquia.

"Veo que en la Iglesia no nos movemos por el hombre en sí, no nos jugamos. Creo que vamos a tener que pedir perdón de rodillas al pueblo argentino", concluye Puigjané en la entrevista con Mona Moncalvillo en la revista Humor. Y en otro reportaje de la misma periodista el P. Farinello dice: "por todos esos jóvenes que han dado la vida, a veces uno se siente medio culpable... Y a veces da vergüenza de pertenecer a la Iglesia. ¿Cómo la Iglesia no estuvo a la altura necesaria? ¡Habría podido salvar tantas vidas!...".

La actitud de los obispos creó situaciones difíciles para las familias de las víctimas, provocando dolores y resentimientos que será difícil superar. Las puertas de la catedral de Buenos Aires permanecen siempre cerradas cuando las madres se reúnen en la plaza. En más de una oportunidad, cuando lograron entrar, se las amenazó con llamar a la policía. Era difícil encontrar un sacerdote que aceptara oficiar una misa pública para pedir por los desaparecidos. Los incidentes se multiplicaron. En una oportunidad, el P. Rafael Carli, lazarista, vicario de la Basílica de Luján, ordenó retirar los pañuelos de las madres dejados como ofrenda, porque no quería "hacer política". Esa actitud mereció una carta pública del presbítero Rubén Capitanio, incardinado en la diócesis de Neuquen por resultarle imposible ejercer su ministerio en La Plata, en la cual pide perdón en nombre de la Iglesia. "Invitaría al P. Carli -expresa- a ser coherente al menos con esa postura asumida en contra de un grupo de mujeres cristianas: que haga retirar entonces de las vitrinas del Santuario tantos emblemas, trajes y elementos militares, también un día presentados como ofrenda, porque son precisamente esas mismas fuerzas armadas las que han cometido y cometen aún el crimen más grande de la historia contra nuestro Pueblo". Capitanio es uno de los clérigos que se ha expresado con más claridad. Después del informe final de las fuerzas armadas, en 1983, prohibió a los integrantes de las juntas militares, a los gobernadores, a los ministros de la dictadura, a los integrantes de las fuerzas armadas y a la plana mayor de la policía, recibir los sacramentos en la jurisdicción de su parroquia, San Lorenzo, en Neuquen, "hasta tanto no den los pasos que pidió el episcopado para la reconciliación, que son reconocer el pecado, pedir perdón, someterse a la justicia y prometer que no lo van a volver hacer".

"Yo estoy en la Iglesia -dijo en una entrevista-, por Jesucristo, no por De Nevares o por Plaza. A esta Iglesia yo la quiero y por eso tengo que reconocer que está en pecado muy grave, desde el papa, pasando por el nuncio, el episcopado, los curas, las monjas y las comunidades cristianas. La Iglesia es responsable de miles de vidas, no por haberlas matado, sino porque no las salvó. Cuando el episcopado vio que podía ser acusado por omisión, sacó un libro que daba cuenta de todas las gestiones que hiciera. Pero ese libro que pretendió servir de justificación no es más que la prueba para la condena, porque es un testimonio de que conocían lo que estaba ocurriendo... Yo me pregunto qué hubiera sucedido si en abril de 1977, que es la fecha de la primera notita a la junta militar, se hubiese amenazado con la excomunión a la junta, con la renuncia del vicario castrense, con la renuncia de todos los capellanes militares y con la ruptura total con el gobierno" (9).

Las villas de emergencia

El 9 de junio de 1978, el Equipo de Sacerdotes de Villas de la arquidiócesis de Buenos Aires, integrado en ese momento por los presbíteros Héctor Botán, Jorge Goñi, José Meisegeier, Rodolfo Ricciardelli, Daniel de la Sierra, Miguel Angel Valle y Jorge Vernazza, se dirigió a la opinión pública con un documento intitulado "Informe sobre la situación de las villas de emergencia".

Denunciaban con valentía la política llevada a cabo desde el año anterior por el intendente municipal de facto brigadier Osvaldo Cacciatore, con la activa intervención del director de la Comisión Municipal de la Vivienda, Guillermo Del Cioppo -más tarde intendente- y su principal ejecutivo, comisario Osvaldo Lotito. La misma consistía en expulsar mediante presiones de todo tipo, promesas incumplidas y, sobre todo, el uso de la violencia, a más de 40.000 familias. "Desde hace diez años -decían- venimos trabajando en las villas. Ya en otras oportunidades hemos expuesto las precarias y lastimosas condiciones de habitación y subsistencia de estos hermanos nuestros... Esta lamentable situación, desde hace un tiempo, se ha agravado... Hoy no se les presta ninguna ayuda, sino que se juzga, además, que no se les debe prestar... Se piensa sólo en eliminarlos porque hay que construir autopistas o recuperar los terrenos o porque afean a la ciudad, pero no se atiende el tremendo problema humano, la angustiosa situación que se crea miles de familias. Y para facilitar la erradicación, basándose en casos anecdóticos y singulares, se difunde una visión inexacta e injusta de la realidad".

"En tres anteriores oportunidades -concluían- hemos presentado este problema a nuestro Arzobispo, el cardenal Aramburu y solicitado su intervención. Ahora recurrimos a la opinión pública".

La interpretación de este último párrafo es clara. El Arzobispo, como la mayoría de la población, permaneció insensible ante esta gravísima violación a los derechos humanos fundamentales.

Las 40.000 familias fueron cargadas en camiones, dispersadas y abandonadas, con sus escasos enseres, en terrenos de la provincia de Buenos Aires, donde se reagruparon en peores condiciones que antes. Algunas regresaron a sus lugares de origen y las menos recibieron un pequeño subsidio de la municipalidad gestionado por Caritas merced a la insistencia del equipo sacerdotal de villas. Existe un segundo trabajo de ese grupo de clérigos, muy documentado, intitulado "La verdad sobre la erradicación de las villas de emergencia del ámbito de la capital federal", del 31 de octubre de 1980. Lleva las mismas firmas, con excepción del P. Goñi que falleció y fue reemplazado por el presbítero Pedro Lephalille.

Se tiene poca conciencia de este crimen de la dictadura militar, del cual fueron testigos los sacerdotes mencionados. Como respuesta del arzobispo Aramburu a su crítica, los denunciantes recibieron una fuerte amonestación, transmitida por los vicarios de zona. Estos le explicaron que ese tipo de declaraciones perturbaba los trámites ante la municipalidad, que concluyeron entre otras ventajas, con el subsidio que he comentado para la adquisición de una residencia para el Arzobispado. La casa de Aramburu está construida sobre el dolor y las lágrimas de millares de sus hijos, tirados en medio del campo mientras sus precarias viviendas eran destruidas sin misericordia. Supongo que en las noches de lluvia y frío, protegido y abrigado, Aramburu, se acordará, si Dios le permite esa visión, de los hermanos que abandonó, con sus chicos desnutridos tiritando debajo de una chapa de zinc o de un pedazo de cartón.

Cacciatore y Del Cioppo cumplieron con su objetivo, expulsando a más de 200.000 villeros de la ciudad. El esfuerzo de los sacerdotes del equipo de las villas logró desarrollar con la ayuda de cristianos de buena voluntad, un interesante movimiento de cooperativas de vivienda que ha construido numerosos barrios en la periferia de Buenos Aires con el sistema del trabajo propio y otras variantes. Cabe señalar que contaron con la colaboración de Caritas diocesana, autorizada por el cardenal Aramburu. En esas modestas pero confortables casas se aloja una parte, naturalmente ínfima, de los villeros expulsados (10).

Estuvimos muy cerca de este problema con mi esposa por estar vinculados con el barrio de emergencia del Bajo Flores y la parroquia Santa María Madre del Pueblo, donde actuaba nuestra hija Mónica. Colaboramos con la cooperativa de vivienda Madre del Pueblo que, con el eficaz asesoramiento de los presbíteros Ricciardelli y Vernazza, lleva construidos tres barrios. Cuando estábamos en los comienzos de nuestra tarea surgió la posibilidad que una congregación de religiosas vendiese a un precio ínfimo un terreno próximo al camino de cintura, en el partido de La Matanza. Existía un obstáculo: las monjas sabían que el obispo de San Justo, Carlos Carreras, se había interesado por el predio para la construcción del seminario y no querían desairarlo. Se destacó una comisión encabezada por el ingeniero Carlos A. García, para ir a verlo. Resultó fácil la entrevista porque el prelado había encontrado otro inmueble para ese fin. Cuando se le explicó el motivo de la visita, Carreras trató de desalentar a los interlocutores. "Tengo entendido, dijo, que las cooperativas son un invento comunista. Además -agregó-, ¿cómo van a traer gente pobre y villeros a un terreno lindero con un convento de religiosas contemplativas, rodeado de hogares de gente bien?". Felizmente el barrio, con el sacrificio de la gente, se construyó y constituye una hermosa realidad. Los villeros, naturalmente, han dejado de serlo. Carreras se jubiló como obispo. Me quedó una reflexión: ¿cómo es posible que un hombre con esos criterios y prejuicios gobernara una diócesis en La Matanza y tuviera voz y voto en las asambleas episcopales para dirimir los problemas derivados del terrorismo de Estado? Esto explica muchas cosas.

Colegios católicos

Los cambios producidos por el Concilio Vaticano II y la Conferencia Episcopal Latinoamericana de Medellín dieron lugar a una considerable renovación en los colegiosa católicos, tanto parroquiales como de congregaciones religiosas. Esto provocó que la dictadura militar los mirara con recelo, por considerarlos semilleros de subversivos.

Para depurarlos hubo un acuerdo con la Jerarquía católica. Esto se desprende del punto 5, Anexo 5 (Ambito religioso) de la Directiva del CJE N° 504/77 (Continuación de la ofensiva contra la subversión durante el período 1977/78), incorporada a varios expedientes judiciales. Dice así: "Debería darse importancia a las medidas de diversos tipo relacionadas con el control de los colegios religiosos, tarea que han resuelto asumir directamente las autoridades eclesiásticas. Por ello se preverá la coordinación de esfuerzos para evitar fricciones o acciones propias prematuras".

No siempre las fuerzas armadas cumplieron con el compromiso y hubo episodios resonantes como el allanamiento efectuado el 29 de noviembre de 1976 con gran despliegue de fuerzas, al colegio San Miguel de los Misioneros de la Inmaculada Concepción de Lourdes, ubicado en Larrea 1254 de la capital federal, anexo a la parroquia del Santísimo Redentor. El procedimiento fue dirigido por el jefe de la subzona de operaciones del primer cuerpo de ejército, coronel Roberto Roualdés y como consecuencia del mismo fueron detenidos los sacerdotes Andrés Bacqué, Daniel Haldkin, Ignacio Racedo Aragón y Bernardo Canal Feijoo. Este último fue obligado a dejar el país. El allanamiento que dio por único resultado la apropiación de un mimeógrafo, fue originado en la denuncia de algunos padres. Un episodio similar tuvo lugar en el colegio Sagrado Corazón, de Pringles, provincia de Buenos Aires.

La presión sobre los colegios fue intensa y creó un clima de verdadero terror. Al mismo tiempo los servicios de inteligencia utilizaban los medios de comunicación, particularmente las revistas de la editorial Atlántida, para denunciar presuntas actividades subversivas en establecimientos privados católicos. La protesta de éstos obligó a la comisión permanente de la Conferencia Episcopal Argentina a emitir un comunicado que lleva fecha 3 de diciembre de 1976, donde señala dos preocupaciones. La primera, las insistentes "publicaciones periodísticas y opiniones de grupos que atacan la enseñanza impartida en algunos colegios católicos". La segunda, "las inhabilitaciones recaídas sobre religiosas, catequistas o docentes, sin sumario previo y sin causa conocida".

En realidad el episcopado había aceptado sin protestar la ley 21.381, del 13 de agosto de 1976, por la cual el Estado se arrogó la facultad de inhabilitar a personal de establecimientos privados, obligando a su despido sin indemnización alguna y prohibiéndole el ejercicio de la docencia. Dice su artículo 1°: "Facultase hasta el 31 de diciembre de 1976 al ministro de Cultura y Educación y al Delegado Militar en el Area para declarar inhabilitado para desempeñarse en los establecimientos de enseñanza privada -incluidas las universidades de este caracter- al personal docente y no docente que haya sido dado de baja por aplicación de la ley 21.260 o que de cualquier forma se encuentre vinculado a actividades subversivas o disociadoras, como asimismo a aquellos que en forma abierta o encubierta o solapada preconicen o fomenten dichas actividades".

La cláusula 2° establece que la inhabilitación es causa legítima de despido y priva del derecho a las indemnizaciones legales. En caso de no interrumpir la relación laboral los establecimientos pierden el reconocimiento estatal y cualquier beneficio que posean.

La norma fue prorrogada por las leyes 21.490, del 30 de diciembre de 1976 y 21.744, del 8 de febrero de 1978, que extendieron su vigencia hasta el 31 de diciembre de este último año. Sin embargo, la disposición se aplicó aun después de expirado el término legal. En el número 146 de noviembre de 1979 del "Boletín" de la Superintendencia Nacional de la Enseñanza Privada, se informa sobre 11 resoluciones ministeriales fechadas en 1979, sancionando a igual número de docentes.

Como la ley se aplicó no solamente a profesores de materias profanas sino también a docentes de religión el episcopado aceptó tácitamente que el gobierno militar supervisase la enseñanza de la doctrina católica. Como he escrito en otra ocasión, "por primera vez, que yo sepa en los tiempos modernos, la Iglesia entregó al Estado la facultad de determinar la ortodoxia de sus miembros (Recuérdese que en la época de la Inquisición eran los clérigos quienes realizaban ese juzgamiento. El ‘brazo secular’ sólo intervenía para el castigo de los condenados)" (11).

Uno de estos caos fue el de la hermana Lidia Argentina Cazzulino, profesora del Instituto Niño Jesús, de Paso de los Libres, Corrientes. El delegado de la Junta Militar ante el ministerio de Cultura y Educación dispuso su inhabilitación por resolución del 23 de septiembre de 1976, en ejercicio de las atribuciones conferidas por la ley 21.381 y obligó al establecimiento a separarala. La víctima interpuso las acciones legales correspondientes. Los magistrados intervinientes (juez y cámara federal) dispusieron la nulidad de la medida. La sentencia quedó firme en abril de 1981. En las actuaciones el ministerio sostuvo que existían "razones de seguridad" que no tenía necesidad de probar. La Cámara llegó a la conclusión que la inhabilitación tenía origen en una denuncia sobre la orientación "post-conciliar" de sus catequesis, juicio compartido por el delegado militar, coronel Agustín Valladares, que suplía de esa manera al arzobispo de Corrientes, Jorge Manuel López, ahora en Rosario.

La redacción del artículo primero de la ley 21.381, por su generalidad, permitía descalificar fácilmente a los docentes. Cualquier expresión progresista o democrática podía ser interpretada como forma solapada de propagar la subversión. La interpretación de la doctrina de la Iglesia fuera de los moldes del integrismo o del nacional-catolicismo, de conformidad con el Concilio Vaticano II, podía caer dentro de esta apreciación.

No voy a extenderme sobre la acción de la dictadura militar en el ámbito educativo, porque escapa al plan de mi trabajo. Pero no quiero dejar de mencionar dos documentos donde se pone de manifiesto la certeza de lo dicho anteriormente. El primero es la resolución número 44 de fecha 11 de octubre de 1977, dictada por el secretario de Estado de Educación. Contiene un anexo llamada "Directiva sobre infiltración subversiva en la enseñanza", que es un manual de delación y control ideológico destinado a los directores de los establecimientos educativos. Entre otros ejemplo de orientación para la subversión señala "la tendencia a modificar la escala de valores tradicionales"; "la desnaturalización del concepto de propiedad privada"; "la interpretación tendenciosa de los hechos históricos, asignándoles un sentido clasista o reivindicatorio de los anhelos populares contra los excesos del capitalismo"; y "la utilización interesada de la doctrina social de la Iglesia para alentar la lucha de clases" (II-3-a, c, d y e). También la interpretación de la corrección de la doctrina social católica recae en el personal militar del ministerio de Cultura y Educación.

En 1977 el ministerio de Cultura y Educación, bajo la égida de Juan José Catalán, distribuyó un folleto de 74 páginas, intitulado "Subversión en el ámbito educativo (Conozcamos a nuestro enemigo)". Es anónimo, como todo el material emanado de los servicios de inteligencia, aunque en la presentación se dice que "la autoría y origen del trabajo garantizan la información que contiene". La tesis del documento, como todas las de esa fuente, es simplista y ahistórica. La subversión es "producto de un comando que, desarrollando una estrategia perfectamente instrumentada y con una definida ideología, lleva a cabo lo que técnicamente se denomina ‘la agresión marxista internacional’".

Confusión de roles

En ese contexto se produce una verdadera confusión de roles. Obispos y sacerdotes, como Bonamín y Zaffaroni, se convierten en ardientes guerreros mientras generales, almirantes, brigadieres se arrogan la interpretación de las Sagradas Escrituras y dictan cátedra de teología, a vista y paciencia del episcopado.

El coronel Agustín Valladares, que durante un largo período fue el hombre fuerte del ministerios de Cultura y Educación, disertó el 14 de noviembre de 1978, ante maestros y profesores del colegio Santo Tomás de Aquino, de San Miguel de Tucumán. El general Cristino Nicolaides, dijo el 12 de junio de 1976 en Corrientes, que el individuo comprometido con la subversión es "irrecuperable", modificando de esa manera el concepto básico cristiano de que todo ser humano es redimible (12). El arzobispo López no lo rectificó.

El 12 de junio de 1976 el teniente coronel Hugo I. Pascarelli, en el acto evocativo del 150 aniversario del grupo de artillería 1, en Ciudadela, en presencia del general Videla y de los capellanes de la unidad avanzó más en el campo de la innovación teológica. Sostuvo que la lucha en la cual participaba "no reconoce límites morales ni naturales, que se realiza más allá del bien y del mal que excede el nivel humano, aunque sean hombres los que la provocan. No ver o no querer ver no es simplemente ceguera, sino la más grande ofensa a Dios y a la Patria" (13). Los Diez Mandamientos son dejados de lado por este semidiós de la tortura y del asesinato. La ofensa a Dios consiste en no reconocer su derecho a actuar fuera de la moral.

Entre tanto el general Juan Sasiain y el coronel Alejandro Arias Duval, entonces jefe de la policía federal y superintendente de coordinación federal, respectivamente, sostenían que "el cristianismo es lo único que puede salvar al mundo y esa idea rige sus actos como militares y titulares de su repartición" (14). Principio que no era posible advertir en su comportamiento en esos cargos y otros que ocuparon.

El 29 de abril de 1976 el después general Jorge Eduardo Gorleri ordenó en Córdoba una espectacular quema de libros, con estas palabras: "El comando del cuerpo de ejército III informa que en la fecha procede a incinerar esta documentación perniciosa que afecta al intelecto y a nuestra manera de ser cristiana. A fin de que no quede ninguna parte de estos libros, folletos, revistas, etc., se toma esta resolución para que con este material se evite continuar engañando a nuestra juventud sobre el verdadero bien que representan nuestros símbolos nacionales, nuestra familia, nuestra Iglesia, nuestro más tradicional acervo sintetizado en Dios, Patria, Hogar" (15).

La contaminación ideológica preocupó igualmente al general Albano Harguindeguy en su breve interinato en el ministerio de Cultura y Educación. Lo aprovechó para prohibir los libros de Paulo Freire, Pedagogía del oprimido, La educación como práctica de la libertad, Acción cultural para la libertad, Concientización, teoría y práctica de la libertad y Las iglesias y la educación y el proceso de liberación humana en la historia. Su doctrina pedagógica, afirmó, "atenta contra los valores fundamentales de nuestra sociedad occidental y cristiana" (16).

Pero donde esa elaboración teológica alcanzó su más alto grado de refinamiento fue en la Marina de Guerra. El Evangelio según Massera le fue expuesto al presbítero Orlando Iorio mientras estaba "desaparecido", maniatado y encapuchado en la Escuela de Mecánica de la Armada, a mediados de 1976. "Vos no sos un guerrillero -le dijo el oficial que lo interrogaba-, no estás en la violencia, pero vos no te das cuenta que al irte a vivir allí (a la villa) unís a la gente, unís a los pobres y unir a los pobres es subversión".

Y más adelante otro carcelero le explicó: "Usted tiene un error, que es haber interpretado demasiado materialmente la doctrina de Cristo. Cristo habla de los pobres, pero de los pobres de espíritu y usted se ha ido a vivir con los pobres. En la Argentina los pobres de espíritu son los ricos y usted, en adelante, deberá ayudar más a los ricos que son los que están necesitados espiritualmente" (17).

El integrismo y el nacional-catolicismo de algunos obispos sigue bien representado en las fuerzas armadas. El 5 de julio de 1986, en Córdoba, durante la misa mensual de FAMUS y en presencia del comandante del tercer cuerpo de ejército Leopoldo Héctor Flores, el dominico Daniel María Rossi revivió las cavernícolas doctrinas de Félix Salvá y Julio Meinvielle, sepultadas por el Concilio Vaticano II. Repudió "los seudohéroes que encarnan la revolución francesa en nuestra patria, porque desintegran la tradición hispanoamericana". Agregó que "la trilogía francesa de igualdad, libertad y fraternidad es totalmente subversiva" (18).

Este digno cofrade de Tomás de Torquemada coincide con otro pensador insigne del ejército, el actual general Justo Jacobo Rojas Alcorta. Cuando era teniente coronel y comandaba el regimiento de infantería general Viamonte de Mercedes, provincia de Buenos Aires, solía pronunciar ilustrativas y amenazadoras conferencias ante el personal docente de los distritos de su jurisdicción. Explicaba entonces, junto a un enorme Cristo de madera, que "los judíos transmitieron sus prácticas secretas y hasta sus símbolos a la masonería y ésta intenta destruir la concepción religiosa cristiana, coincidiendo en ello con el comunismo". Después de fustigar a la revolución francesa y al tercermundismo, defendió la "violencia buena" de los militares y dijo que la libertad religiosa sólo servía para "encubrir al ateo". Terminó llamando a la democracia liberal "falsa, pues sostiene la soberanía popular cuando, según la doctrina cristiana, es Dios quien transmite el poder" (19). Sostuvo, además, que la revolución del 25 de mayo de 1810 fue un golpe de Estado militar, tesis que ha sido expuesta hace años por Gustavo Martínez Subiría en un libro denominado El Año X.

Este delirante ha sido ascendido por el gobierno constitucional pese a la oposición de las organizaciones de derechos humanos, que recordaron su participación terrorista en el oeste de la provincia de Buenos Aires. En julio de 1986 el diputado radical tucumano Juan Robles denunció que Rojas Alcorta, en ese momento comandante de la brigada 5 de infantería de Tucumán, estaba "calentando los oídos" a sectores políticos y gremiales para un golpe de estado que tendría lugar en septiembre, mes clásico para estas intervenciones. No cabe duda que tales arrestos tienen su origen en la ideología del locuaz general, que contempla con pavor el pluralismo y la libertad de nuestra incipiente democracia, al igual que algunos obispos.

Otro oficial promovido por la democracia es el coronel Mohamed Ali Seineldín, dado también a las lucubraciones teológico-fascistas, mientras conspira desde Panamá, donde ejerce la agregaduría militar, contra el régimen que inexplicablemente lo ha encumbrado. Su tendencia a mezclar lo militar con lo religioso lo llevó a proponer el nombre de "Operación Rosario" para la invasión de las islas Malvinas. Veamos cómo lo describe el profesor de la escuela superior de guerra, Isidoro J. Ruiz Moreno, autor de un libro sobre la actuación de los llamados comandos del ejército en el conflicto austral. "Este soldado -dice-, poseído de una mística patriótica y religiosa en alto grado, supo imprimir a todos los integrantes de la subunidad de comandos (Equipo Especial Halcón 8), la conciencia del cumplimiento del deber como una prioridad absoluta, de sacrificio total, que encontrase su recompensa en la obediencia en las directivas recibidas... No obstante la religión de sus padres, Mohamed fue educado desde los nueve años de edad en la fe católica, de la que hizo un culto abierto y militante. ¡Dios y Patria o Muerte!: este lema de los comandos argentinos recibió desde entonces un sentido positivo y no meramente declamatorio" (20).

En el acto convocado por el cardenal Aramburu para la defensa de la familia, el 5 de julio de 1986, se difundía entre los asistentes un volante con el perfil del coronel Seineldín, acompañado del siguiente texto golpista: "Hermanos, hay una esperanza. Hay un hombre, un soldado, que cuando Dios lo disponga empuñará sus mejores armas espirituales y morales para defender la bandera. Es el mismo que se esforzó en derrotar la guerrilla marxista; es el mismo que dijo: llámese Rosario a la gesta del 2 de abril, en honor de la Santísima Virgen".

Se explica sin rubor en el libro mencionado cómo Seineldín introdujo en los comandos la enseñanza de la tortura a los prisioneros. Según antes expliqué, la tortura ha sido condenada sin atenuantes por el magisterio pontificio y episcopal de la Iglesia católica, a la cual Seineldín manifiesta pertenecer. En el aprendizaje de los comandos -nos ilustra Ruiz Moreno-, "no falta siquiera la experiencia de prisioneros, pues sus campos no responden a los requisitos establecidos por la convención de Ginebra, sino que son adoptados de la experiencia vietnamita. El candidato es capturado sorpresivamente, encapuchado y golpeado siguiendo un método preestablecido. Sus instructores no le escatiman el uso de esos garrotes de caucho que usa la policía, aunque constantemente bajo la vigilancia de un médico y un siquiatra. Encerrado desnudo en un estrecho pozo que lo mantiene forzosamente parado -mejor dicho: sepultado en él-, se encuentra el infeliz tapado por una chapa de lata o zinc que lo abrasa al sol o lo congela de noche, recibiendo una sola comida por día -una polenta caliente que debe recoger con sus manos- y ahí permanece inmóvil durante tres días, perdida la noción del tiempo. Sólo sale para ser interrogado. Para obtener su información el prisionero es golpeado cuando es menester y también cuando no hace falta. Hasta entonces, en su sepultura, ha debido escuchar constantemente música popular centroamericana o proclamas marxistas y subversivas, que un altoparlante proclama sin cesar. Tuvo tiempo de pensar y rezar, que es lo único que puede hacer. Y determinar si continúa en el curso hasta el final, aún cuando oiga por los altavoces también gritos de sus camaradas que sufren la etapa del interrogatorio" (21).

Si esto se hace con los camaradas que en definitiva saben que saldrán con vida de esa ordalía y reciben atención médica, es de imaginar el destino de los prisioneros auténticos a quienes se quiere extraer información, como los detenidos-desaparecidos de la dictadura. Los comandos intentaron utilizar estos métodos de interrogatorio en el conflicto de las Malvinas, comprometiendo de esa manera el honor de su arma y los compromisos solemnes firmados por el país.

En el mismo mes de julio de 1986 el juez federal de Neuquen, Rodolfo Rivarola, exigió al juez militar de San Carlos de Bariloche el sumario por las torturas aplicadas, con descargas eléctricas provenientes de teléfonos de campañas, a soldados conscriptos, por el subteniente Dino Codermatz. Esto indica que el método se sigue utilizando, con la autorización de las autoridades militares. El comandante del V cuerpo de ejército general Enrique Bonifacino defendió el procedimiento y el juzgado militar puso en libertad a los torturadores.

Esto es gravísimo desde todo punto de vista. Se impone que el presidente de La Nación en su carácter de comandante en jefe de las fuerzas armadas, actúe sin más tardanza y que el congreso tome cartas en el asunto. No es admisible que los oficiales y suboficiales argentinos sean adiestrados para torturar, ni sometidos, al igual que los soldados, a prácticas degradantes. Una cosa son el entrenamiento físico y psíquico, por intenso que sea, y las experiencias de sobrevivencia en medios hostiles y otra el sufrimiento provocado, con el fin de desatar la brutalidad humana contra enemigos indefensos. Hay que preparar oficiales de honor y no bestias. Sabemos, por otra parte, que las víctimas serán los propios compatriotas de acuerdo con la doctrina de la seguridad colectiva sustentada por nuestras fuerzas armadas como lo prueban las presentaciones de los tres jefes de estado mayor ante la comisión de defensa del senado.

Las revelaciones de Ruiz Moreno, aceptadas como legítimas por éste, no han provocado, excepto un artículo de Horacio Verbitsky, la reacción que merecen. Martín Alberto Noel, en la sección literaria de La Nación, comentó elogiosamente el volumen sin dar noticia de este relato ni sentirse alarmado. El obispo castrense, José Miguel Medina, a pesar de entrar los responsables en su jurisdicción eclesiástica, nada ha dicho.

La cuestión provoca una última reflexión, atingente al tema de este libro. Pareciera que son los oficiales más ligados al integrismo católico, fomentado por capellanes y obispos, quienes se distinguen por su fervor homicida y su oposición al sistema democrático. Ello es consecuencia, en última instancia, de la actitud y la doctrina de la mayoría de los pastores.

Christian von Wernich

A partir de 1984 adquirió notoriedad, acusado de complicidad con el terrorismo de Estado, el sacerdote de la diócesis de Nueve de Julio, provincia de Buenos Aires, Christian von Wernich. Se encuentra incluido en el informe de la CONADEP y está imputado en dos causas judiciales, que detallaré enseguida y cuyo patrocinio es ejercido por abogados del CELS. Ambas se encuentran demoradas en el consejo supremo de las fuerzas armadas.

Pero más allá de estos procesos, es la personalidad y son las declaraciones y la actuación de von Wernich las que lo han hecho conocer y constituido en una suerte de paradigma de clérigo fascista, identificado con las fuerzas armadas y colaborador de la represión ilegal.

Varios testimonios que inculpan a von Wernich están señalados y parcialmente transcriptos en el libro Nunca más, de la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas. Pertenecen a los siguientes legajos: 683, testimonio de Julio Alberto Emmed; 2818, denuncia la desaparición de Cecilia Luján Idiart; 2820, denuncia la desaparición de María del Carmen Morettini; 2852, denuncia la desaparición de María Magdalena Mainer y Pablo Joaquín Mainer; 6982, testimonio de Luis Larralde; 6949, testimonio de Luis Velasco (22).

Me limito a reproducir parte de los últimos por cuanto los anteriores están vinculados con una de las causas judiciales que reseñaré. El 3 de agosto de 1984 prestaron declaración en la embajada argentina en Madrid, ante el diputado nacional Hugo Diógenes Piucill, miembro de la CONADEP, la señora Graciela Fernández Meijide, secretaria de esa comisión, y los consejeros de embajada Carlos Rospide y Gustavo Asis, los ciudadanos Luis Larralde y Luis Velasco. El primero de ellos dijo, entre otras cosas: "Fui detenido con mi esposa María Josefina Roncero en mi domicilio de la calle Billinghurst 2143 5° H, Buenos Aires, el día 5 de julio de 1977, a las 21.15 hs. Nos llevaron a un centro clandestino donde fuimos torturados. Oí cuando torturaban al ex ministro de Economía de la provincia de Buenos Aires señor Miralles. El padre Christian von Wernich concurría todos los días a la Brigada de Investigaciones y hablaba con los allí detenidos".

Velasco, por su parte, expresó lo siguiente: "Que el 6 de julio de 1977 a las 24 horas un grupo grande de hombres de civil fuertemente armado, se hizo abrir la puerta del departamento que ocupaba con su madre, en la calle 56 entre 5 y 6 de La Plata. Dijeron pertenecer al ejército argentino. Lo introdujeron en un ciche y lo tiraron al piso y lo vendaron. El 8 de julio lo llevaron de nuevo a ‘la casita’. En esa oportunidad y después de la primera sesión de tortura se acercó un sacerdote, de quien supo después que era Christian von Wernich. Lo volvió a ver varias veces y en una de esas oportunidades el sacerdote le ordenó que se sacara la venda. Como el dicente se negó a hacerlo se la retiró él mismo. Dicho sacerdote dijo que tenía la parroquia en 9 de Julio, Buenos Aires. En una oportunidad oyó cuando Christian von Wernich contestó a un detenido que pedía no morir, que ‘la vida de los hombres depende de Dios y de tu colaboración’ y a él mismo se le dirigió, tocándole los pelos del pecho y diciéndole sonriente ‘te quemaron todos los pelitos’. En otra oportunidad lo escuchó defender y justificar la tortura y reconocer que había presenciado torturas. Cuando el sacerdote von Wernich contaba a los detenidos los operativos usaba el plural, incluyéndose: cuando hicimos tal operativo".

En el juzgado criminal y correccional número 3 de la ciudad de La Plata, a cargo del doctor Vicente Luis Bretal, secretaría número 8, tramita la causa judicial por la cual Domingo Moncalvillo, padre de una de las víctimas, con el patrocinios de los abogados del CELS, querella por apremios ilegales y privación ilegítima de la libertad calificada, entre ortros, al exjefe de policía de la provincia de Buenos Aires, Juan Ramón Camps, al comisario Miguel Osvaldo Etchecolatz y al sacerdote Christian Federico von Wernich, que revista como oficial subinspector.

Von Wernich fue designado con ese cargo por Camps, en el año 1976, para desempeñarse como capellán (Mas tarde dirá en un reportaje: "Me ordené en 1976 y como soy de Concordia el general Camps me conocía de chico, ya que él es de Paraná. Por eso y de acuerdo con monseñor Plaza, llegué a ser cura de confianza para muchas cosas en la lucha contra la subversión").

El proceso tiene su origen en la detención, por distintos procedimientos, de Domingo Héctor Moncalvillo, Guillermo García Cano, Liliana Amalia Galarza, Cecilia Luján Idiart, María Magdalena Mainer, Pablo Joaquín Mainer, María del Carmen Morettini y Susana Salomone.

Los jóvenes estuvieron ilegalmente presos, en condiciones especiales, durante la mayor parte del año 1977, en la dirección general de investigaciones de la policía de la provincia de Buenos Aires, en La Plata. Podían alternar con sus familias y finalmente se les dio a optar por permanecer encarcelados cinco años o salir del país. Lógicamente, prefirieron lo segundo.

En ese lapso los visitaba constantemente el capellán von Wernich, a quienes sus familias recurrían como intermediario. Incluso le entregaron dinero para ir formando un fondo destinado a su sostenimiento en el exterior. El 30 de noviembre de 1977 al concurrir los padres de los detenidos a dicha dependencia, como era habitual, se les informó que ese día habían partido del lugar. Desde entonces no supieron nada de ellos. Von Wernich ha explicado en su declaración ante la cámara federal de apelaciones en lo criminal y correccional de la capital federal, en el juicio a los ex-comandantes en jefe, que participó en una despedida que se les hizo y que a pedido de ellos los acompañó en tres grupos al aeroparque y al puerto de Buenos Aires, desde donde viajaron para Montevideo (23). Pese a esa afirmación, existe la certeza que fueron asesinados al igual que millares de detenidos-desaparecidos, dado que nunca más han dado señales de vida y es imposible que se encuentren en el extranjero sin comunicarse con sus familiares. Las averiguaciones en el Uruguay no dieron resultado alguno, aunque Moncalvillo aparece como ingresado a ese país. Las autoridades policiales insistieron en su posición, sugiriendo que estarían en la clandestinidad. Y von Wernich nunca supo dar una explicación coherente, ni se interesó más por el asunto.

Ante la CONADEP, un ex-agente de la policía de la provincia de Buenos Aires, Julio Alberto Emmed, que actuó como chofer e intervino en operativos, hizo un minucioso relato del cual resulta que los integrantes del grupo fueron transportados en distintos vehículos con el pretexto de sacarlos del país y asesinados en el trayecto de manera brutal. Según Emmed, el presbítero von Wernich presenció, al igual que él, esos hechos. De regreso, el comisario Etchecolatz, felicitó al personal interviniente y "el cura von Wernich -agrega Emmed- me habló de una forma especial por la impresión que me había causado lo ocurrido. El cura me dijo que lo que habíamos hecho era necesario para bien de la Patria, que era un acto patriótico y que Dios sabía que lo que se estaba haciendo era para bien del país" (24). En cuanto a la constancia de ingreso al Uruguay, Emmed explica que se elaboraron documentos con los nombres de los presos pero con fotografías de personal policial. De tal manera que serían éstos quienes habrían viajado.

Es cierto que Emmed, sin duda amenazado, negó esos detalles en su declaración ante la cámara federal de la causa de los ex-comandantes y anunció que rectificaría la declaración prestada en el mismo sentido ante el juzgado federal en lo criminal número 4 de la capital federal, a cargo de la doctora Amelia Berraz de Vidal (25). Sin embargo todo indica que fue veraz en la primera ocasión, dado que el homicidio es la conclusión racional de la desaparición indefinida de los jóvenes mencionados y no es ésta la única vez en que se utilizaron procedimientos de ese tipo. Recuérdese, como un ejemplo, el caso de Marcelo Dupont.

En su larga declaración ante la cámara federal von Wernich reconoce su vinculación con este grupo de detenidos-desaparecidos y confirma que los acompañó para despedirlos, pero niega conocer su condición. Explica igualmente que conversó en un puesto policial de Don Bosco con Jacobo Timerman y con el ex-ministro Oscar Miralles, a quien encontró muy decaído. Sostiene no haberse enterado que fueron torturados (26).

Otra causa judicial en la cual se encuentra involucrado von Wernich es la caratulada "Lorusso Arturo Andrés s/denuncia privación ilegítima de libertad". Tramitó ante el juzgado en lo criminal y correccional federal de la capital federal número 4, a cargo de la doctora Amelia Berraz de Vidal, secretaría número 12, hasta que ésta se declaró incompetente y el expediente pasó al consejo supremo de las fuerzas armadas. En ella intervengo, junto con los padres de otras víctimas, como parte querellante, con el patrocinio de abogados del CELS.

El proceso se origina a causa de la detención, en la madrugada del 14 de mayo de 1976, por agentes de las fuerzas armadas, de Beatriz Carbonell de Pérez Weiss, César Amadeo Lugones, María Esther Lorusso Lammle, Horacio Pérez Weiss, Mónica María Candelaria Mignone, Mónica Quinteiro y María Marta Vásquez Ocampo de Lugones. Ninguno de ellos apareció. Por distintos elementos de juicio, que sería largo explicar, existe la certeza que se los trasladó a la Escuela Mecánica de la Armada, donde sin duda fueron torturados y asesinados. Este grupo de jóvenes se encontraba ligado entre sí por la abnegada labor de promoción humana, social, política y religiosa que llevaron a cabo en la villa de emergencia del Bajo Flores y en zonas aisladas de la Patagonia. Esta fue también la razón de su eliminación.

Un hermano de César Lugones, de nombre Eugenio, mantenía una estrecha amistad con el presbítero von Wernich. De tal manera que producido el episodio fue la primera persona a quien recurrió en busca de ayuda. Conocía, por cierto, su ideología, su identificación con las fuerzas armadas, su condición de capellán de la policía de la provincia de Buenos Aires y su amistad con Camps. Sabía que era cuñado del coronel Morelli, que ocupó la jefatura de la superintendencia de seguridad de la policía federal. Esperaba por ello que le proporcionase alguna luz.

Von Wernich se ocupó de averiguar y a los pocos días le transmitió a Eugenio Lugones que su hermano César vivía. Eugenio nos informó de la novedad inmediatamente. Entonces le escribí al obispo de 9 de Julio, Alejo Gilligan, a quien conocía de Mercedes y le pedí que le preguntara a von Wernich, entonces párroco de la catedral de esa ciudad, qué noticias poseía de mi hija Mónica. El 4 de agosto de 1976 monseñor Gilligan me contestó, diciendo textualmente: "El único dato recogido por P. Christian es que César Lugones está bien; nada sabe de las demás personas, lugar en que se encuentran ni quienes intervinieron".

En 1984, cuando inicié la querella en el juzgado de Berraz Vidal agregué la misiva y propuse como testigos al obispo Gilligan y al presbítero von Wernich. Al primero, para que reconociera su firma y el contenido de la carta y al segundo para que dijera quién le había proporcionado la información. De esa manera podíamos avanzar en la identificación de los autores del delito. La noticia salió en los diarios y produjo una conmoción en 9 de Julio. A esta cuestión se agregaron las declaraciones de Mona Moncalvillo, conocida periodista de Hunor y hermana de Domingo Héctor, sobre el caso del grupo de La Plata. El obispo, que seguramente se había olvidado de la comunicación, se molestó mucho y quería sacar una declaración negándola. Le mandé una fotocopia para que la recordara y no metiera la pata, por intermedio del párroco de Trenque Lauquen, Guillermo Noé. Entonces solicitó hacer uso del derecho de ser interrogado por oficio. (Este es un privilegio del cual gozan, en virtud del artículo 290 del código de procedimientos en materia penal para la justicia federal, los integrantes de los tres poderes del Estado, los miembros de los tribunales militares, las dignidades del clero, los ministros diplomáticos y cónsules generales y los militares desde coronel para arriba. Se trata de una de las tantas desigualdades, violatorias del artículo 16 de la constitución nacional, que subsisten en nuestras leyes y costumbres. Habrá que suprimirla).

Gilligan reconoció la carta y von Wernich fue citado por la juez. ¿Cómo salió del paso? Mintiendo. Manifestó que la información de que César Lugones estaba bien se la había proporecionado el mismo Eugenio Lugones. Es imaginable la indignación de éste. Solicitó un careo. La juez lo concedió. Fue una escena violentísima. Von Wernich, extremadamente nervioso, se mantuvo en su posición. Frente a su afirmación sólo estaba la palabra de Eugenio Lugones. Nos quedamos sin prueba.

La salida de von Wernich fue procesalmente ingeniosa. Pero a costa de mentir, luego de un solemne juramento ante Dios de decir la verdad, con un crucifijo delante. Recordé las palabras del Señor, en la teofonía bíblica donde Moisés recibe las tablas con los diez mandamientos: "No darás falso testimonio contra tu prójimo" (Exodo, 20, 16). Y me entristeció que un ministro de Dios, por cobardía, las hubiese olvidado.

Las imputaciones contra von Wernich atrajeron la atención de la prensa. La revista Siete Días mandó al periodista Alberto Perrone y al fotógrafo Mario Paganetti a la ciudad de Norberto de la Riestra, de la diócesis de 9 de Julio, donde von Wernich había sido trasladado como párroco. El sacerdote, dejándose llevar por su vanidad y su gusto por la publicidad, habló mucho. Sus declaraciones, publicadas en el número del 30 de julio de 1984, atrajeron la tención del público. El semanario se agotó y tuvo que reproducir el reportaje en la edición siguiente, del 1° de agosto.

El reportaje a von Wernich, titulado "Habla el cura que interrogaba a los desaparecidos" no tiene desperdicio. En él desnuda su personalidad y sus ideas. "Nunca tuve dudas -afirma- con lo que hice". Se explaya sobre sus vinculaciones con el grupo de jóvenes prisioneros en la dirección general de investigaciones de La Plata. "Yo estaba encargado -explica- de hablarles, para ir informando como estaba armada su organización montoneros". Respecto a los testimonios ofrecidos en la audición televisiva Nunca Más afirma: "yo quisiera ver si son ciertos. Desconfío. Temo que no sea cierto todo eso. Me parece, en cambio, que se le dio al pueblo el circo que necesita el gobierno actual para distraerlo de la falta de pan. Así trabaja la zurda en este país". "Yo nunca estuve en ninguna dependencia policial o militar donde algún preso me confesara que había sido torturado. Y mire que estuve en relación directa con Jacobo Timerman, el ministro Miralles, Papaleo y muchos más ... Camps lo trataba (a Timerman) a cuerpo de rey ... Que me digan que Camps torturó a un negrito que nadie conoce vaya y pase. ¡Pero cómo se le iba a ocurrir torturar a un periodista sobre el cual hubo una constante y decisiva presión mundial... que si no fuera por eso...!"

Los periodistas describen el ambiente: "Pasamos al amplio living con numerosos sillones de cuero y tapices artesanales colgando de las paredes. Christian von Wernich destacó que esa construcción californiana la había hecho él apenas un par de años antes, donde se levantaban unos míseros cuartos. De ahí lo seguimos al sacerdote al lugar acondicionado para su vocación de radioaficionado. Diplomas de diversas emisiones adornan las paredes del alfombrado cuarto. En una pequeña estantería con varios libros religiosos estaban los del general Ramón Camps. Cada uno de ellos con una extensa dedicatoria manuscrita, donde se recuerda al ‘cura y amigo’ y se señala cómo se jugaron ambos la vida. También aparece mencionada Susana, la hermana del sacerdote, casada con un militar compañero de promoción de Camps (Morelli)" Y termina: "yo sé muy bien lo que hice, por qué lo hice y con quienes lo hice. Cuando sea el momento la justicia decidirá. He vivido una guerra desde un punto de vista ideológico, que es el de un conservador de centro... Como le dije antes, espero la justicia, sobre todo la divina".

"Por las declaraciones de Christian von Wernich el pueblo de este sacerdote se transformó en la caldera del diablo", titula Siete Días la segunda de sus notas, ilustrada con abundante fotografías. A partir de ese momento el clérigo comprendió que no le convenía seguir hablando y se negó a nuevos reportajes. El obispo Gilligan salió en su defensa y le formuló la misma sugerencia. Como resultado de sus palabras el CELS le inició una denuncia criminal por apología del delito. Von Wernich me acusó ante el juzgado federal de Azul de ser el autor de amenazas telefónicas que recibía en Norberto de la Riestra, fundándose en su similitud con una expresión que incluí en mi carta al párroco de Trenque Lauquen Guillermo Noé. El magistrado, lógicamente, desestimó tan absurda imputación. Los procesos contra von Wernich están paralizados en el consejo supremo de las fuerzas armadas. Entre tanto el gobierno de la provincia de Buenos Aires lo ha declarado en disponibilidad en su cargo policial.

El viernes 25 de abril de 1986 fui invitado por la Comisión Nuevejuliense de Derechos Humanos, CONUDEH, para explicar el caso. Cuatrocientas personas colmaron el salón de la Municipalidad y hubo un diálogo interesante y esclarecedor. Quise invitar al obispo, pero no lo encontré. Luego supe que se había dirigido al intendente solicitándole que revocara la concesión del local. La actitud corresponde a la ideología episcopal que he descripto: la búsqueda de la protección del Estado y el temor a la libertad de debate y al pluralismo.

Otro episodio dudoso en las actividades de von Wernich es el de su estada en Nueva York a fines de 1978. Según sus manifestaciones se trasladó a esa ciudad con un contrato temporal con su arquidiócesis para atender pastoralmente a la comunidad hispanoparlante, instalándose en la parroquia de San Juan Crisóstomo, en Bronx. El caso es que en la causa "Lorusso" se presentó la ciudadana argentina María Eva Ruppert, residente en aquella época en dicha metrópoli. Entregó una carta de von Wernich de fecha 27 de septiembre de 1978 por la cual éste se interesaba por conectarse con los exiliados argentinos vinculados a la revista Denuncia que realizaba una enérgica campaña contra la dictadura militar argentina.

Según el minucioso relato de la señorita Ruppert, von Wernich se encontró con ella en repetidas oportunidades y ofreció su colaboración en las tareas vinculadas con la defensa de los derechos humanos en nuestro país, expresando su deseo de "pasar a máquina y hacer un fichero ordenado con los datos de los ‘contactos’, tanto de Argentina como del exterior, de la organización con la que la deponente colaboraba" (27). Explicó que podía facilitar un aparato de transmisión de onda corta y una fotocopiadora con igual propósito.

Como la actitud del oferente resultara sospechosa, resolvieron no aceptar sus servicios. En la causa arriba citada von Wernich fue careado con la señorita Ruppert, manifestando no conocerla ni haber ofrecido colaboración alguna a organizaciones de derechos humanos, puesto que ello estaba al margen de su labor pastoral. Para los letrados que estuvieron presentes en dichas diligencias procesales no quedó ninguna duda que la testigo Ruppert decía la verdad.

Christian von Wernich, aunque nacido en San Isidro, provincia de Buenos Aires en 1938, pertenece a una acaudalada familia de la ciudad de Concordia (28), donde realizó sus primeros etudios. Uno de sus hermanos apareció envuelto hace algunos años en la quiebra del Alvear Palace Hotel, hecho que dio lugar a dudosas interpretaciones. En su juventud se trasladó a California, Estados Unidos, donde permaneció un tiempo. Allí aprendió inglés. Parece ser que se inclinaba por los estudios de administración de empresa.

Todas las versiones recogidas indican su inclinación por la vida fastuosa y frívola, aun en la época en que hizo saber que era seminarista y se preparaba para el sacerdocio. Eugenio Lugones, que lo conoció en la pileta de natación del Ateneo de la Juventud a comienzos de la década de 1970, dice que algunos amigos le decían "El Cura" y otros "El Conde" o "El Duque", "porque se notaba fácilmente que era una persona de mucho dinero... programamos -agrega- un viaje juntos a Río de Janeiro, donde estuvimos cerca de quince días en la época de los carnavales... en su coche particular tenía una sirena, especialmente durante los años 76 al 78. Yo le pregunté por qué la tenía y ahora me doy cuenta de que no era para abrirse paso y que no lo molestaran en la ruta como decía. Además de eso tenía credenciales a nombre de otra persona con su foto y esto lo sé porque personalmente yo se las vi. Creo que el apellido que figuraba en esas credenciales de comisario de la policía de la provincia de Buenos Aires" (29).

La ordenación sacerdotal de von Wernich, ocurrida en 1976 a los 38 años, fue una sorpresa, porque había transitado por varios seminarios y más de un obispo se había negado a ordenarlo, entre ellos Tortolo, de Paraná. Resulta claro que su personalidad no los convencía. Quien se decidió a conferirle el sacramento del orden fue el obispo de 9 de Julio Alejo Gilligan, que pasa por ser un hombre ingenuo. Por esa razón recaló en esa diócesis, que no era la de origen.

En las tres ciudades donde ha ejercido su ministerio, 25 de Mayo, 9 de Julio y Norberto de la Riestra von Wernich gravita sobre cierto sector de la población por su ideología reaccionaria, su estilo desenfadado -nunca usa sotana y prefiere los automóviles potentes- y sus gustos mundanos. Se construyó la casa antes descripta en Norberto de la Riestra. Maneja mucho dinero, cuyo origen se supone es familiar, viaja con frecuencia al exterior y durante la época de la dictadura militar era temido por sus vinculaciones oficiales, aunque hay quien sostiene que salvó a algunos jóvenes de la zona. Cumple con sus obligaciones clericales (misa, predicación, administración de los sacramentos), pero sus actitudes son profanas. Es el suyo un sacerdocio formal y sacramental, sin ninguna vivencia espiritual. No es de extrañar, entonces, que haya sido compatible con su participación en los hechos que se le imputan.

Von Wernich suele decir a sus amigos que ha optado por ser cura, porque es una profesión en la cual, a diferencia de otras, se trabaja los domingos y se descansa el resto de la semana.

Notas
(1) Conf.: José María Rovira Belloso: Sociedad perfecta y Sacramentum Salutis: dos conceptos eclesiológicos, dos Imágenes de Iglesia en "Iglesia y sociedad en España, 1939/1975",; Madrid, Editorial Popular, 1977, págs. 317/352; Leonardo Boff: Iglesia, carisma y poder – Ensayos de eclesiología militante, Santander, Editorial Sal Terca, 1982, págs. 20/28.
(2) Juan María Laboa: El integrismo, un talante limitado y excluyente, Madrid, Narcea S.A. de Ediciones, 1985, 190 págs.
(3) "En Iglesia y comunidad nacional (1981), nuestros obispos han reconocido que la sociedad argentina es una sociedad pluralista. Sabemos sin embargo –y que la experiencia del Concilio Vaticano II está allí para atestiguarlo– que no todos los firmantes de un documento son plenamente concientes de sus consecuencias. Y que se requiere un tiempo bastante prolongado para que las conductas de la comunidad eclesial se adapten a las nuevas perspectivas abiertas por una lectura actualizada de los ‘signos de los tiempos’. Aceptar que la Argentina es una sociedad pluralista es renunciar al modelo de la ‘Argentina católica’ y a la fraseología que identifica al catolicismo con un mítico e indefinible ‘ser nacional’ ". (Criterio, Buneos Aires, número 1959, 23 de enero de 1986, pág. 3).
(4) La biblia del integrismo es el libro del presbítero catalán Félix Salvá y Salvany, El liberalismo es pecado. Cuestiones Candentes, publicado en Barcelona en 1884. Alcanzó un sinnúmero de ediciones. Entre nosotros el principal expositor del integrismo fue el presbítero Julio Meinvielle, que ha dejado una caudalosa bibliografía. Ejerció influencia sobre distintos grupos hasta su muerte, ocurrida en 1973. Entre sus títulos cabe citar los siguientes: Concepción católica de la política, Buenos Aires, Cursos de Cultura Católica, 1932, 163 págs.; El judío, Buenos Aires, Editorial Antídoto, 1936, 157 págs.: Los tres pueblos bíblicos en su lucha por la dominación del mundo, Buenos Aires, Adsum, 1937, 99 págs.; El comunismo en la revolución anticristiana, Buenos Aires, Ediciones Teoría, 1961, 139 págs.; La Iglesia y el Mundo Moderno, Buenos Aires, Ediciones Teoría, 325 págs.; De la Cábala al progresismo, Salta, Editora Calchaquí, 1970, 463 págs.
(5) Recuerdo de mi adolescencia una expresión extrema del nacional-catolicismo. En una procesión en Luján, donde entonces residía, un sacerdote forastero dijo por el altoparlante lo siguiente: "EL argentino que no venera a la Virgen es un traidor a la Patria y merece ser fusilado por la espalda".
(6) Conf.: Charles Maurras: Encuestas sobre la monarquía, traducción y notas de Fernando Bertrán, Madrid, Sociedad General Española de Librerías, 715 págs.; Enrique Zuleta Alvarez: Charles Maurras, en el Nacionalismo Argentino, Buenos Aires, Ediciones La Bastilla, 1975, T. I, págs. 27/32; Enrique Zuleta Alvarez: Introducción a Maurras, Buenos Aires, Nuevo Orden, 1965.
(7) El presbítero Manuel Beltrán en una misa de FAMUS del 2 de agosto de 1986 acusó a las autoridades de ser "responsables y cómplices" del "destape anticlerical". "Ellos saben (las autoridades) y conocen muy bien: el auge de la droga, la delincuencia y la pornografía". (Clarín, 3 de agosto de 1986).
(8) La Razón, Buenos Aires, 13 de mayo de 1977.
En esa sesión los visitantes exhibieron una película con la "confesión" de la presunta guerrillera Marta Carmen Campana, quien explica haber sido catequizada para la subversión por el P. Pablo Gazzari. Posteriormente el texto apareció en la revista Para Ti.
(9) El Periodista de Buenos Aires, número 39, Buenos Aires 7 al 13 de junio de 1985, pág. 13.
(10) Caritas es una institución que durante el arzobispado del cardenal Aramburu ha adquirido un importante desarrollo y eficacia, bajo la dirigencia de Carlos Elliff y Ricardo Murtagh.
(11) El Periodista de Buenos Aires. Buenos Aires, 24 de marzo de 1986.
(12) La Opinión, Buenos Aires, 12 de junio de 1976.
(13) La Razón, Buenos Aires, 12 de junio de 1976.
(14) La Prensa, Buenos Aires, 12 de septiembre de 1979.
(15) El general Jorge E. Gorleri, a la sazón comandante del segundo cuerpo de ejército con asiento en Rosario, fue obligado a retirarse el 1° de septiembre de 1986, después de una reunión de mandos superiores del ejército, presidida por el ministro de Defensa José Horacio Jaunarena. En ese encuentro Gorleri se opuso a que sus subordinados fueran obligados a comparecer en causas ante la justicia civil, para responder por crímenes cometidos durante la dictadura militar. Esto significa un verdadero levantamiento contra la Constitución. Cabe señalar que las organizaciones de derechos humanos se habían opuesto a su ascenso a general, propuesto por el presidente Alfonsín y concedido por el Senado. Días antes de este episodio, el 15 de agosto de 1986, el general Gorleri presidió un acto del colegio católico "Manuel Belgrano" de los Hermanos Maristas, de la Capital Federal y pronunció un discurso cuyo contenido desconozco. Seguramente sostuvo los mismos criterios. Resulta significativo que a casi tres años del gobierno democrático un incinerador de libros y comandante de un cuerpo de ejército, sea invitado a presidir y a dictar cátedra en un establecimiento educativo. Lo acompañaba el comandante del área naval de Puerto Belgrano contraalmirante José María Arriola.
(16) Clarín, Buenos Aires, 20 de octubre de 1978.
(17) Informe de la Comisión Nacional sobre Desaparición de Personas: Nunca más, Eudeba, Buenos Aires, 1984, Legajo número 6328, pág. 349.
(18) El Periodista de Buenos Aires, Buenos Aires, número 96, 11 al 17 de julio de 1986.
(19) El Periodista de Buenos Aires, Buenos Aires, número 95, 4 al 10 de julio de 1986.
(20) Isidoro J. Ruiz Moreno: Comandos en Acción – El ejército en las Malvinas, Buenos Aires, Emecé, 1986, pág. 36.
(21) Id.Id., págs 41/42.
(22) Buenos Aires, EUDEBA, 1984, págs. 259/261.
(23) El Diario del Juicio, número 3, Buenos Aires, 11 de junio de 1985, págs. 56/59.
(24) Nunca más, id. Id., pág. 260.
(25) El Diario del Juicio, id. Id., pág 60.
(26) Id, id., págs. 56/59.
(27) Fs. 478/480
(28) En Concordia existe una fuerte corriente nacionalista de derecha y católica integrista. Además de von Wernich es oriundo de esa ciudad el coronel Mohamed Alí Seineldín y estudió en ella el discípulo y panengirista de Julio Meinvielle, presbítero Raúl Sánchez Abelenda, actualmente enrolado con el catolicismo quasi-cismático del obispo francés Marcelo Lefevbre, Sánchez Abelenda fue decano de la facultad de filosofía y letras de la Universidad de Buenos Aires durante la intervención de Antonio Ottalagano, también entrerriano, designado por el ministro Oscar Ivanisevich (17-9-74). Según se afirma, Sánchez Abelenda le certificó en ese período a von Wernich la aprobación de materias de filosofía que éste nunca había cursado y que le facilitaron su ordenación sacerdotal. En Concordia, el 27 de julio de 1962, Meinvielle pronunció una conferencia sobre "La guerra revolucionaria y la Revolución Nacional en la Argentina".
(29) Siete Días, Buenos Aires, 1-7 de agosto de 1984, págs. 6/7.

Instituciones y publicaciones

Iglesia y Dictadura, por Emilio F. Mignone (Capítulo séptimo)

Las instituciones católicas

El autoritarismo es una característica del catolicismo argentino. Las instituciones que forman parte o dependen de la Iglesia oficial carecen de autonomía y son sancionadas si se atreven a expresar una opinión discordante con los criterios del episcopado.

"A la Iglesia en la Argentina -dice con acierto un editorial de la revista Criterio- le está faltando con urgencia opinión pública. Opiniones hay muchas pero no encuentran un clima suficientemente respetuoso de la libertad para manifestarse sin temor a las represalias. La calma de la superficie puede hacer creer a muchos que los consensos son más amplios de lo que en realidad lo son... Mucho nos tememos que en nuestra Iglesia hay una inflación reprimida de ideas: cuanto antes se levanten los controles menos gravedad tendrá el sinceramiento" (1).

Las represalias a las que alude el párrafo anterior son las sanciones aplicadas por el episcopado. Este califica como "magisterio paralelo" cualquier intento de ilustrar a la sociedad que no se limite glosar sus conceptos, no sólo en materia teológica sino también en problemas de cualquier índole. En el curso de este trabajo he reseñado dos de esas situaciones. En el primer capítulo transcribo párrafos de un documento de la comisión permanente de la Conferencia Episcopal Argentina que involucra una reprimenda a la Conferencia Argentina de Religiosos (CAR), cuando ésta sugirió la necesidad de enfrentar de manera más enérgica la violación de los derechos humanos (2). Dicha Conferencia tiene prohibido asumir posiciones públicas. Y en el capítulo sexto refiero la sanción aplicada al equipo de sacerdotes de villas de emergencia, por denunciar la brutal expulsión de sus habitantes en medio de la indiferencia de su pastor.

El silencio es la norma de las instituciones iniciales de la Iglesia católica, excepto cuando reciben una orden superior o se consideran obligadas a apoyar una decisión del episcopado. Carecen de opiniones o, si las tienen, prefieren callarlas. Esto ocurrió en el espinoso problema de la violación de los derechos humanos. Algunas que hablaron fue para adular al gobierno de las fuerzas armadas.

Es el caso de la Corporación de Abogados Católicos, entidad de minúscula representatividad, caracterizada por su posición reaccionaria, que se pone de manifiesto en frecuentes comunicados, donde se advierte la autoría del doctor Lorenzo J. Butler. Con motivo de la venida de la misión de la CIDH, la corporación, con la firma de Ambrosio Romero Carranza y Virgilio Gregorini, emitió una declaración que contiene el increíble párrafo siguiente:

"La Corporación considera que los argentinos gozan de un razonable grado de libertad y que los derechos humanos están suficientemente amparados por la ley y las autoridades del país. Los casos individuales de personas encarceladas o desaparecidas son materia de investigación y serán esclarecidos. Las mayores violaciones a los derechos humanos han sido ejecutadas en nuestra República por las mismas personas que ante la derrota que les infligieron las fuerzas armadas y no teniendo el valor para asumir las consecuencias de esos actos, huyeron al exterior, desde donde continúan agrediendo a la Argentina con sus hipócritas clamores a favor de los derechos humanos, que no respetaron cuando tuvieron el poder en sus manos" (3).

En 1982, la Federación de Uniones de Padres de Familias de la Arquidiócesis de Buenos Aires, presidida por Ernesto Gómez Mendizábal, con la asesoría del vicario general del arzobispado monseñor Arnaldo Canale, comenzó la publicación de su boletín. En el primer número el único texto que contiene es la transcripción de una instrucción publicada en la revista Manual de Informaciones, número 6, editada por el comando en jefe del ejército, jefatura II. De donde viene a resultar que la doctrina de una institución de la Iglesia católica encuentra su fuente de inspiración en las fuerzas armadas.

El órgano natural de la Iglesia para actuar en defensa de la dignidad del hombre es la Comisión Nacional de Justicia y Paz, que depende del Episcopado. Esta institución, en sus diversos niveles, universal, nacional, diocesana, fue creada por el Papa Paulo VI para hacer efectivos los principios de sus grandes encíclicas. Así ha ocurrido, entre otros países, en España y Brasil donde goza de notoriedad y prestigio. Entre nosotros la conferencia episcopal –como en tantas otras cosas– se limitó a cumplir la norma pontificia de una manera puramente formal. Durante los años más álgidos de la dictadura la presidió Carlos Alberto Floria, quien en su condición, según he explicado, participó en la reunión de Puebla. Cuando le pregunté a Floria, en presencia de Eduardo Pimentel, a qué se debía esa pasividad, me explicó que el organismo tenía prohibido expresamente emitir opiniones públicas. Sólo de vez en cuando era llamada para asesorar, en privado, a los obispos.

La Santa Sede se alarmó por esta anulación en los hechos de la comisión y envió a su presidente en Roma, el cardenal africano Bernardín Gantin, para tratar de modificar la situación. Hubo entonces una ampliación de sus miembros y cambio de autoridades, pero todo ha seguido igual. Sólo en una ocasión, con la firma de su presidente Franklin Obarrio y su secretario Ignacio Palacios Videla, la Comisión Nacional de Justicia y Paz intervino en el tema de los derechos humanos y difirió con el criterio de la conferencia episcopal. Fue con motivo del llamada "documento final" de la junta militar. Dijo entonces la Comisión: "En el documento oficial sobre la lucha contra la subversión hubiéramos querido ver descalificado no sólo el horror, desatado por la guerrilla sino también la represión ilegal a la que la misma dio lugar. La falta de verdad objetiva y la ausencia de una expresa voluntad por parte de las fuerzas armadas de volver al planteo de la defensa nacional, abandonando la doctrina de la seguridad nacional, colocan a la comunidad argentina a merced de los vaivenes de la política interna de otras potencias" (4). Nunca supe cuál fue la reacción de las cabezas del episcopado frente a esta inusual manifestación.

Publicaciones

Exigiría una investigación que escapa, por ahora, a mis escasas fuerzas, un análisis documentado del papel desempeñado por las publicaciones periódicas consideradas "católicas", durante el período de la dictadura militar.

Voy a limitarme por ello a unas pocas referencias. En general los periódicos y revistas de este signo, como el resto del periodismo, se mantuvieron en un terreno prudente; como era inevitable, frente al terrorismo de Estado y la falta de cobertura por parte del episcopado. Lo más habitual fue el silencio.

No es justo, en este campo, dejar de señalar la clara identificación con la dictadura militar de Esquiú-color, semanario clerical más que católico, competidor con las revistas de la Editorial Atlántida en la difamación de las víctimas de la represión ilegal y de las entidades defensoras de los derechos humanos. La misma orientación es visible en Universitas, de la Universidad Católica Argentina orientada por monseñor Octavio Nicolás Derisi.

Criterio, la revista católica de interés general de mayor independencia y gravitación, se mantuvo, obligada sin duda por las circunstancias, cautelosa, en los años difíciles. De cualquier manera, dentro de su orientación y su estilo, realiza un notable esfuerzo por apreciar y juzgar los hechos con objetividad. Como se habrá advertido, la cito con reiteración en estas páginas. Cuando publicó un comentario con notorios errores –y elogios– de la ley 22.068, que facilitaba la declaración de la presunción de fallecimiento de los detenidos-desaparecidos, fuimos con Augusto Conte a ver a su director el presbítero Rafael Braun. Nos atendió con deferencia y autorizó la publicación de la carta que sigue en el número 1827-28, del 24 de enero de 1980:

Buenos Aires, 18 de diciembre de 1979.
Pbro. Rafael Braun
CRITERIO,

Estimado amigo:

Me permito hacerle llegar estas líneas con pedido de publicación, referidas al comentario aparecido en el número 1823 de esa revista, con el título "Alcances de una ley controvertida".

Trata el artículo sobre la llamada ley 22.068, mediante la cual se establece un régimen de excepción para la declaración de fallecimiento presunto de personas "desaparecidas" entre el 6 de noviembre de 1974 y la fechas de promulgación de dicha norma, es decir el 12 de septiembre de 1979. Considero que el comentario en cuestión omite mencionar algunos aspectos esenciales del ordenamiento mencionado, indispensables para un adecuado juzgamiento del problema por parte de los lectores de esa publicación.

En efecto, el meollo de la denominada ley 22.068 -y evidentemente su razón de ser-, reside, a mi entender, en dos expresiones contenidas en sus artículos 2° y 3° no citados por el articulista de Criterio. La primera es la que autoriza al Estado Nacional, sin limitación alguna y sin manifestar ningún interés jurídico concreto, a solicitar la declaración de fallecimiento presunto. Le bastará para ello la existencia de un requisito meramente formal, cuya veracidad intrínseca el juez no tiene que investigar: la denuncia de la "desaparición", aún producida pocas semanas antes. La segunda, la reiterada y enfática afirmación según la cual esa atribución podrá ser ejercida (también por el Estado), "a pesar de la oposición de otros titulares" (por ejemplo los padres y el cónyuge del "desaparecido") y llevarla adelante en un juicio, para llamarlo de alguna manera, que "no tendrá en caso alguno carácter contencioso" (arts. 2° y 3° de la ley 22.068).

En otras palabras, el Estado nacional podría pedir, sin posibilidad de oposición alguna, cualquier día de estos, ante los estrados judiciales, la declaración presunta de la muerte de los miles de ciudadanos acerca de los cuales existen denuncias de "desaparición", en el archivo del ministerio del Interior, en la Policía Federal, y en la misma Justicia. Y así, el Estado obtendría, si lo desea, en un plazo brevísimo, con un procedimiento sumario y pese a la eventual contradicción de la familia inmediata del "desaparecido", dicha sentencia. Los jueces, por su parte, están obligados por la norma promulgada a disponer esa presunción de muerte sin otra averiguación o trámite, en forma prácticamente automática. Sí o sí, como se dice comúnmente. ¿Nos encontramos o no -me pregunto-, ante una ampliación injustificada y peligrosa, diría totalitaria, de las facultades del Estado, en detrimento de los derechos de la familia y con mengua de las atribuciones del Poder Judicial? ¿Es compatible esta norma con la doctrina cristiana en la materia? ¿Estamos o no ante el riesgo cierto de la extensión masiva, transferida a la justicia, de certificados de defunción presunta, para dar la "solución" según dijera el general Harguindeguy (La Nación del 22/8/79) al problema de los "desaparecidos"?

Prefiero que la respuesta la de el lector.

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Se dirá que diversos funcionarios, entre ellos los ministros del Interior y de Justicia, han expresado que el Estado sólo utilizará esa atribución en circunstancias de desprotección. Pero lo que importa en las leyes no es la intención, verdadera o presunta, de los legisladores y menos de los posibles ejecutores, sino su texto mismo. Además ¿quién garantiza que los sucesores de las actuales autoridades no tendrán diferentes criterio a este respecto? Y si es así, ¿para qué sancionar esta ley, si con la 14.394 basta y sobra?

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Es perfectamente comprensible por lo dicho que la ley 22.068 haya sido acerbamente criticada, tanto en el país como en el extranjero y merezca el rechazo indignado de sus pretendidos beneficiarios, entre los cuales, como sabe el señor Director, me cuento. El general Videla se ha lamentado en su última conferencia de prensa de esta "incomprensión" (La Nación, 14/12/79). Me interrogo sin embargo si a tenor de lo explicado no es razonable pensar en la intención de "encubrir -según palabras del mismo Videla-, un crimen potencial o realizado" (id. Id.).

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Si el gobierno quisiera realmente mitigar nuestra angustia, como lo aseguró el general Videla en la misma ocasión, tiene un medio muy simple: la verdad. La verdad, que según el lema elegido por Juan Pablo II para 1980, es condición para la paz

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Finalmente quiero señalar mi desconcierto por la mención que se hace de la ley 22.068 en la Exhortación de la comisión permanente del episcopado argentino publicada en los diarios del 15 de diciembre de 1979, sin advertir, aparentemente, las razones que hacen innecesaria esta nueva norma para resolver los problemas jurídico-patrimoniales a que se alude....

Cordialmente,
Emilio F. Mignone.

Otra revista con material valioso e interesante, Actualidad Pastoral, dirigida por el presbítero Vicente Oscar Vetrano, actual vicario de cultura de la diócesis de Morón, se mantuvo silenciosa durante la dictadura. Aunque una de sus características es la amplia difusión de las actividades y discursos del papa, omitió reproducir una de las referencias de Juan Pablo II a la situación de los detenidos-desaparecidos de la Argentina en la plaza San Pedro. Le escribí una carta a Vetrano señalándole el hecho y borrándome como suscriptor. De paso formulé otras críticas a la publicación, algunas bastante duras. Recibí una respuesta insuficiente pero cordial, donde se me explicaba que se mantendría el envío de la publicación aunque yo no lo pagara. Tengo la impresión que mis apreciaciones fueron tenidas en cuenta. Tanto uno como otro caso demuestran amplitud y receptividad, aunque tengamos diferencias. Quiero por ello destacarlo (5).

En el número 259, de diciembre de 1976, la revista del Centro de Investigación Social y Acción Social (CIAS), de los jesuitas, publicó un artículo del P. Vicente Pellegrini S. J., titulado "Los derechos humanos en el presente contexto sociopolítico de la Argentina", que reprodujo La Opinión en su suplemento semanal del 30 de enero al 5 de febrero de 1977. Por ese motivo la dictadura militar clausuró al diario de Timerman por tres días. No hizo lo mismo con la revista, de escasa circulación, pero Pellegrini optó por irse un tiempo del país. En esa época era asesor de la Comisión Nacional de Justicia y Paz.

Leído en la actualidad, después de todo lo sabido, dicho y publicado, el artículo de Pellegrini parece una novela rosa. Pero considerando el terror impuesto por la dictadura, para quienes sabían interpretarlo, significaba una crítica severa y valiente a los métodos utilizados por ésta. Son singularmente valiosos los párrafos dedicados a la tortura: "... debemos impedir –expresa– la degradación de las fuerzas armadas por el uso de la tortura. Esto debe ser impensable para la hidalguía militar. Convertir a un militar de honor, cuyo ideal es luchar por la justicia, en un vulgar torturador, sería la mayor victoria del terrorismo". Evidentemente estas frases podían sonar bien en los oídos de la junta militar, degradada en la orgía siniestra de atormentar salvajemente a indefensos prisioneros.

No era imaginable en ese momento para la mayoría de los argentinos el genocidio que estaban cometiendo las fuerzas armadas. Por eso Pellegrini decía: "Hay también una forma de tortura que los obispos argentinos enumeran: tortura para los familiares que consiste en detenciones prolongadas, sin posibilidad de obtener noticias sobre el desaparecido...".

La revista del CIAS no volvió a reincidir por mucho tiempo. Por otra parte la prevalencia del P. Jorge Bergoglio y su grupo dentro de la Compañía de Jesús fue disminuyendo la vitalidad del centro. En una época bastante lejana, el entonces jesuita Antonio Donini publicó en el número 100 del boletín mensual del CIAS un análisis sociológico-pastoral de la denominada Gran Misión de Buenos Aires (agosto-septiembre de 1960), que provocó las iras del cardenal Antonio Caggiano, de su auxiliar y después arzobispo de Rosario Guillermo Bolatti y del actual prelado de San Martín, Manuel Menéndez (6).

Esa fue la primera vez en que la imagen de la Virgen de Luján fue trasladada a Buenos Aires desde su santuario. La segunda se debe a una idea de monseñor Rubén Di Monte ejecutada por monseñor Emilio Ogñevovich, para la concentración convocada el 5 de julio de 1986 con el fin de oponerse a la ley de divorcio vincular.

Donini considera que, pese al ingente esfuerzo realizado, la Gran Misión no logró sus objetivos, es decir fue un fracaso (7). Los observadores imparciales piensan lo mismo de la concentración antidivorcista. Parece que a la Madre de Dios no le convence que muevan su venerada imagen del pago de Luján.

De regreso al país luego de una larga ausencia en el exterior, Donini ha publicado un trabajo intitulado Religión y Sociedad, que constituye una breve reseña del proceso histórico del catolicismo argentino. Curiosamente no menciona la Gran Misión de Buenos Aires y omite toda referencia al período 1976-1983 (7)

Una publicación valiente fue el periódico bilingüe La Cruz del Sur (The Southern Cross) destinado a los descendientes de irlandeses y dirigido por el P. Federico Richards.

El premio Nobel de la Paz

En 1980 un argentino perseguido por la dictadura, Adolfo Pérez Esquivel, recibió el premio Nobel de la Paz. Fue una sorpresa para la mayoría de la población y una bofetada para el gobierno de las fuerzas armadas, que lo había tenido preso, sin causa, durante un año y medio.

Pérez Esquivel, como es sabido, es el promotor de un movimiento de carácter latinoamericano, el Servicio Paz y Justicia (SERPAJ). Está inspirado en principios cristianos, con aportes de Gandhi y Martín Luther King. Propone la acción a favor de los desposeídos a través de la no-violencia activa y en todos los países donde actúa está en primera línea en la defensa de los derechos humanos. Adolfo Pérez Esquivel y su hijo Leonardo figuran entre los fundadores de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos.

En lo personal, Adolfo Pérez Esquivel es un cristiano católico comprometido y un hombre de bien. Sin embargo, el episcopado argentino, molesto al igual que el gobierno por este premio, no expresó una sola palabra de congratulación y de alegría. Sólo algunos obispos –los vinculados con la causa de los derechos humanos– se adhirieron. Monseñor Justo Laguna, entonces auxiliar de San Isidro, donde Pérez Esquivel reside, dio testimonio de su pertenencia a la Iglesia.

El boletín semanal de la agencia informativa de la Arquidiócesis de Buenos Aires, AICA, publicó un insidioso comentario destinado a distinguir entre el Servicio de Paz y Justicia y la Comisión Nacional de Justicia y Paz. Aprovechó la circunstancia para echar sombras sobre las actividades del SERPAJ, y de su creador.

Sin embargo, el 18 de agosto de 1976 la comisión permanente del episcopado, mediante un comunicado, había manifestado su preocupación por la interrupción de una reunión de obispos, sacerdotes, religiosos y laicos en Ecuador y la detención o expulsión de muchos de los intervinientes. Se encontraban entre ellos el arzobispo de Santa Fe, monseñor Vicente Zaspe y Adolfo y Leonardo Pérez Esquivel.

Funciones públicas

Católicos de derecha ocuparon durante la dictadura militar funciones públicas relevantes, haciéndose partícipes, por acción u omisión, de los atentados a la dignidad de la persona humana. Ninguno de ellos ignoraba los planes del terrorismo de Estado. Esta circunstancia me consta personalmente con respecto a los miembros de la Corte Suprema de Justicia Abelardo Rossi y Pedro José Frías. Integraron igualmente el alto tribunal Alejandro Caride y Federico Videla Escalada.

En el ministerio de Cultura y Educación se sucedieron Ricardo P. Bruera, Juan P. Llerena Amadeo y Cayetano Licciardo (Catalán fue una pintoresca equivocación de Jaime Perriaux, consejero de Videla). Entre otras figuras de igual orientación cabe señalar a Alberto Rodríguez Varela en el ministerio de Justicia, Jaime Lucas Lenon en el rectorado de la Universidad de Buenos Aires; Enrique Folcini, en el directorio del Banco Central; y Mario H. Pena, en la carrera de Psicología de la misma casa de estudios superiores y en la presidencia de la Cámara en lo Criminal y Correccional de la Capital Federal. Desde esta última posición Pena autorizó la autopsia y entierro clandestino de cadáveres de detenidos-desaparecidos trasladados por las fuerzas armadas.

El CONICET requeriría un estudio por separado. La simple lectura de la nómina de los directores e investigadores de sus 95 institutos, 36 programas y 3 servicios de esa época, pone de manifiesto la prevalencia, sobre todo en las ciencias sociales, de personajes del catolicismo integrista y del nacionalismo de derecha.

El filo de las espadas

Del integrismo y del nacional catolicismo al golpismo no hay más que un paso. Quienes participan de esas concepciones no pueden soportar el pluralismo ni el estado de derecho.

En realidad, no son cristianos. La Buena Noticia de Jesús es un mensaje de conversión que se difunde con la predicación de la Palabra, con la oración y con el testimonio de la propia vida. No hay nada más anticristiano que la utilización del poder y de las armas para pretender imponer el Evangelio.

En mayo de 1986 ocurrió un deplorable episodio en el aula magna de la facultad de medicina de la Universidad de Buenos Aires. Un crucifijo fue arrancado de la pared, averiado y escrito. Tanto las autoridades de la casa de estudios superiores como los centros de estudiantes repudiaron públicamente el hecho, que estimuló, como es lógico, el vocinglerío de quienes consideran que la democracia abre el camino para manifestaciones anticatólicas.

Los autores del atropello no fueron identificados. No sería nada extraño que pertenecieran a los servicios de inteligencia de las fuerzas armadas y que actuaran como provocadores, al igual que los nueve oficiales de la aeronáutica a quienes se sorprendió en 1986 cometiendo desmanes en ocasión de celebrarse el triunfo argentino en el campeonato mundial de fútbol.

En relación con este incidente La Nación del 10 de mayo de 1986, publicó una carta de protesta, firmada por 38 alumnos del quinto año secundario del colegio Don Jaime de Bella Vista. Esta localidad del conurbano bonaerense, lindera con Campo de Mayo, registra una alta concentración de hogares vinculados al nacionalismo de derecha y al integrismo católico. El establecimiento educativo privado Don Jaime, perteneciente a la familia Montiel, proporciona una formación acorde con esa ideología. Han concurrido allí, entre otros, los hijos del general Videla. Su nombre, que evoca a un caballero medieval español, es un símbolo de esa concepción anticristiana, según la cual el Evangelio debe ser impuesto por la espada (8). Las octavillas con que termina lla carta, en el actual contexto argentino, constituyen un llamamiento a las fuerzas armadas para hacerse cargo del poder, como reacción frente al pluralismo democrático. Los versos ripiosos, evocados por adolescentes detrás de los cuales se escudan sus padres y profesores, son una proclama golpista. Dicen así:

¡Ay! Virgencita que luces
ojos de dulces miradas
que vieron pasar espadas
que dieron paso a las cruces.
¡Mira tus tierras amadas
y si hoy derriban las cruces
brillen de nuevo las luces
del filo de las espadas!

El futuro

La Iglesia católica argentina enfrenta, en las nuevas circunstancias históricas, un claro desafío. Este exigirá cambios en el episcopado, algunos de ellos facilitados por la edad de los prelados y una concepción de la evangelización acorde con las pautas del Concilio Vaticano II y los documentos de Medellín y de Puebla. Se cuentan con los dedos las diócesis donde esta renovación se está llevando a cabo, pero un análisis del panorama general ofrece perspectivas interesantes.

Ese desafío exige, necesariamente, un debate autocrítico acerca del papel cumplido por la Iglesia durante la dictadura militar y sus antecedentes históricos y doctrinarios. Este libro es una contribución a esa catarsis indispensable.

Notas
(1) Buenos Aires, número 1947, del 11 de julio de 1985, pág. 328.
(2) La Conferencia Latinoamericana de Religiosos (CLAR), tiene también una situación conflictiva, por motivos similares, con el CELAM, presidido por monseñor Antonio Quarracino, arzobispo de La Plata. Este ha señalado las divergencias existentes con los obispos brasileños (CNBB) y con la CLAR en una entrevista en la revista Nexo, donde expresa: "En cuanto a la CLAR la carencia de un diálogo abierto y de espíritu solidario con relación al CELAM, constituye simplemente un escándalo que hay que superar" (Buenos Aires, número 8, segundo trimestre de 1986, pág. 13).
(3) La Prensa, Buenos Aires, 15 de septiembre de 1979.
(4) Clarín, Buenos Aires, 5 de mayo de 1983.
(5) Al hacerse cargo del obispado de Mercedes, Monseñor Emilio Ogñenovich, una de sus primeras medidas consistió en expulsar de la curia, donde residía y tenía la redacción y la administración de la revista, el P. Vetrano, quien debió incardinarse en la diócesis de Morón. Aparentemente Actualidad Pastoral es un órgano inaceptable para la ideología de este energúmeno encaramado en el orden episcopal.
(6) Antonio Domini: Aspectos sociológicos-pastorales de la Gran Misión de Buenos Aires, Centro de Investigación y Acción Social, CIAS, Boletín Mensual, Sarandi 65, Buenos Aires, número 100, enero-febrero de 1961.
(7) Buenos Aires, Editorial Docencia, 1985, 125 págs.
(8) José Enrique Miguens, en su último libro Honor militar, conciencia moral y violencia terrorista (Buenos Aires, Sudamericana-Planeta, 1986, 185 págs.), ha demostrado con agudeza y erudición, que los conceptos de honor caballeresco y de honor militar son anticristianos y se oponen a una sana conciencia mmoral.

Prensa católica y dictadura militar: La revista Criterio frente al golpe de Estado de 1976
Por Marcelo H. Borrelli

Universidad de Buenos Aires

marcebor@yahoo.com

Resumen
El objetivo principal de este trabajo se orienta a analizar críticamente las posturas editoriales de la revista católica Criterio durante la coyuntura histórica inmediatamente previa al golpe de Estado manu militari del 24 de marzo de 1976 y en las circunstancias inmediatamente posteriores a ese hecho histórico. En este sentido, se analizan los editoriales publicados desde noviembre de 1975 hasta abril de 1976, periodo breve cronológicamente pero que visto desde una mirada retrospectiva condensa diversas problemáticas socio-políticas y económicas vigentes en la Argentina de los primeros años de la década del ’70. Para la correcta comprensión del discurso editorial de Criterio se repasarán sus características históricas más salientes, a la vez que se describirá la coyuntura en la que se produjo el golpe de Estado que dio inició al período sin duda más trágico de la historia argentina contemporánea.

Palabras claves: Criterio, Proceso de Reorganización Nacional, Iglesia Católica argentina.

"Creo que si sólo hubiésemos tenido una prensa decente podría no haber pasado lo que pasó". Robert Cox (1)

INTRODUCCIÓN

Esta ponencia es un primer acercamiento hacia el estudio de la prensa católica durante el autodenominado Proceso de Reorganización Nacional (PRN) (1976-1983), trabajo que en el futuro será elaborado como tesis final de una maestría que actualmente este autor se encuentra desarrollando. Por eso su objetivo es iniciar una instancia de investigación que se ampliará y profundizará posteriormente.

De todas formas, podemos postular cuáles son esos objetivos prematuros: realizar un análisis crítico de los editoriales de la revista católica Criterio durante la coyuntura histórica inmediatamente previa al golpe de Estado manu militari del 24 de marzo de 1976 y en las circunstancias inmediatamente posteriores a ese hecho. En este sentido, se analizarán los editoriales publicados desde noviembre de 1975 hasta abril de 1976, período breve cronológicamente pero que visto desde una mirada retrospectiva condensa diversas problemáticas socio-políticas y económicas vigentes en la Argentina de los primeros años de la década del ’70.

Cabe destacar que la revista Criterio ha sido objeto de diversos análisis por parte de los investigadores (2), sin embargo la etapa comprendida por los inicios y luego el desarrollo del PRN todavía ha sido poco estudiada y sistematizada.

Por su parte, la metodología de trabajo tendrá dos aspectos destacables: se buscará exponer y comprender críticamente los editoriales de la revista. Esto implicará ordenar las problemáticas más relevantes, desanudar las tramas argumentativas expuestas, tender los lazos necesarios con las circunstancias históricas coyunturales y observar, si fuera necesario, con qué otros discursos discutía implícita o explícitamente Criterio.

Con respecto al objeto preciso de nuestro estudio, el espacio editorial, seguimos a Eugenio Castelli para definirlo como "(...) la forma de periodismo de opinión e interpretación a través de la cual se expresa el punto de vista personal de quien dirige un diario, o de la empresa a través de un equipo de editorialistas especializados en los distintos campos de la realidad" (3). Pero, más allá de esta definición canónica, la importancia de ese espacio redunda en la posibilidad de que a través suyo tiene un medio de prensa de intervenir en la vida social (4) y, potencialmente, transformarla. De allí la relevancia de focalizar un análisis en ese espacio periodístico.

Por otra parte, este trabajo nace de algunas preguntas y de una búsqueda: la sentencia de Robert Cox citada al inicio ¿es una verdad dura, angustiante, pero inexorable? Es decir, la prensa más influyente del país ¿tuvo en sus manos los recursos necesarios para alertar sobre la tragedia que significaría un nuevo golpe militar y no hizo nada al respecto?, o más aun: ¿sus silencios fueron cómplices y sus palabras incentivaron sin más la nueva intervención golpista de las Fuerzas Armadas? Según una investigación que analiza las posiciones editoriales de los principales diarios del momento durante el mes de marzo de 1976 (5) ninguno de ellos repudió la ruptura del sistema constitucional que efectivamente ocurrió el 24 de marzo. Algunos diarios tuvieron un discurso que puede catalogarse de "golpista" (La Prensa, La Razón, La Nación -aunque este último a través de formas más sutiles como los circunloquios-), mientras que otros eligieron la estrategia del "silencio editorial" (Clarín, El Día) (6).

Ante estas preguntas, y las investigaciones que tienden a responderlas o a trazar líneas de análisis, se plantea la búsqueda de posturas que desde los órganos de prensa hayan profesado una posición alternativa de lo que fue la invariante: la aceptación del golpe como un hecho político inevitable. ¿Existieron tales otros posicionamientos? La indagación de una revista como Criterio, alejada de la circulación masiva pero influyente debido a su historia y las "plumas" que solieron recrearla, busca responder esa inquietud. Pero también al analizar una revista de este estilo se intenta reconstruir el clima de ideas de una época. Con lo cual profundizar en sus reflexiones, nos permitirá -aunque parcialmente- comprender aun más la cultura política que caracterizó a esa etapa histórica (7).

CRITERIO: UNA MIRADA CATÓLICA SOBRE LOS PROBLEMAS NACIONALES

La revista Criterio comenzó a publicarse a inicios de 1928 y continúa siendo editada en la actualidad. Su nacimiento se vinculó con un grupo de intelectuales católicos interesados en expresar, desde una cultura religiosa, su visión sobre diferentes aspectos sociales, culturales, políticos y, desde ya, religiosos de la época. Aunque cabe resaltar que en este primer grupo fundador no había exponentes clericales.

Debido a su larga trayectoria como medio de prensa, Criterio tuvo diferentes etapas hasta la época que se estudia en este trabajo. Vale recorrerlas brevemente: en sus primeros años de vida la revista rondó sobre la figura de Atilio Dell’ Oro Maini y tuvo una impronta mayormente ligada al nacionalismo. Luego, hacia 1932, será monseñor Gustavo Franceschi quien se hará cargo de la revista, que comenzará a latir a la par del derrotero de su pensamiento -primero ligado al nacionalismo antiliberal y al falangismo español y luego orientado hacia posiciones cercanas a la democracia cristiana. De todas formas, Franceschi transformará a Criterio en una revista de índole mayormente eclesial, muy ligada a la vida de la institución -lo cual no implicaba que sus posiciones necesariamente comulgaran con las sostenidas por las más altas jerarquías de la Iglesia-. Por otra parte, los intereses enciclopedistas del director, sus reconocidas dotes intelectuales y sus inquietudes tanto culturales como religiosas hicieron que su figura quedara indeleblemente asociada a esta etapa de la revista que finalizó en 1957, ante su muerte.

En estas primeras décadas de vida colaborarán para la revista diferentes personalidades destacadas del mundo cultural e intelectual argentino, imprimiéndole a Criterio un aura letrada con la que prontamente quedará identificada (entre otros, Jorge Luis Borges, Ulyses Petit de Murat, Homero Manzi, Julio Irazusta, Manuel Gálvez).

Luego tomará las riendas de la dirección el joven presbítero Jorge Mejía. Este era un teólogo relacionado con los círculos europeos que por esa época promulgaban una reformulación en la relación de la Iglesia con el mundo moderno. Dato no menor, ya que en la década del ’60 Criterio será uno de los órganos que promoverá desde sus páginas las reformas postuladas por el Concilio Vaticano II. Situación que le valió a Mejía la admonición de las jerarquías eclesiásticas, debido a la cerrada posición de éstas hacia cualquier tipo de reforma en la estructura de la Iglesia argentina (8). Y que también contribuyó a que Criterio fuera sindicada peyorativamente como "progresista" o "izquierdista" desde los sectores más integristas del pensamiento nacionalista.

Es en esta etapa donde la preocupación por los vaivenes políticos nacionales adquirirá una autonomía destacada en el espacio editorial (9), lo cual no implicó que Criterio se desentendiera de las preocupaciones pertinentes a la vida católica -como por ejemplo mencionábamos en el caso del debate por el Concilio Vaticano II-. En este sentido, la confección del espacio editorial se repartió entre el director Mejía, que se encargó de redactar los editoriales que asumieron la temática religiosa, y Carlos Floria que hará lo propio con la mayoría de los editoriales políticos.

Desde esa "tribuna" la revista mantuvo una mirada crítica hacia los manejos del poder de turno, como por ejemplo al señalar el autoritarismo de los militares que condujeron la Revolución Argentina (1966-1973), y prefirió opinar desde la cautela y llamando a la moderación frente a hechos como el Cordobazo o las feroces disputas que horadaban el movimiento peronista en los primeros años de la década del ’70 (10).

Pero más allá de las divisiones en períodos que nos ayudan a comprender parcialmente la historia de Criterio, podemos concluir que estuvo surcada por un hilo conductor en su historia y desarrollo: ser una revista de católicos que reflexionó sobre diferentes aspectos de la realidad argentina desde un espíritu religioso, aunque sin transformarse en un periódico meramente confesional. Y además sostuvo opiniones independientes a la propia visión de la jerarquía católica, lo que le implicó mantener una relación por momentos ríspida con la curia.

HACIA EL GOLPE DE ESTADO DEL 24 MARZO DE 1976
Durante los últimos meses de 1975 y el albor de 1976, el país comenzó a transitar un peligroso desfiladero político. Varios factores se aunaron para que la institucionalidad democrática volviera a ponerse en duda como mecanismo de resolución de los conflictos sociales, y vastos sectores de la población columbrarán que la opción por el golpe de Estado militar era la acción palingenésica que reconduciría la situación política de un país desmadrado. En este apartado trataremos de describir brevemente cómo se arribó a esa coyuntura que condujo al golpe de Estado del 24 de marzo e inició el período sin duda más trágico de la historia argentina contemporánea.

Conocido es que desde el regreso definitivo de Juan Domingo Perón a la Argentina en junio de 1973 las contradicciones internas del peronismo se profundizaron hasta el punto de dirimirse a través de la violencia (11). Contradicciones que se habían mantenido latentes durante el exilio de Perón, pero que ahora estallaban con toda su potencia frente a la decisión del viejo caudillo de torcer la balanza a favor de la "derecha" del movimiento. Frente a esta actitud del líder, la "izquierda" -representada por la agrupación Montoneros y los diversos sectores que integraban la Tendencia Revolucionaria- se encontró desorientada, observando cómo perdía legitimidad frente a la burocracia sindical y oscuras figuras como López Rega, Osinde y la misma Isabel Perón.

La muerte del caudillo peronista el 1º de julio de 1974 transformará las divisiones políticas en enfrentamientos fraticidas. Isabel Perón pasaba a ocupar la presidencia, pero prontamente mostrará su ineptitud para manejar los avatares del país: López Rega -ministro de Bienestar Social y secretario privado de la nueva presidente-, se erguirá como el verdadero hombre de poder en un gobierno abiertamente antipopular. Además, desde su ministerio se dirigirán las acciones paramilitares de la Triple A que dejarán un tendal de muerte y desolación en un país extenuado por la violencia política (12).

Este marco llevará al gobierno peronista a declarar el estado de sitio en noviembre de 1974 y a ordenar la intervención de las Fuerzas armadas para combatir a la guerrilla de "izquierda" (13). Fuerzas Armadas que, poco a poco, volvían a entronizarse como la representación del orden exigido por la población civil y que desde mediados de 1975 pergeñarán secretamente el golpe de Estado y el futuro esquema represivo ilegal (14).

Otro factor de inestabilidad era la galopante crisis económica. Una inflación imparable comenzó a horadar al gobierno y, en lo que fue su último estertor desde el poder, López Rega puso a un hombre de sus filas en el ministerio de Economía: Celestino Rodrigo. Para conjurar la crisis, el flamante ministro de Economía decretó una devaluación del 100% y aumentos de tarifas y combustibles. El "Rodrigazo", como es recordado ese paquete económico, no pasó la oposición de los sindicalistas que organizaron el primer paro general a un gobierno peronista y lograron la renuncia de Rodrigo y López Rega. Luego "el Brujo" se iría del país ya sin espacio político para seguir tejiendo sus truculentas conspiraciones.

Las características de los últimos meses del gobierno de Isabel serán abordadas minuciosamente a través del análisis editorial de Criterio. Pero vale puntualizar algunos de los factores relevantes que confluyeron para que nuevamente un golpe de Estado militar apareciera en el horizonte nacional: un gobierno desprestigiado, ineficiente y carente de soluciones políticas; una economía desmadrada, la prescindencia de los partidos políticos que columbraban en la intervención castrense una salida posible a la corrupción y anquilosamiento peronista; unas Fuerzas Armadas que no soportaban la inacción gubernamental y que se autocatalogaban como el agente restaurador del orden perdido en una sociedad que consideraban "enferma"; el apoyo -a veces explícito y otras veces larvado- de los medios de comunicación que naturalizaron la intervención militar como algo "inevitable"; la anuencia de los grupos concentrados de la economía que estaban preocupados por el grado de agitación social; el visto bueno de las cúpulas eclesiásticas que veían en las Fuerzas Armadas la disciplina perdida en la sociedad; las mismas organizaciones guerrilleras que suponían que con un gobierno militar las contradicciones y el enemigo quedarían más expuestos; y por supuesto, una ciudadanía cansada de corrupción, ineficacia y violencia política. Factores que, si bien contundentes y desestabilizadores, sólo pueden ser comprendidos dentro de una cultura política para la cual un golpe de Estado militar aún representaba una solución legítima para los problemas del país.

LA VOZ DE CRITERIO
Para hacer más preciso, ordenado y prolijo el análisis lo subdividiremos en diferentes aspectos que aparecieron desarrollados en forma destacada en los editoriales de la revista desde noviembre de 1975 hasta abril de 1976. Cabe resaltar que la revista se publicaba el segundo y cuarto jueves de cada mes.

EL GOBIERNO PERONISTA Y LA SITUACIÓN POLÍTICA: "UNA MONARQUÍA DECADENTE"
Hacia noviembre de 1975 el gobierno peronista encabezado por Isabel Perón se hundía paulatinamente jaqueado por su inoperancia y las sospechas de corrupción (15). Como mencionamos, dentro de las Fuerzas Armadas ya se había iniciado la organización del golpe de Estado pero públicamente se mostraban "prescindentes" de los avatares políticos aunque "preocupadas" por la gravedad de la crisis; la situación económica era crítica y los empresarios jaqueaban al gobierno -aparecían divididos entre aquellos claramente opositores al elenco gubernamental (congregados en la APEGE, Asamblea Permanente de Entidades Gremiales y Empresarias) y quienes se mostraban disconformes con la situación económica pero estaban más cercanos a la conciliación (reunidos en la CGE, Confederación General Económica) (16). La CGT (Confederación General del Trabajo), las 62 organizaciones y los peronistas "verticalistas" representaban el sector político que públicamente apoyaban a la presidente.

La figura de Isabel Perón estaba absolutamente desprestigiada frente a la opinión pública, que la observaba como un personaje enfermizo, misterioso, contradictorio e ineficaz. Justamente, en noviembre de ese año la presidente decidió internarse en una clínica de Capital Federal por supuestos problemas de salud, decisión que impulsó una ola de rumores sobre un posible autogolpe que tendría como protagonistas a parte de su entorno. El misterio y el rumor que envolvían al gobierno, sumado a la ciclotimia y al endeble carácter presidencial daban lugar a diversas especulaciones sobre el futuro del país. Ninguna suponía la continuidad de Isabel; las variantes que recorrían el espacio político eran cuatro: renuncia presidencial (que era negada rotundamente por Isabel), juicio político, declaración de insanía presidencial o golpe de Estado.

En este marco, desde el Poder Ejecutivo se anunció la intención oficial de adelantar las elecciones previstas para 1977 al último trimestre de 1976, lo cual fue tomado con escepticismo por parte de los diferentes actores políticos incrédulos de lo que observaban como una medida dilatoria más del gobierno.

Criterio se ocupó de retratar este clima político a través de una ácida descripción del escenario en el que se iba prefigurando el golpe de Estado y con duros términos hacia el gobierno y la dirigencia justicialista en general. En su editorial de noviembre de 1975, denunciaba que existía "una anarquía política, económica y social" donde el país marchaba a la deriva, dentro de una vida política que se parecía cada vez más a una "monarquía decadente" (27-11-1975: 646). Además, cuestionaba la actuación ética de la presidente por las sospechas de corrupción que la envolvían y su abierta intención de frenar las investigaciones parlamentarias sobre su gobierno; en ese sentido Criterio afirmaba lacónico: "un cáncer está creciendo en torno a la presidencia" (13-11-1975: 614).

Como característica coyuntural, aseguraba que existía la sensación de que podía ocurrir cualquier cosa en cualquier momento y que nadie sabía exactamente qué iba a suceder en el país -dejando así una estela de inquietud sobre la resolución institucional del conflicto político-. Entre otras cosas, este marco se debía a "el continuo cambio de ministros, las intrigas de palacios, la incapacidad de Isabel" y la gravedad sin precedentes de la situación económica (27-11-1975: 644-45).

Ahora bien, estas palabras pronunciadas en claro tono de denuncia, en principio podrían ser ubicadas dentro de las corrientes de opinión que por aquellos días intentaban desestabilizar aún más a un gobierno que caía por su propio peso. Sin embargo, la posición de Criterio no implicaba que observara en la opción del quiebre institucional la solución de los problemas nacionales. Es decir, su crítica no estaba puesta en función de mostrar la debilidad del gobierno para justificar un potencial golpe de Estado. Justamente, en ese mismo editorial dedicaba duras palabras a aquellos dirigentes que querían el golpe sin ser golpistas; y señalaba entre ellos a los integrantes del gobierno que recibirían "aliviados" el golpe para descomprimir la situación y salvar su propia posición: "Hay demasiados dirigentes irresponsables que están jugando a quedar bien colocados ‘para la próxima‘" (27-11-1975: 645), sentenciaba.

Esta línea de opinión -como ya observaremos- será profundizada en los editoriales inmediatamente previos al golpe de Estado. Pero antes de continuar con la línea que nos llevará hacia el 24 de marzo, nos detendremos un momento para analizar cómo Criterio, desde una vertiente ideológica que abrevaba del humanismo cristiano, editorializó sobre la acción de las organizaciones guerrilleras y las soluciones represivas que intentaban combatirla.

EL PROBLEMA DE LAS ORGANIZACIONES GUERRILLERAS Y LA REPRESIÓN: "EL FIN NO JUSTIFICA LOS MEDIOS"

El 23 de diciembre el ERP (Ejército Revolucionario del Pueblo) intentó copar el regimiento 601 Domingo Viejo Bueno en Monte Chingolo; la acción había sido delatada a las fuerzas militares por un infiltrado con lo cual resultó un rotundo fracaso militar y político para la organización. Fue su última acción guerrillera de relevancia y marcó el comienzo de su desintegración. Este episodio causó un profundo estupor público, y fue aprovechado políticamente por las fuerzas militares para demostrar la debilidad del gobierno de Isabel y la eficacia del Ejército para resolver rápidamente el conato.

A raíz del hecho, Criterio dedicó el primer editorial del año 1976 a analizar la compleja situación de la violencia política. Previamente a desarrollarlo, debe mencionarse que la revista aprobó la intervención de las Fuerzas Armadas en Tucumán y la posterior extensión de la represión a todo el país (27-11-1975: 645). Pero pese a esto, a que rechazaba rotundamente la metodología violenta de la guerrilla y a estar en las antípodas de un pensamiento socialista o marxista, supo interpretar que el "tema subversivo" no era una cuestión de resolución puramente militar sino también "de una buena política, de una buena economía y de una efectiva justicia social" (26-2-1976: 52-3). Es decir, que sus raíces profundas se hundían en el terreno de la política.

Pero veamos cómo analizó el marco de violencia a comienzos de 1976, año que vería el inicio de la feroz represión ilegal del Estado en manos de las Fuerzas Armadas.

El editorialista mostraba su preocupación frente a un contexto donde la muerte pasaba a ser un hecho habitual y "aun deseado, particularmente para el adversario" (22-1-1976: 4). Y lo corroboraba descarnadamente a través de esta apreciación: "Es posible decir que el saldo impresionante (…) del episodio de Monte Chingolo, produjo en muchos un sentimiento de alivio: cien muertos son cien enemigos menos, y si fueron más mejor, cualquiera haya sido la manera de su muerte" (22-1-1976: 4).

Frente al estupor que provocaba esta realidad, se llamaba a analizar la situación desde una perspectiva cristiana. Afirmaba que la Argentina estaba viviendo una guerra a través de las diferentes formas en que se expresaba la guerrilla (urbana, rural, etc.), lo cual implicaba un mal porque intentaba atacar el pacto social de una comunidad civilizada. Y en ese sentido la revista era inflexible: la guerrilla era un mal, y sus actores unos criminales ya que nadie podía amparar la utilización de la violencia para resolver los problemas argentinos. Para Criterio, esa actitud por parte de las organizaciones guerrilleras era la responsable de haber puesto a la Argentina en pie de guerra (22-1-1976: 4).

Asentada esta diáfana posición, que no otorgaba mayores precisiones sobre qué elementos habían confluido para que la violencia fuera el recurso elegido en la resolución de problemas políticos, Criterio ponía la atención sobre la forma represiva que debía utilizarse para combatir a la guerrilla. Y es aquí donde introducía el valor cristiano de respeto a la vida en pos de deslindar cualquier posibilidad represiva que entronizara la muerte y la deshumanización del "enemigo". Postura que, vista en retrospectiva, puede ser catalogada como profética en tanto y en cuanto rechazaba rotundamente una metodología represiva ilegal para combatir a la guerrilla. Metodología que, como es sabido, fue la que eligieron las Fuerzas Armadas en el poder para acallar todo tipo de oposición social al régimen militar.

La revista reclamaba no enaltecer como un bien en sí mismo la legítima defensa que con justicia esgrimía la sociedad frente a la subversión, sino a comprenderla como un "mal necesario" que debía asumirse con "prudencia" y "moderación". Esta moderación "se traduce en el respeto por la vida del enemigo, hasta el extremo límite" (22-1-1976: 5). Porque para Criterio la paz no se construía matando, sino respetando la vida. Aquí es acertado preguntarse: ¿qué discursos pregonaban la muerte como posibilidad para la paz por aquellos momentos? Tal vez el más representativo fuera el del propio teniente general Jorge Videla, luego presidente de la Nación, que en octubre de 1975 aseguraba: "Si es preciso, en la Argentina deberán morir todas las personas necesarias para lograr la paz del país" (17). Palabras que no eran fruto solamente de su posición personal, sino del consenso de amplios sectores nacionales.

Sabiendo, entonces, que su posición no se cuadraba palmo a palmo con la que poco después sería una lógica oficial, es que la argumentación de Criterio se volvía meticulosa al transitar tan estrecho andarivel: "La guerrilla es un mal que debe ser erradicado, rápida y eficazmente, en la medida de lo posible. La cuestión es, por una parte, si el ‘exterminio’ es para ello un medio apto, y por el otro, si la moderación ante la muerte no debe regir las operaciones militares (…)" (22-1-1976:5)

Y esta postura era afianzada argumentalmente cuando sostenía que en cualquier criminal, por abyecto que fuera, subsistía un sustrato de humanidad, por eso es que desde la conciencia cristiana se rechazaba la tortura y "(…) el "’exterminio’, erigido como principio de acción y como ideal, sea en la represión de la guerrilla, sea, con mayor motivo, en la hipotética instauración de un régimen militar dedicado a la ‘purificación’ y a la ‘limpieza’, así sea por un tiempo. Con mayor motivo, decimos, porque este hipotético régimen, si quisiera establecer un sistema de derecho, al menos en principio, tendría que comenzar por fundarse en él, y no en la pura fuerza represiva, por respetables que fueran sus motivos. Pero el fin no justifica los medios" (22-1-1976:5)

Varios aspectos pueden resaltarse de esta suerte de declaración de principios. Por una parte, a la luz de lo que fue la feraz represión clandestina ejercida durante el PRN, el editorial parece vislumbrar que en el cuerpo social ya rezumaba un consenso sobre que a la guerrilla había que combatirla de la forma en que fuera necesaria, sin ningún tipo de límite ético o legal. Y aunque Criterio nunca rechazó la represión en sí misma, descartaba terminantemente una acción que propusiera el exterminio como valor supremo. No debe dejar de destacarse que esta posición no era la constante en enero de 1976, cuando las diferentes voces sociales -empresarias, gremiales, políticas, mediáticas, eclesiásticas, clases medias, etc.- reclamaban soluciones represivas eficaces, rápidas y contundentes sin preguntar cómo se llevarían adelante. Posición que, por lo menos dentro de lo que difusamente podemos denominar "las clases medias argentinas", no significaba un consenso activo a una represión ilegal sistemática y a la instauración de un gobierno autoritario de larga duración. Sino, como señalan Novaro y Palermo (18), un "consenso reactivo" por parte de este sector, que hastiado de violencia política y desorden público, e incrédulo frente a la política democrática, se deslizaba resignado a acatar la voluntad militar.

Por otra parte, y esto abrevaba de las fuentes del humanismo cristiano, Criterio no justificaba bajo ningún punto de vista que se deshumanizara al "enemigo" contra quien se estaba combatiendo. Ya que des-humanizarlo significaba legitimar la "exterminación", es decir, el crimen. Es válido recordar aquí una de las denominaciones más comunes que las fuerzas militares y la prensa utilizaba para hablar de los integrantes de las organizaciones guerrilleras: el "elemento subversivo". Denominación que claramente simbolizaba la negación de humanidad a aquel que perteneciera a este tipo de organización política. Frente a esto, entonces, Criterio no rechazaba la necesidad de reprimir una acción que evaluaba como criminal, pero recordaba que "la humanidad subsiste en el más abyecto criminal". Con lo cual re-humanizaba a ese "elemento", lo hacía retornar a la esfera de lo humano que le era negada desde el poder.

También debe mencionarse un interesante recurso argumentativo utilizado por la revista. Recordemos que desde el poder militar se utilizaron diversas metáforas "organicistas" para identificar la peligrosidad del "elemento subversivo": extirpación de tumor, cuerpo social enfermo, etc. (19). Desde este punto de vista, la limpieza y la pureza se volvían valores a los cuales arribar luego del proceso de extirpación del mal. Desde esa lógica fue encabezada la represión ilegal (20). En este marco, es interesante resaltar que Criterio utilizaba las palabras "pureza" y "limpieza" dándole un sentido diferente, es decir, remarcando que detrás de esa utilización eufemística se escondía una acción represiva deshumanizante que, aunque no lo dijera en forma explícita, implicaba la muerte, el asesinato, la desaparición física como metodología represiva y el exterminio. Y además, esgrimía una primera toma de posición -luego profundizada- ante la posibilidad de un golpe: que de ninguna manera este hipotético régimen militar se podía asentar en la fuerza represiva, y en metáforas tales como "exterminio", "limpieza" y "purificación" (21).

Esto no es menor, ya que colisionaba directamente contra una de las explicaciones que esgrimirán asiduamente las Fuerzas Armadas luego en el poder: que la utilización de la represión y la acción "purificadora" era necesaria para que posteriormente creciera una democracia sólida.

Por último, cabe destacar otro argumento que se vincula con los previamente analizados. Como mencionamos, Criterio apreciaba que la guerrilla era fruto de una situación social injusta. En sus propios términos: "se combate mal la guerrilla (…) cuando se dejan subsistir prácticamente intactas la frustración, la carencia de horizontes y la quemante injusticia organizada que a ella conducen" (22-1-1976: 6). Lo cual le posibilitaba mensurar sus acciones y comprender su existencia dentro de un espacio político e histórico. Y además identificar que la resolución del problema guerrillero no respondía solamente a medidas de tipo militar, sino también políticas y sociales. Por lo tanto, uniendo este razonamiento con los anteriormente analizados, para la revista la acción guerrillera tenía una lógica política y -aunque condenable- también humana y no podía ser concebida por fuera de este doble espacio. Así, el punto de vista de Criterio dotaba a la acción guerrillera de dos aspectos de relevancia: de racionalidad política y de humanidad (debe quedar claro que esto no implicaba apreciar positivamente sus acciones). Esta derivación se vuelve importante en dos niveles: se posicionaba en discusión con aquel discurso que construía la acción guerrillera como "irracional" e "inhumana" (sólo destacando sus aspectos violentos) y encuadraba la represión de la acción guerrillera dentro de un camino que debía contemplar una lógica política para su resolución y no sólo la represión militar -que además debía ser encarada considerando la vida del ser humano "enemigo" como bien supremo-.

Por último, aunque debe continuarse investigando la posición de Criterio frente a la sistemática violación a los derechos humanos que tendrá lugar durante la dictadura, debe apuntarse que su posicionamiento editorial estuvo en línea con los sectores de la Iglesia que luego realizarán un activo trabajo en defensa de esos derechos, en contra de una jerarquía más cercana al silencio y la complicidad (los prelados más destacados en esta lucha fueron Enrique Angelelli -asesinado en agosto de 1976 por su prédica-, Jaime de Nevares, Miguel Hesayne y Jorge Novak).

EL GOLPE MILITAR: "SALVAR AL RÉGIMEN DEMOCRÁTICO A PESAR DEL PERONISMO"
Hacia marzo de 1976 todas las variables que hacían tambalear al gobierno de Isabel se habían vigorizado: a nivel económico, la inflación y el dólar se mostraban incontrolables, la especulación y la carestía de productos era moneda frecuente, la oposición empresaria se abroquelará y el 16 de febrero la APEGE organizará un lock out en disconformidad con el gobierno; también a inicios de ese mes el ministro de economía Antonio Cafiero renunciará y su reemplazante (Emilio Mondelli) intentará un plan de cuño liberal prontamente caído en desgracia. A nivel político la crisis institucional no tenía freno; el gobierno se hundía en luchas internas, la violencia política estaba desbocada -en ese sentido es recordado el titular de La Opinión que sentenciaba "Un muerto cada cinco horas, una bomba cada tres" (22)- y desde las Fuerzas Armadas había señales claras de sus próximos pasos: el 18 de diciembre con un conato de golpe de Estado por parte de un grupo de la Fuerza Aérea (23); el 24 de diciembre a través de las palabras de Videla desde los montes tucumanos emplazando al gobierno a resolver la situación crítica del país. Por su parte, la dirigencia política y sindical quedará signada en su inoperancia y complicidad por dos frases históricas: la del jefe de la CGT, Casildo Herreras, que desde Uruguay afirmaba sin desparpajo "No sé nada. Me borré", y la del jefe del radicalismo, Ricardo Balbín, que confesaba se había quedado "sin soluciones".

La respuesta de Criterio frente a esta coyuntura dramática para la democracia fue el 11 de marzo en su editorial ¿Qué pensar? (11-3-1976) Allí se encargó de pronunciarse en contra de una salida golpista a la crisis y de demostrar que las causas de la debilidad institucional incluían a todos los actores sociales de relevancia para el país, y no sólo al gobierno peronista.

En el editorial, la revista intentó fijar su posición ante un golpe militar que según sus palabras aparecía como "previsible", aunque no inevitable -de hecho, denunciaba a los órganos de prensa que con su complacencia hacia los militares hacían del golpe algo ineluctable- y menos aun "deseable". En primer término, señalaba que las instituciones y sectores que llevaban la conducción formal y real del país –Poder Ejecutivo, Parlamento, sindicalismo, peronismo- estaban en una crisis terminal y habían demostrado su incapacidad para conducir el país. Ante eso se preguntaba "¿se han agotado ya las posibilidades de corrección dentro del régimen?" Y sin ambigüedades se respondía que no, ya que había que salvar al régimen democrático a pesar del peronismo. Sin embargo, denunciaba que las Fuerzas Armadas habían abandonado al régimen a su suerte y, aun más, que habían contribuido a erosionarlo al anunciar a algunos dirigentes sus intenciones de derrocar al gobierno. Según Criterio, esta actitud había desmoralizado a la oposición y abroquelado al peronismo en su rol de víctima, profundizando su inacción.

Más allá iba el editorialista al remarcar que gran responsabilidad en esta actitud que socavaba la democracia recaía en "las fuerzas empresarias y políticas que conforman el partido golpista. (Quienes) Incapaces de defender sus intereses y de alcanzar el poder por medios democráticos, golpean desde hace meses en los cuarteles en procura de la intervención militar" (11-3-1976: 101). Por último, se señalaba la incapacidad del radicalismo para aportar soluciones y que la guerrilla también estaba buscando el golpe de estado desde que el peronismo había accedido al poder.

Debemos analizar detenidamente estas palabras. Rápidamente hay que decir que Criterio fue, sino el único uno de los pocos medios de prensa de relevancia nacional que categóricamente se pronunció en contra del golpe militar. Sus palabras son elocuentes en ese sentido. Pero no sólo tomó esta postura, sino que denunció sin tapujos a quienes estaban trabajando para derrocar al gobierno. Entre ellos, las Fuerzas Armadas y lo que denominó "el partido golpista" -en una enunciación que revelaba la anuencia de políticos y empresarios para con los militares-. Además, la ácida crítica que desde meses anteriores y en este editorial se le dedicaron al gobierno y al peronismo no fue en función de la destrucción del régimen democrático, sino justamente en destacar que un mal gobierno no significaba que la democracia como sistema de convivencia política debía ser disuelto. Asociación de ideas que no fue la que prevaleció en la mayoría de los medios de prensa, ya que mostraban a la intervención militar como consecuencia directa y lógica del desgobierno peronista. En este sentido, remarquemos que ya a inicios de 1976 Criterio había pedido que se iniciara un juicio político a la presidente como mecanismo institucional para salvaguardar la democracia y evitar el golpe (26-2-1976: 53). Es decir, que sus críticas al gobierno estaban en función de demostrar que la democracia podía salvarse y que el golpe era evitable.

Este es otro aspecto para resaltar dentro de la posición de la revista. La naturalización del golpe militar como algo "inevitable" fue un recurso argumentativo extendido por aquellos años para justificar el golpe; como lo señala Eduardo Duhalde: "Existió así una reificación del golpe de Estado, como si este no fuera un acto voluntario del poder militar, sino un hecho de la naturaleza o formando parte de una lógica exterior y objetiva inevitable para una normalización disciplinaria de la Nación (...)" (24). Contra esta lógica que aparecía en diversos sectores dirigenciales y en la mayoría de los medios de prensa (25), Criterio intentó demostrar con argumentos sólidos cómo esa "inevitabilidad" se había construido a partir de decisiones políticas: la conspiración de los militares, la inacción del gobierno y la oposición; el apoyo de sectores empresarios a la salida golpista; la complacencia de los medios de prensa, etc. Con lo cual se hacía estallar la concepción que ubicaba al golpe en la línea de lo natural externo a la acción humana, para devolverla a una trama histórica y social vinculada a la acción de actores políticos concretos inmersos dentro de esa trama histórica. De esta manera, el golpe se transformaba en un hecho político que podía contrarrestarse con otras acciones políticas: llamado a elecciones, apoyo a la democracia por parte de los partidos políticos, investigación de la corrupción gubernamental, Fuerzas Armadas actuando dentro del régimen democrático sin horadarlo, etc.

Pero Criterio no sólo rechazaba el golpe por "indeseable", sino también por inviable políticamente. Así culminaba su editorial, enumerando otras razones por las cuales se oponía a la "solución militar". Es necesario mencionarlas resumidamente para observar su lucidez y carácter premonitorio:

1) No se habían agotado las posibilidades de cambio dentro del régimen –por ejemplo, se podía llamar a elecciones-. Por eso, no se justificaba la intervención militar.

2) Al no tener legitimidad de origen, su lucha contra la guerrilla se haría dificultosa. Además, no se podía lograr la paz duradera a través de la fuerza.

3) La intervención militar en política generaba divisiones internas en las Fuerzas, con lo cual se perdería su disciplina y su capacidad de dar seguridad.

4) En el país la creencia compartida avalaba la legitimidad democrática, con lo cual los militares formarían un gobierno pero no un régimen. Esto haría que pronto cayeran en el desprestigio.

5) Por último, se pensaba que en el gobierno futuro podía prevalecer una mentalidad altamente reaccionaria que no restablecería la paz social.

Como se puede evaluar, en sus grandes trazos estas ideas no estaban erradas en el pronóstico de lo que pocos días después sería el Proceso de Reorganización Nacional.

Ahora bien, frente a estas puntualizaciones es interesante observar cómo Criterio estaba a su vez imbuida por la cultura política de la época. Esta aparece como un límite, un horizonte mental para el análisis, así también como una atmósfera de ideas que es inevitable respirar para quien esté inmerso en ella. Como hemos visto, en el editorial se ensayan diversas explicaciones de índole política para plantear su desacuerdo con el golpe. Una de ellas señalaba que las Fuerzas Armadas aparecían como un sector que estaba dejando caer y erosionando a un régimen democrático que todavía podía regenerarse, que tenía posibilidades de salvación. Esto haría al futuro golpe y gobierno ilegítimo. Pero, por una parte vale preguntarse: y si esas posibilidades de regeneración se hubieran agotado ¿sería legítima o válida la intervención militar? Es decir, la intervención se volvía sólo ilegítima por realizarse cuando todavía existían posibilidades de reformulación democrática pero no por el hecho en sí mismo de derrocar a un gobierno democrático. Entonces, pese a que Criterio planteaba que la democracia era el régimen en el cual se creía colectivamente, sus propias reflexiones trasuntaban que en la cultura política de la sociedad argentina todavía la vida democrática era frágil y seguía asolada por una historia de intervenciones militares que en última instancia gozaban de legitimidad.

Más aun, en la argumentación de Criterio no aparece ninguna referencia a la ilegalidad del potencial golpe de Estado por parte de las Fuerzas Armadas -quienes no han sido creadas para gobernar un país-, sino más bien a la inviabilidad política y de ahí su ilegitimidad; ya que no se formaría un régimen sino un gobierno a largo plazo también débil. A lo que apuntamos es que pese a su oposición al golpe, Criterio no podía evadirse de ofrecer su punto de vista desde dentro de una cultura donde el sector militar todavía tenía el poder y la legitimidad suficiente para manejar los resortes institucionales del país. Un golpe todavía era "posible", no estaba del lado de lo "sin sentido", de lo irracional, de lo fuera de lo pensable políticamente hablando. Y Criterio, opinando desde y pese a esta atmósfera ideológica, eligió resaltar que un nuevo golpe militar no solucionaba los problemas del país.

Finalmente, ante los hechos consumados el 24 de marzo, la revista se refirió a ellos como un final "triste y lamentable" (8-4-1976: 166). Y supo percibir que no se trataba de un golpe más en la historia argentina, sino de un quiebre entre una Argentina y otra: "Un ciclo histórico ha terminado (...) la intervención militar es tanto el epílogo de una época como el prólogo de otra." (8-4-1976: 166).

CONCLUSIONES
Sólo nos resta acentuar algunos aspectos de importancia ya analizados. Como hemos visto, Criterio se manifestó abiertamente contra la posibilidad de un golpe de estado, subrayando su inviabilidad para solucionar los problemas que atravesaba la Argentina. Esta declaración lo ubica en un lugar de excepcionalidad en relación con otros medios de prensa de influencia nacional, cuyas opiniones tendieron a construir el golpe de estado como la única solución posible a la crisis del gobierno peronista -como ya se ha comentado, apoyando la salida golpista o silenciándose frente a su inminencia-. En ese sentido Criterio resaltó la necesidad de conservar el régimen democrático pese a las falencias institucionales y jamás señaló a las Fuerzas Armadas como la institución que reordenaría la desmadrada situación política. Más bien, incluyó al actor militar dentro de aquellos sectores que buscaron erosionar a la democracia con una finalidad facciosa.

Por otra parte, pese a manifestarse a favor de la represión de las organizaciones guerrilleras, expresó su profundo rechazo a la utilización de la fuerza militar entronizando la muerte y el exterminio como lógica de acción. Llamando a considerar la humanidad del "enemigo" como realidad última imposible de avasallar por la fuerza. Esta declaración de principios resulta, por su clarividencia, una mirada premonitoria sobre las violaciones a los derechos humanos que llevaría adelante el terrorismo de Estado.

Por último, debe destacarse que desde el espacio editorial Criterio intentó ubicarse por fuera de las luchas que se estaban librando en la palestra política para analizarlas pormenorizadamente, como si tratara de ubicarse desde una posición de espectador no involucrado directamente con los protagonistas de la puja. Tal vez este posicionamiento -no imparcial, pero tampoco comprometido directamente con ningún sector- le posibilitó mantener una mirada lúcida, libre de lugares comunes y prejuicios facilistas, atendiendo a las cuestiones coyunturales pero también mensurando la resonancia que el derrotero político implicaría para el futuro del país. Sin duda esta elección de rol, entre otras variables, permitió que sus reflexiones hayan estado a contrapelo de la opinión general de los medios de prensa nacionales.

NOTAS
(1) Cit. por Díaz, C. L., La cuenta regresiva. La construcción periodística del golpe de Estado de 1976. Buenos Aires: La Crujía, 2002, p. 65. Robert Cox fue director del diario de la comunidad británica Buenos Aires Herald durante el Proceso de Reorganización Nacional hasta diciembre de 1979, cuando tuvo que irse del país por las amenazas que recibía. Desde los editoriales formuló denuncias sobre desapariciones y reclamó el respeto por lo derechos humanos de parte de las Fuerzas Armadas argentinas.
(2) De Ruschi Crespo, M. I., Criterio, un periodismo diferente. Buenos Aires: Fundación Banco de Boston, Grupo Editorial Latinoamericano, 1998; Montserrat, M., "El pensamiento de Gustavo J. Franceschi y la revista Criterio en la cultura política de la Argentina contemporánea (1928-1978)" (escrito en colaboración con Carlos A. Floria), en Montserrat, M. Usos de la memoria. Razón, ideología e imaginación históricas. Buenos Aires: Sudamericana-Universidad de San Andrés, 1996; 1999; Heredia, M., "Política y liberalismo conservador a través de las editoriales de la prensa tradicional en los años ’70 y ‘90", en Levy, B. (Comp.) Crisis y conflicto en el capitalismo latinoamericano. Buenos Aires: CLACSO, 2002.
(3) Castelli, E., Manual de periodismo. Buenos Aires: Plus Ultra, 1991, p. 193.
(4) Díaz, C.L., op. cit., p. 33. Es decir, con una intención de intervención explícita y definida, ya que todo medio de prensa intrínsecamente está interviniendo en la sociedad y la opinión pública por el solo hecho de su circulación y recepción.
(5) Díaz, C.L., op.cit.
(6) Díaz, C.L., op.cit., p. 90).
(7) Seguimos a Giacomo Sani para definir cultura política como "el conjunto de actitudes, normas y creencias, compartidas más o menos ampliamente por los miembros de una determinada unidad social y que tienen como objeto fenómenos políticos." En Bobbio, N. y Matteucci, N. (Dir.) Diccionario de política. Siglo XXI, 1987, p. 470.
(8) Di Stefano, R. y Zanatta, L., Historia de la Iglesia Argentina. Desde la Conquista hasta fines del siglo XX. Buenos Aires: Grijalbo-Mondadori, 2000. Cabe agregar que hacia comienzos de la década del ’60 la Iglesia Argentina vivía una profunda escisión interna entre grupos progresistas y conservadores; estos últimos ligados a las jerarquías eclesiásticas. Sin profundizar mayormente en la cuestión, debe recordarse que el Concilio Vaticano II -con sus diversos emplazamientos promoviendo el aggiornamiento de la Iglesia- funcionó como una suerte de disparador de estas tensiones que llevaron a la Iglesia vernácula a transitar un desfiladero bajo el cual se erguía el abismo cismático.
(9) Montserrat, M., op. cit.
(10) Heredia, M., op. cit.
(11) Hitos emblemáticos de esta escalada fueron, entre otros, los sucesos del 20 de junio de 1973 en Ezeiza, el asesinato del jefe de la CGT José Ignacio Rucci en septiembre de 1973 por parte de un comando montonero -no reivindicado por la organización en ese momento-, los asesinatos de la Triple A -como el del padre Mujica-, etc.
(12) Recordemos que en esta etapa las organizaciones guerrilleras de izquierda continuaron realizando operaciones armadas -secuestros, asesinatos, copamientos de regimientos-.
(13) El 5 de febrero de 1975 a través del decreto secreto 261 firmado por Isabel Perón que dio inicio al "Operativo Independencia" -cuyo objetivo fue aniquilar guerrilleros del ERP (Ejército Revolucionario del Pueblo) en los montes tucumanos-; y luego el 6 de octubre del mismo año cuando el presidente interino Italo Argentino Lúder dictara secretamente el polémico decreto 2772 que extendió la lucha contra la "subversión" a todo el país ordenando su "aniquilación".
(14) Muleiro, V. y Seoane, M., El Dictador. La historia secreta y pública de Jorge Rafael Videla. Buenos Aires: Sudamericana, 2001; Novaro M. y Palermo, V., La Dictadura Militar 1976/1983. Buenos Aires: Paidós, 2003; Uriarte, C., Almirante Cero. Biografía no autorizada de Emilio Eduardo Massera. Buenos Aires: Planeta, 1992.
(15) Sospechas que se habían echado a rodar desde mediados de agosto, cuando el matutino La Prensa denunció un supuesto desvío de fondos de un cheque firmado por Isabel Perón e imputado a la Cruzada de Solidaridad -organismo que obtenía sus fondos del Ministerio de Bienestar Social-, pero que había sido utilizado para pagos particulares de la presidente. Las investigaciones que se desarrollaron posteriormente -tanto parlamentaria como judicial- trataron de ser obstaculizadas por el gobierno. El caso tuvo una alta repercusión pública, y apareció como la prueba que daba cuenta de la corrupción gubernamental.
(16) La APEGE -de cuño liberal- representaba los intereses de los grandes empresarios y los grandes terratenientes, la CGE representaba el de los pequeños y medianos empresarios. Era la asociación que había firmado el Pacto Social con el gobierno peronista en 1973 y tenía una tendencia desarrollista. Aunque a finales de 1975 se encontraba dividida entre quienes se oponían al gobierno de Isabel y los que buscaban la conciliación (la CGE había incorporado sectores del empresariado como la UIA –Unión Industrial Argentina- y la CGI -Confederación General de la Industria- que eran refractarios al peronismo).
(17) Declaración realizada por el General Jorge Rafael Videla durante la XI Conferencia de Ejércitos Americanos reunida en Montevideo, 23 de octubre de 1975
(18) Novaro, M. y Palermo, V., op. cit, p. 24.
(19) A fines de 1974, dirá Galtieri que, como con el cáncer, para eliminar a la subversión: "a veces es necesario extirpar las partes del cuerpo próximas aunque no estén infectadas para evitar la propagación". Cit. por Novaro M. y Palermo, V., op. cit., p. 91.
(20) Aunque -coincidimos en este sentido con Novaro y Palermo- para la lógica militar lo que estaba enfermo era la sociedad toda, no sólo una parte de ella. Por eso las soluciones a esa "enfermedad" no podían surgir de ella misma, sino "desde arriba" (Novaro M. y Palermo, V., op. cit., p. 27).
(21) Sin embargo, su afirmación de que ese régimen debía fundarse en un estado de derecho, se volvía contradictoria al observar que la propia acción golpista y la instalación de un régimen militar per se barría con el estado de derecho. Aunque comprendemos que Criterio intentaba llamar la atención sobre lo pernicioso del sistema represivo sobre el que se fundaría ese hipotético régimen.
(22) La Opinión, 19-3-1976.
(23) La sublevación del brigadier Jesús Orlando Capellini contaba con el aval de Roberto Viola y Videla. No sólo fue un "ensayo" de golpe, sino que también posibilitó la remoción de Héctor Fautario de la jefatura de la Fuerza Aérea y el nombramiento del brigadier Orlando Agosti, quien para los jefes del Ejército era el aviador más fervientemente antiperonista y quien se consustanciaría rápidamente con los planes golpistas. En Muleiro, V. y Seoane, M., op. cit., p. 60.
(24) Duhalde, E., El Estado terrorista argentino. Quince años después, una mirada crítica. Buenos Aires: Eudeba, 1999, p. 47.
(25) Tal vez el ejemplo por antonomasia sea el titular en tapa del diario La Razón el 23 de marzo de 1976: "Es inminente el final. Todo está dicho".

BIBLIOGRAFIA
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- Castelli, E., Manual de periodismo. Buenos Aires: Plus Ultra, 1991.
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- Duhalde, E., El Estado terrorista argentino. Quince años después, una mirada crítica. Buenos Aires: Eudeba, 1999.
- Heredia, M., "Política y liberalismo conservador a través de las editoriales de la prensa tradicional en los años ’70 y ‘90", en Levy, B. (Comp.) Crisis y conflicto en el capitalismo latinoamericano. Buenos Aires: CLACSO, 2002.
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- Muleiro, V. y Seoane, M., El Dictador. La historia secreta y pública de Jorge Rafael Videla. Buenos Aires: Sudamericana, 2001.
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- Soneira, A. J., Las estrategias institucionales de la Iglesia Católica/2, (1880 - 1976). Buenos Aires: CEAL, 1989.
- Uriarte, C., Almirante Cero. Biografía no autorizada de Emilio Eduardo Massera. Buenos Aires: Planeta, 1992.
 
















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THE OPTION FOR THE RICH 

NOTES IN THIS SECTION 
The reappearance of the disappeared, by Horacio Verbitsky | Church and dictatorship, 30 years later, by Horacio Verbitsky 
Bishop Square and other bishops, by Francisco Mignone | Wellness Oasis, by Osvaldo Bayer 
Reporting Monsignor Cristina Castello Square in 1984 | The ideological influences, by Francisco Mignone 
Institutions and publications, by Francisco Mignone | Press Catholic military dictatorship: Criterion magazine against 1976 coup 
Non Sanctos - Interview with Horacio Verbitsky for publishing Weapons In Vigil, third volume of the political history of the Catholic Church Argentina 
Interview with Horacio Verbitsky by Sergio Marelli, July 2009 

RELATED 
Our Holy Mother the Church history of Argentina, by Olga Wornat | Christianity and Revolution Magazine | Santas words 

RELATED LINKS 
Never again | Missing-Argentina Project | Nevermore - Church and Dictatorship | Gustavo Morello - The difficult acceptance of modernity 
Disappeared in Argentina-Church and Dictatorship | CTERA-Church and Dictatorship | Social Science Journal No. 5

READING 
Emilio Mignone - Church and dictatorship
 Clerical hierarchies 
Among men of my time cold I draw clerical hierarchies which have a vast majority inconceivable indifference to the suffering of the peoples reality. I declare with absolute sincerity that hurt me as a disappointment these words of my hard truth. I have not seen but by exception among the dignitaries of the clergy generosity and love ... as he deserved from them the doctrine of Christ that inspired the doctrine of Peron. They've just been petty and selfish interests and a sordid ambition privilege. I accuse them from my unworthiness, not for evil but for good. Do not blame them Peron have fought silently from its collusion with the oligarchy. Do not blame them being ungrateful to Peron, who gave his Christian heart the best of your good will and faith. I blame having abandoned the poor, the humble, the shirtless, the sick, and have preferred instead the glory and honor of the oligarchy. I blame having betrayed Christ had mercy of the mob. I blame forget the people and have done everything possible to hide the name and figure of Christ after the smokescreen that incensed. I am and I am Christian. I'm Catholic, but I do not understand that the religion of Christ is compatible with the oligarchy and privilege. This will not ever understand.As you do not understand the people. The clergy of the times, if you want to save the world from spiritual destruction, it has to convert to Christianity. Begin by descending to the village. Like Christ, live with the people, suffer with the people, the people feel. Why not live and suffer or feel or think with the people, these years of Peron are weighing on their hearts without waking a single resonance. Their hearts are closed and cold. Ah, if you knew how beautiful is the people, would be launched to conquer for Christ today as two thousand years ago, have mercy of the mob! Eva Peron - My message

By Horacio Verbitsky
 Documents: La Plata, 1977 - Directive of the Ministry of Education of the Province of Buenos Aires where are transmitted "patriotic reflections" of His Eminence Most Rev. (sic), Archbishop of La Plata, Monsignor Plaza.
 
Horacio Verbitsky participated in a seminar organized by the University of Rome and the Latin American Institute of Italy, with some of the leading specialists in Argentina and Latin America, including Loris Zanatta, Vanni Cattarulla Blengino and Camilla, former Consul Enrico Calamai and Professor Claudio Tognonato. Also presented at the Turin Book Fair Italian edition of his book "Silence" and gave two lectures at the University of Milan. This was his exhibition in Rome. 
The policy of forced disappearance of persons was adopted by the officers of the Argentine Armed Forces before taking power, the March 24, 1976, and is the key to the failure of his government, which lasted until December 1983. 
Before the coup, the Chief of Naval Operations staffs met to all units of the largest naval base in Argentina. He explained that detainees who were sentenced to death by secret courts without guarantees of defense in naval aircraft would be transferred to sea and thrown into the water. He said he had consulted this method with the ecclesiastical authorities. When officers returned anguished flights, chaplains were told that the war was to kill, but the flight was a Christian form of death, because the victims did not suffer. With biblical parables cuartelera adapted to the logic explained to them that it was necessary to separate the wheat from the chaff.
The Argentine Episcopate was conducted during the two decades prior to the coup by fundamentalists bishops. The Thomist revival initiated by Leo XIII, Catholic Action organized by Pius XI as a militia at the service of the hierarchy for christanization of society in crisis from the message of Pius XII on Christmas Day 1944, resigned acceptance of pluralist democracy that was visible on the political horizon after the collapse of totalitarianism. 
Far from it, in Argentina retained the major archbishops of the country and their own president of the Episcopal Conference, through the bishops and Adolfo Tortolo Antonio Caggiano, who were also holders of the General Vicariate military. 
Received the paintings intellectual input and an organization that was highlighted in the colonial war in Algeria, Cité Catholique. His chaplains supported the criminal methods of the French Army and later joined the rebellion of the OAS. After the defeat chaplains colonels and fled to Argentina, where in exchange for shelter taught the methods of kidnapping, torture and enforced disappearance. Used for training in Argentina Gillo Pontecorvo's film filmed to denounce the atrocities committed in La Battaglia di Algeri. 
In Argentina and France were based on natural law and Christian doctrine to assert the legitimacy of discarded media so called "liberal sentimentality", including torture and execution of unarmed opponents even in a just war. But while the primacy of France and military vicar general, Cardinal Feltin, condemning such procedures as unchristian, the primate of Argentina and military vicar general, Cardinal Caggiano, the approved. 
The Cité masterpiece Catolique is Marxism-Leninism, a book written in 1961 by its founder Jean Ousset. The work was published in Buenos Aires a few months later in France. The translator was the intelligence chief Colonel Army and its prologue, Cardinal Caggiano. According to Caggiano, it must "prepare the decisive battle", but the enemies still "have not pressed arms." As often happens in a continent import the doctrine of annihilation preceded the revolutionary uprising.
From Mugica to Baseoto 
"The Church in Latin America, held at the Second General Conference of the Episcopate, focused his attention on the man of this continent, who lives a decisive moment in its historical process. In this way she has" strayed "but has" back "to the man, knowing that" to know God is necessary to know the man. " 
"The Church has sought to understand this historical moment of Latin American man in the light of the Word, which is Christ, in whom is manifested the mystery of man. 
"This awareness becomes the present to the past. Upon examination, the Church sees with joy the work done so generously and expresses its appreciation to all who have traced the grooves of the gospel in our land, those who have been active and charitably present in various cultures, especially indigenous, the continent; those living prolonging the educational work of the Church in our cities and our countryside. Recognizes that not always, throughout history, were all members, clergy or lay faithful to the Spirit of God. Looking this joyful checks delivering many of their children and also the fragility of their own couriers. Acata the judgment of history on these lights and shadows, and want to take full responsibility rests historical on it in the present. 
"It is not enough for some reflection, achieve greater foresight and talk, it is necessary to act. Has not ceased to be this time of the word, but it has become, with dramatic urgency, the time for action. It's time to invent creative imagination should perform the action that will be carried to term with the boldness of the Spirit of God and balance. This assembly was invited to "make decisions and establish projects, only if we were willing to run as our personal commitment, even at the cost of sacrifice. " 
"Latin America is obviously under the sign of the transformation and development. Transformation that, in addition to occur with extraordinary speed, and move touches all levels of man, from the economic to the religious. 
"This indicates that we are on the threshold of a new period of history of our continent, full of zeal for full emancipation, liberation from all bondage, personal maturity and collective integration. Perceive here prenuncios the painful birth of a new civilization. We can not interpret this gigantic effort rapid transformation and development as a clear sign of the Spirit that drives the history of men and peoples to their vocation. We can not find in this will increasingly tenacious and hasty transformation, traces of the image of God in man, as a powerful dynamism. Gradually this dynamism leads to the increasing dominance of nature, into deeper customization and fraternal cohesion and also to an encounter with the One ratifying, purifies and deepens the values ​​achieved by human effort. 
"The fact that the transformation of our continent attending their impact reach the whole man is presented as a sign and requirement. 
"We can, in fact, Christians, fail to sense the presence of God who wants to save the whole man, soul and body. On the final day of salvation God will raise our bodies also, for whose redemption groan now, having the first fruits of the Spirit. God raised Christ and therefore all who believe in Him Christ, actively present in our history, anticipates his eschatological gesture not only impatient man longing for his complete redemption, but also in those conquests, as signs forecasters, is managing the man through an activity in love. 
Just as Israel once, the first town, experiencing God's saving presence when freed from the oppression of Egypt, when he did cross the sea and led him to the land of promise, so we, the new people of God, not We can not help feeling its way that saves, when given "true development, which is the step, for each and for all, from less human conditions to more human conditions. Less human: the lack of material which are deprived of vital minimum, the moral deficiencies of those who are mutilated by selfishness. Less human: the oppressive structures that have come from abuse and abuse of power, the exploitation of workers or to unjust transactions . More human: the rise from poverty to the possession of necessities, victory over social scourges, the expansion of knowledge, the acquisition of culture. More human too: increased esteem for the dignity of others , orientation towards the spirit of poverty, cooperation for the common good, the desire for peace. More still human: the acknowledgment by man of supreme values, and of God, which of them is the source and the end. More human, finally, and especially, faith, gift of God accepted by the good will of men, and unity in the charity of Christ who calls us all to share as sons in the life of living God, Father of all men. " 
"In this transformation, behind which is expressed the desire to integrate the full range of time values ​​into the overall vision of the Christian faith, we become aware of the" original mission "of Latin America:" vocation to join in a new synthesis and great, old and modern, spiritual and temporal, what others gave us and our own originality. " 
"In this General Conference of Latin American Espiscopado has renewed the mystery of Pentecost. Around Mary, Mother of the Church, whose sponsorship attend this continent since its first evangelization, have implored the Holy Spirit lights and persistence in prayer, we have fed the bread of the Word and the Eucharist. This word has been intensely thoughtful. 
"Our thoughts headed the search for a new and more intense presence of the church in the current transformation of Latin America, in the light of Vatican II, according to the theme set for this conference. 
"Three major areas on which rests our pastoral care, have been addressed in relation to the transformation of the continent. 
"First, the area of the promotion of man and peoples to the values ​​of justice, peace, education and family. 
"Secondly, it served the need for evangelization adapted and maturing in the faith of the people and their elites, through catechesis and liturgy. 
"Finally addressed problems relating to members of the Church, that require intensified its unity and pastoral action through visible structures, also adapted to the new conditions of the continent. 
"These findings are the result of the work of this Second General Conference of Latin American Bishops, in the hope that the whole People of God, encouraged by the Spirit, commit forces to its full realization. 
[Introduction of FINAL DOCUMENTS OF MEDELLIN, 1968 
II GENERAL OF LATIN AMERICAN BISHOPS CONFERENCE (CELAM)] 
More information: http://www.mscperu.org/biblioteca/1magisterio/america_lat/bl_medellin.htm 
This position really revolutionary Latin American church was eventually aborted in the next decade due to realignments inside the Church promoted by the conservative papacy of John Paul II, through whose ministry the Church did, once more sincere option by the rich.
As proposed Caggiano medieval crusade against the Moors as the paradigm to follow for the struggle against communism in the last decades of the twentieth century, the Second Vatican Council moved a step beyond that Pius XII and reconciliation with the world included up to Soviet bloc. 
The Argentine fundamentalists aggiornamento resisted as they could. The French schismatic bishop Marcel Lefebvre Argentine Cardinal Caggiano mentioned among his supporters but chose not manifest in the minority, awaiting a more favorable opportunity. 
In 1969 the Argentine bishops approved a document that tried to read the signs of the times, according to the Council and the Medellin documents CELAM. At the request of an active minority of bishops said the unjust structures of oppression equivalent to a sin and that if the rule was expressed in all fields, also the release should be in the political, economic, social and cultural. Argentine bishops said they would participate in the release process with evangelical love violence. But when a generation of young Catholics tried to apply these teachings, found the Episcopate closing ranks with the defenders of these structures of sin, blessing the arms of those who would slaughter them and advising them to repressive methods that would enable the Church to look away, as the forced disappearance of persons. 
The experience of Chile, where the first concentration camp operated in a football stadium in the light of the world, was decisive. No less than their Argentine counterparts anticommunist, Cardinal Raul Silva Henriquez denounced these abuses and the Church became the main antagonist of Pinochet's repressive policies. The Argentine bishops chose the underground, to avoid having to decide. So reluctant was to report what happened to the first lists of victims and the first orders of explanations were driven by some Brazilian bishops, including Archbishop of Sao Paulo, Paulo Evaristo Arns. 
The abductions were carried out in view of the neighbors of the houses looted or coworkers in the office taken by assault by armed men who held official authority unmistakable signs and in many cases police protection.However, when the relatives who had attended the disappearance impotent judicial system resorted to looking for information, tens of thousands of times the response was negative. Nothing is known of that person, any public authority ordered his arrest, it is impossible to determine where you are. This combination of evidence and denial was devastating and erected the missing persons policy the main source of terror. The most outrageous things could happen without disturbing the appearance of normality with continuing daily life of those who had not suffered that experience left. The bishops expressed concern, but in such general terms that might be thought that the missing persons were taken traveling in a flying saucer by mysterious aliens. The evidence at the trial to joints 1985, journalist Jacobo Timerman explained why he had decided to proceed regardless of the law. The Navy chief, Admiral Emilio Massera, told a Vatican affect word "international credit." 
-It would be preferable that dictate martial law and implement the death penalty, but with opportunity to defend in court, argued Timerman. 
'Then the Pope intervene and pressure against the Pope would be very difficult shot, said an employee of Massera. 
A few months after Timerman himself was kidnapped. In demonstration of his theory, life saved by the intervention of the Vatican. 
Also General Ramon Genaro Diaz Bessone, one of the six most senior military leaders who seized power in 1976 and retired Army once was minister of Videla and wrote several books justificatory of the dirty war, said the disappearance method people forced adopted by fear of the reaction from the Vatican. In an interview with French journalist Marie-Monique Robin, and explained the reasons for the secrecy repressive: 
- Do you think we could shoot 7,000? When shooting three just, look at the mess that the Pope armed Franco. We come the world over. You can not shoot 7,000 people. 
It is possible that the clandestine nature of the extermination has delayed the start of the international pressure on the military junta. But the claim that it was possible away tens of thousands of people and have the family resigned silence, as if those people never existed, would prove unworkable and is the basis of the failure of the military dictatorship. This was true despite the cooperation of the Church. 
In May 1977, the bishops demanded explanations from the government on the missing. The dictator Videla said there were five causes of disappearance: underground pass, elimination by "a subversion" self-kidnapping "to disappear from the political scene", suicide and just finally "excessive repression of the forces ". He said it was impossible to quantify the origin of each of these events, which are "not justified but may be understandable." This cynical statement prompted a jubilant letter from the president of the Bishops, Cardinal Primatesta: to speak well Videla was "manly rectitude and sincerity, firmness and Christian courage" that will adorn and honor in their selfless struggle "against the conspiracy of evil and violence unpatriotic ". 
In December 1977, Videla insisted to foreign journalists missing "are not, there are missing". The former general Viola in 1979 called "absent forever." Former General Galtieri said next year he would not answer the Army and Minister of Interior, General Harguindeguy, boasted that the men of the dictatorship only confessed to his God. This insane policy provoked a backlash to confront was sought and assumed the task organizations of human rights defenders. 
The visit of the Human Rights Commission in 1979 and its complete report in 1980, the Nobel Peace Prize the following year to Adolfo Perez Esquivel, the lost war against Great Britain for control of the Falkland Islands, revealed the inability to sustain over time the abolition of reality by decree. 
Before handing over power, the military issued an amnesty decree that banned future research on the horrors of his government. But the retreat in disarray after loss to Great Britain which received logistical support from the United States, allowed that amnesty was declared invalid. Unlike other countries that chose one way or another, in Argentina there was thus a Truth Commission, as criminal proceedings which were judged the military heads of human rights violations. 's research advocates agencies human rights were the basis on which worked the National Commission on the Disappearance of Persons in 1984 and also the source of a large amount of evidence in the trial of the military juntas early 1985. The report condemns Conadep and the heads of the military juntas first brought some peace to private families violently from their loved ones. But serious obstacles prevented trials will advance to the direct executors. The military uprisings that occurred from 1987 led to the endpoint laws and due obedience and pardon decrees signed by Presidents Raul Alfonsin and Carlos Menem. Though the company was challenging the impunity, other problems such as the economic crisis , attracted his attention. It seemed that after so many years of military tension and economic instability, Argentina society was willing to accept a pragmatic compromise. The requirement that the military took charge of his acts had lost collective high on the agenda. Menem thought the memory of the past was gone. But again the hard facts to disprove this claim was also excited to military and Alfonsin. We can not forget the orders of Prince.
Far from it, the laws and decrees of pardon revived the demand for truth and justice. That which allowed no concrete policy in court, rooted in the consciousness of society with such force that a decade later, would not only advance in the elucidation of the case, but also for the annulment of the impunity laws and restart the prosecution of perpetrators. This was demonstrated in 1995, spontaneous confession Navy Captain Adolfo Scilingo, the first officer of the Armed Forces to recognize their personal involvement in the killing of prisoners, who were thrown alive into the sea from aircraft Prefecture and the Navy. Invoking cultural norms dating back to the Stone Age, several relatives of the disappeared, led by founding president of CELS, Emilio Mignone, asked the Court to declare the right to truth and grief, and the obligation of respect for the human body. This has been part of humanity's cultural heritage since Neanderthal man was buried in a cave on a bed of branches and covered with a blanket of flowers. The cult of the dead is a sign of humanizing even more important than the use of tools or fire, sets us apart from the rest of the animal kingdom. Who we are denied the right to bury our dead we deny our own humanity, Mignone said. Justice acknowledged those rights, said that the State was required to reconstruct the past and reveal what happened to each disappeared. Thus began the trial of truth that then spread to the rest of the country.
On the twentieth anniversary of the 1976 coup tens of thousands of people mobilized in the streets of the country made explicit a new social consciousness. In this new climate, old causes accelerated in several European countries against those responsible for the disappearance of their citizens in Argentina.

"Bad Habits in the Garden of the Republic". Chapter 1. Investigation performed at the Tucuman province. . National Radio Tucumán LRA15 "Mercedes Sosa". Directed by Ramiro Rearte. Reporter: Mercedes Jimenez. Stories: Felipe Yapur. Interpretation: Sergio Marinoff
The cause of greatest impact was launched in Spain by the prosecutor Carlos Castresana, in which the judge Baltasar Garzón ordered the extradition of an Argentine military hundred. It was not in Spain or crimes against Spanish citizens in Argentina, but against Argentines in Argentina. This is the principle of universal jurisdiction, which inspired by the ancient ius cogens preaches that certain heinous crimes and heinous hurt all mankind and must be punished wherever they are authors. In a similar process, the former Chilean dictator Augusto Pinochet was arrested in 1998 during a visit of pleasure to London, and began a trial for extradition to Spain to stand trial for crimes committed in Chile against Chilean citizens. It is difficult to attribute to mere coincidence that this happened when you met half century of the United Nations adoption of the Universal Declaration of Human Rights. 
The hypersensitive Argentine judges who for years had not taken advantage of the gaps left by the laws of impunity only took hours to accompany Massera and Videla Pinochet in the headlines of the world press. Both were arrested for the theft of missing children, crime whose prosecution had never prevented laws. 
The creation of international tribunals for Rwanda and the former Yugoslavia, the establishment of the International Criminal Court in Rome and its ratification even by former U.S. President Bill Clinton in the final days of his administration, gave a global perspective to the new horizon that could see the Argentina. As we approach the 25th anniversary of the military coup of national and international conditions were the most likely in decades: Pinochet stripped of immunity on his return to Chile and a hundred of their comrades detained or on trial, the generals Carlos Suarez Mason and Santiago Riveros condemned by justice Italian after the process in the classroom Rebibbia bunker, Alfredo Ignacio Astiz dismissed at the request of the Navy itself by confessing in an interview that he was the man best equipped to kill a journalist or a politician Suarez Mason extradition requested by prosecutors Nuremberg, the truth trials in full swing in different Argentine courts; former dictators Videla and Massera and a dozen senior leaders of the dictatorship imprisoned for stealing babies, a case opened in Buenos Aires against Videla, Pinochet and the Former Paraguayan dictator Stroessner by Operation Condor, crimes against humanity declared imprescriptible and not subject to amnesty by the Federal Chamber of Buenos Aires in a case against Pinochet for the murder in Buenos Aires of General Carlos Prats, by the same group DINA who attacked Rome against Bernardo Leighton DC politician. 
The Center for Legal and Social Studies found that it remained legal reasons, neither ethical nor political, national or international, sostuvieran impunity laws and asked the justice to admit them void. Federal Judge Gabriel R. Cavallo made ​​in that approach in March 2001. Two weeks later, the Inter-American Court of Human Rights (the highest court of law recognized by the Argentina Constitution amended in 1994) decided at its headquarters in Costa Rica a similar case.When judging the "Slaughter of Barrios Altos", committed by a group of Peruvian military during the presidency of Alberto Fujimori, established that serious human rights violations can not be amnestied or cease criminal prosecution over time. 
The fleeting governments of Fernando de la Rua and Senator Eduardo Duhalde tried to stop the advance of the causes reopened and denied the Argentine military extraditions requested by Spanish justice. The new President Nestor Kirchner did not share that idea and made ​​it known. In his first week in office he retired to the military leadership that had been part of a negotiation with Duhalde and the Supreme Court to guarantee impunity. Also repealed the decree of De la Rua to shirk judges extradition requests, drove the impeachment of members of the automatic majority on the Supreme Court Menem and led the legislative override impunity laws that Congress provided in August 2003. That was also declared invalid by the Supreme Court, that invoked the Inter failure of Barrios Altos, mandatory for Argentina since the constitutional reform of 1994. The March 24, 2004 signed the resolution by which the estate of the ESMA will be devoted to a Space of Memory and Human Rights. In 2005, we identified the remains of three Mothers of Plaza de Mayo who had been kidnapped 28 years earlier when in a Church gathered signatures and money to publish a report on the disappearance of their children, without the hierarchy felt compelled to claim for this sacrilege. Worse, when the Conference of Superiors of Religious Orders in France Argentina asked the Church to intercede for the two nuns who were kidnapped along with the Mothers, Primatesta Cardinal replied that "we expect the open or veiled accusations of collusion of priests or religious associations or subversive type movements unacceptable for the Christian, are all cleared and no one has been guilty of such criminal mistake. " The entire transit was rebuilt: after being tortured at the ESMA naval aircraft dumped them from the sea, their bodies returned to the beach. 
The missing are not, do not exist, are missing. The sentence sinister dictator Videla, along with the idea that church that could be considered a Christian form of death returns again and again, as the worst punishment for that criminal vanity. Nothing has so much life in Argentina as missing. 
Source: Página/12, 14/05/06

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Victor Hugo Morales and Horacio Verbitsky, on the'' complicity'' of the Church with the worst dictatorship in Argentina's history.

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By Horacio Verbitsky
"There must be a" 
At 30 years after the coup that endorsed the Church retry Graves bleaching, with the publication of new documents and antique collection. Ignores basic texts, maims others and were not indicated whether public or secret. Public criticism of repressive acts Episcopalians but fellowship meetings in which communicated its commitment to dictatorship and extolled the "good image of the supreme authorities." There is no reason to maintain the close of the. 
Announcing the release of church documents volume "Church and Democracy in Argentina", the newspaper "La Nación" thus said "the bishops takes the lead or 'primerea'-term usually used Bergoglio-to numerous entities they will remember the 1976 military coup. " 
If that was the goal, was successful: my new book Double Play. The newly Military Catholic Argentina will start shipping this week, ten days after the taking complacent presented by Cardinal Jorge Mario Bergoglio. The comparison of the two is recommended for those who wish to submit the official story to critical review, with the Church documents subtract vainly tried to research. Tomorrow at 7:30 am I give to the press at the City Hotel Bolivar Street a first batch of documents necessary to undertake this task.
Support the coup
Holy wordsand statements These accomplices of state terrorism.
In November last year the bishops produced the document "A light to rebuild the Nation" title revealing the role the Church has not ceased to be attributed. Not find anything better to recycle paper 1981 "Church and National Community," which was the church resigned acceptance of the principle of popular sovereignty and the recognition of the autonomy of the temporal society pluralist. It is equivalent to the 1944 Christmas Eve speech of Pope Pius XII, when it was inevitable the defeat of Nazism in the war.Its axis was called reconciliation, ie the military rescue after disasters committed. The Church admitted that national consciousness justice was located "in the middle of his desires". However, he warned that it was necessary "to establish equality and equality between the parties in conflict" and "achieve that higher form of love which is forgiveness." In "A Light" for the first time the Bishops said that the dictatorship committed "crimes against humanity", but also called upon to judge the "crimes of the guerrillas" in a new attempt to equal despite having admitted that they were comparable. The paper this week, "Remembering the past to build wisely this" is more sober, but insists on the return line and Cassaretto Laguna 1995. The coup was "agreed by the leaders of those moments," he says, without reference to the active role of the episcopate, and contends that the memory only makes sense as a means of reconciliation. Rejects both impunity (for which he can not advocate) as the "grudges and resentments that can divide and face" as always been called to demand justice. Less subtle is the documentary compilation released on March 10. The chapter on human rights defense argues that "we should not be afraid of the truth of the documents." In truth, no. But its handling itself. For example, this chapter aimed to prove that the Church has always condemned all violence, opens with the Document of San Miguel, which in April 1969, adapted to the reality of the country's conclusions CELAM Conference in Medellin. But point 2 is stopped abruptly and without explanation, is passed through 4. The truncated end of Section 2 says that evangelization is the duty of the bishops "to work for the total liberation of man and illuminate the process of changing unjust and oppressive structures generated by sin". The missed point 3 is one in which the bishops ruled that "the release should be performed in all areas where there is oppression: the legal, political, cultural, economic, and social". The introduction of the same document, also suppressed, said that in compliance with the guidelines established by Paul VI (which included a pastoral preferentially directed to priests, students, workers and young people, in a continent marked by "change in all spheres ") the bishops would" love gospel violence to publicly proclaim our commitment in all its dimensions ". When young people more generous than the country produced in the twentieth century followed the path outlined in this document, the bishops blessed the arms of the oppressors who were massacred. Episcopal documents the early years of the 70's are very different from the later, because they reflect the climate of revolution with the Movement of Priests for the Third World conditioned to that bishops, who feared him as a "parallel magisterium" , according to the alarmed expression of several bishops gathered in the Memo reserved "in the Church hotspots Argentina", produced by the Episcopal Conference of Argentina in October 1972 and that, certainly not interested figuraen this collection. The tome does not mutilate the documents after the 1976 coup that took public dissemination and allow comparison. But omits several that were commended to the dictatorship, organizes the material in chronological order without indicating what parts were public and secret and only summarized in a few lines of fellowship meetings of the Executive Committee or the President with the military junta or its presidential delegate or the Liaison Committee secretaries of the three Armed Forces. The memo on the meeting of Primatesta, Juan Carlos Aramburu and Zazpe with Videla, Emilio Massera and Agosti of November 15, 1976 Executive hides the Episcopal Commission informed them joining the dictatorship, because "a failure would, in all probability , Marxism ". Public criticism lawless repression but hides alone even attributed it to intermediate levels, while highlighting "the remarkable efforts of the government towards the country" and "good image of the supreme authorities." To not be forced to "embarrassing silence our consciences that, however, will not serve the process" or "a confrontation that honestly did not want" the Church proposed to open a "channel of communication" which integrated the bishops Laguna, Galán and Mario Esposito. The following year, Laguna recognized the complete ineffectiveness of the Liaison Committee. The overall emphasis is theirs, in a handwritten note to Zazpe. However, the kind monthly meetings continued throughout the military regime. Commenting on the letter, in 2002, Galán Laguna wrote: "Who will give us power to live again with the experience". Fantasy vain. You only live once. As believers are supposed to be when you follow Laguna Galan will meet in hell.Laundering graves None of this will be in the new editorial laundering episcopal graves which Bergoglio (author of the phrase on the full report, as Brinzoni revealed in an interview) inaugurated his term as head of the Church Argentina. However, it is well archived in Suipacha Street headquarters, whose assignment the bishops asked the dictatorship with the illusion of moving to "a house much more palatial", waiting for some future driving to the past uncontaminated decide open consultation. Source: Página/12, 03/17/96

Blackboard Jungle 
The excommunication of Miguel Hidalgo y Costilla (1811, hero of the independence of Mexico) by Pope Pius VII is a document to shame. Still waiting for the Catholic Church an apology to the people of Mexico, an apology to accompany the post mortem removal of the excommunication for a church minister who gave his spirit to abolish slavery (tolerated and even blessed by Church time), and to establish a reign sovereign republic where liberty, equality and fraternity. Cursed by the church, Hidalgo will forever be remembered as the priest generous, idealistic, or better, as the father of the Mexican nation. Excommunication of Miguel Hidalgo y Costilla "By the authority of Almighty God, the Father, Son and Holy Spirit , and of the holy canons, and the Immaculate Virgin Mary mother and nurse of our Savior and heavenly virtues, angels, archangels, thrones, dominions, potatoes, cherubim and seraphim and all the holy patriarchs and prophets, and the apostles and evangelists, and of the Holy Innocents, who at sight of the Holy Lamb are found worthy to sing the new song, and of the holy martyrs and holy confessors, and holy virgins, and saints, together with all the holy elect of God, excommunicate and anathematize, and thresholds kidnapped Church Almighty God, in order to be tormented by eternal and tremendous suffering, along with Dathan and Aviran, and those who say to God, Depart of us! others! because we do not want one of your ways and just as fire is extinguished by road water, which is the light extinguished in him forevermore. That the Son, who suffered for us, curse him. That Holy Spirit who was given to us in baptism, curse him. May the holy cross which Christ for our Salvation rose triumphantly from his enemies, curse him. May the holy and eternal Virgin Mary, mother of God, curse him. " "Let all the angels and archangels, principalities and powers, and all the armies of heaven, curse him. May St. John the Forerunner, and St. Peter and St. Paul and St. Andrew and all the other apostles of Christ together, curse him. Y hopefully the rest of his disciples and the four evangelists, who by their preaching converted the universal world, and may the holy company of martyrs and confessors, who by their holy works are found pleasing to God Almighty, curse him. wish that the Christ of the Holy Virgin condemn him. Hopefully all the saints from the beginning of the world and all ages, who are beloved of God be condemn him, and wish that the heavens and the earth and all things that are in them, condemn. Which is sentenced wherever you are, at home or in the field, on the roads or on the sidewalks, in the forests or water, or even in the church. he be cursed in living and dying, in eating and drinking, in fasting or thirsty or snoozing in sleeping, in waking or walking, standing or sitting, lying or walking; mingiendo or cancando and all indents. he be cursed inwardly and outwardly. he be cursed in his hair. he be cursed in his brain. he be cursed in the crown of his head and on his temples, in his forehead and in his ears and eyebrows and on his cheeks, in his jaw and into his nostrils, in his front teeth and his molars, on his lips and in his throat, in his shoulders, in his wrists, in his arms, in his hands and fingers. That is convicted in his chest, in his heart, and in all your body's organs. Which is convicted in his veins, in your muscles in your hips, in your legs, feet and toenails. he be cursed in all seams and joints of your body. That from the top of your head to the soles of your feet, there is nothing good in it., that the Son of the living God, with all the glory of his majesty, curse him, and the sky with all the powers in it to rise up against him, curse him and condemn him. " "Amen. Amen amen." This ban of excommunication was revealed the father of the Mexican nation on July 29, 1811, before being passed by arms.

ACCOMPLICE CHURCH AND THE CHURCH OF THE PEOPLE. VICTIMS OF CHURCH


priests murdered and / or disappeared - P. Carlos Francisco Mugica. Killed on 05/11/74. Buenos Aires - P. Carlos Dorniak. Killed on 21/05/75.Bahia Blanca - P. Nelio Rougier-det. Cordoba, 9-75. Missing. - P. Miguel Angel Urusa Nicolau-arrested on 01/01/76, Rosario. Missing. - P.Francisco Soares. Killed Carupá 13/02/76 (Tiger). - P Joseph Tedeschi. Killed on 02/02/76. Villa Itatí (Bernal). - P. Pierre Fourcade, arrested on 03/08/76. Missing. - P. Peter Duffau (Pallotine) Killed on 07/04/76. Buenos Aires - P. Alfredo Kelly (Pallotine) 4-7 Assassinated-76-B. Ace - P. Alfredo Leaden (Pallotine) Killed on 04/07/76. Buenos Aires - P. Gabriel Longuevillet. Killed on 18/07/76. Charnical (La Rioja). - P. Carlos Murias God. Killed on 18/07/76. Chamical (La Rioja) - P. Federico Hectot Baccini, arrested on 11/25/76, La Plata. Missing. - P. Paul Gazzari, arrested on 11/27/76. Missing BA.(Confirmed by Scilingo ESMA.) - P. Carlos Armando Bustos, arrested on 08/04/77. Missing BA. - P. Mauricio Silva Iribarnegaray, arrested on 14/06/77. Missing BA. - P. Jorge Adur (Assumption), arrested on 01/07/80.











Brazil. Missing.
- P. Jorge Galli, arrested in 1976. St. Nicholas. Missing.
- P. José Colombot killed Bishops - Bishop Angelelli Emique. Killed on 08/04/76. Punta de los Llanos (La Rioja). - Bishop Carlos Ponce de León. Killed on 07/11/77. San Nicolas (Buenos Aires) Priests prisoners - P. Francisco Gutierrez - P. Hugo Mathot - P. Gianfranco Testa - P. Silvio Liuzzi - P. Elias Musse - P. Raul Troncoso - P. Francisco Javier Martin - P. René Nievas - P. Joaquin Nunez - P. Dinelli Omar Clandestine Centers Priests and released - P. Nestor Garcia - P. Patrick Rice - P Jose Czerepack - P. Orlando Yorio - P. Santiago Renevot - P. Rafael Lacuzzi - P. July Suan - P. Bernardo Canal Feijoo - P. Luis Lopez Molina - P James Weeks - P. Francisco Jalics - P. Italo Gestaldi - P. Marciano Alba - P. Anibal Coerezza - P. Pace Dalteroch - P Jorge Galli - P.Gervasio Mecca - P. Luis Quiroga - P. Angel Zaragoza - P. Raul Acosta - P. Roberto Croce - P John Dienzeide - P. Esteban Inestal - P. Diego Orlandini - P.Eduardo Ruiz - P. Joaquín Muñoz - P. John Testa - P. Paul Becker - P. Roberto D'Amico - P John Filipuzzi - P. Antonio Mateos - P. Aguedo Pucheta - P.Victor Pugnata - P. Jorge Torres Seminarians killed and disappeared - Salvador Barbeito (Pallotine). Killed on 04/07/76. Buenos Aires - Emilio Barletti (Pallotine). Killed on 04/07/76. Buenos Aires - Mark Cirio (Fellowship of the Gospel), arrested on 17/11/76. Missing. - Carlos A. Di Pietro (Assumption), arrested on 04/06/76. Missing. - Juan Ignacio Isla Casares, arrested on 03/06/76. Boulogne. Missing. - Alejandro Dauza (La Salette), arrested on 08/03/76. Cordoba.(Later released) - Alfredo Velarde (La Salette), arrested on 08/03/76. Córdoba (then released) - Daniel Garcia (La Salette), arrested on 08/03/76. Córdoba (then released) , José Luis de Stefano (La Salette), arrested on 03/08/76. Córdoba (then released) - Anibal Gadea was arrested in 1977. Missing. - Humberto Pantoja.Religious men and women disappeared - Brother Raul E. Rodriguez (Assumption), arrested on 44-76. San Isidro. Missing - Sr. Alice Domon, arrested on 12/08/77. Missing BA. - Sr. Léonie Duquet, arrested on 12/10/77. Missing BA. - Brother Julio San Cristobal (Lasallian), arrested on 02/05/76.






































































Missing 
- Brother Hugo A. Corsiglia, arrested on 08/10/77. Missing BA.
- Brother Luis Oscar Gervan, arrested on 04/11/76. Tucumán. Missing.
- Brother Henri of Solan Betumali (Frat. the Evang.), arrested in 1976, released 1978. Catholic laity victims of repression - Maria del Carmen Maggi. det.05/09/75. Dean Faculty of Humanities of Mar del Plata. Murdered on 3/23/76. - Daniel Bombara, arrested 12-75. JUC Bahia Blanca. Missing. - Jose Serapio Palacios. det. 12-75. JOC. Missing. - Beatriz Perez Carbonen Weiss, arrested on 05/14/76, Bajo Flores (Buenos Aires). Missing. - Horacio Pérez Weiss, arrested on 14/05/76. Bajo Flores (Bs As). Missing. - Martha Vásquez Ocampo Mada Lugones, arrested on 05/14/76. Bajo Flores. Missing. - Cesar Amadeo Lugones, arrested on 14/05/76. Bajo Flores. (Buenos Aires). Missing. - Francisco Blato. Missing. - Monica Maria Candelaria Mignone, arrested in Bajo Flores, 14/05/76. Missing. - Mary Esther Lorusso, arrested on 14/05/76. Bajo Flores. (Buenos Aires) Disappeared. - Monica Quinteiro. Ex Religious Sisters of Mercy, arrested on 05/14/76. Bajo Flores. (Buenos Aires) Disappeared. - Maria Femanda Noguer, arrested June '76. Olives. Missing. , José Villal, arrested in June of '76. Olives. Missing. - Alejandro Sackrnan, arrested in June of '76. Olives. Missing. - Esteban Garat, arrested in June of '76. Olives. Missing. - Valeria Dixon Garat, arrested in June of '76. Missing. - Robert Van Gelderen, arrested in June of '76. Missing. - Ignacio Beltran.














Buenos Aires. 
- Alberto Rivara. det. '76. Bahia Blanca. Missing.
- Horacio Russin. det. '76. Bahia Blanca. Missing.
- Nestor Junquera. det. '76. Bahia Blanca. Missing.
- Maria Eugenia Gonzalez, arrested in '76. Bahia Blanca. Missing.
- Luis Oscar Gervan, arrested in '76. Tucumán. Missing.
- Luis Congett, arrested in '76. Caritas. San Justo. Missing.
- Dario Antero Esquivel, arrested in '77. Paraguayan. JOC Lomas de Zamora. Missing.
- Eduardo Luis Ricci, arrested in '77. JEC de La Plata. Missing.
- Adriana Landaburu, arrested in '77.
 Federal Capital. Missing.
- Leonor Landaburu of Catnich Rosario, arrested in '77.
 Federal Capital. Missing.
- Juan Carlos Catnich, arrested in '77.
 Federal Capital. Missing.
- Susana Carmen Moras, arrested in '77. President of the Juv. Catholic Action. Missing.
- Marco Antonia Susan, stopped in '77. Christians for Liberation. Our Lady of Mount Carmel. Villa Urquiza. Cap.
 Federal. Missing.
- Roque Agustin Alvarez, arrested in the. '77.
 Avellaneda. Missing.
- Armando Corciglia, arrested in the 'W7. JUC. Florencio Varela. Missing.
- Juana Cecilia Minervine, arrested in '77. Christians for Liberation. Missing.
- Adhelma Laura Godoy, arrested in '77. UCA. Mar del Plata. Missing.
- Oscar de Agnelli, arrested in '77. UCA. Mar del Pla-ta. Deasparecido.
- Rice Fatima Cabrera, arrested in '77. Released.
- Mark Cyril. Missing.
- Juan Pedro Sforza. Missing.
- Gertrude Hlaszick, arrested in '78. Missing.
-lose Poblete, arrested in '78. Missing.
- Monica Brull, arrested in '78. Missing.
- Juan Guillen, arrested in '78. Missing.
- Rengel Gilberto Ponce, arrested in '78. Missing.
- Adolfo Fontanella, arrested in '78. Missing.
- Roberto Tomás Abad. Missing.
- Raul Roque Macan. Missing. Protestants arrested and / or missing - Mauricio Lopez. Rector National Univ of San Luis, arrested on 01/01/77. Mendoza.Missing. - Elizabeth Kasemann, arrested in '77. Missing. - Anna Patricia Erb, arrested on 13-9 76. - Victor Paul Boinchenko. Pastor of the Evangelical Church of Cosquín. Córdoba, arrested on 04/03/76. Missing. - Boinchenko Lilian Jane Coleman, arrested on 03/04/76. Missing. - Oscar Alajarin. Methodist Church.MEDH, arrested on 05/04/76. Missing. Source: "The Church accomplice and the People's Church" published by human rights organizations, Buenos Aires, 1996, reproduced by Equipo Nizkor, Madrid. July 20, 1997




"The offense of the sect in the Latin American Southern Cone intensified after 1980 with successive high officials travel to Uruguay, Paraguay, Chile and Argentina to establish in our country subsidiaries of International CAUSE-the political wing of the sect, and correspondents for their day in the United States, one in Castilian language, which are published in New York and Los Angeles. Among respondents included the presidents Stroessner and Pinochet, the Uruguayan army chief General Luis in Argentina Queirolo and admirals Massera and Lambruschini and former presidents Onganía and Levingston. penetration in Uruguay was spectacular and are calculated in $ 60 million investments, including a daily, a printing frontline banks and the Victoria Plaza Hotel in Montevideo main "(8). As a collaboration with the military dictatorship of the sect newspaper in New York, News World, published in late 1979 an interview with a supposed "Mother of a subversive" pointing found in Uruguay to threats of the Montoneros. It was Mrs. Thelma Jara de Cabezas, was actually clandestinely held at the School of Naval Mechanics, according to his detailed account to the federal chamber of the federal capital, in the trial of the former commanders.Confirms that statement Mrs. Cabezas in September of that year was moved to Montevideo, with false documents, to be interviewed by two American journalists. (9) 13 to July 17, 1980, CAUSA (Confederation of Associations for the Unification of American Societies) held a seminar at the Hotel Libertador in Buenos Aires, with the sponsorship of the Catholic University of La Plata. It was attended Moon Wizard, Colonel Bo Hi Pak and participation of General Diaz Bessone and former presidents of ipso Onganía and Levingston. On that occasion, Pak and Plaza exchanged speeches. The first thanked "the inspired guidance and help of Bishop Square, who sincerely admire and respect as a champion of God and freedom at this time." The sgundo replied saying that "we must confront Marxism in its ideology ... The Rev. Moon chose to challenge the causes of violence in the theory of Marxism obsolete ... We emphasize the Colonel Pak activity in their struggle against Marxism, but also in its counterproposal "(10). Square would have been the nexus for the trip to South Korea then chief of staff of the Argentine Army, Joseph Arguindeguy, who moved to Seoul with his wife and two colonels Bo Invitational Hi Pak. In February 1985, the political wing of the sect organized a meeting in Paris over a hundred senior military officers to discuss the situation in Central America. From Argentina generals attended Diaz Bessone, Osiris and Mallea Gil Villegas, Admiral and Brigadier Fitte Martinez Quiroga. During the first week of December 1985, twelve Latin Americans who once occupied the constitutional presidency of his country, including Arturo Frondizi were received collectively by Pope John Paul II. The news is nothing flashy, but outside that those former presidents had been summoned to meet for the Classroom (Association for Latin American Unity), which is one of the two hundred civic organizations of all kinds that finances the "Unification Church". Subsequent to that meeting Frondizi has traveled to South Korea. This linkage of former Argentine president not surprising, given the current ideological and political position, but the audience with the Pope, taking into account the characteristics, doctrine and history of the sect that worships the Rev. Moon as "second Messiah" . few questions with the foregoing references I wanted to show, within the limits of this paper, the position taken and the role of the Archbishop of La Plata, in relation to state terrorism implemented by the military dictatorship. analysis without however, has led to the filing of a broader picture, which raises some questions. The editorial also expresses the magazine Criterion, by stating: "We must recognize that many Catholics do not feel comfortable in the church today. They warn that not saved due to behaviors deemed negative equity of one sector or another church. Contrasting, for example, the severity of the measures taken with Father Boff with the leniency with which they have been treated the 'errors' of Archbishop Marcinkus in the famous case Ambrosiano bank and in our country, the impunity with which the authorities of the Catholic University of La Plata awarded an honorary degree to the head of the Moonies. A sort of ecclesiastical neoconservatism hypersensitive shown by the deviations from the ' left ', but at the same time turning a blind eye to the lack of visible adherence to Vatican II by some religious institutions "(11). I wonder how it is possible that for many years the owner of a major archiepiscopal sees the country, acting in the way I have outlined, counter to the teachings envangélicas and ecclesial norms, causing scandal, without the Holy See and the Bishops' Conference will put remedy. They tell me that every bishop is responsible only to Rome.















It is true. But collegiality has its requirements and imposes constraints that the prelates concerned about the defense of human rights accepted, while Bishop Square as Bonamín and colleagues-as we will see below-, cavalierly passed by. understand that there was not that expected to fulfill Square 75 years to abandon his post and unless the pope will go a long year before publicize acceptance of his resignation. If the decision had been immediate, would have had the feeling of disapproval. In contrast with the delay, it seems otherwise. I'll have to bow to the opinion of some experts who argue that Plaza has the protection of certain cliques Vatican. Either way social sanction, inside and outside the Church, has been felt. Bishop Square has withdrawn from its role in complete silence. I have not seen published the mention of a single tribute, a farewell, even a mass, as is usual in such cases. It is possible that there has been. I do not live in La Plata and I can not assert it. But I am a regular reader of newspapers, journals and magazines and has passed under my eyes the slightest news.Change was given wide publicity in the inauguration of the headquarters for his successor, Antonio Quarracino. Episcopal Reviews and tedious would be impossible to attempt an analysis of the position taken by every bishop in the country with regard to human rights violations, the condemnation of state terrorism and the pastoral care of their victims. 'm going to limit myself to transcribe an anthology of expressions and attitudes that demonstrate, in my view, the predominance in the body of bishops of a political choice in favor of the military regime at the expense of the evangelical witness requirements. Let's start by Monsignor Antonio José Plaza, Archbishop of La Plata. In May 1977, said in a speech in the capital of the province of Buenos Aires: "The poor Argentines who leave the country are organized from the outside against the country, supported by the dark forces, deliver news and campaigns carried out from outside in combination with those working in the shadow within our territory. pray for the happy result of the hard work of those who govern us spiritually and temporally. Let children of a nation in which the Church enjoys a respect unknown in all countries damn Marxists " (12). Notice the adverb "spiritually". To Bishop Square, in clear contradiction with Catholic doctrine, the spiritual realm corresponded to the military government, as evidenced in the case of book banning Casiello Beatriz, I mentioned in the previous pages. His main concern is that the Church enjoys respect-ie-privileges, unlike what happens in other countries, "damn Marxists." In August 1978, the same Square said in response to a letter Amnesty International that "in Argentina there are no political prisoners" (13). A few weeks before, returning from a trip to the Vatican, deplored "the existing smear campaign in his opinion against Argentina, which has the support of the forces of the left." He added that the Holy See Argentina was watching the situation with understanding and expressed hope that journalists who come for the football World Cup could see things better (14). Sometimes, forgetting pastoral total obligation the opinion of the bishops was expressed with violence and incomprehensible blindness. Such is the case of Bishop Carlos Mariano Perez, now retired Bishop of Salta. In January 1984 he said to the press no less than the following: "We must eradicate the Mothers of Plaza de Mayo". Certainly think evangelically in using gas chambers. In addition, "he stood against the trial and punishment of the military, said the human rights organizations in our country belong to an international organization, and considered that the exhumation of corpses NN is an outrage to society" (15). The visit of the Human Rights Commission of the OAS in 1979, caused irritation to many bishops. I think in this reaction were mixed several factors. The first is ignorance. The bishops give the impression of not knowing what the Commission integrates the Organization of American States, which belongs to Argentina and that this, by the treaties it has signed, is obliged to accept his intervention. They have no idea of the role-frequently commended by the Holy See played by international organizations in safeguarding human rights. Imagine the Commission as a group of Argentine regime's enemies and not as an impartial body, composed of independent jurists. A circumstance that adds its narrow and jingoistic mindset, formed by the ideology of national Catholicism. But clearly it was critical of the bishops alliance with the military regime, which they felt obliged to defend without any serious analysis of the issue. A number of statements, such as Archbishop Octavio Derisi Nicholas, rector of the Catholic University of Argentina and Auxiliary Bishop of La Plata, primitivism combined with tort victims of state terrorism and adulation to the authorities. "I believe that the Commission should not have come," he says in September 1979. "The government, he added, with great generosity has accepted.'s Why I also respect, but did not have foreign commission come to take exam. Narrow time I think the government is doing well and did not need any this. But anyway, as it has been ask God to be objective and not be swayed by those people who created this problem in Argentina: the families of those guerrillas who killed, kidnapped and robbed "(16). In this exhibition, as in all of Derisi arises stupidity, incompetence, dishonesty. "I sincerely believe he continues, that Argentina is one of the countries where there is more peace and where human rights are most respected. Currently there are prisoners, but prisoners by crime, says the government and in any case according to the law and the constitution. do not see that at this time in Argentina is imprisoned, is killed, it tramples human rights anywhere. If there is any single thing ... we are men, but I know that this situation exists . Anyway I'm from Europe and I assure you there is much more quiet in Argentina. Argentina a woman in the night can go peacefully. I would say that human rights are substantially upheld in Argentina "(17). In a survey of the magazine Us about the coming of the Commission, Bishop Derisi repeats the same arguments, adding a tinge of intellectual vanity, stemming from his alleged philosophical conversation: "Prefer-says-called rights of the human person and human rights. Some people talk a lot about it, yes. But a country where there were a million abortions in a year as the United States, he adds with a strangely logical, have a right to become a judge? " (18). again confusion arises regarding the Commission, whose members, most of whom are American. And do not understand why if in the United States-as in the Argentina-have abortions is justified among us armed forces kidnapped, tortured, robbed and killed. 'm not going to venture on the intellectual and moral profile Monsignor Derisi, because it is not the appropriate occasion. There will be opportunity. I want to stay within the limits of my subject and point out the role played Derisi miserable in the dark ages, reaching the accusation. Just read the paragraphs transcripts, which looks the subservience to those in power and slander for the persecuted and victims. When my daughter was arrested I wrote asking for help.He replied that he could do nothing. Nothing really wanted to do, since his identification with the government providing a wide range of influence, which used to obtain temporary advantages. Sansierra To Archbishop Ildefonso Maria, Archbishop of San Juan, now deceased, "the Commission has political intention. should worry about other countries that violate human rights openly. We must defend our sovereignty and if the commission exceeded its government functions, making use of its sovereign powers, should terminate its mission "(19). Monsignor Sansierra was one of the most reactionary and ignorant bishops of our episcopate. He said, shamelessly, that "human rights are observed in Argentina". It further argued that "they are suspended in time of war" (20). Where have studied moral theology Sansierra Bishop, for whom, apparently, if war-conflagration among us did not exist, it is legitimate to torture, murder, stealing and raping women prisoners! His assertion contradicts the teachings of the Church and reveals homicidal passion encouraged him. On one occasion, speaking of those who complained about the existence of political prisoners, gave the following explanation: "I'm also in jail and never staying inside. I let out forever" (21).Another case of alteration of the doctrine of the Church is the Bishop William Bolatti, Archbishop of Rosario, also deceased, and rep-wing fundamentalist, who explained that "each country must regulate human rights". This statement involves placing state sovereignty over fundamental rights, including freedom of conscience and has been repeatedly condemned by popes and councils. "There must be aliens (the Commission), he added that we come to indicate what we have to do.'s Interview with Primatesta IACHR I imagine would be positive because it may receive some clarification on the situation of Argentina abroad and particularly in Europe, is distorted. "































(22) 

The Bishop of San Rafael, Monsignor Leon Kruk, said "the visit of the IACHR does not mean subjugation of our sovereignty as it responds to an invitation from the government, but expressed doubts about the accuracy of their conclusions" (23). Curious royalist bishops were more concerned with state sovereignty that the validity of the Gospel! But we shall see below the root of this worldview. In the days before the arrival of the Inter participated in an episode that confirms the prejudice of the bishops. I accompanied Cordoba to an official from the Commission to find a place that did not belong to the state, where members could receive freely and in a climate of trust complaints from relatives of victims of human rights violations. It was not easy, for fear prevailed. The representative of the Commission, entrusted by cooperation found in other countries, he thought of a Catholic church and asked for an interview with Cardinal Raul Primatesta. As I was out of town we received the assistant-now Archbishop of Paraná-Monsignor Estanislao Karlic. He listened attentively and said that he would convey the request to the cardinal. The conversation was long and took the opportunity to explain the seriousness of the facts and urgency of the intervention of the Church. The next day we phoned Karlic to Buenos Aires to communicate that Cardinal Primatesta had resolved not to pay any temple or church building for that purpose, not wanting to be critical towards the government ... The same fate befell the request we sent to the Bishop of Tucuman, Conrero Blas, who is upheld in the decision of Primatesta. In short, a new pastoral neglect of duty expressed by subservience to the state. In the report of the Commission on the situation of human rights in Argentina, it is stated: "On Wednesday, September 12 (1979), IACHR visited the headquarters of the Episcopal Conference Cardinal Primate of Argentina, Archbishop of Cordoba and President of the Episcopal Conference of Argentina, who shared his views on the human rights situation in Argentina and exchange views with the members of the Commission "(24). I knew then, talking with members of the Inter-Primatesta the cardinal expressed only vague, designed to justify the attitude of the military. Allegations of human rights violations in Argentina also exasperated some bishops. To Monsignor Bernard Witte, bishop of La Rioja, it was a "smear campaign" and to Bishop Romulo Garcia, bishop of Mar del Plata, were "improvised and organized campaigns by those who deny freedom" (25). On that score, by the way libelous, were included, without exception, the families of the victims, human rights institutions in the country and international organizations. Monsignor Garcia denied a temple to the families of the disappeared, to meet. 's senior prelates other strings are sounded in defense of the armed forces. Monsignor Antonio Quarracino, former Bishop of Avellaneda and then archbishop of La Plata, has stressed the need to issue a "law of forgetting", but never managed to explain how he could instrumented (26). Cardinal Juan Carlos Aramburu is tilted by an amnesty (27). And Cardinal Raul Primatesta, with questionable theology, argues that forgiveness is for the men and the righteousness of God, thus excluding the possibility of criminal penalties for terrorist state (28). With this approach, the Italian government should immediately release Turkish citizen seriously wounded Pope John Paul II. do not want to abuse the reader with similar quotes. I remember expressions of the same type of Monsignor Ruben Di Monte, Bishop of Avellaneda, Archbishop Jorge Mayer, Archbishop of Bahía Blanca and then vicar and now Bishop of Mercedes, Monsignor Emilio Ogñenovich, with whom I had a difficult conversation on a trip to the city of South, Bishop Horace A. Bozzoli, at that time auxiliary bishop and vicar general of the Archdiocese of Buenos Aires, whom I interviewed, and now Archbishop of Tucumán, Archbishop Pedro A. Torres Farías, Bishop of Catamarca, Archbishop Jorge Manuel Lopez, former bishop of Corrientes and now Archbishop of Rosario, Archbishop Elso Collino Desiderio, Bishop of Lomas de Zamora, who was paid to travel to Paris to celebrate mass requested by Argentina Embassy, ​​who refused to celebrate the archbishop of that city, Monsignor Manuel Guirao, former bishop of Oran, moved to the Archbishopric of Santiago del Estero, Archbishop Italo Di Stefano, former bishop of President Roque Sáenz Peña and now Archbishop of San Juan , Archbishop Jorge Carlos Carreras, former Bishop of San Justo, for whom human rights advocate means being communist Bishop Juan Rodolfo Laise, Bishop of San Luis, one of the cavemen mentalities of all the Bishops, and Archbishop Adolfo R. Arana, Bishop of Santa Rosa, the son of an army general and his mentality akin. This commonality of purpose was expressed by Admiral Emilio Massera, in one of his most cynical answer: "We said, when we act as political power being Catholic, Catholic priests when they act as spiritual power are still citizens ... However, as all we act out of love, which is the basis of our religion, we have no problems and relations are optimal, as befits Christians "(29).







Notes 
(1) La Nacion, Buenos Aires, November 20, 1978 and Clarín, Buenos Aires, November 21, 1978.
(2) Clarin, Buenos Aires, November 24, 1978.
(3) La Prensa and La Razon, Buenos Aires, November 20, 1978.
(4) Conf Clarin and La Prensa, Buenos Aires, December 31, 1983.
(5) Reason, Buenos Aires, May 25, 1985.
(6) The Reason, Buenos Aires , December 8, 1984.
(7) Alfredo Silletta: The Moon sect. How to destroy democracy, Buenos Aires, 1985, El Cid Editor, p.
 37. 
(8) Flat Orestes: The Scandal of the Moonies - The Vatican absolves Bishop Plaza in The Journalist, Buenos Aires, November 24, 1984, p.
 11. 
(9) The Journal of Judgment, No. 25, Buenos Aires, November 12, 1985, p. 470.
(10) Alfredo Silletta: ob. Cit, p 41.
(11) The Church and a challenge, Criterion, number 1947, Buenos Aires, July 11, 1985, p. 327/328.
(12) The Reason, Buenos Aires, May 13, 1977.
(13) Buenos Aires Herald, Buenos Aires, August 2, 1978.
(14) La Opinion, June 8, 1978.
(15) Reason, Buenos Aires, January 23, 1983, La Voz, Buenos Aires, January 24, 1984.
(16) The Reason, Buenos Aires, September 12, 1979.
(17) ID ID.
(18 ) We, Buenos Aires, September 7, 1979.
(19) Clarin, Buenos Aires, August 8, 1979.
(20) newspapers of San Juan, May 15, 1977.
(21) La Prensa, Buenos Aires, 31 January 1978.
(22) Conviction, Buenos Aires, September 13, 1979.
(23) Chronicle, Buenos Aires, September 13, 1979.
(24) The report prohibited. OAS Report on the situation of human rights in Argentina. Buenos Aires, CELS, 1984, p.
 14. 
(25) La Nacion, Buenos Aires, May 27, 1978.
(26) Conf Conviction, Buenos Aires, April 3, 1983; Tiempo Argentino, April 3, 1983; Esquiú, April 18, 1983.
(27 ) Conviction, Buenos Aires, April 3, 1983.
(28) Clarin, Buenos Aires, April 6, 1985.
(29) Interview with the magazine Famiglia Cristiana, reproduced by the newspaper Clarin, the March 13, 1977.

 Wellness Oasis 

By Osvaldo Bayer What is the true end of the year?, a reader might wonder these European lands beautifully pure white snow. The German reader of these regions Rhine tame first read his diary: "Closing a church become massage institute".The soul to the body. No writer exalted imagination could have invented this reality. Yes, the Catholic Church has sold because, first, to the temple and not met anyone and, second, because it has serious economic problems. (Not long ago, I talked about the sale of churches in Germany and worldwide. Has continued that trend. Village in Linz, for example, only ten churches still operate both. There are no cures, no parishioners. Was estimated that in the next decade will close 700 churches, mostly in the area of North Rhine-Westphalia, a Catholic majority. Essen City in a million and a half faithful are 940,000.) But the top of the newspaper (General Anzeiger) brings the title "Christmas Message from Pope Benedict: 'I wish you with all my heart, that warm and understanding God protect you always, bless and give clarity.'" Sure, a little confused reader the same newspaper was asked very quietly-just in case-why God wholeheartedly, warm and understanding Almighty, let your church become temples of the soul in the body massage centers? We've said it once: sorry that the churches are sold and not become great centers of discussion of how to seek solutions to the ills tremendous human being. Hunger, infant death, contempt which means unemployed man, migrants who cross borders prohibited to work and support their families, increasingly fierce wars, torture and formalized. Go solving these problems through discussion would create the true God, the infinite goodness of. Do not wait to enjoy heaven because we would no peace, no quietness see from above how to suffer below. Interpreters practical daily life that time indicated that Polish pope was elected because only a Pole was able to bring down communism. And they were right claim that those who advised that as the real architect that gave strong push to communism was Pope Wojtyla. The question is always, well, yes, but what Bush left us?? What Russia has now billionaires who buy whole football teams? Soon locals players form the "Moscow Football Club" or "Siberian States." Already there are "conversations" as they say sportswriters. now said he chose a German Pope in order to excite the Catholics of this country to go to church on Sunday and then Germany could return to the Catholic country more money given to the Holy See of Rome. occurs to us that those solutions are not. It is deplorable that the Church has not achieved any of the goals that marked Jesus. But you can get to obtain if you learn from history and not enclosed in theological exclusive cliques or structures where all that matters is the commanding voice of the Pope or the bishop. Catholic Church has to wonder, to stop this silent but indisputable loss of proselytes, how, for example, society was reformed and had to finally allow as maximum hours for workers the sacred eight hours of work. The obtained them taking to the streets to protest and courage, not going to church to pray. Customers realized that the Church would lose if he continued with the argument of the infinite goodness of God or that we must be faithful Him and only Him and His Virgin Mother, were called TercerMundo cures. True martyrs of solidarity, but of true solidarity, the fact, the achieving justice and life here on earth. And there were and there are bishops with the same thought. Many were killed by soldiers, gendarmes and police forever. The official Church should be opened and every year large demonstrations remember the day when these true Sons of the People were killed. No locked and secretly choose a new pope but they are chosen at town meeting. We imagine what would happen if the Catholic Church began a march Argentina call to all the faithful, on a pilgrimage to the Plaza de Mayo to demand as a fundamental principle of democracy a decent life for all Argentine children investing in work for all parents. Soup kitchens instead of more police, decent wages for teachers rather than military. I imagine Papas as Angelelli o Nevares. Not only spoke but They did. When the Catholic Church was natural that those children were the Theology of Liberation, should have realized and move from prayer to action. It was a notice that responded to the needs of the time and its future. Instead, he backed. We will not deny the good wishes and words of Pope Wojtyla and Ratzinger up, but now need to bring to reality the words. The action. Yes, non-violent, but put the face and say this does not go. They are dying every day of hunger children in Argentina, the land of golden cornfields. Paderborn Bishop just said: "We let ourselves be fascinated by the darkness over the light." Well, Lord Archbishop, then the bulb garment: instead of praying in the dark, out on the street to the light of day and invite the people to go outside: German newspapers have published that despite the five million unemployed, companies announce new layoffs: 32,000 cesanteará Telekom employees, Opel, 9000; Karstad-Quelle, in 5700, Walter Bau, in 3000, Deutsche Bank, 1920, Agfa Photo, 1700, IBM 1600, Ford , 1300, etc..


etc. and so on.
But, how? Was not that everything would be resolved with capitalism? It's time for that, based on the Gospel teachings, desired justice is sought and show a vision of change in today's society with all the violence enough, always initiated by the desire for more power.
Yeah, Church lost a beautiful time and a great opportunity. Assist with all his might to solve the problems of violence in societies. Help build the road to paradise on this very earth. This reminds me of the lesson he taught a humble Capuchin priest that Argentine cardinal who knew how to win, Bishop Aramburu, bishop of the established order and its castes. The priest is called Antonio Puigjané. Cardinal priest ordered to withdraw because he had criticized the Videla military dictatorship. Rather than retract, Puigjané father answered that he would tell the truth, the whole truth. And told him. He dwelt on the sad behavior of the Church collaborationist regime desaparecedores with people. He wrote (verbatim): "The death of thousands was sown among the best of our youth was obvious work who were threatening their privileges. Not hesitate to use repressive methods provided most monstrous destroy everything that could have given unity and strength to our people. did not annihilate the guerrillas (it was well exploited only once) but a poor village began to have some awareness of their dignity and their rights. Once I went to talk with you, brother bishop, and after a long talk told me that everything I was doing for Mother was contrary to the Gospel ". Later he says: "You did not like to confess, with sorrow and shame, we have been accomplices, especially the hierarchy of the Church, the process horrendous crimes against our people. Families of missing far more guilty we believe that to the same military, the men of the Church, especially to you bishops. guys, you played ". He continues: "You yourself, brother bishop, to never receive the Mothers of Plaza de Mayo, the masses for the missing ban, saying that many of the disappeared were walking around Europe ... you know how they rubbed their hands desaparecedores ? " This was said Father Antonio Puigjané a village priest.
Centre Catholic priests like this, the church of the Redemptorists of Hennef, which today serves a massage institute, and is named "Wellness Oasis" (Oasis of feel good ), would be called "Eater children, single mothers and grandparents loners." Page 12, 01/01/06

 Reporting Monsignor Cristina Castello Square in 1984 
Masks:
Monsignor Antonio José Plaza
Amen 

[Note that this interview is dated April 5, 1984. If not, you can not read correctly] To whom life of others, that for them there is a neighbor, is played on a cash table or torture, he is a controversial figure. To whom life is Beauty. Hands. Love Nest.
Angels. God. Arts. Joy. Common Good
for whom life is all in communion Universe,
Monsignor Antonio José Plaza is a mask of horror.
Linked to military genocidal Ramon Camps, always said that, in his way, "ruled" the province of Buenos Aires."Way". Mode. Form. Style. I think so-so-so-stylish. To believe. Create. Building. Dream.
Stroking. Help. Amparar.
hilvanen To shoot seagulls stars.
To draw tenderness in the morning for two.
When love toast recreates eyes crunched with so much love.
moment As before stripping and vertex delivery.
From delivery for freedom .
Archbishop - Archbishop? - Monsignor laughs laughs laughs that many missing people "disappeared among them." Laugh and the huge Victor Hugo's "Man Who Laughs" would have seemed "subversive." Hapon Father laughs at the genocide was not killed, but went south. He denies having told Amnesty International that in Argentina there were political detainees.
then to the evidence, laugh, laugh. Laugh at his mask of horror.
May this interview gets over the years, that one a heart shout, whisper, cry.
For 
Never Again
Never Again
Never More Cristina Castello is archbishop of La Plata since 1956. From then had influence on educational elámbito some provincial governments. Was linked with the People's Bank of La Plata, liquidated by the Central Bank in 1964. Since 11 November '76 to December 30, 1983, was chaplain of the Police of the Province. From the most genocidal genocide police, along with that of Tucuman and Cordoba. General Commissioner had hierarchy. He gave the job then Police Chief Ramón Camps. Name that haunts the soul. The archbishop and the man who haunts the soul became friends. And it boasts Square. From his friendship with the murderer. THE MAN WHO LAUGHS To get there someone with me. Looks like a vigilante. It takes me by passageways and basements.Disturbing. Intimidating. When I get to his office, smiling. Like a good priest. Like a little father of the people who have God in it. As if truth were a minister of God. Elude issues but refers to other, without the intervention of my questions. For example and innocent face: "In this ashtray Graivers gave it (!) ... Is a friend." Archbishop of La Plata supports me, as if pleased with my interview. Loaded with information and questions. From the bottom of my love of life and sense of duty, I ask. I feel in me the death and / or the horrors of all my human brothers, whom I never met. But that: they were human beings. The Laughing Man is not altered. Shown friendly and wants to seduce me with talk. He does not understand that mine are values, note by or not. Not known to contain values ​​the concept of existence as transcendent fact. And they are unchangeable. Not understand that my star is the bow visionary José Ingenieros. I look so young says. And so I feel vulnerable to mask his laughter. Laughs who believes in God. different gods ours. Gods do not understand death instinct. But he laughs.And it seems that I shot with pomegranates questions. And him with rose petals. (CC) - Bishop ... What do you say of democracy? - Y. .. I live quiet, but it seems that people do not. He's not used. 'Now there uncover. What do you think? -That is crap. Although personally I give a damn, as pastor of this community can not please me. - Why? - Do you studied the history of Rome and Carthage? Well ... the Carthaginians crossed the Alps, came to the gates of Rome and dedicated to la dolce vita. - And then? 'Then they threw the Romans because they had come degeneration. these and those, or one and the other -The country known today how human rights were violated in recent years. What do you think of that? 'I have to give so much coverage to these events can be counterproductive. If we want to raise the spirits would be better to talk about the good. - What good was the process? -The idea was good, very good, but how to execute it obviously was not adequate.





















But ... I do not wanna talk about it. My task is referred to the spiritual order, many workers come to see me and so did many lords like (General) Viola and company.
, did not say what the idea was good ...
And ... they wanted to restore the Constitution and freedom. The country was in disarray and they wanted to make things right. Also these (by the government of Dr. Alfonsin) have good ideas but those took them one way and the other ... and well!
-The road they was state terrorism and the Constitution thereof ...
- ..... (laughs Monsignor effusively.)
- What are you laughing?
- Because they are the same ... (mockingly): Do you think now is freedom?
- Do not live with death, or with the forced disappearance of persons, nor to torture, or ...
- No, no, no! ... For a lot more freedom had before now.
- What things?
- Do not make me talk, do not get me started ...
- What do you mean? You are defending the dictatorship ...
- dictatorship or dictatorship do not make me say that to me, I speak of the "idea" of the process. I discussed with (general) Viola these issues because they always talk to me when I was commander and also when he was president.
- And with Jorge Rafael Videla?
-I saw him twice, nothing more ... what can I say with so little?
- We talked about the responsibility of missing children and adults, torture and acts and animals would ...
-What happens is that those who violated everything from the beginning, organized, organized events and killed people, now are considered heroes. Well ...What would have happened if you stayed in the hands of the rebels?
Imagine! ... What would have become of us?
- Defend state terrorism?
-No. 
- What about torture? 
-No. 
-We have thirty thousand disappeared, My Lord, I speak of lives.
- Come on ...! I do not know if they are many and there are many who disappeared between them. We can not say now that the rebels are all innocent saints.
Did you know Patrick Kelly? I know him much: when he was jailed in '55 or '56 had two teenage sons and I protected. He escaped and went to Chile, then brought him back here and went to see him because he asked me. Kelly I know well and I assure you it is not right for someone to say something now that-by his words-a goal that someone prisoner .... bah ... bah ...
I'm not talking to Kelly, speak the testimony of genocide: NN graves, torture and bodies that will never appear??
-I find it very bad .... What can I say? But I just found out.
- Those who wanted to learn, for human duty, we learned ....
- Yes? ... was very intelligent people.
'If found guilty ... What should you do with them?
'Oh ... I can not judge.
- Do you remember the law of Monsignor proposed Quarracino oblivion?
-Yes. He is a great bishop and I will not contradict never ... Neither he nor any of my siblings.
- did not tell me what you think of the law of oblivion ...
'I have said and I am not a repeater .
- You said to forget the bad. But criminals are a danger to the Republic. What about you, minister of God does not care?
- Bah, bah .... many who say that they would have to update their conscience with God. But also am not a judge and I can not say .... What do you want to say? Look ... Take ... I'll give her a catechism is that we gave to the police. Read it ... Let's see if he does well! priests and torturers -do attitude assumed by the priests who were arrested? -Here in La Plata, there was no arrest. , I had a Spanish priest, who saved the Life as a foreigner, he was in the prison of La Plata and ... -Oh ...
I do not know ... I never went to jail.
, Callejas said the father, who was chaplain-pitying political prisoners passed money unofficially but ...
Ah ... I know nothing, that's up to him .... why not read the catechism I gave?
-Monsignor, the Spanish priest also told me that when I commented the military, you dismissed Callejas.
- Lie, lie! ... Calleja died in December and was a canon of the Cathedral of La Plata.
- And what about the father Hapon?
-Well ... The father went to South Hapon.
 But ... What pretty eyes you have ....
- Why was that?
'Because he loved a woman - have always blame women, and married. But ... I gave the catechism, do not read it and you're like repeater: questions and inquires,. I tell you a compliment and you keep nomas ... Toma candy
- Bishop: Father Hapon sheltered in the church a couple persecuted by repression and ...
-I do not know about that ....
- .. . And when the military asked you Hapon father's head and left him alone. Denied protection: it was a death sentence ....
'No sir, no sir. He went to the South, put a school there and married ...
Nor kill me.
'I do not see you directly killing someone.
'No, do not kill, neither directly, nor in any way.
- But you said once "is not only guilty stealing a ladder, but holding it for someone else to do."
Yes, yes .. how do you know so much about me ... is of the "services"? (Monsignor laughs and laughs)
Yes, if you're going to steal, and I hold the ladder, I'm as guilty as you.
- Do you accept your fault?
'Oh, no, I do not Cristinita ..... I held the ladder to anyone . (Looking for something in the bottom of the desktop) .... Want a Scotch?
- No, thanks bishops also lie?
-The bishops can make mistakes because we are human beings.
- wrong is not the same as lying. How did you not know there was concentration camps?
-I did not know.
'There was ...
'Oh ... I did not know ... Look you .... poor things, right?
And was detained without trial. ..
Ah ... (Tries to look innocent) ... Poor ... I feel sorry for you?
-You came a request from Amnesty International's July 9, 1978. His signature of its president, Scott Hoffman. It was a request for information to which you replied, "I assure that in Argentina there are no political prisoners ..." repent now?
-I did not say that ...
- And what about this (I show Order a copy of your report and statement)?
- Well, yes .... Oh that inquisitive girl ... Yeah, I knew there were prisoners available to the Executive. Sure ... but he would not see them, because he was the chaplain.
- What was the attitude of the chaplains on both crime and torture?
-met Chaplains natural functions: they gave them spiritual help.
- See? You acknowledge that knew about the torture and death ...
- I do not recognize anything
- Why chaplains never raised their voices to defend the right to life?
'And ... they did their duty and the sacred duty of the priest is not communicating things. Are trade secrets ...
-What you say mocks common sense and respect for life. How can they not do anything if you see who kill or torture?
-You are talking about something hypothetical.
, I'm talking about you recognized prison chaplains visiting ...
'I do not know that the visit. They went to Unit 9 from here (La Plata, province of Buenos Aires). There were no political prisoners that were available to the executive branch.
'We're talking about the same and acknowledged while giving spiritual help ....
- So what? What has you torturing him?
- Look, we know that while they tortured someone, there was always a priest ...
(At this point the father Andrew, secretary of Bishop Square and accidentally in place, makes exclamations of horror. )
-No, that's a lie, is a disgrace.
- is also said that in '76 ten chaplains gathered to establish whether or not to give absolution to the executors of torture. And nine to nine ministers of God, voted in the affirmative. Excommunicate those who divorce and bless the torturers ....
- I know nothing about it, is the first I have heard. But I do know that if someone repents and promises not to do more, give him absolution.
- What if he had committed any sin, as if he had said a bad word?
- No bad words, but ... (Laughs) ... There are names that seem a dirty word.
- Like what?
-As (the Chancellor Dante) Caputo (laughs and laughs.) bloody hands of General Camps - Tell me about your friendship with Camps ... -He was the head of I generally police chaplain, I know since I was Mayor.
But ... friends ... friendship ... I can say that I have friends with a person, but not to be my friend.
'I remember his words: "I am a friend of Camps-you said-but it is no crime." What affinities allowed them to be friends?
'Those are batons they put in my mouth. You can think what you want, but I say the truth.
'You said on one occasion he saw Camps with blood on his hands. Who was that blood?
-He came from an operation, in a clash with guerrillas and then came to see me. He brought blood on his hands, yes sir.
- And did not ask, criticized, denounced?
- Why going to report?
- And fighting to kidnap people call early morning, including children?
- Yes, yes, yes, and the policeman who was very close to Camps was wounded.
- Bishop ... Defend defend repression ....
'That's not true. You've said the Archbishop of San Juan: there is a conspiracy to speak evil of me.
- Why not leave the crossing of those versions?
-Because I've said it once and I am not repeating watch.
- What did you as a man of the Church, for the persecuted?
-All I had but I can not talk about it.
- What do you think about the human rights organizations?
-not act honestly. Do you think that Ernesto Sabato is sincere in everything?
(laughs Mgr.) But Sabato ate with Videla, right? (Laughs like tickle) Well, you are very cute and very nice, but it ended.
- Do not you believe in the CONADEP (Commission to investigate the forced disappearance of persons)?
- No. ... that commission is useless ... is made ​​finger.
- Tell me about Mothers and Grandmothers of Plaza de Mayo, please ...
I do not want to talk about it. That's it .... do you want a coffee, honey?
- Is not it significant that have never come to you for your comfort?
- No, because I had elsewhere, bah ... Herminio friendship Controversy Churches and Bishop - Is the Church neglected the spiritual aspect for political power? - No. We have a spiritual church, which also serves the temporal and political affairs. - What a world ... in the name of God and the love a mother gives birth to a son. And with the name of God and love in the mouth, horrible crimes are committed ... -is that some get the name of God in the mouth, but they act differently.- It seems that speaks to you .. .. - No. .. How are you? - What do you think of the attitude of the Church with regard to human rights? - (Look out the window) ... Look you how it rains. , raining, Msgr. According to Thomistic theology acknowledges the true Church by persecution that is the subject, where is today the persecution? 'I chase the journalists, so I should be good. (He calls his secretary and asked for a Bible. Gives me.) Toma ... leela .. You the gift ... See if you learn and see if goes to heaven ... I need to read it. - What was it about his friendship with Herminio Iglesias? -He came here with Amerise and company, as a running mate. I asked what seemed to me a gentleman Education Minister who brought and I answered that I thought it might be useful. Well, after all that came out I supported it. It was the only one who came here, also came Marini Anselmo Balbin and who I am still friends and ... -You always near the power ...That is not true. And when I had to say something to someone I've told. - Are you a Peronist? 'I'm not anti-Peronist Peronist. (It gets standing, smiles) Look, when you came I gave cigarettes, after I gave a catechism and the Bible, and when you leave you'll give a kiss. I want all human beings and you're very nice ...So I give you everything. - Sympathetic? -Yes, because you say everything you think. Prepare well to go to heaven because we're going together after ... - Difficult, if you think - as his friend Camps that journalists are all subversive ... And good some reason has. All but some ... not so ... pensá in you, honey.

















Buenos Aires, The Week Magazine, April 5, 1984 Argentina, April 5, 1984
Copyright © 2002 Cristina Castello
cristinacastello@fibertel.com.ar

[From the book Church and Dictatorship, The role of the church in light of its relations with the military regime, Emilio F.Mignone Chapter 6] The ideology addition to historical conditions discussed in the previous chapter, another factor influenced the attitude of the majority of the Argentine bishops: his intellectual formation. Two streams are intimately linked, perceptible in the mentality of much of the Episcopate, fundamentalism and ideology of national Catholicism. Both conceptions are present in pastoral homilies and statements. Remain despite the changes and the emergence of new post-conciliar models, including the Church as the sacrament of salvation and the Church from the poor, the latter born in Latin America. (1) is not within the plan of present work a study of doctrinal development and Catholic Church's pastoral Argentina. It is an outstanding work that I can not try this time because me away from my focus and occupy a disproportionate extension. I shall confine myself to a brief conceptualization then and indication of its impact on the problem at hand. Fundamentalism is the basic doctrine, which is an aspect ideology of national Catholicism. There are these two exactly the same, although in practice confused. It is both, plus a theological-political position, are a common form of expression and action, an attitude, a mood, to use the term adopted by a Spanish scholar topic (2). Mood appears-consciously or unconsciously-in many manifestations of our bishops and of course, in their daily practice, although superficially fit the formulations seek Vatican II, which is incompatible with (3). fundamentalism To Church is a perfect society in that it has an end in itself, not subordinate to another and must secure the means to fulfill it, either directly or requiring it to others, usually the state. The church is viewed as a legal institution, rather than as a mystery of faith and sacrament of salvation that comes to proclaim the Good News. desirable situation for the Church is "Catholic state". In that sense idealize some historical periods, including the European Middle Ages, in which the ecclesiastical power had permeated the entire social structure and placed under its influence to the State authorities.According to the fundamentalists, philosophical nominalism, first , religious reform and Cartesianism, after, and finally the French Revolution, with its slogan of liberty, equality and fraternity, destroyed that ideal society. From the latter came the liberalism which have born the modern errors remaining: socialism, anarchism, communism, indifferentism. Fundamentalism is a disposition of the mind that leads to like everything that comes from above by authority and distrustful of men and of the processes leading to the construction of truth with experience data. The fundamentalist-said Fr Congar-condemns every shade of modern thought. And the emphasis more on an image of glory of the Church, that in a Church on earth, composed of men wandering sinners and not yet the Kingdom of God announced by Jesus, whom we are called through conversion. In the fundamentalist conception does not understand the history of salvation history progresses through the contradictions of sin into the kingdom of God. For fundamentalist vision solutions to political and social problems are presented as mathematical theorems, as unchanging principles to which man must submit. Fundamentalism has said Cardinal Suhard-adapting accepts no expression or formula faith, because it rejects a priori the evolution, the law of history that is the future and that is also true for the Church. Fundamentalism tactical and moral fundamentalism have in common contempt for the world, the realm of sin and error, which must be fought by opposing bloc against bloc. A detailed analysis of sermons, homilies, episcopal documents, newspapers and general Catholic literature would gravitation warn the current fundamentalist Argentina, which suffered a severe blow with the Second Vatican Council. This quietly repealed encyclicals and condemnations, as the Syllabus of Pius IX (1864), of which little or nothing is left standing. Although the influence of the last council warns episcopal pronouncements National Community Church and, in 1981, the fundamentalist attitude constantly reappears, indicating that it is alive in the consciousness and in the minds of many of our bishops. It was clearly evident in the arguments and methods used in the campaign antidivorcista mid-1986, which culminated with the concentration in the Plaza de Mayo, convened by the Archbishop of Buenos Aires and some prelates of the suburbs (4). A variant of fundamentalism what is the ideology of national Catholicism, very strong among us. Here, from the idea that Christianity should cover state structures, Catholicism becomes a sort of national religion. Religion and Nation-two-capitalized, as before Religion and King, are confused. Do not accept Catholicism and Marian devotions-particularly-is being a bad Argentine. Multiple historical episodes adduced to pay this symbiosis, which lowers Christianity to the status of ideology. 's National Catholicism is not consistent with the reality of the country and is a corruption of Christianity. It is a legacy from Spain, where for many centuries Catholicism, for historical reasons, was established in a national ideology. Their survival means an absurdity, both socio-political and religious grounds (5). these inflows are associated with the so-called Catholic nationalism, enshrined maurrasiana. As is known, the French politician and writer Charles Maurras (1858-1962), founder of the Action Française, promoted a move considered undemocratic monarchy and Catholicism as one of the pillars of the national dress. Maurras was personally agnostic and his doctrine was condemned by the Holy See in 1926. His ideas gravitated on Argentine nationalism, which coincides with National Catholicism (6). Our bishops, with exceptions, not out of fundamentalism and Catholicism often reduced to the status of national ideology. Such intellectual substrate conditioned the episcopate reaction against the military dictatorship. How would they face a regime that came into view as a Catholic state, protector of the Church and willing to kill heretics and enemies of the faith? It was the new alliance of Throne and Altar. The military-regardless of personal conviction and the moral conduct of its officers, consider Catholicism as an integral part of the nation and an instrument of social control, such that match national-Catholicism prevalent in large ecclesiastical sectors. prolongation of military rule was for many bishops maintain the tranquility of the fiction of a nominally Catholic country, allowing them to influence the support of statehood.The restoration of the constitutional system were presented as a step into the void. National Catholicism and Fundamentalism oppose pluralism and democracy. Coexist uneasily with her, which considered the threshold of communism. Alfonsin is the Great Satan, as drawn appears on the cover of the magazine Cabildo, and democratic regime is synonymous with debauchery, pornography, divorce, drug addiction, abortion and crime of the marginalized. (7) At the time of the dictatorship, when is pressuring some bishops to defend the dignity of the human person would answer: "We can not do it, because if this government falls come communism." That fear contributed to stop. Today more than one of the prelates is convinced that the constitutional system leads to the path of no return. Complicity ideology addition gravitated another factor in the attitude of the episcopate: ignorance and mediocrity. There were notable exceptions, but were silenced. Apostles Jesus chose to humble man, untrained scholasticism. Were adults with life experience. After intense preparation that the split with his people, were presented as witnesses of faith, calling the conversion, without worrying about the temporal authority, which, moreover, he was hostile. Argentina In the successors of the Apostles proceed differently. A few years ago Enrique Tierno Galván said the Spanish episcopate had official and political influence but not religious. Things are changing in the Motherland. Between us the observation remains valid, with notable exceptions. perception that the bishops have of reality is flawed and is tinged with prejudice, misunderstandings and apprehensions. Just listen to those who contribute to confirm partial assessment of events and people. It seems, moreover, that reading is not among their habits. I said that the two cardinals, Aramburu and Primatesta, refused to receive human rights organizations and relatives of the victims. The same happened with the body of bishops, who had e duty to see first hand what was happening. His only channel of information were the intelligence services of the armed forces. Here is what tells the Archbishop of San Juan, Ildefonso Sansierra, Episcopal Assembly 1977: "At the initiative of the President of the Nation (Videla), the General Conference received the Viola (Chief of Army), Jauregui and Martinez (responsible for intelligence services) who told us at length about the current situation in the country as part of defensive and offensive activities against subversive guerrilla imposed on us from inside and outside of our territory ... at the end of the general exposure of an exchange of ideas in a truly Christian and patriotic climate ". (8) What could be expected of a bishop whose only source of data came from the designers and implementers of state terrorism, with whom fraternized and whose language used? liability Minimum required the Episcopal Conference have called on human rights organizations to know a different point of view and be able to make an informed judgment. Buenos Aires and Cordoba in the figure of its two Archbishops is pathetic. Except in formal and protocol aspects do not exist. Integrate state-church structure, unattended spiritual, intellectual and social. They live isolated. His speeches, which nobody reads, except those we impose this painful duty-, are an accumulation of words deliberately obscure and ambiguous, with no connection to reality.Continually cite the pope, in order to circumvent the responsibility to issue opinions. During those exchanges armed forces used a form of blackmail which took effect on mood pacato of bishops and helped paralyze. Was to explain the alleged involvement of priests and religious, particularly belonging to Catholic schools, with the guerrillas or their relationship with youth that were involved. They showed films and audiovisual. It implied that in case of not finding the Church collaboration would release such information and would launch a campaign to blame the prelates had sheltered subversion. military dictatorship found the episcopate in a mood conducive to these arguments. Copernican changes produced by the Second Vatican Council (1962-1965) and the documents adopted by the General Conference of Latin American Bishops in Medellin (1968), produced a strong internal crisis in Argentina Church; surprised and overflowed to the bishops, not were prepared to lead them and lead them. The politicians unfoldments 70s, in part the product of the commotion, ended up scaring. His only concern was, then, to find ways of getting rid of the troublemakers and return to the old order. The military were responsible, in part, to fulfill the dirty task of cleaning the courtyard of the Church, with the acquiescence of the prelates. This explains something sinister complicity hard to understand foreign Catholic observers: the surprising passivity of an episcopate that undeterred contemplated as bishops, priests, religious and simple kidnapped Christians are killed, tortured, imprisoned, exiled, slandered. The few complaints, in most resonant episodes, have a formal character and are advanced to suggest the apology, as noted in the statement on St. Patrick crime Transcribed in the second chapter. The episcopate mendacious readily accepted the explanations of the authorities in cases of Bishop Angelelli and palotinos clergy and seminarians, although there is ample evidence of official responsibility, evidence which the bishops and the nuncio knew. There is no episcopal document that refers to the murder of the Bishop of La Rioja. Sometimes the green light was given by the bishops themselves. The May 23, 1976 the Marines stopped in the neighborhood of the priest Bajo Flores Orlando Iorio and held for five months as "missing". A week before the arrest, Archbishop Aramburu had withdrawn the ministerial licenses, without reason or explanation. For various expressions heard by Iorio in captivity, it is clear that the Navy played such a decision and possibly some critical manifestations of his Jesuit provincial Jorge Bergoglio, as an authority to proceed against him. No doubt the military had warned both about his alleged dangerousness. The scale and ferocity of the persecution are striking, as will be appreciated by reading the eighth chapter. Argentina Church has hundreds of real martyrs who suffered and died for fidelity to the evangelical principles, amid the indifference or complicity of their bishops. What will history say about these pastors who gave their sheep the enemy without defending them or rescue them! There were bishops who visited political prisoners in its jurisdiction, and specifically to the priests, Marengo, of Blue; Devoto, Goya, Witte de La Rioja Nevares, Neuquen, Kemerer, Posadas, Ponce de Leon, San Nicolas de los Arroyos, Zaspe, Santa Fe; Hesayne, Viedma, Novak Quilmes. But were the least and in any case lacked an institutional action that faced the whole problem and to include the situation of the disappeared. From the pastoral point of view there is something more serious and still is the refusal of the bishops to provide protection and material and spiritual support to victims of illegal repression and their families. Bishop de Nevares Assembly formally proposed the creation of an episcopal vicar Chilean similar to but the initiative was rejected by the majority vote of the prelates. animosity is common to the two cardinals and bishops most about human rights organizations and relatives of the victims. I've brought up in previous pages some public statements to that effect. In private institutions argue that they are "communist". If this happens it would be the responsibility of the episcopate, not having taken the place that historic evangelical mission demanded. From the Church have played a leading role in protecting the persecuted, not only have saved thousands of lives and eased suffering, on the contrary his pastoral influence have grown in unimaginable ways and today stand the wave of criticism arising from all sectors also have avoided the departure from the faith of thousands of Catholics. remember one of my last conversations with Monsignor Vincent Zaspe, Archbishop of Santa Fe and then first vice-president of the executive committee of the Episcopal Conference. It was in the gardens of the retreat house Mary Help of San Miguel, where the assembly was gathered episcopate. If memory does not betray me, it was 1977. At one point he stopped, lowered his head thoughtfully and said, "Look Mignone, by the number of years the Church will be on the cusp". Another time he explained: "It's so awful that, that day I can not afford to meet the families of the missing, who come from around the country." He was clearly aware of the omissions of the body to which he belonged, but lacked enough decision to break with the tangle of interests, prejudice and cowardice. instead Who did were Archbishop Jaime de Nevares, Bishop of Neuquen, who accepted from the first honorary president of the Permanent Assembly for Human Rights, Archbishop Miguel Hesayne, bishop of Viedma, which also incorporates the agency and who should be the strongest pronouncements on state terrorism, and Monsignor George Novak, bishop of Quilmes the September 19, 1976, whose diocese, along with several Protestant denominations, forms the Ecumenical Movement for Human Rights. It is important to note that these three bishoprics you live, in my opinion, the most authentic Christianity Church Argentina, with community participation, openness theology, evangelical poverty and deep faith. They found the families of the disappeared, killed and tortured, comfort and support that are denied in other jurisdictions. 's hostility most bishops to human rights organizations came to hinder the participation of priests and religious. There are three typical cases: Enzo Giustozzi priests, and Antonio Mario Leonfanti Puigjané. Giustozzi belongs to the Little Work of Divine Providence, a congregation founded by Don Orione. It is also a well-known specialist in Sacred Scripture, former director of the magazine Bible. Member of the Permanent Assembly for Human Rights, serves on its secretariat, informally representing the Catholic Church. Coom resided in the jurisdiction of the Diocese of Avellaneda, the auxiliary bishop and now residential, Ruben II. Di Monte (close friend, among others, Generals Nicolaides and Suarez Mason), threatened to withdraw his superior priestly licenses if not away from the APDH move was found as a solution to Mar del Plata from where its activity in the Assembly has been limited by distance. Something similar happened with Fr Mario Leonfanti, of the Salesian Congregation, who performed an admirable work of assistance to the families of "disappeared" and imprisoned in the Ecumenical Movement for Human Rights. Had to retire because of the pressure exerted on his superiors Archbishop Aramburu, who warned that if you do not withdraw their licenses priesthood. Leonfanti, however, continued to work with families of the victims, more discreetly in a workshop at the parish of Our Lady of Remedies, in the neighborhood of slaughterhouses, where he has developed an admirable work. He was later transferred to Zarate. More distressing were the vicissitudes of Antonio Puigjané Capuchin priest. "Since I met her drama she explained in an interview with the magazine Mocalvillo Mona Humor-axis of my life have been the mothers of the disappeared." He seems always on the Plaza de Mayo. He was taken prisoner and has been repeatedly threatened. Cardinal Aramburu said on one occasion that called for reprimand, which he did with mothers was "contrary to the Gospel." "What a mess monsignor replied with his patient and naive way of speaking, because contrary to the Gospel seems to me what you say". The P. Antonio, as he is known, went public with lighted letters harsh terms to the bishops' conference and Cardinal Aramburu. Got to banish it until arriving in Cordoba shantytown Quilmes Oeste, where he ministered to the poor, in the diocese of Bishop Novak, but is prohibited from celebrating Mass in Buenos Aires, Lomas de Zamora and Tucuman. But the persecution continues. From the Archdiocese of Buenos Aires and the Nunciature raining complaints to the Vatican and Roman official of the Sacred Congregation for Religious has written to his superiors in the Order of Friars Minor Capuchin requiring that action be taken against him. Given the existing ban in the city of Buenos Aires, the Permanent Assembly act the priest Luis Farinello, Quilmes, and the Passionist Father Federico Richards, president in Vicente Lopez, San Isidro diocese where Bishop Alcides Jorge Casaretto has a tolerant attitude. In Cordoba is extremely active in the field of human rights the priest Felipe Moyano Funes, but is frowned upon by Archbishop Primatesta and had to resign his parish. "see you in church we do not move by the man himself, not at stake. believe that we will have to apologize to his knees to the Argentine people "concludes Puigjané in the interview with Mona Moncalvillo in the journal Humor. And in another report by the same journalist Fr Farinello says: "for all those young people who have given their lives, sometimes one feels half guilty ... And sometimes feel ashamed of belonging to the Church. How the Church lived up necessary? Would have saved many lives! ... ". The attitude of the bishops created difficult situations for the families of the victims, causing pain and resentment that will be difficult to overcome. The doors of the Cathedral of Buenos Aires remain always closed when mothers gather in the square. On more than one occasion, when they arrived, he threatened to call the police. It was difficult to find a priest officiating a mass accept public to pray for the missing. The incidents multiplied. On one occasion, Fr Rafael Carli, Vincentian, vicar of the Basilica of Luján, ordered the removal of tissues of mothers left as an offering, not wanting to "do politics". That attitude deserved a public letter Rubén Capitanio priest, incardinated in the Diocese of Neuquen by find it impossible to exercise his ministry in La Plata, which asks for forgiveness on behalf of the Church. "Invite the P. Carli-expressed to be consistent at least with the stance taken against a group of Christian women: you do then remove the Sanctuary showcases many emblems, costumes and military elements, also a day presented as an offering because it is precisely these same forces that have committed and still commit the greatest crime in history against our people ". Capitanio is one of the clergy who has expressed more clearly. After the final report of the armed forces in 1983, forbade members of the military juntas, governors, ministers of the dictatorship, to members of the armed forces and the staff of the police, the sacraments in the jurisdiction of his parish, San Lorenzo, in Neuquen, "until they take steps that Bishops asked for reconciliation, which are acknowledge sin, ask forgiveness, brought to justice and promise not to go back to . " "I am in the Church said in an interview, by Jesus Christ, not by De Nevares or Plaza. At this church I love her and that's why I have to admit that sin is very grave, from the pope, passing by the nuncio, the bishops, priests, nuns and Christian communities. The Church is responsible for thousands of lives, not have killed them, but because they saved them. When the bishops saw that could be charged by default, took a book that he realized all the steps to do. But that book intended to serve as a justification is not simply proof for conviction, it is a witness that they knew what was happening ... I wonder what would have happened if in April 1977, which is the date of the first note to the military junta, had been threatened with excommunication the board, with the resignation of the military chaplain, to the renunciation of all military chaplains and the break with the government "(9). 's slums The June 9, 1978, the Task Villas Priests of the Archdiocese of Buenos Aires, composed at the time by the priests Hector Botan, George Goñi, José Meisegeier, Rodolfo Ricciardelli, Daniel de la Sierra, Miguel Angel Valle and Jorge Vernazza, addressed to the public with a document entitled "Report on the situation of slums." They denounced courageously held policy from the previous year by the municipal mayor Brigadier facto Osvaldo Cacciatore, with the active intervention of the director of the Municipal Housing Commission, Guillermo Del Cioppo, later mayor-and his chief executive, curator Osvaldo Lotito. The same was to drive through all kinds of pressure, broken promises, and above all, the use of violence, more than 40,000 families."Ten years ago they said we have been working in the villages. Already on other occasions we have exposed the precarious and pitiable room and living conditions of these brothers of ours ... This unfortunate situation for some time, has worsened .. . now they are not given any help, but judged also that they should be given ... It thinks only remove them because you have to build highways or recover the land or because disfigure the city, but not treated the tremendous human problem, the distressing situation created thousands of families. And to facilitate the eradication, based on anecdotal reports and unique, spreads an inaccurate and unfair reality. " "On three previous occasions-concluded-we presented this problem to our Archbishop, Cardinal Aramburu and sought his intervention. now turn to the public. " Interpretation of this last paragraph is clear. The Archbishop, as most of the population, remained insensitive to this gross violation of fundamental human rights. 's 40,000 families were loaded into trucks, scattered and abandoned, with their meager belongings on land in the province of Buenos Aires, where regrouped in worse shape than before. Some returned to their places of origin and less received a small grant from the municipality managed by Caritas thanks to the insistence of priestly team villas. There is a second work of this group of clerics, well documented, entitled "The Truth About eradicate shantytowns of the area of the federal capital," of October 31, 1980. Take the same firms, with the exception of P. Goñi who died and was replaced by Father Pedro Lephalille. There is little awareness of this crime of the military dictatorship, which witnessed the priests mentioned. As Archbishop Aramburu response to his critics, the complainants received a strong reprimand, transmitted by the vicars of area. They explained that such statements disturbed the proceedings before the municipality, which concluded among other advantages, with the subsidy that I mentioned for the purchase of a residence for the Archbishop. Aramburu's house is built on the pain and tears of thousands of their children, stranded in the middle of the field while their shacks were destroyed without mercy. I guess in the rain and cold nights, protected and sheltered, Aramburu, will remember, if God allows that vision, the brothers who left with their malnourished children shivering under a zinc plate or piece of cardboard. Cacciatore and the Cioppo met its target, driving more than 200,000 slum dwellers in the city. The effort of the priests of the villas team managed to develop with the help of Christians of good will, an interesting housing cooperative movement that has built numerous neighborhoods on the outskirts of Buenos Aires with the system's own work and other variants. Note that with the cooperation of diocesan Caritas, authorized by Cardinal Aramburu. In these modest but comfortable houses are hosting a party, naturally tiny, of the slum driven (10).









































































































We were very close to this problem with my wife for being linked to the emergency ward and parish Bajo Flores Mary Mother of the People, where he played our daughter Monica. We work with the housing cooperative Mother of the People, with the advice of the presbyters effective Ricciardelli and Vernazza, has built three neighborhoods. When we were at the beginning of our task arose the possibility that a religious congregation sells a small price ground near the beltway, in La Matanza. There was one obstacle: the nuns knew that the Bishop of San Justo, Carlos Carreras, had been interested in the site for the construction of the seminar and would not snub. He said a committee headed by engineer Carlos A. Garcia, to go and see. It was easy to interview because the prelate had found another property for that purpose. When he explained the reason for the visit, Racing tried to discourage partners. "I have understood, he said, that cooperatives are a communist invention. Moreover, he added, how will poor and slum dwellers bring a land boundary with contemplative religious convent, surrounded by homes of well?". Fortunately the neighborhood, with the sacrifice of the people, was built and is a beautiful reality. The slum dwellers have naturally ceased to be. Careers retired as bishop. I was a reflection: how is it possible that a man with such criteria and prejudice govern a diocese in La Matanza and have a say in conferences of bishops to settle the problems of state terrorism? This explains a lot. Catholic Schools The changes produced by the Second Vatican Council and the Latin American Episcopal Conference in Medellín gave considerable colegiosa Catholic renewal in both parochial and religious congregations. This caused the military dictatorship the look with suspicion, considering them hotbeds of subversive. To debug there was an agreement with the Catholic hierarchy.This is apparent from paragraph 5, Annex 5 (Scope religious) of the Directive the ECJ N ° 504/77 (Continued from the offensive against subversion during the period from 1977 to 1978), incorporated several court records. It says: "There should be emphasis on measures of various kinds relating to the control of the religious schools, a task solved directly assuming the ecclesiastical authorities. Therefore shall provide for coordination of efforts to avoid friction or premature treasury." No military always met with resounding commitment and there were episodes like acquiescence the November 29, 1976 with great show of force, the San Miguel School of the Missionaries of the Immaculate Conception of Lourdes, located in Larrea 1254 of the federal capital annexed to the parish of Holy Redeemer. The process was led by the chief of operations of the first subregion of Corps, Colonel Roberto Roualdes and as a result thereof priests were arrested Andrew Bacque, Daniel Haldkin, Racedo Ignacio Feijoo Aragon and Bernardo Canal. The latter was forced to leave the country. The raid gave only outcome that the appropriation of a mimeograph, originated in the complaint from some parents. A similar episode took place at the Sacred Heart School, Pringles, Buenos Aires Province. pressure on schools was intense and created a climate of true terror. At the same time the intelligence services used the media, particularly the publishing journals Atlantis, to denounce alleged subversive activities in Catholic private schools. The protest forced them to the standing committee of the Episcopal Conference Argentina to issue a statement that is dated December 3, 1976, which identifies two concerns. The first, the insistent "journalistic publications and opinions of groups that attack some teaching in Catholic schools." The second, "The disqualifications relapse on religious, catechists and teachers, without prior summary no known cause." Actually the episcopate had accepted without protest the law 21.381, of August 13, 1976, by which the state took upon itself the disabling power of private staff, forcing his dismissal without compensation and forbidding the practice of teaching. Article 1 says: "is empowered to December 31, 1976 the Minister of Culture and Education and the Area Military Delegate to declare ineligible to serve in private educational institutions, including universities of this character-teaching staff and teachers that have been disenrolled for 21,260 law enforcement or in any way be linked to subversive or disruptive activities, as also to those who openly or covertly or overlapping preconized or encourage such activities. " Clause 2 establishes that the disqualification is legitimate cause for dismissal and denied the right to legal compensation. Failure to terminate the employment relationship establishments and state recognition lose any benefits they have. The standard was extended by 21,490 law of December 30, 1976 and 21,744, of February 8, 1978, which extended the validity to December 31 last year. However, the provision was applied even after the expiration of the legal term. At number 146 of November 1979 the "Bulletin" of the National Superintendency of Private Education, 11 reports on ministerial decisions dated in 1979, sanctioning the same number of teachers. As the law was applied not only to teachers of secular subjects but also the episcopate religion teachers tacitly accepted that the military government oversee the teaching of Catholic doctrine. As I wrote on another occasion, "for the first time that I know of in modern times, the Church gave the state the power to determine the orthodoxy of its members (Remember that at the time of the Inquisition were the clergy who performed the trial . the 'secular arm' only intervened for the punishment of the damned) "(11). One such chaos was the sister Lidia Argentina Cazzulino, Professor of Child Jesus Institute, Paso de los Libres, Corrientes. The delegate of the military junta with the Ministry of Culture and Education ordered his disqualification by resolution of September 23, 1976, in exercise of the powers conferred by law and forced 21,381 separarala establishment. The victim filed legal action. The judges involved (federal judge and camera) provided for the annulment of the measure. The judgment became final in April 1981. In proceedings ministry said there were "security reasons" he did not need to prove. The Chamber concluded that the disqualification was based on a complaint about targeting "post-conciliar" of his catechesis, judgment shared by the military officer, Colonel Agustin Valladares, which supplied that way the Archbishop of Corrientes, Jorge Manuel Lopez , now in Rosario. The wording of the first article of the law 21.381, by its generality, let teachers easily disqualify. Any progressive or democratic expression could be interpreted as an underhand way of spreading subversion. The interpretation of the doctrine of the Church out of the molds of fundamentalism or national Catholicism, according to Vatican II, could fall within this assessment. 'm not going to dwell on the action of the military dictatorship in education because beyond the plan of my work. But I want to mention two papers which highlights the certainty of the above. The first is the resolution No. 44 dated October 11, 1977, issued by the Secretary of State for Education. Contains an attachment called "subversive infiltration directive in education", which is a manual of betrayal and ideological control to the heads of educational establishments. Other example of subversion guidance notes "the tendency to change the scale of traditional values", "distortion of the concept of private property," "tendentious interpretation of historical events, giving them a sense of class or popular yearnings vindicating against the excesses of capitalism "and" interested use of the social doctrine of the Church to encourage class struggle "(II-3-a, c, d and e). Also the correct interpretation of Catholic social teaching rests with the military personnel of the Ministry of Culture and Education. In 1977 the Ministry of Culture and Education, under the leadership of Juan José Catalán, distributed a 74-page booklet, entitled "Subversion in education (Know your enemy). " It's anonymous, as all the material emanating from the intelligence services, although the presentation is said that "the authorship and origin of the work ensure the information contained in". The thesis of the paper, as all of that source, is simplistic and ahistorical. Subversion is "the result of a command, perfectly orchestrated developing a strategy and a defined ideology, performs what is technically called 'international Marxist aggression.'" Confusion of roles in this context there is a real confusion of roles . Bishops and priests, as Bonamín and Zaffaroni, become ardent warriors as generals, admirals, brigadier arrogate the interpretation of Scripture and theology chair dictate, in full view of the episcopate. Col. Agustin Valladares, who for a long period was the strong man of the Ministries of Culture and Education, spoke on November 14, 1978, before the school teachers Aquinas, San Miguel de Tucumán. General Cristino Nicolaides said on June 12, 1976 in Corrientes, that the individual committed to subversion is "unrecoverable", thereby modifying the Christian basic concept that every human being is redeemable (12). Archbishop Lopez not rectified. 's June 12, 1976 Lt. Col. Hugo I. Pascarelli, at once evocative of the 150th Artillery Group 1, Citadel, in the presence of General Videla and unit chaplains went further in the field of theological innovation. He argued that the struggle in which participating "does not recognize natural or moral limits, which takes place beyond good and evil that exceeds the human level, even men who cause it. Did not see or not to see not just blindness but the greatest offense to God and country "(13). The Ten Commandments are bypassed by this demigod of torture and murder. The offense to God is not to recognize its right to act out of morality. Meanwhile Sasiain General and Colonel Juan Alejandro Arias Duval, then head of the federal police and federal coordination superintendent, respectively, held that "Christianity is the only thing that can save the world and that thought governs their actions and military and holders of its distribution "(14). Principle was not possible to observe their behavior in such positions and others occupied. 's April 29, 1976 the General Jorge Eduardo Gorleri after Córdoba ordered a spectacular burning of books, with these words: "The command of the III Corps reported that on the date this documentation proceeds to incinerate pernicious affects the intellect and our way of being Christian. To leave no part of these books, brochures, magazines, etc.., take this resolution for this item to avoid misleading our youth continue on the true good that represent our national symbols, our family, our church, our traditional heritage synthesized in God, Country, Home "(15). ideological pollution also worried Albano Harguindeguy General in his brief internship at the Ministry of Culture and Education. I took the opportunity to ban books by Paulo Freire, Pedagogy of the Oppressed, Education as the Practice of Freedom, Cultural Action for Freedom, awareness, theory and practice of liberty and the churches and education and the process of human liberation in the history. His educational doctrine, said, "threatens the core values ​​of our Western and Christian society" (16). theological elaboration But where that reached its highest degree of refinement was in the Navy. The Gospel According Massera priest he was exposed to Orlando Iorio while "disappeared", bound and hooded in the School of Naval Mechanics in mid-1976. "You're not a rebel, 'said the officer who questioned him,' you're not in violence, but you do not realize that to go live there (to the village) you unite people, you unite and unite the poor the poor is subversion. " And later another jailer said: "You have an error, it is too materially have interpreted the doctrine of Christ. Christ speaks of the poor, but the poor in spirit and you have gone to live with the poor. Argentina In spirit poor and you are rich, on, should help the rich more than are those in need spiritually "(17). Fundamentalism and national Catholicism of some bishops still well represented in the armed forces. On July 5, 1986, in Córdoba, during FAMUS monthly Mass in the presence of the commander of the Third Army Leopoldo Hector Flores, the Dominican Daniel Maria Rossi revived doctrines cavemen and Julio Felix Salvá Meinvielle, buried by the Council Vatican II. Repudiated "the seudohéroes that embody the French revolution in our country, because Hispanic tradition disintegrate". He added that "the French trilogy of equality, liberty and fraternity is totally subversive" (18). This worthy brother of Tomas de Torquemada matches another famous thinker of the army, General Justo James Rojas current Alcorta.As a lieutenant colonel and commanded the infantry regiment of General Viamonte Mercedes, province of Buenos Aires, used to give lectures illustrative and threatening to the teaching staff of the districts of their jurisdiction. Then explained, along with a huge wooden Christ, that "Jews shared their secret practices and even their symbols of Freemasonry and it tries to destroy the Christian religious view that is in line with communism". After castigating the French Revolution and the Third World, defended the "good violence" of the military and said that religious freedom served only to "cover the atheist". He ended up calling liberal democracy "false because popular sovereignty holds when, according to Christian doctrine, but God who transmits power" (19). He also maintained that the revolution of May 25, 1810 it was a military coup, a thesis that has been exposed years ago by Gustavo Martinez would go up in a book called The Year X. This delusion has been promoted by the constitutional government despite opposition from human rights organizations, who recalled his terrorist involvement in the west of the province of Buenos Aires. In July 1986 the radical deputy tucumano Juan Alcorta Robles Rojas reported that, at the time commander of the Infantry Brigade 5 of Tucumán, was "warming the ears" to political and union sectors for a coup to take place in September, classic month for these interventions. No doubt that such arrests are rooted in the ideology of loquacious generally regarded with dread that pluralism and freedom of our nascent democracy, as some bishops. Another officer democracy is promoted by Colonel Mohamed Ali Seineldín, given also the fascist theological ruminations while plotting from Panama, where he is the military attache, against the regime has elevated inexplicably. His tendency to mix the military to religion led him to propose the name "Operation Rosario" for the invasion of the Falkland Islands. Let's see what the professor describes war college, Isidoro J. Ruiz Moreno, author of a book on the performance of army commandos called in the southern conflict. "This soldier, he says, possessed of a mystical religious patriotic and high grade printing knew everyone in the command subunit (Task Force Falcon 8), consciousness of duty as a top priority, of total sacrifice , he found his reward in obedience to the directives received ... But the religion of their parents, Mohamed was educated from the age of nine in the Catholic faith, which was open and militant cult. God Fatherland or death: this motto since Argentine commandos received a positive sense and not merely declamatory "(20). At the ceremony organized by Cardinal Aramburu for the defense of the family, the July 5, 1986, was broadcast among those attending a flyer with the profile of Colonel Seineldín accompanied by the following text coup: "Brethren, there is hope. A man, a soldier, that when God provided wield their spiritual and moral best weapons to defend the flag.'s the same who endeavored to defeat Marxist guerrillas, is the same who said: call feat Rosario to April 2, in honor of the Blessed Virgin. " shamelessly is explained in the book mentioned how Seineldín commands introduced in the teaching torture prisoners. As explained before, torture has been condemned without qualification by the papal and episcopal magisterium of the Catholic Church, which claims to belong Seineldín. In learning-commands illustrates Moreno-Ruiz, "do not miss even the experience of prisoners, as their fields do not meet the requirements set by the Geneva Convention, but are adopted from the Vietnamese experience. Candidate is captured surprisingly, hooded and beaten following a prescribed method. Their instructors not skimp using those rubber batons used by police, though constantly under the supervision of a physician and a psychiatrist. Locked naked in a narrow shaft that keeps forcibly stopped better said: buried in him, is the unhappy covered by a sheet of tin or zinc that burns in the sun or it freezes at night, getting only one meal a day, hot polenta should pick up with his hands and there remains still for three days, lost track of time. Just out for questioning. For your information the prisoner is beaten when it is necessary and when it does not. Till then, in his grave, had to listen to music constantly Central or Marxist and subversive proclamations that constantly proclaims a loudspeaker. had time to think and pray, that's all I can do. And determine if you continue in the course until the end, even when the speakers also hear cries of his comrades who suffer interrogation stage "(21). Whether this is done with the comrades who will ultimately know that this ordeal alive and receiving medical care, is to imagine the fate of the prisoners who are want authentic extract information as the disappeared during the dictatorship. The command tried to use these methods of interrogation in the Falklands conflict, thereby compromising the honor of his gun and the solemn commitments signed by the country. During the same month of July 1986, the federal judge in Neuquen, Rodolfo Rivarola, demanded the military judge in San Carlos de Bariloche the teaser for the torture applied electric shocks from phone campaigns, soldiers conscripted by Dino Codermatz lieutenant. This indicates that the method is still used, with the permission of the military authorities. The commander of V Corps Gen. Enrique Bonifacino defended the military court proceedings and freed the torturers. This is very serious from every point of view. It requires that the President of the Nation in his capacity as commander in chief of the armed forces, act without delay and that Congress take action on the matter. It is unacceptable that the Argentine officers and NCOs are trained to torture, or subjected, like soldiers, to degrading. One thing is the physical and mental training, however intense it is, and the experiences of survival in hostile and over the suffering caused, in order to unleash human brutality against defenseless enemies. Officers must be prepared and not beasts honor. We know, moreover, that the victims will be countrymen according to the doctrine of collective security supported by our military as evidenced by the presentations of the three chiefs of staff to the Senate defense committee. 's revelations Ruiz Moreno, accepted as legitimate by itself, did not cause, but an article by Horacio Verbitsky, the reaction they deserve. Alberto Martín Noel, in the literary section of The Nation, said glowingly the volume without giving notice of this story or feel alarm. The military bishop, José Miguel Medina, despite entering the ecclesiastical jurisdiction responsible, nothing has been said. The question provokes a final thought, responsive to the subject of this book. It seems that officials are more closely linked to Catholic fundamentalism, fueled by chaplains and bishops, who are distinguished by their murderous fervor and opposition to democracy. This is the result, ultimately, of the attitude and the doctrine of most pastors.Christian von Wernich From 1984 gained notoriety, accused of complicity with state terrorism, the priest of the Diocese of Nueve de Julio, province of Buenos Aires, Christian von Wernich. It is included in the report of the Commission on Disappeared and is accused in two lawsuits, which I will detail soon and whose patronage is exercised by lawyers of CELS. Both are delayed in the supreme council of the armed forces. But beyond these processes, and personality are the statements and actions of von Wernich they did know and made ​​a sort of clerical fascist paradigm, identified with the armed forces and illegal repression collaborator. Several testimonies von Wernich condemnations are marked and partially transcribed in the book Never again, of the National Commission on the Disappearance of Persons. They belong to the following dossiers: 683, testimony of Julio Alberto Emmed, 2818, reported missing Idiart Cecilia Lujan, 2820, reported missing María del Carmen Morettini, 2852, reported missing Mary Magdalene and Paul Joaquin Mainer Mainer, 6982 , testimony of Luis Larralde, 6949, testimony of Luis Velasco (22). I simply play the last part of the above because they are linked to one of the lawsuits that will outline. On August 3, 1984 testified at Argentina embassy in Madrid, before the national deputy Piucill Hugo Diogenes, a member of the Commission on Disappeared, Mrs. Graciela Fernandez Meijide, secretary of the commission, and counselors of embassy Carlos Gustavo Rospide and Asis, Luis citizens Larralde and Luis Velasco. The first one said, among other things: "I was arrested with my wife Maria Josefina Roncero in my home in the street 5th H Billinghurst 2143, Buenos Aires, on July 5, 1977, at 21.15 pm. Shown to clandestine center where we were tortured. heard when tortured the former economy minister of the province of Buenos Aires Mr. Miralles.'s father concurred Christian von Wernich every day to the Brigade of Research and spoke with those detained. " Velasco, for his part, stated: "That the July 6, 1977 at 24 hours a large group of heavily armed men in civilian clothes, was made ​​to open the door of the apartment he occupied with his mother, on 56th Street between 5th and 6th La Plata. said to belong to the Argentine army. thing Into a ciche and threw him to the floor and blindfolded him. On July 8, he was taken back to 'the house'. At that time and after the first session of torture came a priest, who later learned that was Christian von Wernich. thing seen again several times and on one of these occasions the priest ordered him to take off the blindfold. As the deponent refused to do it himself retired. Such priest said he had the parish in July 9, Buenos Aires. heard On one occasion when Christian von Wernich said a detainee who asked not to die, that "the life of man depends on God and your help 'and he himself was directed, touching his chest hair smiling and saying 'I burned all hairs. "Another time I heard defend and justify torture and admit that he had witnessed torture. von Wernich When the priest had operatives detainees used the plural, INCLUDING: when did this operation. " In the criminal court and correctional number 3 of the city of La Plata, by Dr. Vicente Luis Bretal, Secretariat No. 8, filed the legal case for which Sunday Moncalvillo, father of one of the victims, with the sponsorship of the lawyers of CELS, charges of mistreatment and unlawful deprivation of liberty qualified, among Ortros, the former chief of police in the province of Buenos Aires, Juan Ramón Camps, the commissioner Miguel Osvaldo Etchecolatz and Christian priest Federico von Wernich, which takes as an officer sub-inspector. Von Wernich was appointed to that position by Camps, in 1976, to serve as chaplain (I later say in an interview: "I was ordained in 1976 and as General'm Concordia Camps I knew a boy, since he is of Paraná. therefore and according to Bishop Square, I became trusted cure for many things in the fight against subversion. ") The process stems from the arrest by different procedures Moncalvillo Hector Domingo, Guillermo Garcia Cano, Amalia Liliana Galarza, Cecilia Lujan Idiart, Mary Magdalene Mainer, Paul Joachim Mainer, Maria del Carmen Morettini and Susan Salomone. youth were illegally imprisoned, under special conditions, for most of the year 1977, in the general direction of the police investigation in the province of Buenos Aires, La Plata. They could alternate with their families and finally gave choose to remain jailed five years or leave the country. Logically, they chose the latter. During that time the chaplain visited von Wernich constantly, families who relied as an intermediary. He even gave money to be forming a fund for their maintenance abroad. The November 30, 1977 to attend the parents of those detained dependency, as usual, they were informed that day had left the place. Since then knew nothing of them. Von Wernich explained in his statement to the federal appeals chamber in criminal and correctional of federal capital, in the trial of former commanders, who participated in a farewell and were asked to order them accompanied into three groups at this airport and the port of Buenos Aires, from where they traveled to Montevideo (23). Despite this assertion, it is certain they were killed as thousands of the disappeared, as have never shown signs of life and it is impossible to find abroad without communicating with his family. The findings in Uruguay proved unsuccessful, although Moncalvillo appears as entered that country. Police authorities insisted on its position, suggesting that it would be in hiding. And von Wernich never knew how to give a coherent explanation, and was more interested in the matter. Given the CONADEP, a former police officer in the province of Buenos Aires, Julio Alberto Emmed, who acted as a driver and took part in operations, did a detailed account of which is that members of the group were transported by different vehicles on the pretext out of the country and killed in a brutal way. According Emmed the priest von Wernich witnessed, like himself, those facts. In return, the commissioner Etchecolatz, congratulated the staff involved and "the priest added von Wernich-Emmed-I spoke in a special way by the impression I had caused what happened. The priest told me that what we did was necessary for good of the country,



























































































It is true that Emmed undoubtedly threatened, denied those details in his statement to the federal chamber of the cause of the ex-commanders and announced that rectify the statement made ​​in the same direction at the federal courthouse in criminal number 4 of the capital federal, by Dr. Amelia Berraz Vidal (25). But it appears that was true at the first opportunity, as homicide is the rational conclusion indefinite disappearance of youth mentioned and this is not the only time that such procedures used. Remember, as an example, the case of Marcelo Dupont. During his long statement to federal von Wernich camera recognizes its relationship with this group of prisoners disappeared accompanied confirms to dismiss, but denied knowledge of their condition. It also explains that he spoke at a police of Don Bosco with Jacobo Timerman and former Minister Oscar Miralles, whom he found very weak. Holds have been unaware that they were tortured. (26) Another court case in which he is involved von Wernich is the case "Lorusso Andrés Arturo s / ​​false imprisonment claim." Processed before the court in criminal and federal correctional Federal Capital No. 4, by Dr. Amelia Berraz Vidal, Secretariat No. 12, until it declined jurisdiction and the case went to the Supreme Council of the armed forces. It intervene, together with the parents of other victims, as plaintiff, lawyers sponsored by CELS. originates process because of the arrest in the early hours of May 14, 1976, by officers of the armed forces , to Beatriz Perez Carbonell Weiss, Cesar Amadeo Lugones, María Esther Lorusso Lammle, Horacio Pérez Weiss, Monica Maria Candelaria Mignone, Monica Vasquez Quinteiro and Maria Marta Ocampo de Lugones. None of them appeared. For other evidence, it would be long to explain, it is certain that they are moved to the Naval Mechanics School, where no doubt they were tortured and killed. This youth group was bound together by the dedicated work of human, social, political and religious held in the shantytown of Bajo Flores and in remote areas of Patagonia. This was also the reason for its removal. 's brother César Lugones, named Eugene, maintained a close friendship with the elder von Wernich. So that produced the episode was the first person I turned to for help. He knew, of course, their ideology, their identification with the armed forces, their status as police chaplain in the province of Buenos Aires and her friendship with Camps. I knew it was brother of Colonel Morelli, who served as head of the safety oversight of the federal police. I was hoping for it to provide him some light. Von Wernich addressed and a few days to figure out he conveyed to his brother Eugenio Lugones Caesar lived. Eugenio novelty informed us immediately. Then I wrote to the Bishop of July 9, Alejo Gilligan, who knew of Mercedes and asked her to ask von Wernich, then pastor of the cathedral of that city, which had news of my daughter Monica. On August 4, 1976 Gilligan Archbishop answered me, saying, quote: "The only data collected by P. Christian is that Caesar Lugones is fine, nothing known of other people, where they are located or who were involved." In 1984, when I started the lawsuit in the court of Berraz Vidal added the letter and suggested as witnesses to the bishop and the priest Gilligan von Wernich. At first, to recognize its signature and the contents of the letter and the second to read who had provided the information. That way we could make progress in identifying the perpetrators. The news was in the papers and was a commotion on July 9. This question was added Moncalvillo Mona statements, Hunor known journalist and sister of Domingo Hector, on the case of the group of La Plata. The bishop, who surely had forgotten communication, was very upset and wanted to make a statement denying it. I sent a copy to remember and tuck the leg, through the pastor of Lauquen Dam, William Noah. So make use of the right sought to be interrogated by trade. (This is a privilege which they enjoy, under Article 290 of the code of criminal proceedings to the federal courts, the members of the three branches of government, members of the military courts, the dignities of the clergy, ministers diplomats and consul generals and soldiers from Colonel up. This is one of the many inequalities, violate Article 16 of the national constitution, which exist in our laws and customs.'ll have to remove it). Gilligan acknowledged the letter and von Wernich was cited by the judge. How did the passage? Lying. He said that the information was well Lugones is Caesar had the same Eugenio proporecionado Lugones. Is it conceivable outrage. Requested a confrontation. The judge granted it. It was a very violent scene. Von Wernich, extremely nervous, remained in place. In front of his statement was only the word of Eugenio Lugones. We were without proof. von Wernich output was procedurally ingenious. But at the cost of lying, after a solemn oath before God to tell the truth, with a crucifix in front. I remembered the words of the Lord in the Bible where Moses receives teofonía tables with the Ten Commandments: "Thou shalt not bear false witness against your neighbor" (Exodus, 20, 16). And I was sad that a minister of God, through cowardice, the'd forgotten. Such accusations against von Wernich attracted the attention of the press. Seven Days magazine sent the journalist Alberto Perrone and photographer Mario Paganetti to Norberto City of Ries, of the diocese of July 9, where von Wernich had been removed as pastor. The priest, carried away by his vanity and penchant for publicity, talked a lot. His comments, published in the issue of July 30, 1984, attracted the public's intention. The weekly was exhausted and had to reproduce the article in the next issue, the 1st of August. von Wernich The report, titled "Speak the priest who questioned the missing" not wasted. It bares his personality and ideas. "I never had doubts-says-with what I did." It elaborates on its links with the group of young prisoners in the general direction of research at La Plata. "I was in charge, he explains, to speak, to go as was armed informing your organization Montoneros". Regarding the testimony offered at the hearing television Never Again says: "I wanted to see if they are true. Distrust.'m Afraid that is not all true. It seems, however, that gave the people the circus that needs the current government to distract from the lack of bread. thus left foot works in this country. " "I was never in any police or military where I confess that a prisoner had been tortured. And look that was directly related to Jacobo Timerman, Minister Miralles, Papaleo and many more ... I tried Camps (Timerman) to a king ... Being told a black tortured Camps nobody knows well and good. But how would happen to him torturing a journalist on which there was a steady and decisive global pressure ... if not out for that ...! " Journalists described the environment: "We spent the spacious living room with leather armchairs and numerous artisanal tapestries hanging on the walls. Christian von Wernich California said that construction had made ​​it just a couple of years before , where stood a measly quarter. From there we followed the priest to place packaged for amateur vocation. Diplomas of different issues carpeting adorn the walls of the room. On a small shelf with several religious books were those of General Ramón Camps. Every one with an extensive autograph manuscript, which recalls the 'priest and friend' and notes how life played both. Susana is mentioned also, the priest's sister, married to a classmate Military Camps (Morelli) "He concludes:" I know very well what I did, why I did it and who did it. When it's time to decide justice.'ve lived a war from an ideological point of view, which is the center of a conservative ... As I said before, I hope justice, especially the divine ". "By the statements of Christian von Wernich the people of this priest was transformed into Devil's Kettle", entitled Seven Days the second of his notes, illustrated with plenty of photographs. From that moment the cleric knew better than to keep talking and refused to new reports. Gilligan Bishop came to his defense and made ​​the same suggestion. As a result of his words CELS he initiated a criminal complaint justify crime. Von Wernich accused me before the federal court of Blue to be the author of telephone threats he received in the Ries Norberto, based on their similarity with an expression that I included in my letter to the pastor of Lauquen Dam William Noah. The judge, of course, dismissed as absurd accusation. Proceedings against von Wernich are paralyzed in the supreme council of the armed forces. Meanwhile, the government of the province of Buenos Aires has declared availability police office. On Friday April 25, 1986 I was invited by the Human Rights Commission Nuevejuliense, CONUDEH, to explain the case. Four hundred people packed the hall of the Municipality and there was an interesting and enlightening dialogue. I wanted to invite the bishop, but did not find. I later learned that he had addressed the mayor asking to revoke the granting of the premises. The attitude corresponds to the episcopal ideology I described: the search for the protection of the state and the fear of freedom and pluralism debate. Another episode doubtful von Wernich activities is that of his stay in New York in late 1978.According to allegations that city moved to a temporary contract with the archdiocese to deal pastorally to the Spanish speaking community, settling in the parish of St. John Chrysostom, in Bronx. The fact is that in the case "Lorusso" was presented Argentina María Eva Ruppert citizen, residing at that time in that metropolis. He delivered a letter dated von Wernich September 27, 1978 for which he was interested in connecting with Argentine exiles linked to the magazine complains that conducted a vigorous campaign against the military dictatorship Argentina. According to the detailed account of Ms. Ruppert, von Wernich met her on many occasions and offered their assistance in the tasks related to the defense of human rights in our country, expressing their desire to "pass machine and make a data file organized with the 'contacts', both in Argentina and abroad, the organization with which the deponent was working "(27). He explained that could facilitate transmission apparatus and a photocopier shortwave same purpose. As the result bidder suspicious attitude, decided not to accept their services. In the case above cited von Wernich was confronted with Ms. Ruppert, showing not know or have offered any collaboration with human rights organizations, as this was outside of his pastoral work. For the lawyers who were present at these procedural steps left no doubt that the witness was telling the truth Ruppert. Christian von Wernich, although born in San Isidro, Buenos Aires in 1938, belongs to a wealthy family in the city of Concordia ( 28), where he began his etudios. One of his brothers appeared involved for some years in the bankruptcy of the Alvear Palace Hotel, which gave rise to dubious interpretations. In his youth he moved to California, USA, where he stayed a while. There he learned English. There appears to be leaning toward the business administration studies. All versions collected showed his penchant for lavish and frivolous life, even in the time stated that a seminarian and was preparing for the priesthood. Eugenio Lugones, who met him in the swimming pool of the Ateneo de la Juventud in the early 1970s, says some friends said "The Cure" and others "The Count" or "The Duke", "because it showed easily than was a person of a lot of money ... he adds programmed together a trip to Rio de Janeiro, where we were about fifteen days at the time of the carnival ... in your particular car had a siren, especially during the years 76 to 78. asked why I had it and now I realize that it was to break through and not to be disturbed on the path as saying. Besides that had credentials on behalf of another person with your photo and this I personally know because I saw it. believe that the name contained in those credentials police commissioner of the province of Buenos Aires "(29). 's priestly ordination von Wernich, which occurred in 1976 at age 38, was one surprise, because he had gone through several seminars and more than one bishop refused to ordain, including Tortolo, Parana. It is clear that his personality did not convince. Whoever decided to confer the sacrament of orders was the bishop of July 9 Alejo Gilligan, who happens to be a naive man. For that reason ended up in that diocese, it was not the source. In the three cities where he exercised his ministry, May 25, July 9 and Norberto de la Riestra von Wernich hovers over a certain sector of the population by its reactionary ideology , casual style-ever wears a cassock and powerful cars prefer-worldly and tastes. The house was built before Norberto described in the Ries. It handles a lot of money, which is supposed origin family frequently travels abroad and during the time of the military dictatorship was feared by his official linkages, although some argue that saved some young people in the area. Complies with clerical duties (Mass, preaching, administering the sacraments), but their attitudes are profane. Is yours a formal, sacramental priesthood, without any spiritual experience. No wonder, then, that has been consistent with its participation in the acts alleged against him. Von Wernich often tells his friends he has chosen to be a priest, because it is a profession in which, unlike others, is work on Sundays and rest the rest of the week.





































Notes 
(1) Conf: José María Rovira Belloso: Sacramentum Society Salutis perfect: two concepts ecclesiological Two Images of Church in "Church and Society in Spain, 1939/1975", Madrid, People's Publishing House, 1977, p. 317/352; Leonardo Boff: Church, Charism and Power - Essays militant ecclesiology, Santander, Editorial Sal Stubborn, 1982, p. 20/28.
(2) Juan Maria Laboa: Fundamentalism a limited and exclusive spirit, Madrid, Narcea SA de Ediciones, 1985, pp. 190.
(3) "In Church and national community (1981), our bishops have recognized that Argentina society is a pluralistic society. know, however, that the experience of Vatican II is there to witness, that not all the signatories of a document are fully aware of its consequences. And it takes quite a long time to behavior of the ecclesial community to adapt to the new perspectives opened by a current reading of the "signs of the times'. Accept that Argentina is a pluralistic society is to give the model of the 'Catholic Argentina' and the wording that identifies the Catholicism with a mythical and indefinable 'national being' ". (Criterion, Buneos Aires, number 1959, January 23, 1986, p. 3).
(4) The Bible is the book fundamentalism Catalan priest and Salva Felix Salvany Liberalism is sin. Hottest Issues, published in Barcelona in 1884. Reached a number of issues. Between us the keynote speaker of fundamentalism was the priest in July Meinvielle, which has left a copious bibliography. Influence exerted on different groups until his death in 1973. Among his titles include the following: Conception Catholic politics, Buenos Aires, Catholic Culture Courses, 1932, 163 pages., The Jew, Buenos Aires, Editorial Antidote, 1936, pp. 157.: The three biblical peoples in their struggle for world domination, Buenos Aires, Adsum, 1937, 99 p.; Communism in anti-Christian revolution, Buenos Aires, Ediciones Theory, 1961, 139 p.; The Church and the Modern World, Buenos Aires, Ediciones Theory, 325 pages.; From Kabbalah progressivism, Salta, Editor Calchaquí, 1970, pp. 463.
(5) I remember in my teens an extreme expression of national Catholicism. In a procession in Luján, where then resided, a priest stranger said over the loudspeaker that "THE Argentine that venerates the Virgin is a traitor to the nation and deserves to be shot in the back".
(6) Conf: Charles Maurras: Surveys on the monarchy, translation and notes by Bertram Fernando, Madrid, Spanish General Society of Libraries, pp. 715.; Enrique Zuleta Alvarez: Charles Maurras, Nationalism in Argentina, Buenos Aires, Ediciones La Bastille, 1975, T. I, p. 27/32; Enrique Zuleta Alvarez: Introduction to Maurras, Buenos Aires, New Order, 1965.
(7) The priest Manuel Beltran FAMUS a mass of August 2, 1986 accused the authorities of being "responsible and accomplices" of "coming anticlerical". "They know (the authorities) and know well: the rise of the drug, crime and pornography." (Clarín, August 3, 1986).
(8) The Reason, Buenos Aires, May 13, 1977.
visitors in this session showed a movie with the "confession" of the alleged guerrilla Marta Carmen Bell, who explains to have been catechized for subversion by Fr Paul Gazzari. Later the text appeared in the magazine Para Ti.
(9) Journalist of Buenos Aires, number 39, Buenos Aires 7 to 13 June 1985 p.
 13. 
(10) Caritas is an institution for the archbishopric of Cardinal Aramburu has acquired an important development and effectiveness, under the leadership of Charles Elliff and Ricardo Murtagh.
(11) Journalist of Buenos Aires. Buenos Aires, March 24, 1986.
(12) La Opinion, Buenos Aires, June 12, 1976.
(13) The Reason, Buenos Aires, June 12, 1976.
(14) La Prensa, Buenos Aires, 12 September 1979.
(15) General Jorge E. Gorleri, the then commander of the second army corps based in Rosario, was forced to retire on 1 September 1986, after a meeting of senior military commanders, headed by Defense Minister Jose Horacio Jaunarena. At that meeting Gorleri opposed his subordinates were forced to appear in cases before the civil justice to answer for crimes committed during the military dictatorship. This means a true uprising against the Constitution. It should be noted that human rights organizations had opposed his promotion to general, proposed by President Alfonsin and awarded by the Senate. Days before this episode, the August 15, 1986, General Gorleri chaired a Catholic school act "Manuel Belgrano" of the Marist Brothers, the Federal Capital and delivered a speech whose content know. Surely held the same criteria. Significantly, nearly three years of democratic government incinerator books and commander of an army corps, be invited to chair and teach at an educational establishment. He was accompanied by the commander of the Puerto Belgrano Naval area Rear Admiral José María Arriola.
(16) Clarin, Buenos Aires, October 20, 1978.
(17) Report of the National Commission on the Disappearance of Persons: Never again, Eudeba, Buenos Aires, 1984, file number 6328, p. 349.
(18) Journalist of Buenos Aires, Buenos Aires, number 96 or 11 to July 17, 1986.
(19) Journalist of Buenos Aires, Buenos Aires, number 95, 4 to 10 July 1986.
(20 ) Isidoro J. Ruiz Moreno: Commands in Action - The army in the Falklands, Buenos Aires, Emecé, 1986, p.
 36. 
(21) Id.Id., pp. 41/42.
(22) Buenos Aires, EUDEBA, 1984, p. 259/261.
(23) The Journal of Judgment, No. 3, Buenos Aires, June 11, 1985, p. 56/59.
(24) Never again, id. Id. 260.
(25) The Journal of judgment, id. ID, page 60.
(26) Go, go., p. 56/59.
(27) Fs. 478/480
(28) Concordia there is a strong current right-wing nationalist and fundamentalist Catholic. Besides von Wernich hails from that city Seineldín Colonel Mohamed Ali and studied there the disciple and July panengirista Meinvielle, priest Raul Sanchez Abelenda currently enrolled with quasi-schismatic Catholicism French bishop Marcel Lefebvre, Sanchez Abelenda was dean of the Faculty of Philosophy and Letters, University of Buenos Aires during the intervention of Antonio Ottalagano, entrerriano also appointed by the Minister Oscar Ivanisevich (09/17/74). Allegedly, Abelenda Sanchez was certified in that period to von Wernich approval materials of philosophy that he had never attended and facilitating his ordination. In Concordia, the July 27, 1962, Meinvielle gave a lecture on "The Revolutionary War and the National Revolution in Argentina".
(29) Seven Days, Buenos Aires, 1-7 August 1984, p. 6/7.

 Institutions and Publications 

Church and Dictatorship, by Emilio F. Mignone (Chapter Seven) Catholic institutions Authoritarianism is a feature of the Argentine Catholicism. The institutions that are part of or dependent on the official Church lack autonomy and are punished if they dare to express an opinion at variance with the criteria of the episcopacy. "To the Church in Argentina rightly says an editorial in the journal Criterion-le is missing urgent public. reviews many but not enough in a climate that respects the freedom to manifest without fear of reprisal.'s calm surface do believe many are broader consensus than actually are ... We fear that our Church is a repressed inflation of ideas: the earlier rise less gravity controls have the sincerity "(1). Reprisals alluded to in the previous paragraph are the sanctions imposed by the Episcopate . This qualifies as "parallel magisterium" any attempt to illustrate to society that goes beyond glossing their concepts, not only in theology but also in problems of any kind. In the course of this work I have reviewed two of those situations. In the first chapter transcribe paragraphs in a document of the Standing Committee of the Episcopal Conference Argentina involving a rebuke to the Conference of Religious Argentina (CAR), when it suggested the need to address more forcefully the violation of human rights ( 2). This Conference is prohibited to take public positions. And in the sixth chapter mean the penalty imposed on the team of priests of shantytowns, for denouncing the brutal expulsion of its inhabitants amidst the indifference of their pastor. Silence is the norm of the initial institutions of the Catholic Church, except when they receive a higher order or are considered obliged to support a decision of the episcopate.Lack of opinion or, if they do, prefer silence them. This happened on the thorny issue of human rights violation. Some who spoke was to flatter the government armed forces. Such is the case of the Corporation of Catholic Lawyers, tiny entity representation, characterized by its reactionary position, which is reflected in frequent releases, warning the authorship of Dr. Lorenzo J. Butler. On the occasion of the coming of the mission of the Commission, the corporation, with the signing of Ambrosio Romero Carranza and Virgil Gregorini, issued a statement containing the incredible following paragraph: "The Corporation believes that Argentines enjoy a reasonable degree of freedom and that human rights are sufficiently protected by the law and the authorities. Individual cases of people imprisoned or disappeared are research and be enlightened.'s major human rights violations have been executed in our Republic by the same people that before the defeat at the hands of armed forces and not having the courage to accept the consequences of those acts, fled abroad, where the Argentina continue attacking with his hypocritical cries for human rights not respected when they had power in their hands "(3). In 1982, the Federation of Unions of Parents of Families of the Archdiocese of Buenos Aires, chaired by Ernesto Gomez Mendizabal, with the advice of the vicar general of the archdiocese Monsignor Arnaldo Canale, began publishing your newsletter. The first issue contains the only text is the transcript of a statement published in the journal Information Manual, No. 6, published by the command in chief of the army, headquartered II. Where it comes to be that the doctrine of an institution of the Catholic Church finds its inspiration in the armed forces. 's natural body of the Church to act in defense of the dignity of man is the National Commission for Justice and Peace, which depends on the Episcopate. This institution, at various levels, universal, national, diocesan, was created by Pope Paul VI to give effect to the principles of their great encyclicals. This has happened, among other countries, in Spain and Brazil which has a reputation and prestige. Between us the episcopal conference, as in so many other things-it merely complied papal rule a purely formal way. During the most critical years of dictatorship presided Carlos Alberto Floria, who in his condition, as I have explained, participated in the meeting of Puebla. When I asked Floria, in the presence of Eduardo Pimentel, what caused this passivity, I explained that the agency had expressly forbidden to issue public opinions. Only occasionally was called to advise, in private, to the bishops. The Vatican was alarmed by this cancellation on the facts of the commission and sent his president in Rome, Cardinal Bernardin Gantin Africa to try to change the situation. There was then an expansion of its membership and leadership change, but everything has remained the same. Only once, with the signature of its President Franklin Obarrio and his secretary Ignacio Palacios Videla, the National Commission for Justice and Peace intervened on the issue of human rights and differed with the approach of the episcopal conference. Was during the so-called "final document" of the military junta. Then the Commission said: "In the official document on combating subversion disqualified we wanted to see not only the horror unleashed by the guerrillas but also illegal repression to which it gave rise. Lack of objective truth and the absence an expressed willingness on the part of the armed forces returning to the raise of national defense, abandoning the doctrine of national security, the community put Argentina at the mercy of the vagaries of domestic politics of other powers "(4). I never knew what was the reaction of the heads of the bishops against this unusual demonstration.















Publications 

It would require research that escapes, for now, my little strength, a documented analysis of the role of journals considered "Catholic", during the military dictatorship. 'm going to limit myself therefore to a few references. In general newspapers and magazines of this sign, like the rest of journalism, were maintained in a safe spot, as was inevitable, against state terrorism and the lack of coverage by the episcopate. The most common was silent. 's not fair, in this field, but note the clear identification with the military dictatorship Esquiú-color, rather than clerical weekly Catholic competitor Publishing magazines Atlantis defamation of victims illegal repression and organizations defending human rights. The same approach is visible in Universitas, Catholic University Argentina oriented Nicholas Bishop Octavio Derisi. Criterion, the Catholic magazine of general interest greater independence and Gravitation, held, forced by circumstances certainly, cautious, in the difficult years . However, in their orientation and style, makes considerable effort to appreciate and judge the facts objectively. As you have noticed, I quote several times in these pages. When he published a comment with noticeable errors-and praise-of the law 22.068, which facilitated the declaration of presumption of death of the disappeared, with Augusto Conte went to see the priest director Rafael Braun. We attended with deference and authorized the publication of the letter below in number from 1827 to 1828, of January 24, 1980: Buenos Aires, December 18, 1979. Fr. Rafael Braun DISCRETION, Dear Friend: I am sending you these lines in order of publication, refer to the commentary in the 1823 number of the magazine, entitled "Scope of a controversial law." Try the article on the so-called law 22.068, by which establishes a special regime for the declaration of presumed death of people "disappeared" between November 6, 1974 and the date of promulgation of this rule, ie September 12, 1979. I think the comment in question fails to mention some essential aspects of order mentioned, necessary for proper prosecution of the problem by the readers of that publication. Indeed, the heart of the 22,068-law called and obviously their reason for being-, lies, I believe, on two expressions contained in Articles 2 and 3 shall not cited by the writer of Criterion.The first is that which authorizes the Federal Government, without limitation and without showing any particular legal interest to seek a declaration of presumed death. It will be enough for it the existence of a purely formal requirement, which the judge intrinsic truth has to investigate: the denunciation of the "disappearance" even produced a few weeks before. The second, the repeated and emphatic statement that this attribution may be exercised (also by the state), "despite opposition from other holders" (eg parents and spouse of "disappeared") and carry it out in a trial, to call it that, that "in any case will not contentious" (Articles 2 and 3 of Law No. 22,068.) In other words, the national government could ask for, without the possibility of opposition, any day now, before the courts, the alleged statement of the death of thousands of people about whom there are allegations of "disappearance", on file with the Ministry of Interior, Federal Police, and the same law. And so, the state would get, if desired, within very short, with a summary procedure and despite the possible conflict of immediate family "disappeared", that judgment. The judges, meanwhile, are bound by the rule enacted this presumption of death have no other investigation or processing, as virtually automatic. Yes or yes, as they say. Are we or not, I wonder, before an unwarranted and dangerous expansion would say totalitarian, the powers of the state to the detriment of the rights of the family and waning of the functions of the judiciary? Is this policy consistent with Christian doctrine on the matter? Are we or not to risk some of scaling, transferred to justice alleged death certificates, to give the "solution" as General said Harguindeguy (The Nation 22/08/79) the problem of " disappeared "? prefer that the response of the reader. ...................................... ................... will say that various officials, including the Ministers of Interior and Justice, have expressed that the State will only use this attribution in circumstances of vulnerability. But what matters in law is not the intention, actual or presumed, of legislators and less than the possible perpetrators, but the text itself. Besides, who ensures that the successors of the current authorities will have different criteria in this respect? And if so, what sanction this law, if the 14,394 is more than enough? .............................. ........................... it is perfectly understandable that the law 22.068 was bitterly criticized, both at home and abroad and indignant rejection deserves its intended beneficiaries, among whom, as you know, Mr. Manager, I am one. General Videla has lamented in his final press conference of the "misunderstanding" (The Nation, 14/12/79). I ask myself if under yet explained what it is unreasonable to think of the intention to "cover up in the words of the same Videla, potential or realized a crime" (id. Id.). ......... ................................................ If the government would really alleviate our distress, as was stated by General Videla in the same time, has a very simple truth. The truth, which the motto chosen by John Paul II in 1980, is the condition for peace.............................. ........................... Finally, I noted my puzzled by the mention made ​​of the law 22.068 in the exhortation of the Standing Committee of Argentine episcopate published in newspapers of December 15, 1979, without warning, apparently, the reasons why this new rule unnecessary to resolve legal problems alluded heritage .... Sincerely, Emilio F. Mignone. magazine Another valuable and interesting material, Current Pastoral, led by Father Vicente Oscar Vetrano, current culture vicar of the Diocese of Morón, remained silent during the dictatorship. Although one of its features is the wide dissemination of the activities and speeches of Pope, failed to play one of the references of John Paul II to the situation of the disappeared in Argentina in St. Peter's Square. I wrote a letter pointing out the fact and Vetrano borrándome as a subscriber. Incidentally other criticisms formulated to post some pretty harsh. I received an inadequate response but cordial, where I explained that it would keep sending the publication though I did not pay. I have the impression that my views were taken into account. Both of them demonstrate breadth and responsiveness case, although we have differences. I would therefore highlight (5). At number 259, December 1976, the magazine of the Centre for Social Research and Social Action (CIAS), of the Jesuits, published an article by P. Vincent Pellegrini SJ, entitled "Human rights in the present socio-political context of Argentina", which reproduced the Opinion in its weekly supplement of January 30 to February 5, 1977. For this reason the military dictatorship Timerman closed daily for three days. He did the same with the magazine of limited circulation, but Pellegrini chose to leave the country time. At that time he was an advisor to the National Commission for Justice and Peace. Read today, after all you know, this and published article Pellegrini looks like a romance novel. But considering the terror imposed by the dictatorship, for those who interpret knew, meant a severe criticism and courageous to the methods used by it. They are uniquely valuable the paragraphs on torture: "... we must prevent degradation-expressed armed forces by the use of torture. This should be unthinkable for the military nobility. Turning a military honor, whose ideal is to fight for justice in a vulgar torturer, would be the biggest victory of terrorism. " Obviously these phrases could sound good to the ears of the military junta, degraded tormenting orgy wildly sinister defenseless prisoners. was not imaginable at the time for most Argentines genocide being committed by armed forces. So Pellegrini said: "There is also a form of torture that the Argentine bishops listed: relatives torture is prolonged detention, unable to get news about the missing ...". CIAS The magazine did not return to relapse by long time. Moreover, the prevalence of P. Jorge Bergoglio and his group within the Society of Jesus was lowering the vitality of the center. In a very distant time, the then Jesuit Antonio Donini published in the 100th monthly newsletter CIAS pastoral sociological analysis of the so-called Great Commission of Buenos Aires (August-September 1960), which provoked the ire of Cardinal Antonio Caggiano , the assistant and then Archbishop of Rosario Guillermo Bolatti and current prelate of San Martin, Manuel Menendez (6). That was the first time that the image of the Virgin of Lujan was transferred to Buenos Aires from its sanctuary. The second is due to a sense of Monsignor Ruben Di Monte executed by Bishop Emilio Ogñevovich to the concentration convened on July 5, 1986 in order to oppose the divorce law. Donini considers that, despite the enormous effort, the Great Commission failed to achieve its objectives, ie was a failure (7).Impartial observers think the same antidivorcista concentration. It seems that the Mother of God not convinced to move their venerated image of Lujan payment.Returning to the country after a long absence abroad, Donini has published a paper entitled Religion and Society, which is a brief overview of the process Argentine historic Catholicism. Interestingly no mention of the Great Commission of Buenos Aires and omits any reference to the period 1976-1983 (7) A publication brave was the bilingual newspaper La Cruz del Sur (The Southern Cross) for the descendants of Irish and directed by P. Frederick Richards. The Nobel Peace Prize In 1980 an Argentinian persecuted by the dictatorship, Adolfo Perez Esquivel, received the Nobel Peace Prize. It was a surprise to most of the population and a slap to the military government, who had been imprisoned without cause for a year and a half. Pérez Esquivel, as is known, is the promoter of a movement of Latin America, the Peace and Justice Service (SERPAJ). It is inspired by Christian principles, with contributions of Gandhi and Martin Luther King. Proposed action on behalf of the dispossessed through active nonviolence in all countries where it operates is at the forefront in defending human rights.Adolfo Perez Esquivel and his son Leonardo are among the founders of the Permanent Assembly for Human Rights. Personally, Adolfo Perez Esquivel is a committed Catholic Christian and a good man. However, the Argentine bishops, annoyed as the government for this award, did not express a word of congratulation and joy. Only some bishops-those related to the cause of human rights-joined. Monsignor Justo Laguna, then assistant San Isidro, where Perez Esquivel lives, bore witness to his membership in the Church. 's weekly newsletter for the news agency of the Archdiocese of Buenos Aires, AICA, published an insidious comment intended to distinguish between the Service Peace and Justice and the National Commission for Justice and Peace. He used the occasion to throw shadows on Serpaj activities, and its creator. Nevertheless, the August 18, 1976 the Standing Committee of Bishops, in a statement, expressed his concern about the disruption of a meeting of bishops, priests , religious and laity in Ecuador and detention or expulsion of many of the participants. They were among them the Archbishop of Santa Fe, Monsignor Vincent and Leonardo Zaspe and Adolfo Perez Esquivel. Functions public right Catholic occupied during the military dictatorship relevant public functions, becoming partakers, by act or omission, of the attacks on the dignity of the human person. None of them did not know the plans of state terrorism. This circumstance I have personal knowledge regarding the members of the Supreme Court Abelardo Rossi and Pedro Jose Frias. Also joined the high court Federico Alejandro Videla Caride and Climbing. At the Ministry of Culture and Education succeeded Ricardo P. Bruera, John P. Amadeo and Cayetano Licciardo Llerena (Catalan was a mistake of Jaime Perriaux picturesque, Videla counselor). Among other figures in the same orientation may be drawn to Alberto Rodriguez Varela in the Justice Department, Jaime Lucas Lenon in the chancellor of the University of Buenos Aires, Enrique Folcini the Central Bank board, and Mario H. Pena, in the Psychology course in the same college house and the Speaker of the House Criminal and Correctional Federal Capital. From the latter position authorized Pena clandestine autopsy and burial of the disappeared bodies taken by the armed forces.CONICET require a separate study. Simply reading the list of the directors and researchers from its 95 institutes, 36 programs and 3 services at the time, highlights the prevalence, especially in the social sciences, of characters Catholicism and nationalism fundamentalist right. The edged swords the national fundamentalism and Catholicism to conspiracy there is but a step. Those involved in these conceptions can not support pluralism and the rule of law. Actually, they are not Christians. The Good News of Jesus is a message of repentance which spreads to the preaching of the Word, prayer and the witness of their lives.There is nothing more anti-Christian that the use of power and the weapons seek to impose the Gospel. In May 1986 there was an unfortunate episode in the auditorium of the Faculty of Medicine at the University of Buenos Aires. A crucifix was ripped from the wall, damaged and writing. Both the authorities of the college house like student centers publicly repudiated the fact that stimulated, of course, the vocinglerío of those who believe that democracy paves the way for anti-Catholic demonstrations. outrage The authors were not identified. It would not be strange that belonged to the intelligence services of the armed forces and act as provocateurs, like nine aviation officials who were surprised in 1986 committing excesses on the occasion of Argentine victory in the world championship football. Regarding this incident The Nation of May 10, 1986, published a protest letter signed by 38 students of the fifth year secondary school Don Jaime of Bella Vista. This town of Buenos Aires province, bordering with Campo de Mayo has a high concentration of households linked to right-wing nationalism and Catholic. The private educational institution Don Jaime, belonging to the family Montiel, provides training commensurate with that ideology. They crowded there, among others, the sons of General Videla. His name, which evokes a Spanish medieval knight, is a symbol of the anti-Christian conception, according to which the Gospel must be imposed by the sword (8). The leaflets call ending with a letter, in the current context of Argentina, are calling on the military to take over power in reaction to democratic pluralism. Ripiosos Verses evoked by teenagers behind which they hide behind their parents and teachers, are a proclamation coup. They say, Oh! Virgin that lights looks sweet eyes that saw swords pass that led to the crosses. beloved Watch your land and if today demolished crosses lights shine back edge of swords! Future The Catholic Church faces Argentina in the new historical circumstances, a clear challenge. This will require changes in the Episcopate, some of them provided by the age of the prelates and a conception of evangelization according to the guidelines of Vatican II and the documents of Medellin and Puebla. They counted on the fingers dioceses where this renewal is taking place, but an analysis of the overall picture offers interesting perspectives. That challenge necessarily requires self-critical debate about the role played by the Church during the military dictatorship and its historical background and doctrinaire. This book is an essential contribution to that catharsis.





































































































Notes 
(1) Buenos Aires, number 1947, of July 11, 1985, p.
 328. 
(2) The Latin American Conference of Religious (CLAR), is also a conflict situation, for similar reasons, with CELAM, chaired by Archbishop Antonio Quarracino, Archbishop of La Plata. This has indicated the divergences with the Brazilian bishops (CNBB) and HPLC in an interview in the magazine Nexus, which states: "As for HPLC lack of open dialogue and spirit of solidarity in relation to CELAM, is simply a scandal that must be overcome "(Buenos Aires, No. 8, second quarter of 1986, p. 13).
(3) La Prensa, Buenos Aires, September 15, 1979.
(4) Clarin, Buenos Aires, 5 May 1983.
(5) In taking over the bishopric of Mercedes, Monsignor Emilio Ogñenovich, one of his first acts was to expel from the Curia, where he lived and had the drafting and administration of the journal, the P. Vetrano, who had to be incardinated in the Diocese of Morón. Apparently News Pastoral is an organ unacceptable ideology of this madman perched on the episcopal order.
(6) Antonio Domini: sociological and pastoral aspects of the Great Commission of Buenos Aires, Center for Research and Social Action, CIAS, Monthly Bulletin, Sarandi 65, Buenos Aires, number 100, January-February 1961.
(7) Buenos Aires, Editorial Teaching, 1985, 125 p.
(8) Jose Enrique Miguens, in his latest book military honor, conscience and terrorist violence (Buenos Aires , Sudamericana-Planeta, 1986, 185 p.) demonstrated with wit and erudition, that the concepts of chivalry and honor military honor are anti-Christian and oppose mmoral a healthy awareness.

 Catholic Press and military dictatorship: Criterion magazine versus 1976 coup 
by Marcelo H. BorrelliUniversity of Buenos Aires 

marcebor@yahoo.com
Summary 
The main objective of this work is aimed at critically analyzing the positions of the Catholic magazine editorial criteria during pre-historic juncture immediately by military coup of March 24, 1976 and in the circumstances immediately following that historic event. In this sense, we analyze the editorials published from November 1975 to April 1976 brief period chronologically but seen from a retrospective condenses various problems socio-political and economic force in the Argentina of the early years of the 70's . For the correct understanding of editorial discourse Criterion will review its salient historical features while you describe the situation in which there was the coup that began the period gave certainly more tragic story contemporary Argentina. Words Key: Criteria, National Reorganization Process, Argentina Catholic Church."I think if we had only had a decent press might not have been what happened." Robert Cox (1)
INTRODUCTION 

This paper is a first approach to the study of the Catholic press during the self-styled National Reorganization Process (PRN) (1976-1983), future work will be developed as a master's final thesis that this author is currently developing. So your goal is to start an instance of research that will broaden and deepen further.Anyway, we can postulate what those objectives preterm: a critical analysis of the Catholic magazine publishing criteria for the historical circumstances immediately prior to stroke State by military of March 24, 1976 and in the circumstances immediately after the fact. In this sense, we analyze the editorials published from November 1975 to April 1976 brief period chronologically but seen from a different condensed retrospect problematic socio-political and economic force in the Argentina of the early years of the 70's . Notably Criterion magazine has undergone various tests by researchers (2), however understood by the early stage and then PRN development has yet been little studied and systematized. Meanwhile, the methodology work will have two notable aspects: they seek to expose and critically understand the publishers of the magazine. This will involve the issues most relevant order, untie argumentative frames exposed, build the necessary links with the historical circumstances observe cyclical and, if necessary, what other discourses implicitly or explicitly discussed criteria. Regarding the precise object of our study, editorial space, Eugenio Castelli continue to set as "(...) the form of opinion journalism and interpretation through which it expresses the personal view of who runs a newspaper, or company through a editorial team specialized in the different fields of reality "(3). But beyond this canonical definition, the importance of this space leads to the possibility that through you have a newspaper to intervene in social life (4) and potentially transform. Hence the importance of focusing on that analysis journalistic space. Moreover, this work derives from some questions and a search: the sentence of Robert Cox cited to top is a hard truth, distressing, but inevitable? That is, the country's most influential newspaper did you have in your hands the resources necessary to warn of the tragedy that would mean a military coup and did nothing about it?, Or even more: his silences were accomplices and his words encouraged without plus the new intervention of the military coup? According to research that analyzes the editorial positions of major newspapers around the time during the month of March 1976 (5) none of them repudiated the constitutional system break actually happened on March 24. Some newspapers had a speech that can be classified as "coup" (La Prensa, the Reason, the Nation-although the latter through more subtle forms such as circumlocution-), while others chose the strategy of "silent editorial" (Clarín , The Day) (6). Given these questions, and investigations that tend to answer or draw lines of analysis, finding arises from positions that news organizations have professed an alternative position than was the invariant: the acceptance of a political coup as inevitable. Were there such other positions? The investigation of a magazine like Criterion, away from the mass circulation but influential because of its history and the "feathers" they used to recreate, seeks to address this concern. But also to analyze a magazine of this kind is attempted to reconstruct the climate of ideas of an era. Whereupon deepen their reflections enable us to partially-understand-but even more the political culture that characterized that historical period (7). CRITERIA: A CATHOLIC PERSPECTIVE ON NATIONAL ISSUES Criterion magazine began publication in early 1928 and edited remains today. His birth was associated with a group of Catholic intellectuals interested in expressing, from a religious culture, their views on different social, cultural, political and, of course, religious of the time. Although it should be noted that in this first group founder had no clerical exponents. Due to its long history as a means of release, Criterion had different stages until the time is studied in this paper. It briefly roam around: in their early years magazine figure hovered over Atilio Dell'Oro Maini and had an impression mostly linked to nationalism. Then, by 1932, will be Monsignor Gustavo Franceschi who will take charge of the magazine, which will begin to beat on par with the itinerary of his thought-first linked to anti-liberal nationalism and the Spanish Falange and then facing positions close to the Christian Democrats. Anyway, Franceschi Criterion transform an overcoat a church magazine, closely linked to the life of the institution, which does not necessarily imply that their positions receive Communion with those held by the highest levels of the Church. Moreover, director encyclopedic interests, his intellectual gifts and recognized cultural and religious concerns were that her figure stay indelibly associated with this stage of the magazine ended in 1957, before his death. In these first decades of life collaborate different personalities for the magazine world's leading cultural and intellectual Argentine giving it to an aura legal criteria with which promptly be identified (including Jorge Luis Borges, Ulysses Petit de Murat, Homero Manzi, Julio Irazusta, Manuel Gálvez). then take control of the direction the young priest Jorge Mejia. This was a theologian associated with European circles at that time a re-enacted in the relationship of the Church with the modern world. Data not less, because in the '60s Criteria will be one of the bodies from their pages promote postulated reforms by Vatican II. This situation Mejia earned the admonition of the ecclesiastical hierarchy, due to the closed position thereof to any reform in Argentina Church structure (8). And that also helped out syndicated Criterion pejoratively as "progressive" or "left" from the most fundamentalist of nationalist thought. 's at this stage where concern for national political swings acquire an outstanding autonomy in the editorial space (9) This does not meant that Criterion desentendiera relevant concerns Catholic life such as we mentioned in the case of the debate by the Second Vatican Council. In this sense, the preparation of editorial space is partitioned between the director Mejia, who was responsible for drafting the publishers who took religious themes, and Carlos Floria that will do the same with most of the political editorials. since that "grandstand" the magazine remained a critical look at the machinations of those in power, such as noting the military authoritarianism that led Argentina Revolution (1966-1973), preferring caution and review from calling for restraint regarding events like the Cordobazo or the fierce disputes that pierced the Peronist movement in the early years of the 70's (10). But beyond divisions periods partially help us understand the history of Criterion, we conclude that it was crossed by a thread in its history and development: to be a Catholic magazine reflected on different aspects of reality Argentina from a religious spirit, but not become a purely denominational newspaper. And held independent views to the view of the Catholic hierarchy, which involved maintaining a relationship with the curia prickly moments. TOWARDS THE COUP OF 24 MARCH 1976 During the last months of 1975 and the dawn of 1976, the country began to tread a dangerous political gorge. Several factors combined to which democratic institutions were to be questioned as a means of resolving social conflicts, and large segments of the population columbrarán the option by the military coup was action reconduciría palingenésica that the political situation of a desmadrado country. In this chapter, we will briefly describe how you arrived at that juncture that led to the coup of March 24, and was certainly the most tragic period in the history of contemporary Argentina. known is that from the final return of Juan Domingo Perón to the Argentina in June 1973, the internal contradictions of Peronism was deepened to the point settled through violence (11). Contradictions that had remained dormant for Peron's exile, but now bursting with all its power against the decision of the old caudillo of twisting the balance in favor of the "right" movement. Faced with this attitude of the leader, the "left"-represented by the Montoneros and the various sectors that formed the Revolutionary Tendency-was found disoriented, watching lost legitimacy in the union bureaucracy and dark figures and Lopez Rega, Osinde and same Isabel Peron. Peronist caudillo's death on 1 July 1974 transformed the political divisions in fratricidal clashes. Isabel Peron was going to become president, but soon show its inability to handle the ups and downs of the country: López Rega, minister of Social Welfare and private secretary of the new president-, will stand as the true man of power in an openly anti-people. Moreover, since his ministry will head paramilitary actions Triple A that will leave a trail of death and devastation in a country exhausted by political violence (12). This framework will Peronist government to declare a state of siege in November 1974 and to order the intervention of the armed forces to fight the guerrillas "Left" (13). Armed Forces, gradually returning to enthrone as representing the order required by the civilian population and that from mid-1975 would devise secretly coup and future illegal repressive scheme (14). Another factor was the runaway instability economic crisis. An unstoppable inflation began to pierce the government and, in what was his last gasp from power, Lopez Rega put a man in their ranks in the Ministry of Economy: Celestino Rodrigo. To avert the crisis, the new minister of Economy issued a 100% devaluation and fare increases and fuel. The "Rodrigazo" as is remembered that economic package was not opposed by the union that organized the first general strike a Peronist government and obtained the resignation of Rodrigo and Lopez Rega.Then "the Wizard" would leave the country and no political space to continue weaving their gruesome conspiracy. features recent months the government of Isabel will be addressed through the analysis carefully editorial criteria. But it is worth pointing out some of the relevant factors that converged to make again military coup appeared on the national horizon: a government discredited, ineffective and lacking political solutions, an economy run riot, regardless of the political parties in the intervention columbraban possible output military corruption and stagnation Peronist Armed Forces who could not stand that government inaction is autocatalogaban as the agent lost restorer of order in a society that considered "sick", support, sometimes explicit and sometimes latent - of media naturalized military intervention as "inevitable", the consent of the economy concentrated groups who were concerned about the degree of social unrest, the approval of church domes they saw in the Armed Forces lost discipline in society guerrilla organizations themselves assumed that with a military government contradictions and the enemy would be more exposed, and of course, a citizenry tired of corruption, inefficiency and political violence. Factors that while strong and destabilizing, can only be understood within a political culture where a military coup still represented a legitimate solution to the country's problems. THE VOICE OF CRITERIA To make more precise, neat and tidy the subdivide it analyzes different aspects that appeared prominently developed in the editorials of the journal from November 1975 to April 1976. Significantly, the magazine published the second and fourth Thursday of each month. PERONIST GOVERNMENT AND POLITICAL CONDITIONS: "A Slumber MONARCHY" By November 1975 the Peronist government headed by Isabel Perón gradually sank hacked for its ineffectiveness and suspicions corruption (15). As mentioned, within the armed forces had already begun organizing the coup but publicly showed "hands off" of the political vicissitudes although "concerned" about the seriousness of the crisis, the economic situation was critical and jaqueaban entrepreneurs to government-appeared clearly divided between those opposed to the government cast (assembled in Apege, Permanent Assembly Entities Guilds and Entrepreneurs) and those who showed dissatisfied with the economic situation but were closer to conciliation (gathered in the CGE, General Economic Confederation ) (16). The CGT (General Confederation of Labour), the 62 organizations and the Peronists "top-down" represented the political sector who publicly supported the president. figure of Isabel Peron was utterly discredited in front of the public, who watched as a sickly character , mysterious, contradictory and ineffective. Precisely, in November of that year, the president decided to go into a clinic in Buenos Aires for alleged health problems, a decision that prompted a wave of rumors of a coup that would have as protagonists of their environment. The mystery and rumor that involved the government, coupled with weak cyclothymia presidential character and gave rise to various speculations about the future of the country. No continuity supposed Isabel; variants that crossed political space were four presidential resignation (which was denied by Isabel), impeachment, presidential declaration insanity or coup.within this framework, the Executive Branch announced official intent to advance the elections scheduled for 1977 to the last quarter of 1976, which was taken with skepticism from the different political actors that looked incredulous as a delaying measure over government. Criterion dealt portray this political climate through a scenario description acid which was foreshadowing the coup and harsh terms to the government and the Peronist leadership in general. In his editorial of November 1975, alleging that there was "political anarchy, economic and social" where the country was going to drift within a political life that seemed increasingly to a "decadent monarchy" (27-11 - 1975: 646). Also questioned the ethics of acting president by suspicions of corruption that enveloped and open intention to curb their government parliamentary inquiries in that sense criteria stated laconically: "a cancer is growing around the presidency" (13 -11 to 1975: 614). cyclical Characteristically, claimed that there was a sense that anything could happen at any time and no one knew exactly what was going to happen in the country, leaving a wake of concerns about the institutional resolution political conflict. Among other things, this framework was due to "the constant change of ministers, palace intrigues, the inability of Isabel" and the unprecedented severity of the economic situation (27-11-1975: 644-45). Now these words spoken in clear tone of complaint, in principle could be located within the currents of opinion in those days trying to further destabilize a government that fell under its own weight. However, the position did not imply that observed criterion in the choice of institutional breakdown the solution of national problems. That is, his criticism was not on display feature the weakness of the government to justify potential coup. Precisely, in that same editorial devoted harsh words to those who wanted the coup leaders without being coup, and noted among them members of the government would receive "relieved" the blow to decompress the situation and save his own position: "There are too many leaders irresponsible they are playing to stay well placed 'to the next' "(27-11-1975: 645), sentenced. This line of opinion-as we observe, will be deepened in the editorials immediately preceding the coup. But before proceeding with the line that will take us to the March 24, we will stop to analyze how Criterion, from a watered ideological aspect of Christian humanism, editorialized on the action of the guerrilla organizations and trying to fight repressive solutions . PROBLEM GUERRILLA ORGANIZATIONS AND REPRESSION: "THE END NOT JUSTIFY THE MEANS" On December 23, the ERP (People's Revolutionary Army) tried to corner the regiment 601 Sunday in Monte Sparrow Old Well, the action had been betrayed to the military forces thereby infiltrate was a resounding military and political failure for the organization. It was his last action guerrilla relevance and marked the beginning of its disintegration. This episode had a profound stupor public, and was exploited politically by the military to show the weakness of the government of Isabel and effectiveness of the Army to quickly resolve the attempt. Following the event, dedicated the first editorial Criteria 1976 to analyze the complex situation of political violence. Prior to develop, it should be mentioned that the magazine approved the intervention of the Armed Forces in Tucuman and the subsequent extension of the nationwide crackdown (27-11-1975: 645). But despite this, flatly rejecting violent guerrilla methodology and be at odds with socialist or Marxist thought, was able to understand that the "subversive issue" was not a matter of purely military resolution but also "a good policy , in a good economy, and effective social justice "(26-2-1976: 52-3). That is, its roots sunk deep in the realm of politics. But let's see how violence analyzed within early 1976, a year that would see the start of fierce state repression illegal in the hands of the military. editorialist showed their concern at a context where death happened to be a fact of life and "even desired, particularly for the adversary" (22-1-1976: 4). And through starkly corroborated this view: "It is possible to say that the balance impressive (...) Monte Sparrow episode, produced in many a sense of relief: a hundred dead are a hundred enemies less, and if they were best, anybody there been the way of death "(22-1-1976: 4). Facing the stupor that caused this situation, was called to analyze the situation from a Christian perspective. Argentina claimed that the war was living through the different ways in expressing the guerrillas (urban, rural, etc..), Implying evil because trying to attack the social contract of a civilized community. And in that sense the magazine was inflexible: the guerrillas was bad, and actors criminals since no one could defend the use of violence to solve Argentina's problems. For criterion, the attitude of the guerrilla organizations was responsible for having put to Argentina at war (22-1-1976: 4). Nestled this diaphanous position, which gave no further details on what elements had converged to that violence was the chosen resort in solving political problems, Criterion put attention to the repressive form to be used to fight the guerrillas. And here introduced the Christian value of respect for life after delineate any possibility repressive enthroned death and dehumanization of the "enemy". Stance, in retrospect, can be classified as prophetic as long as flatly rejected illegal repressive methodology to combat the guerrillas. Methodology, as is known, was the one that chose the military in power to silence all kinds of social opposition to the military regime. praise magazine claimed not as a good in itself self defense society justly wielded against subversion, but to understand it as a "necessary evil" to be assumed with "prudence" and "moderation." This moderation "translates into respect for the life of the enemy, to the extreme limit" (22-1-1976: 5). Because for peace Criterion killing was not built, but respecting life. Here it is right to ask: what speeches touting the death as a possibility for peace in those moments? Perhaps the most representative was that of Lieutenant General Jorge Videla himself, then president of the nation, which in October 1975 asserted: "If necessary, in Argentina must die all the personnel necessary to achieve peace in the country" (17 ). Words were not the result only of his personal position, but large sections of the national consensus. Knowing, then, that his position was tallied every inch of which would soon be official logic is that the criteria argument turned careful when passing so narrow lifeline: "The guerrilla is an evil that must be eradicated quickly and efficiently, as far as possible. The question is, on the one hand, if the 'extermination' is for it be a vehicle, and on the other, if moderation before death should not govern military operations (...) "(22-1-1976:5) And arguably this position was secured when he held that in any criminal, by abject it was, there was still a substrate of humanity, which is why from the Christian conscience rejecting torture and "(...) the" 'extermination', erected as a principle of action and as an ideal, whether in suppressing the guerrillas, that is, a fortiori, in the hypothetical establishment of a military regime dedicated to the 'purification' and 'cleansing', if only for a while. A fortiori, we say, because this hypothetical regime, if to establish a system of law, at least in principle, should be founded on it to begin with, and not in the sheer force of repression, however respectable they were his motives. But the end justifies the means "(22-1-1976:5) Several aspects can be highlighted in this sort of statement. First, in light of what was the fertile clandestine repression exerted during the PRN, the Publishing seems envision that in the social body and oozed a consensus that the guerrillas had to fight it the way it was needed, without any ethical or legal limit. And although repression Criterion never turned itself strictly ruled action to propose the extermination as the supreme value. should not stop noted that this position was not constant in January 1976, when the different voices social-entrepreneurs, professional, political, media, church, middle class, etc. - claimed effective enforcement solutions, fast and robust without asking how they would carry out. position that, at least in what we vaguely call "the Argentine middle class" meant no active consensus systematic illegal repression and the establishment of a government long-term authoritarian. Rather, as noted Novaro and Palermo (18), a "consensus reactive" by this sector, weary of political violence and public disorder, and unbelieving against democratic politics slid resigned to abide by the military will. Moreover, and this watered sources of Christian humanism, Criterion did not justify under any point of view that dehumanize the "enemy" against whom he was fighting. des-humanize Since legitimize meant "extermination" ie crime. worth remembering here is one of the most common names that the military and the press used to speak of the members of the guerrilla organizations: the "subversive". Designation clearly symbolized the denial of humanity to that that belong to this type of political organization. Against this, then, Criterion did not reject the need to suppress a criminal action and evaluating, but remember that "humanity survives in the most heinous criminal." Whereupon re-humanized to that "element", he did return to the human realm that was denied him in power. should also be mentioned an interesting argumentative resource used by the magazine. remember that since military power used various metaphors "organismic" to identify the danger of "subversive"-removal of tumor, diseased social body, etc.. (19). From this point of view, cleanliness and purity which returned values ​​to arrive after the process of removal of evil. since that logic was led illegal repression (20). In this context, it is interesting to note that Criterion used the words "pure" and "clean" giving a different meaning, ie, noting that behind that euphemistic use hiding dehumanizing repressive action , but did not say so explicitly, meant death, murder, physical disappearance as a method of repression and extermination. And also wielded a first depth position-then-with the possibility of a coup: that in no way this hypothetical military regime could seat in the repressive force, and metaphors such as "extermination", "cleansing" and "purification" (21).This is not least because it clashed directly against one of the explanations that wield assiduously Armed Forces then in power: that the use of repression and action "cleansing" was necessary for a strong democracy later grew. Finally, note another argument that is linked to the previously analyzed. As mentioned, Criterion appreciated that the guerrillas was the result of an unjust social situation. On its own terms: "evil is fought the guerrillas (...) when allowed to survive virtually intact frustration, lack of horizons and organized injustice burning leading to it" (22 - 1-1976: 6). Which posibilitaba you mensurar their actions and understand their existence within a political and historical. Besides identifying the guerrilla problem resolution unresponsive type measures only military but also political and social. Therefore, joining this reasoning with previously analyzed for the magazine guerrilla action had a political logic, though reprehensible, also human and could not be conceived outside of this dual space. way, the point of view of criterion endowed guerrilla action to two relevant aspects: political rationality and humanity (should be clear that this did not imply positively appreciate their actions). This derivation becomes important on two levels: it positioned in discussion with the speech that built the action guerrilla as "irrational" and "inhuman" (only highlighting its violent aspects) and framed the suppression of guerrilla action in a way that should provide a political logic for resolution and not just military repression should also be addressed considering human life "enemy" as the highest good. Finally, although should continue investigating the criterion position about the systematic violation of human rights that took place during the dictatorship,





























































































By March 1976 all the variables that made ​​Elizabeth hobble government had invigorated: in economic, inflation and the dollar showed uncontrollable speculation and product shortages were common currency, the opposition businesswoman abroquelará and 16 February the Apege organize a lock out in disagreement with the government also earlier that month Finance Minister Antonio Cafiero resign and his replacement (Emilio Mondelli) seek a liberal plan promptly disgraced. At the political level the institutional crisis had no brakes and the government plunged into internal strife, political violence was rampant, in that sense it reminded the owner of La Opinion that sentenced "One death every five hours, a pump every three" (22 ) - and from the armed forces had clear signs of their next steps: on December 18 with an attempted coup by a group of Air Force (23), the December 24 through words Videla from the mountains tucumanos petition the government to resolve the critical situation of the country. Meanwhile, political leaders and union be marked on their ineffectiveness and complicity by two historic phrases: the head of the CGT, Casildo Herreras, Uruguay claimed that since no brash "I know nothing. I erased" and the chief of radicalism, Ricardo Balbin, which he confessed he had been "no solutions." criterion response against this dramatic situation for democracy was the March 11 editorial in What to think? (11-3-1976) There was commissioned to rule against a coup exit the crisis and to show that the causes of the institutional weakness included all relevant stakeholders for the country, not just the Peronist government. In the editorial, the magazine tried to fix its position before a military coup in his words appeared as "predictable", though not inevitable-in fact, denounced the press organs with their complacency toward the military coup did something ineluctably and even less "desirable". First, it noted that the institutions and sectors that had formal driving the country's real-Executive, Parliament, unions, Peronism was in terminal crisis and had demonstrated their inability to lead the country. At that asked "have exhausted the possibilities of correction within the regime?" And without ambiguities said no, because we had to save the democratic regime despite Peronism. However, alleged that the armed forces had abandoned the regime to its fate and, even more, who had helped erode some leaders announcing his intentions to overthrow the government. According to Criterion, this attitude had demoralized the opposition and Peronism in abroquelado victim role, deepening his inaction. going beyond the editorialist to note that great responsibility in this attitude that undermined democracy rested with "the forces and political entrepreneurs make the party coup. (About) Unable to defend their interests and to achieve power by democratic means, strike for months in the barracks in pursuit of military intervention "(11.03.1976: 101). Finally, it was noted the inability of radicalism to provide solutions and that the guerrilla was also looking for the coup from that Peronism had come to power. must analyze and understand these words. Quickly I must say that Criterion was, but the only one of the few media outlets of national relevance categorically ruled against the military coup. His words are eloquent in this regard. But not only took this position, but openly denounced those who were working to overthrow the government.Among them, the Armed Forces and what he called "the party coup"-a statement that revealed the consent of politicians and businessmen for the military.Furthermore, the critical acid from previous months and in this editorial were devoted to government to Peronism was not based on the destruction of the democratic regime, but just to point out that a bad government does not mean that democracy as a system of political coexistence should be dissolved.Association of ideas was not that prevailed in most of the media, as military intervention showed direct and logical consequence of misrule Peronist. In this sense, remarquemos already in early 1976 Criterion had called start impeaching the president as an institutional mechanism to safeguard democracy and avoid the blow (26/02/1976: 53). This means that their criticisms of the government were based on demonstrating that democracy could be saved and that the hit was avoidable. This is another aspect to highlight in the position of the magazine. The naturalization of military coup as "inevitable" was an extended argumentative resource for those years to justify the coup, as noted Eduardo Duhalde: "There was like a reification of the coup, as if this were not a voluntary act of military power but a fact of nature or as part of an external logic and objective disciplinary normalization inevitable for the nation (...) "(24). Against this logic dirigenciales appeared in various sectors and in most of the media (25), Criterion solid arguments attempt to show how this "inevitability" had built from political decisions of the military conspiracy, inaction government and the opposition, the business sectors to support the coup output, the complacency of the media, etc.. Thereby popping the conception that the coup stood in line outside the natural human action, to return to a social and historical plot linked to the action of specific political actors embedded within this historical framework. Thus, the blow was transformed into a political event that could be countered with other policy actions: call for elections, support for democracy by political parties, government corruption investigation, Armed Forces acting within the democratic system without horadarlo , etc.. Criteria But not only rejected the coup by "undesirable", but also politically unfeasible. This culminated its editorial, listing other reasons for opposing the "military solution". It is necessary to refer briefly to watch his lucidity and premonitory character: 1) They had exhausted the possibilities of change within the regime, for example, you could call elections. Therefore, there was no justification for military intervention. 2) With no legitimacy, their fight against the guerrillas would be difficult. In addition, there was no lasting peace through strength. 3) military intervention in internal divisive political forces, thus lose their discipline and their ability to provide security. 4) belief in the country warranted shared democratic legitimacy, which the military would form a government but not a regime. This would soon fall into disrepute. 5) Finally, it was thought that in the future government could prevail highly reactionary mentality not restore social peace. As you can evaluate, in their broad outlines these ideas were not wrong in the forecast what would be a few days after the National Reorganization Process. Yet, compared to these remarks is interesting to see how Criterion was itself imbued with the political culture of the time. This appears as a limit a mental horizon for analysis, as well as an atmosphere of ideas is inevitable breathe for anyone immersed in it. As we have seen, in the editorial are tested various explanations of policy for raising their disagreement with the coup. One of them stated that the Armed Forces appeared as a sector that was dropping and eroding democratic regime could still regenerate, I had a chance of salvation. This would make future coup and illegitimate government. But, on the one hand is worth asking: and if these possibilities have been exhausted regeneration would it be legitimate or valid military intervention? That is, the intervention became illegitimate only done when there was still room democratic reformulation but not by the act itself to overthrow a democratic government. So although Criterion argued that democracy was the regime in which it was believed collectively, their own reflections trasuntaban in the political culture of Argentina society was still fragile democratic life and was plagued by a history of military interventions in legitimacy ultimately enjoyed.Moreover, the criteria argument makes no reference to the potential illegality of the coup by the Armed Forces who have been created to govern a country, but rather to the impossibility and hence its political illegitimacy as a regime would not form a government but also weak long term. What we are aiming is that despite his opposition to the coup, could not escape criteria offer their point of view from within a culture where the military still had enough power and legitimacy to manage the country's corporate springs. A blow was still "possible" side was not as "nonsense" the irrational, than out of the politically thinkable.And Criterion, opining since and despite this ideological atmosphere, chose to emphasize that a military coup would not solve the country's problems. Finally, before the fait accompli on March 24, the magazine referred to them as an end "sad and unfortunate "(08.04.1976: 166). And knew not perceive that it was a blow in the history of Argentina, but a break between Argentina and another: "A historical cycle has ended (...) military intervention is both a time epilogue as prologue another. " (08.04.1976: 166).

























CONCLUSIONS 
We can only emphasize some important aspects and analyzed. As we have seen, Criterion was openly expressed against the possibility of a coup, underlining its impossibility to solve problems spanning Argentina. This statement puts it in a place of uniqueness in relation to other media of national influence, whose views tended to build the coup as the only possible solution to the crisis of the Peronist government-as already mentioned, the output support coup or being muted compared to its imminence. In that sense Criterion stressed the need to preserve the democratic regime despite institutional weaknesses and never told the military as an institution that run riot reorder the political situation. Rather, military included actor within those sectors that sought to erode democracy with a factious purpose. Moreover, despite demonstrate for suppressing guerrilla organizations expressed deep regret at the use of military force enshrining death and extermination as a logic of action. Calling to consider the humanity of the "enemy" as the ultimate reality impossible to subdue by force. This mission statement is, for his vision, a look prescient about the human rights violations that would carry out state terrorism. Finally, it should be noted that since tried Criterion editorial space located outside of the struggles that were waged in the political arena to analyze in detail, as if trying to locate from an uninvolved bystander position directly with the stars of the auction. Perhaps this position-not fair, but neither directly committed any sector-enabled him to maintain a lucid, free of clichés and prejudices simplistic, addressing issues but also cyclical resonance measurand that involve political course for the future of country.No doubt this choice of role, among other variables, allowed his thoughts have been counter to the general opinion of the national media.
NOTES 
(1) Cit. by Diaz, CL, The countdown. The construction journalistic coup of 1976. Buenos Aires: The Centerline, 2002, p.
 65. Robert Cox was editor of the British community of Buenos Aires Herald during the National Reorganization Process until December 1979, when he had to leave the country because of threats he received. From the publishers made ​​complaints of disappearances and called for respect for human rights as part of the Argentine Armed Forces.
(2) Ruschi Crespo, MI, Criterion, different journalism. Buenos Aires: Bank Boston Foundation, Latin American Publishing Group, 1998, Montserrat, M., "The thought of Gustavo J. Franceschi and the magazine Criterion in the political culture of contemporary Argentina (1928-1978)" (written in collaboration with Carlos A. Floria) in Montserrat, M. Memory usages. Reason, ideology and historical imagination. Buenos Aires: Sudamericana-University of San Andrés, 1996, 1999, Heredia, M., "Politics and conservative liberalism through traditional media publishers in the '70s and '90s", in Levy, B. (Comp.) Crisis and Conflict in Latin American capitalism. Buenos Aires: Zed, 2002.
(3) Castelli, E., Handbook of journalism. Buenos Aires: Plus Ultra, 1991, p.
 193. 
(4) Diaz, CL, op.
 cit., p. 33. That is, with an intention explicit intervention defined as any media outlet that inherently is intervening in society and the public by the very fact of its circulation and reception.
(5) Diaz, CL, op.cit.
( 6) Diaz, CL, op.cit., p. 90).
(7) We follow Giacomo Sani to define political culture as "the set of attitudes, norms and beliefs, more or less widely shared by members of a particular social unity and political phenomena are intended." In Bobbio, N. and Matteucci, N. (Ed.) Dictionary of politics. Siglo XXI, 1987, p. 470.
(8) Di Stefano, R. and Zanatta, L. Church History Argentina. From Conquest to late twentieth century. Buenos Aires: Grijalbo-Mondadori, 2000. It added that by the early '60s Argentina Church lived a deep internal split between progressive and conservative groups, the latter linked to the ecclesiastical hierarchy. Without going mostly in the matter, it must be remembered that the Second Vatican Council with its various sites promoting the aggiornamento of the Church functioned as a kind of trigger for these tensions that led to the vernacular Church to walk a gorge under which stood the abyss schismatic.
(9) Montserrat, M., op.
 cit. 
(10) Heredia, M., op.
 cit. 
(11) Milestones emblematic of this escalation were, among others, the events of June 20, 1973 in Ezeiza, the assassination of the head of the CGT José Ignacio Rucci in September 1973 by a montonero command-not claimed by the organization at that moment, the murders of the Triple A father-like-Mujica, etc..
(12) Recall that at this stage leftist guerrilla organizations continued to conduct military operations, abductions, murders, copamientos regiments.
(13 ) On February 5, 1975 through the secret decree signed by Isabel Perón 261 that started the "Operation Independence", whose aim was to destroy guerrilla ERP (People's Revolutionary Army) in the mountains tucumanos-, and after 6 October of the same year as interim president Italo Argentino secretly dictate Lúder 2772 controversial decree that extended the fight against "subversion" throughout the country ordering their "annihilation".
(14) Muleiro, V. and Seoane, M., The Dictator. The secret history of Jorge Rafael Videla public. Buenos Aires: Sudamericana, 2001 M. Novaro and Palermo, V., Military Dictatorship 1976/1983. Buenos Aires: Polity Press, 2003; Uriarte, C., Admiral Zero. Unauthorized Biography of Emilio Eduardo Massera. Buenos Aires: Planeta, 1992.
(15) Suspicions that filming had missed since mid-August, when the daily La Prensa reported an alleged embezzlement of a check signed by Isabel Perón and recognized in the Crusade of Solidarity-body obtained the proceeds of the Ministry of Social Welfare, but had been used for individual payments of the president. Investigations were subsequently developed, both parliamentary and judicial-tried to be hampered by the government. The case had a high public impact, and appeared as proof that she realized government corruption.
(16) Apege-of a liberal-represented the interests of big business and large landowners, the CGE accounted small and medium entrepreneurs. It was the association that it had signed the Articles of Incorporation with the Peronist government in 1973 and had a developmental trend. Although at the end of 1975 was divided between those who opposed the government of Isabel and seeking reconciliation (CGE had incorporated the business sectors as the UIA-Union Industrial Argentina, and the CGI-Industry Confederation, which were refractory to Peronism).
(17) Statement by General Jorge Rafael Videla during the XI Conference of American Armies held in Montevideo, October 23, 1975
(18) Novaro, M. and Palermo, V., op. cit, p.
 24. 
(19) In late 1974, Galtieri say that, as with cancer, to eliminate subversion, "it is sometimes necessary to remove body parts coming but not infected to prevent the spread".
 Cit. by M. Novaro and Palermo, V., op. cit., p. 91. 
(20) Although, we agree in this respect with Novaro and Palermo-for military logic was what I was sick the whole society, not just a part of it. So the solutions to the "illness" could not come herself, but "from above" (M. Novaro and Palermo, V., op. Cit., P. 27).
(21) However, his assertion that the regime should be based on the rule of law, became contradictory to note that the action itself coup and the installation of a military regime with sweeping per se rule of law. While we understand that Criterion was trying to draw attention to the evils of the repressive system that would be based on this hypothetical regime.
(22) La Opinion, 3/19/1976.
(23) Jesus Brigadier uprising Orlando Capellini had the backing of Videla and Roberto Viola. Not only was a "rehearsal" of stroke, but also enabled Fautario Hector removal of the headquarters of the Air Force and the appointment of Brigadier Orlando Agosti, who for army chiefs was the most fervently anti-Peronist and aviator who consustanciaría rapidly with the coup plans. In Muleiro, V. and Seoane, M., op.
 cit., p. 60. 
(24) Duhalde, E., The Argentine terrorist state. Fifteen years later, a critical look. Buenos Aires: Eudeba, 1999, p.
 47. 
(25) Perhaps the quintessential example is the holder on top of the newspaper La Razon on March 23, 1976: "the end is imminent. Everything has been said."
REFERENCES 
- Bobbio, N. and Matteucci, N. (Ed.) Dictionary of politics. Siglo XXI, 1987.
- Castelli, E., Handbook of journalism. Buenos Aires: Plus Ultra, 1991.
- In Ruschi Crespo, MI, Criterion, different journalism. Buenos Aires: Bank Boston Foundation, Latin American Publishing Group, 1998.
- Diaz, CL, The countdown. The construction journalistic coup of 1976. Buenos Aires: The Centerline, 2002.
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- Heredia, M., "Politics and conservative liberalism through traditional media publishers in the '70s and '90s", in Levy, B. (Comp.) Crisis and Conflict in Latin American capitalism. Buenos Aires: Zed, 2002.
- Kandel, P. and Monteverde, M., Environment and fall. Buenos Aires: Planeta, 1976.
- Montserrat, M., "The thought of Gustavo J. Franceschi and the magazine Criterion in the political culture of contemporary Argentina (1928-1978)" (written in collaboration with Carlos A. Floria) Montserrat, M. Memory usages. Reason, ideology and historical imagination. Buenos Aires: Sudamericana-University of San Andrés, 1996.
- Montserrat, M., "The order and freedom. A Criterion intellectual history. 1928-1968" in Girbal-Blacha, N. and Quattrocchi-Woisson, D. When review is acting (Buenos Aires: National Academy of History), 1999.
- Muleiro, V. and Seoane, M., The Dictator. The secret history of Jorge Rafael Videla public. Buenos Aires: Sudamericana, 2001.
- M. Novaro and Palermo, V., Military Dictatorship 1976/1983. Buenos Aires: Polity Press, 2003.
- Soneira, AJ, institutional strategies of the Catholic Church / 2, (1880-1976). Buenos Aires: CEAL, 1989.
- Uriarte, C., Admiral Zero. Unauthorized Biography of Emilio Eduardo Massera. Buenos Aires: Planeta, 1992.


 

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